January 14, 2022
De parte de Nodo50
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鈥淟a acumulaci贸n de la riqueza en un polo es, en consecuencia, al mismo tiempo acumulaci贸n de miseria, sufrimiento en el trabajo, esclavitud, ignorancia, brutalidad, degradaci贸n mental en el polo opuesto, es decir, en el lado de la clase que produce su producto en forma de capital鈥. Karl Marx. El Capital, libro I, cap铆tulo XXIII.

La Covid19 y sus efectos han venido a reivindicar con fuerza la teor铆a de la miseria creciente plasmada por Marx en el Capital hace m谩s de 150 a帽os y ha supuesto, por en茅sima vez, una cruel condena al decr茅pito y caduco sistema capitalista.

Sube la pobreza鈥 los multimillonarios

Los datos no dejan lugar a dudas. En el mismo momento en que la Covid asola al mundo, golpeando fundamentalmente a las familias obreras, el n煤mero de infectados se acerca a los 300 millones y ya son m谩s de 5 millones los fallecidos, la riqueza de los multimillonarios ha aumentado un 70% desde marzo de 2020(1).

Ese a帽o este exclusivo club super贸 por primera vez los 3.000 miembros y en 2021, el 0,1% del 0,1% m谩s rico de la poblaci贸n mundial vio crecer sus fortunas un 30%, unos 440.000 millones de euros(2).

Al mismo tiempo, seg煤n el baremo de Naciones Unidas, una de cada 10 personas en el mundo vive en extrema pobreza. (elEconomista.es 5-3-21).

El 10% de la poblaci贸n m谩s rica, 517 millones de personas, concentran el 52% de las rentas (estimadas en 86 billones de euros) y el 76% de la riqueza del planeta (estimada en 510 billones de euros), mientras que el 50% m谩s pobre, 2500 millones de personas, solo capta el 8% de los ingresos y el 2% del patrimonio.

El Dorado de las farmac茅uticas

Menci贸n aparte merecen los suculentos beneficios que est谩n obteniendo las farmac茅uticas. Esta industria ha vuelto a dejar claro, una vez m谩s, su car谩cter parasitario. Seg煤n los datos de Airfinity, recogidos por la cadena BBC, por cada euro aportado por estas empresas para la obtenci贸n de la vacuna contra el Covid, los Gobiernos han puesto cinco. Hasta mayo de 2021, las distintas instituciones p煤blicas de todo el mundo hab铆an invertido, solo en investigaci贸n al desarrollo de vacunas, 5.000 millones de euros(3).

Todo ello mientras el sistema p煤blico de salud en todos los pa铆ses se desmorona por falta de recursos.

Lo que para la mayor铆a es una condena, para esta industria criminal se convierte en euforia y beneficios; nada m谩s conocerse la variante 脫micron las acciones de Pfizer y Moderna sub铆an un 6,4% y un 27,5% respectivamente en el Nasdaq.

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El gran negocio de las farmac茅uticas: por cada euro aportado por estas empresas para la obtenci贸n de la vacuna contra el Covid, los Gobiernos han puesto cinco.

De esta forma al selecto c铆rculo de multimillonarios se han incorporados 9 altos ejecutivos de empresas farmac茅uticas. La riqueza combinada de estas nuevas fortunas, alcanza los 19.300 millones de d贸lares, dinero suficiente para vacunar a 780 millones de personas, el 10% de la poblaci贸n mundial.

La Comisi贸n Europea, fiel garante de los intereses de las grandes multinacionales, se niega a entregar y hacer p煤blicos los contratos de compra de vacunas a la vez que protegen el car谩cter privado de las patentes y licencias.

Mientras, seg煤n un informe de IQVIA Holdings Inc, especializada datos de salud, se estima que el gasto mundial en vacunas alcanzar谩 la cifra r茅cord de 130.000 millones de euros hasta 2025(3). Las multinacionales farmac茅uticas tienen asegurado durante a帽os un suculento y lucrativo negocio.

