January 17, 2021
De parte de La Haine
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Ha sido muy dif铆cil que el conjunto de la poblaci贸n escolar lograra la continuidad pedag贸gica en la virtualidad

No es lo mismo saber sobre los propios l铆mites que ser un limitado

A casi un a帽o, podr铆amos decir que la pandemia fue una frenada en seco como sociedad, en casi todos los planos de la vida social aunque tambi茅n en lo m谩s 铆ntimo de nuestra subjetividad. Esta irrupci贸n inesperada de otro modo de ser y estar, tambi茅n afect贸 al mundo de la escolaridad, quiz谩s hasta de manera mas rotunda que cualquier reforma pedag贸gica con la que pretendamos comparar. Esa instituci贸n moderna, de una arquitectura bastante homog茅nea como su centenaria previsibilidad debi贸 vaciarse de presencia corporal de la noche a la ma帽ana, ensayando una y mil formas de sostener lo que se denomin贸 鈥 continuidad pedag贸gica鈥 . Como muy acertadamente indica Marcela Martinez[1] la escuela ha trastocado su condici贸n de edificio a otra dimensi贸n vincular, que ella denomina escuela territorio, donde advertimos fuertes rupturas aunque alguna continuidad.

Desigualdad. Desconectadxs y saturadxs

La pandemia puso de manifiesto las heridas de la desigualdad. En clave escolar, ha sido muy dif铆cil que el conjunto de la poblaci贸n escolar lograra la continuidad pedag贸gica en la virtualidad. Y eso es lo que debemos resguardar en una democracia donde la educaci贸n se concibe como derecho social. Much铆simas familias no han logrado acceder a una tecnolog铆a para fines escolares y especialmente a la conectividad. Y en este sentido fue muy importante, aunque insuficiente, el papel protag贸nico del Estado, tanto nacional, como provincial y municipal. Ni que hablar de lo que da帽贸 la discontinuidad de Conectar Igualdad durante el gobierno anterior, en tanto muchas familias hubiesen contado con mejores recursos para afrontar esta situaci贸n.

Por eso es tan importante valorar cuando existe presencia del Estado (aun cuando es insuficiente, a煤n errando) , ya sea en salud o educaci贸n. Es inimaginable si hubiese continuado un gobierno que se somete a la regulaci贸n del mercado, y un Estado adelgazado para afrontar este virus demoledor. Se vienen dando muy diversas formas e intentos por sostener esta relaci贸n escolar, a trav茅s de bolsones de alimentos entregados desde las escuelas, donde es muy necesario reconocer y reivindicar la sacrificada tarea de los integrantes de las conducciones escolares[2], as铆 como a trav茅s de cuadernillos impresos, sitios web, programas televisivos y radiales elaborados por los gobiernos. Aunque fue el celular la herramienta m谩s potente en la interacci贸n escolar familiar, a trav茅s del whatsapp como aplicaci贸n de uso masivo para la conexi贸n virtual. Las plataformas inform谩ticas (tipo zoom) si bien impactaron en su irrupci贸n y publicidad quedaron restringidas para un sector menor de nuestra sociedad [3].

Lo que debe orientar las pol铆ticas estatales es la imperiosa necesidad de combatir esta desigualdad que se expresa en una distribuci贸n regresiva del derecho a educaci贸n, donde observamos que existe una dolorosa realidad de quienes est谩n desconectadxs, otrxs que lo hacen en una relaci贸n de baja intensidad, con intermitente conectividad y hay quienes, en forma minoritaria, acceden al m谩s veloz wi fi. En clave pedag贸gica, advertir entonces como acortar brecha tecnol贸gica, virtual y cognitiva es la tarea primordial, aunque tambi茅n revisar el campo de la did谩ctica no presencial. Hay que tener cuidado y no resbalarnos en cierta virtualizaci贸n compulsiva. La misma consiste en creer que lo virtual es el relevo de lo presencial a trav茅s del zoom o el whatsapp. Equivocaci贸n que no hace m谩s que meter presi贸n donde hay que flexibilizar. Lo virtual no es una r茅plica mec谩nica de lo presencial por otros medios, sino una modalidad que tiene sus propias reglas de juego, una l贸gica muy singular, que es necesario conocer y saber aprovechar.

De no comprender esta cuesti贸n es probable que se piense que la soluci贸n es de orden cuantitativo y asunto de control. Entonces seremos una fuente de saturaci贸n creyendo que hacemos educaci贸n. Y ser谩 un bombardeo de zoom, pdf, mails, whatsapp como simulaci贸n de 鈥渘ormalidad鈥. Por ello es muy importante que la did谩ctica virtual pueda comprender que la eficacia de esta 鈥渃ontinuidad鈥 depende mucho m谩s de sostener el v铆nculo educativo, flexibilizar el curriculum, aprender a peguntar antes que sentenciar, orientar m谩s que presionar, y rearmar una relaci贸n que contemple m谩s diversidad en el uso de recursos, que no reduzca evaluar a examinar, que pueda tolerar ( no es nada f谩cil) la c谩mara apagada y otros modos de conectar. Hay un gran desaf铆o en relaci贸n con un aprendizaje en torno a la no sincronizaci贸n como parte de una novedad que es fuertemente disruptiva para la cultura escolar.

