April 27, 2021
De parte de El Topo
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La prolongada pandemia debida a la covid19 ha revelado la verdadera naturaleza del r茅gimen pol铆tico en Serbia: su incompetencia e irresponsabilidad para brindar a la ciudadan铆a unos servicios p煤blicos adecuados, al tiempo que ha puesto todos los recursos p煤blicos al servicio de un objetivo, asegurarse las pr贸ximas elecciones presidenciales a principios de 2022.

Hace menos de un a帽o, el Gobierno de coalici贸n del presidente, Aleksandar Vu膷i膰, y su Partido Progresista Serbio, declar贸 el Estado de Emergencia y el toque de queda de manera ilegal e inconstitucional con la intenci贸n de controlar la pandemia. Ten铆an a su disposici贸n instrumentos legales para asegurar el buen funcionamiento del Estado y de los servicios p煤blicos, especialmente del sistema de salud. Sin embargo, impusieron unas medidas que deb铆an ser el 煤ltimo recurso. Pronto las comparecencias del presidente, el primer ministro y el llamado equipo de crisis se convirtieron en acusaciones, se culpaba a la ciudadan铆a del aumento de contagios porque no respetaban las medidas impuestas. El Gobierno anunci贸 que no se considerar铆a responsable de un eventual colapso del sistema sanitario.

El Estado de Emergencia se us贸 indebidamente para lograr un control aun m谩s fuerte sobre el panorama medi谩tico, el cual ya se caracterizaba por enormes interferencias (directas e indirectas) de los partidos gobernantes en las pol铆ticas editoriales de los medios p煤blicos y privados. La mayor铆a de los medios privados en Serbia se han olvidado de los principios del periodismo independiente para garantizar beneficios econ贸micos a trav茅s de publicidad pagada por el Estado. En Serbia existen pocos ejemplos de periodismo independiente y con un alcance bastante limitado.

En 2020, Freedom House declar贸 a Serbia como un pa铆s solo parcialmente libre. El deterioro de la democracia ha sido una tendencia gradual desde 2012, cuando el actual Gobierno neoconservador lleg贸 al poder. Durante los 煤ltimos a帽os, acad茅micos nacionales e internacionales han aplicado una terminolog铆a diversa para describir la situaci贸n: 芦fachada democr谩tica禄, 芦autoritarismo electoral禄, 芦r茅gimen h铆brido禄 y similares.

Todos coinciden en la identificaci贸n de los problemas: el uso indebido de los recursos p煤blicos para la campa帽a electoral permanente del Gobierno; la presi贸n constante sobre la plantilla de gobiernos locales, instituciones p煤blicas y compa帽铆as participadas por el Gobierno cuyos trabajadores deben votar por los partidos gobernantes para conservar el empleo; la exclusi贸n del pluralismo y la representaci贸n equitativa de los actores pol铆ticos y sociales en los medios de comunicaci贸n; el control del poder ejecutivo sobre la Fiscal铆a, el Poder Judicial y varias instituciones reguladoras independientes; y, en el caso de que la victoria electoral est茅 en peligro para el r茅gimen, la intimidaci贸n a la oposici贸n y sus votantes a trav茅s de amigos criminales.

驴Qu茅 esperaba la ciudadan铆a en el 煤ltimo a帽o? Quer铆a un sistema de salud solvente, capaz de soportar la presi贸n de la pandemia, y medidas de apoyo econ贸mico que permitieran quedarse en casa. Quer铆a una soluci贸n creativa para el falso dilema de 芦salvar la salud o la econom铆a禄, como si ambos no estuvieran relacionados. En cambio, el Estado respondi贸 declarando un Estado de Emergencia, que no evit贸 ni el alto n煤mero de personas contagiadas de covid19 ni las altas cifras de personal sanitario que enferm贸 o falleci贸. Adem谩s, las ayudas econ贸micas llegaron tarde y se limitaron a un desembolso 煤nico de 100 euros a todxs los ciudadanxs adultxs, sin importar sus condiciones socioecon贸micas. Estas medidas no ayudaron de manera efectiva a lxs m谩s vulnerables que, a menudo, ni siquiera est谩n identificadxs.

A mediados de mayo de 2020, el Estado declar贸 芦la victoria sobre la pandemia禄. Se revocaron todas las medidas adoptadas e incluso se permitieron partidos de f煤tbol con p煤blico con el objetivo de escenificar la vuelta a la normalidad. El Gobierno organiz贸 r谩pidamente elecciones parlamentarias, que los partidos de oposici贸n boicotearon debido a irregularidades constantes. Esto result贸 en un parlamento que solo representa a la coalici贸n gobernante. Al mismo tiempo, las elecciones provocaron un aumento del contagio entre la poblaci贸n.

Despu茅s de la constituci贸n del nuevo viejo gobierno, se decret贸 un segundo confinamiento y el portal de medios independiente Balkan Investigative Reporting Network public贸 un informe demostrando que el Gobierno hab铆a mentido y manipulado las estad铆sticas oficiales de fallecidos. La ciudadan铆a se rebel贸 y llev贸 su ira a las calles. Reclamaban la verdad y unos servicios adecuados. En cambio, se enfrentaron a la brutalidad policial y la represi贸n. Durante una semana, las calles de Belgrado y otras ciudades se convirtieron en una zona de guerra. Por primera vez desde que asumi贸 el poder hace 8 a帽os, el Gobierno recurr铆a a un aparato represivo estatal y policial y pidi贸 ayuda a criminales para que se ocuparan de los ciudadanos en la calle.

Actualmente, todav铆a estamos luchando contra la pandemia, que supuestamente ya hab铆amos contenido con 茅xito, teniendo a煤n un alto n煤mero de contagios. El presidente y su Gobierno est谩n apostando todo a una carta: la r谩pida vacunaci贸n de la ciudadan铆a. Su actitud se resume en: 芦no nos pregunte cu谩nto cuesta, no nos pregunte si Serbia est谩 en el programa de pruebas de vacunaci贸n禄, pero el resultado es que Serbia se encuentra entre los pa铆ses europeos que tienen el mayor n煤mero de dosis por poblaci贸n.

Parece que el r茅gimen considera la vacunaci贸n como la soluci贸n m谩gica para una campa帽a preelectoral exitosa que los impulse en las presidenciales de 2022. Adem谩s, la vacunaci贸n funciona como una cortina de humo para cualquier pregunta sobre la naturaleza del r茅gimen, la deteriorada econom铆a y los derechos humanos y el bienestar socioecon贸mico de la ciudadan铆a.

Por

Robert Kozma

Cient铆fico y activista pol铆tico




Fuente: Eltopo.org