February 1, 2021
De parte de La Haine
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La situaci贸n es grave en todo el mundo, s铆, pero m谩s a煤n entre nosotres. Si hablamos de recesi贸n, la ca铆da seg煤n el FMI fue en 2020 del -3,5%, pero Am茅rica Latina y el Caribe cay贸 el -7,4%. La Argentina acumula, seg煤n el INDEC, un -10,6% de baja de la actividad econ贸mica entre enero y noviembre del 2020, y puede llegar al -12%, un guarismo levemente superior a la debacle del 2001.

No hay dudas que la tendencia es peor para la Argentina que para el promedio de la regi贸n, y en 茅sta, el impacto es mayor que para el promedio mundial.

Un tema para adicionar en cuestiones socio-econ贸micas es que los organismos internacionales confirman que es Nuestram茅rica la regi贸n m谩s desigual del planeta, no la m谩s pobre, pero si donde la distancia entre los pocos m谩s ricos y los muchos pobres es mayor.

Adem谩s, la conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNCTAD), destaca en un informe a junio del 2020 la ca铆da de las Inversiones Externas Directas para todo el mundo desde el 2015, agudizado en 2020 por efecto de la pandemia. En el mismo sentido, la CEPAL destaca que desde 2011 la regi贸n sali贸 del radar de los inversores productivos globales, con escasas excepciones asociadas al saqueo de los bienes comunes. La salida de la Ford de Brasil as铆 lo confirma.

La regi贸n solo atrae inversiones especulativas, de corto plazo, y con el prop贸sito de extraer bienes comunes y el excedente generado socialmente en el pa铆s. Es la renta del suelo, petrolera, minera, financiera, la principal fuente de ingresos del capital en nuestros d铆as.

En materia de pandemia la situaci贸n es grave en todo el mundo, con casi 102 millones de contagios y 2.200.000 muertes. Especialmente delicada es la situaci贸n en EEUU y en Europa, s铆, pero 6 pa铆ses de la regi贸n latinoamericana, figuran entre los 24 m谩s afectados. En orden por contagios: Brasil, Colombia, Argentina, M茅xico, Per煤, Chile. Por muertes: Brasil, M茅xico, Colombia, Argentina, Per煤 y Chile. Los seis, concentran unos 17 millones de contagios y 550.000 muertes. Nuestram茅rica concentra casi el 9% de la poblaci贸n mundial y registra el 17% de los contagios junto al 25% de las muertes. Estamos mal y la magia de las vacunas parece postergarse y encarecerse.

No hay duda que la emergencia sanitaria golpea en el 谩mbito mundial, pero con fuerza en la regi贸n, territorio de abandono de pol铆ticas p煤blicas de salud a la salida de la crisis mundial de los 70, agudizada con las hegem贸nicas pol铆ticas econ贸micas inspiradas en el Consenso de Washington de los 90 del siglo pasado. La mercantilizaci贸n de la salud fue la receta que hoy pagan los pueblos.

Las pol铆ticas hegem贸nicas, 鈥渘eoliberales鈥, por medio siglo, reestructuraron regresivamente el capitalismo en la regi贸n, m谩s all谩 de cualquier especificidad nacional, deteriorando las condiciones de ingreso, de riqueza y de vida de la poblaci贸n. La creciente mercantilizaci贸n de la cotidianeidad con menores ingresos para los sectores populares explica el 45% de pobreza en la Argentina, un pa铆s de temprano desarrollo capitalista en el Siglo XX y potencialidad para la movilidad social durante d茅cadas. Un fen贸meno explicitado en una importante cantidad de 鈥渟ectores medios鈥 que estimularon una expansi贸n del mercado interno y del consumo popular entre fines del siglo XIX y la d茅cada del 70 en el XX.

Hacia los 70 del Siglo XX, toda la regi贸n nuestramericana viv铆a bajo condiciones de ampliaci贸n de sus mercados internos y derechos, por ende, junto a las ganancias empresarias, se ampliaba el consumo popular. Es una 茅poca a los que muchos imaginan que se puede volver, por lo que se piensa en 鈥渘uevos鈥 (imposibles) pactos sociales de colaboraci贸n de clases, para reanimar el crecimiento en el marco de la satisfacci贸n de mayores ganancias e ingresos populares. Digo 鈥渋mposible鈥, porque aquello solo respondi贸 a condiciones de debilidad y defensiva estrat茅gica del orden capitalista en el 谩mbito mundial entre 1930 y 1980.