Familia- escuela

El silencio de las aulas y recreos contrasta con el ruido escolar en el 谩mbito familiar. Entonces se torna necesario advertir que la eficacia de aquella escuela moderna se edific贸 sobre un contrato inaugural entre un tipo especial de familia nuclear y aquella escuela tradicional. La pandemia hizo posible otra oportunidad para recontratar. El desaf铆o de revisar el particular v铆nculo entre adultxs familiares y adultos escolares. Sin tropezar con trampas o falsos binarios, como puede ser aquello de creer en los docentes como nuevos telemarketer (24x 7) ni tampoco que a partir de este instante mam谩 es la nueva maestra suplente y pap谩 el profe que releva al titula. , aqu铆 observamos una oportunidad para revisar el lugar del adultx, tanto escolar como familiar.

Se trata de una valiosa ocasi贸n para alejarnos de ese lugar de adulto supletorio que tantas veces reclamamos a (o desde) la escuela que no hace m谩s que confirmar prejuicios y destinos establecidos de antemano, aumentando el malestar y la impotencia. Puede resultar interesante trocar ese viejo mandato de adultx supletorio por el desaf铆o de un adultx disponible. No me refiero a la disponibilidad mercantil del 0800 o del llamey谩 (igual nunca te atienden) sino a construir un lugar de adulto/a disponible, anteponer la escucha y la empat铆a al juicio demoledor que condena para siempre. Un adultx disponible que pueda ofrecer una terceridad, una bocanada de aire fresco para ese pibe/a o adolescente que pueda salir un rato de su casa qued谩ndose. Interrumpir la endogamia en la que est谩 hace tantos meses y subirse a alg煤n cuento, visitar alguna geograf铆a o simplemente compartir un recreo en whatsapp o alg煤n zoom virtual junto a sus pares , mediado por su docente.

驴Alumno regular?

Se ha transformado la manera de seguir siendo alumno/a regular, para usar un frase que nos devuelve identidad. Una minificci贸n que hizo Educ.ar (menos de 2 minutos) hace algunos a帽os era premonitoria y nos advert铆a sobre los efectos de cambiar de lugar, en aquella ocasi贸n 鈥淢iguelito鈥 un estudiante que por estar enfermo quer铆a seguir estando en clase, no de cuerpo presente pero con otra presencialidad, solicitaba que 鈥渓o sentaran鈥 en 鈥渟u lugar鈥, a trav茅s de la Netbook. Lo curioso del 2020 es que todxs debimos cambiar de lugar. Y en ese movimiento existe la necesidad de aprender a rotar, cambiar de lugar, incorporar otra manera de ver o de estar, gran reto en una sociedad que sigue siendo muy injusta y desigual.[4]

Solidaridad como imperativo pedag贸gico

Si me preguntasen cu谩l es el aprendizaje primordial que esta pandemia nos puede entregar, no dudar铆a en afirmar que construir solidaridad como imperativo pol铆tico y pedag贸gico. En una sociedad que necesita hacer su democracia m谩s democr谩tica, es preciso sabernos parte de un conjunto en el que much铆simos la est谩n pasando muy mal. Familias que perdieron su trabajo, todo se ha vuelto de baja intensidad (la escolaridad, la salud, las ganas, hasta los modos de mirar) en una situaci贸n excepcional de distancia f铆sica, padecimiento, falta de contacto y abrazos y muerte de tanta humanidad.

Por eso como muy bien afirma el psicoanalista italiano Massimo Recalcatti[5], se hace necesario interpelar esa noci贸n ego铆sta de libertad individual. En el 煤ltimo tiempo hemos cometido el error de disociar libertad de solidaridad y esto la convierte o bien en una abstracci贸n o bien en una locura narcisista. Es imperioso recuperar entonces la noci贸n de fraternidad para consolidar nuevas maneras de construcci贸n social, y la escuela tiene un papel central en la oportunidad de contribuir a la formaci贸n de una ciudadan铆a radicalmente m谩s democr谩tica, de mayor cuidado y solidaridad , donde la libertad sea menos ego铆sta e incorpore solidaridad.

Si comprendemos que se trata de un estado de excepci贸n podremos afrontar esta transitoriedad( aunque parezca eterna) transformando exigencias y v铆nculos en funci贸n de la coyuntura y contexto, priorizando el sostenimiento del v铆nculo y la solidaridad como argumento principal, en una sociedad tan desigual, para seguir asociando educaci贸n con humanidad.

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Notas:

[1] Muy interesante aporte de la querida colega Marcela Martinez en http://rededitorial.com.ar/revistaignorantes/los-virtuales-de-la-escuela/ . Recomendamos tambi茅n la lectura de 鈥 Judicializaci贸n de las relaciones escolares. Conversaciones con Philippe Meirieu鈥 ( Noveduc ediciones 2019) en formato papel y digital, que tiene como compiladores y autores a Marcela Martinez, Gustavo Galli y el autor de esta columna. De reciente publicaci贸n y muy ligado a diversas situaciones que han cobrado notoriedad en este contexto de pandemia.

[2] He trabajado todo el a帽o acompa帽ando directivos de secundaria desde un seminario que organizamos desde la Universidad nacional de Hurlingham. Y he seguido esa loable tarea que tant铆simos directores y directoras han desafiado poniendo el cuerpo y alma con los bolsones y el sostenimiento del v铆nculo con estudiantes y familias. Adeudamos como sociedad un abrazado reconocimiento a nuestros dires.

[3] En esta afirmaci贸n coinciden tanto los informes recientes del ministerio de educaci贸n nacional como de 鈥淎rgentinos por la educaci贸n鈥, una organizaci贸n integrada por especialistas en educaci贸n que han sido parte el gobierno anterior o est谩n muy distantes del actual.

[4] Ver video en https://www.youtube.com/watch?v=bUCXSfBlWoM&feature=youtu.be

[5] Conferencia de Massimo Recalcati Lecciones de pandemia 17 de Octubre de 2020.

Alai




Fuente: Lahaine.org