Una receta acabada para la polarizaci贸n pol铆tica y la revoluci贸n

Credit Suisse Research Institute, en su Informe sobre la Riqueza Global 2021 afirma que 鈥渆l aumento generalizado de la desigualdad de la riqueza en los pa铆ses durante el a帽o de la pandemia no fue causado probablemente por la pandemia ni por sus impactos econ贸micos directos, sino una consecuencia de las medidas adoptadas para mitigar su impacto, principalmente la bajada de los tipos de inter茅s鈥.

Las principales medidas que todos los Gobiernos del mundo han tomado al calor de la pandemia, est谩n teniendo como resultado un gran aumento del trasvase de recursos p煤blicos hacia las grandes empresas.

Desde las bajadas de los tipos de inter茅s, las inyecciones masivas de liquidez, los rescates a la banca y a las grandes empresas y, m谩s recientemente la pol铆tica de los ERTE, los desembolsos multimillonarios a favor de las farmac茅uticas o la financiaci贸n de la sanidad privada.

La consecuencia ha sido el empobrecimiento individual y colectivo de nuestra clase y un incremento de una deuda p煤blica, que ha alcanzado m谩ximos hist贸ricos en todos los pa铆ses.
Como ya ocurri贸 tras el estallido de la crisis en 2008, los capitalistas y los Gobiernos a su servicio est谩n prepar谩ndose para reducir esa deuda, creada en beneficio del capital, a costa de recortes sociales. En Europa, la reforma de las pensiones, reformas laborales y la reducci贸n del gasto p煤blico destinado a servicios sociales, ser谩n la contrapartida exigida por Bruselas a cambio de liberar los fondos europeos que nuevamente regar谩n de millones a las mismas fortunas.

Estas pol铆ticas y la escandalosa desigualdad social que provocan, son el combustible que ha alimentado la oleada de grandes luchas que viene recorriendo gran parte del planeta. Es lo que ha impulsado las mayores movilizaciones de la historia en los EEUU, los levantamientos en Chile, Colombia, las huelgas campesinas en la India, la sublevaci贸n social en Mianmar, o ahora el estallido popular en Kazajist谩n.
En estas condiciones es inevitable que este clima de insurrecci贸n popular se profundice y ampl铆e.

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Estas pol铆ticas y la escandalosa desigualdad social que provocan, son el combustible que ha alimentado la oleada de grandes luchas que viene recorriendo gran parte del planeta.

La tarea es derrocar al capitalismo

En 1939, Le贸n Trotsky escrib铆a refiri茅ndose a la situaci贸n en EEUU: 鈥淓n 1930 comenz贸 un terrible aumento del desempleo (鈥) La ilusi贸n del 鈥減rogreso鈥 ininterrumpido de todas las clases sociales se ha desvanecido sin dejar rastro. El declive relativo de las condiciones de vida de las masas ha sido sustituido por un declive absoluto. Los trabajadores comenzaron a economizar en sus modestas diversiones, luego en sus vestidos y finalmente en sus alimentos. Los sindicatos comenzaron a parecerse al hombre que se agarra desesperadamente al pasamanos mientras la escalera mec谩nica desciende a gran velocidad鈥.(鈥淓l marxismo en nuestro tiempo鈥 Le贸n Trotsky).

La historia se repite, el capitalismo es un sistema econ贸mico obsoleto y caduco al que hay que derribar. La experiencia reivindica, a la luz del fracaso de las formaciones a la 鈥渋zquierda鈥 de la socialdemocracia oficial, surgidas en numerosos pa铆ses al calor de la ola de grandes movilizaciones del 煤ltimo periodo, que es imposible cuadrar el c铆rculo y terminar con la desigualdad sin cuestionar el sistema del que esta emana.

Solo cuando la mayor铆a organizada expropiemos a la minor铆a explotadora podremos crear un mundo libre de explotaci贸n y desigualdad. Organizar a esa mayor铆a explotada es la tarea del momento.

El gran negocio de la pandemia: las grandes fortunas incrementaron un 70% su riqueza desde marzo de 2020

2 Los m谩s ricos del mundo aumentan un 30% su patrimonio en el 煤ltimo a帽o 

3 Vacunas Covid-19: El gasto mundial ser谩 de 130.000 millones de euros hasta 2025




Fuente: Izquierdarevolucionaria.net