En efecto, la situaci贸n de bipolaridad desde 1945 y la emergencia del mundo en desarrollo (tercer mundo) habilit贸 la b煤squeda de estrategias de relativa autonom铆a ante el imperialismo. Eso posibilit贸 un despegue de esas relativas mejores condiciones de vida, las que se conocen como resultado del Estado del bienestar. Una cuesti贸n promovida desde pol铆ticas p煤blicas que restaban capacidad de acumulaci贸n a los grandes capitales. Por eso, la r茅plica contra la intervenci贸n del Estado ante la crisis de los 70, la liberalizaci贸n, la desregulaci贸n y la privatizaci贸n sustentadas como programa del terrorismo de Estado de las dictaduras del cono sur de Am茅rica, y luego, por Thatcher y Reagan, coronadas con el colapso sovi茅tico.

Son pol铆ticas que se generalizaron luego en los 90 bajo las democracias tuteladas o subordinadas.

No hay retorno. As铆 como en la crisis de los 70/80 del Siglo XIX se sali贸 hacia adelante, con actualizaci贸n de las relaciones capitalistas, con monopolios e imperialismo; del mismo modo que en los 30 del Siglo XX se sali贸 a la defensiva, pero con orden capitalista al fin. En los 70 del siglo XX se troc贸 en ofensiva 鈥渘eoliberal鈥 para avanzar con el orden capitalista, afianzado en los 90 con la desarticulaci贸n de la propuesta socialista, m谩s all谩 de cualquier opini贸n sobre el tipo de sociedad que exist铆a en la URSS.

Por eso ahora proponen desde DAVOS el 鈥渞einicio鈥 del sistema, un reseteo del orden social mundial. El capitalismo no pretende volver a la etapa de la defensiva, salvo que sea llevado hacia all铆 por intermedio del accionar pol铆tico de una sociedad consciente de los cambios a suscitar.

La defensiva de los 30 del Siglo XX tuvo que ver con resignar ganancias a costa de mejorar ingresos laborales y de la sociedad empobrecida, v铆a gasto p煤blico social acrecentado. Es lo que se viene revirtiendo desde comienzos de los setentas y que se agudiza a帽o tras a帽o por medio siglo, m谩s all谩 de cualesquiera de las expectativas cifradas en gobiernos que se asumen cr铆ticos de las pol铆ticas hegem贸nicas. Pueden haber sido cr铆ticos de esas pol铆ticas, s铆, pero no alcanzaron a revertir el fen贸meno estructural por aquellas pol铆ticas generadas.

Solo a modo de ejemplo, en la primera d茅cada del Siglo XXI se habilitaron expectativas en gobiernos que sustentaban un cambio pol铆tico en la regi贸n nuestramericana, los que generaron un saldo en la distribuci贸n del ingreso y mejora relativa de ciertos indicadores sociales, sin modificar el modelo productivo de saqueo, de mayor explotaci贸n y de extranjerizaci贸n en la propiedad de los principales medios de producci贸n.

Desde ah铆 es que la respuesta de los pueblos en la actualidad, demanda de la suficiente acumulaci贸n de poder pol铆tico para generar condiciones favorables a cambios que reviertan el ciclo de ofensiva capitalista. Bajo esas condiciones pueden generarse las condiciones de posibilidad para cambios estructurales. En rigor, cualquier cambio de rumbo en la pol铆tica econ贸mica actual de los pa铆ses de la regi贸n, demanda de poder pol铆tico suficiente, lo que acelerar谩 el proceso de reformas y transformaciones profundas de la realidad. Resolver el problema de la pobreza, la alimentaci贸n y la salud es posible ante el desarrollo actual de las fuerzas productivas, de la ciencia y de la t茅cnica. Solo requiere voluntad pol铆tica con densidad social suficiente para encarar el proceso de transformaci贸n social enunciado.

La Haine




Fuente: Lahaine.org