October 20, 2021
De parte de La Haine
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El neoliberalismo ha perfeccionado una trama de corruptelas, acomodos y trampas para que los capitalistas resulten virtualmente inmunes a los impuestos

Seg煤n Ferdinand Lundberg, para determinar cu谩l es la clase dominante en un pa铆s basta ver cu谩l es la que est谩 exenta de la tributaci贸n. El neoliberalismo ha perfeccionado una trama de corruptelas, acomodos y trampas para que los capitalistas resulten virtualmente inmunes a los impuestos.

Con la globalizaci贸n, el capital trasnacional ha encontrado su presa predilecta en el Tercer Mundo. La abundancia de recursos naturales, de mano de obra subpagada y sin derechos laborales en las maquilas o Zonas Econ贸micas Especiales y las autoridades complacientes se dan la mano para llevar la explotaci贸n al paroxismo del capitalismo salvaje.

Instrumentos del latrocinio como los Infames Tratados contra la Doble Tributaci贸n disponen que las empresas extranjeras no paguen impuestos en el pa铆s donde operan y obtienen sus beneficios, sino en la metr贸poli donde est谩 situada su casa matriz.

Gracias a estos instrumentos del bandolerismo, nuestros pa铆ses aportan sus recursos naturales, sus servicios p煤blicos, sus sistemas de protecci贸n de la propiedad, sus trabajadores educados, mantenidos en buena salud y pensionados, sin que los inversionistas extranjeros aporten un centavo en impuestos para colaborar con esos gastos indispensables para la producci贸n.

Pero el capital transnacional tampoco paga impuestos en sus pa铆ses de origen: coloca sus ganancias en cuentas secretas en para铆sos fiscales donde ni cancela tributos ni rinde cuentas a nadie.

A los gobiernos de los pa铆ses hegem贸nicos les parece muy bueno que sus empresarios exploten a los pa铆ses del Tercer Mundo sin aportarles un c茅ntimo en tributos, pero no soportan que tambi茅n eludan pag谩rselos a ellos.

 Para repatriar los capitales desgaritados en para铆sos fiscales, a principios de siglo EEUU recurri贸 a la oferta inmoral e ilegal de una amnist铆a tributaria a cambio de un insignificante tributo del 5%, pero muy pocos se acogieron a ella. Opt贸 tambi茅n por ofrecerles para铆sos fiscales en su propio territorio, pero los capitales estadounidenses no conf铆an en EEUU.

As铆 las cosas, pas贸 del soborno a la amenaza: destapar parte del latrocinio que las trasnacionales perpetran contra el Tercer Mundo, para forzarlas a acogerse a los bancos de sus pa铆ses de origen. Esta es la fuente de los Panam谩 Papers, Pandora Papers y de cu谩ntos Papers est茅n por venir.

En el mundo de complicidades que vivimos, hay que examinar la fuente de toda milagrosa informaci贸n, sobre todo si es selectiva. Un agente de la CIA fue la 鈥淕arganta Profunda鈥 de las revelaciones que condenaron a Nixon; otro equipo de la CIA sustrajo de la oficina Mossack-Fonseca los documentos de los Panam谩 Papers. En 茅stos, y en los Pandora Papers, realiza la investigaci贸n el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (CIPI) financiado por la USAID, Rockefeller y el George Soros de las 鈥淩evoluciones de Colores鈥.

Quien paga el mariachi elige la canci贸n. Ello explica, seg煤n Julio Yao, que el CIPI 鈥渏am谩s ha criticado a EEUU, a sus aliados anglosajones ni a sus para铆sos fiscales鈥. Y que Dmitri Peskov, portavoz presidencial de Rusia, apunte que en las revelaciones de Pandora 鈥渇alta la laguna fiscal offshore m谩s grande del mundo鈥, vale decir, la protegida por EEUU.

En cambio, la paliza de revelaciones hasta ahora diluvia sobre Am茅rica Latina y el Caribe. As铆, titula El Pa铆s: 鈥淟os 篓Papeles de Pandora篓 en Latinoam茅rica: tres jefes de Estado en activo y 11 expresidentes operaron en para铆sos fiscales鈥 (https://bit.ly/3mz52E6). De seguidas se帽ala a Sebasti谩n Pi帽era, al dominicano Luis Abinader, al ecuatoriano Guillermo Lasso, a 90 influyentes pol铆ticos, congregaciones religiosas, artistas, multimillonarios y al Director de un banco central.

En sus comentarios, agrega El Pa铆s que 鈥淭ener una cuenta en un para铆so fiscal no es ilegal, pero deber铆a serlo. Su existencia muestra c贸mo billonarios y pol铆ticos han creado un sistema legal a modo de sus intereses鈥 (https://bit.ly/3Fwvw1o). Las alarmantes revelaciones no son entonces m谩s que conmovedora oportunidad para ejercer la resignaci贸n.

No es necesario que una nueva investigaci贸n del CIPI descubra c贸mo llegaron tales magnitudes a semejantes cuevas de Al铆 Bab谩. Puedo ofrecer algunas claves.

Cada vez que uno de nuestros pa铆ses suscribe un Infame Tratado contra la Doble Tributaci贸n (y Venezuela ya ha firmado unas tres decenas) sustrae el monto de impuestos indispensables para atender a las necesidades de sus ciudadanos y los arroja a los para铆sos fiscales.

Lo mismo ocurre cada vez que nuestras autoridades sancionan normas que permiten exonerar a trasnacionales del pago de Impuestos sobre la Renta, de Importaci贸n o de Exportaci贸n; suscriben contratos con inconstitucionales cl谩usulas que anulan el imperio de nuestras leyes y nuestros tribunales y obligan a someter las controversias sobre cuestiones de orden p煤blico interno a 贸rganos extranjeros como el CIADI, que siempre resuelven a favor de las transnacionales; celebran inconstitucionales acuerdos de estabilidad tributaria, por los cuales se pacta privadamente con las transnacionales que no se les aumentar谩n los tributos; privatizan por miserias empresas o servicios p煤blicos; suspenden las leyes laborales que protegen a los trabajadores u omiten crear sistemas integrales de control previo, concomitante y posterior del manejo de los fondos p煤blicos. Tales actos abren boquetes para que por ellos indispensables recursos no cubran las necesidades internas y en cambio repleten los pozos sin fondo de los para铆sos fiscales.

Me atrevo tambi茅n a se帽alar el remedio contra este continuado latrocinio. El 8 de octubre de 2021, un grupo de 136 pa铆ses de la ONU acord贸 con la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n Econ贸mica y el Desarrollo estipular una tasa m铆nima de 15% de impuesto para las ganancias de las transnacionales, que estas deben pagar donde operen y generen beneficiosy no donde est茅n situadas sus casas matrices.

Legisladores, administradores, jueces, deben elegir entre cobrar de acuerdo con el principio universal de territorialidad los impuestos indispensables para cubrir las necesidades de sus pueblos, o seguir arrojando esos recursos a los agujeros negros de los para铆sos fiscales.

La Haine




Fuente: Lahaine.org