July 3, 2021
De parte de Indymedia Argentina
319 puntos de vista


PANORAMA MENSUAL DE LAS EMPRESAS RECUPERADAS Y MOVIMIENTOS SOCIALES

Cinco meses m谩s de subsidio para trabajadores de empresas autogestionadas

Mario Hernandez

Este mi茅rcoles el Gobierno nacional confirm贸, por medio de la Resoluci贸n N掳 673/21 publicada en el Bolet铆n Oficial, la extensi贸n por otros cinco meses del subsidio de 11.000 pesos que se entrega a integrantes del Programa Trabajo Autogestionado (PTA), que incluye a trabajadores de cooperativas, una iniciativa dependiente de la Secretar铆a de Empleo del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social que encabeza Claudio Moroni.

Seg煤n se detalla, el programa tiene por objeto 鈥減romover la generaci贸n de nuevas fuentes de trabajo y el mantenimiento de puestos de trabajo existentes a trav茅s del fortalecimiento de unidades productivas autogestionadas por trabajadores y trabajadoras鈥.

El sector cooperativo ha sido uno de los m谩s perjudicados en el marco de la epidemia de coronavirus que golpea al pa铆s hace un a帽o y medio, ya que no cont贸 con la asistencia de programas como el Repro II o la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producci贸n (ATP) que recibieron sectores empresarios privados. La ayuda econ贸mica de 11.000 pesos no remunerativos apunta a un universo aproximado de 30.000 cooperativistas, socios de unidades productivas autogestionadas participantes del PTA.

En relaci贸n con la extensi贸n del subsidio, Ramiro Mart铆nez, presidente de la Confederaci贸n Argentina de Trabajadores Cooperativos (Conarcoop), consider贸: 鈥淓s parte de la lucha y del trabajo articulado que venimos haciendo con todo el movimiento cooperativo, en sus diferentes instancias confederativas y federativas. Y agreg贸: 鈥淟a pandemia, en muchos lugares, ha devastado y ha dejado una situaci贸n de pobreza muy alta. El cooperativismo tiene un deber y una obligaci贸n en este contexto y para lo que se viene, en cuanto a la recuperaci贸n del empleo鈥.

M谩s all谩 de recibir el anuncio de ampliaci贸n 鈥渃omo una gran noticia鈥, el dirigente cooperativo se帽al贸: 鈥淪i bien celebramos la medida, entendemos que hay sectores cr铆ticos, que ante la igualdad de derechos no son atendidos como las cooperativas gastron贸micas o turismo, por ejemplo, que no pueden acceder al Repro II de $ 22.000 por el simple hecho de ser cooperativas鈥.

Las ayudas econ贸micas no remunerativas, dado su car谩cter extraordinario, ser谩n compatibles y podr谩n ser acumuladas con la percepci贸n en el mismo per铆odo de las asistencias econ贸micas, aclar贸 el Ministerio.

Y puntualiz贸 que su liquidaci贸n conllevar谩 para sus destinatarios la suspensi贸n de liquidaciones de ayudas econ贸micas regulares otorgadas en el marco de la 芦L铆nea I 鈥 Ayuda econ贸mica individual禄 del Programa, las cuales se reanudar谩n a su t茅rmino.

Adem谩s, el beneficio ser谩 abonado en forma directa y personalizada a trav茅s de los medios de pago directo utilizados en el marco de ese Programa, que est谩 vigente desde 2004 y tiene por objeto promover la generaci贸n de nuevas fuentes de trabajo y el mantenimiento de puestos existentes a trav茅s del fortalecimiento de unidades productivas autogestionadas por trabajadores.

Cer谩mica Neuqu茅n moviliz贸 ante una nueva amenaza de remate

La movilizaci贸n fue a las 10:00 del jueves 24 de junio desde el monumento a San Mart铆n hasta Casa de Gobierno.

Entregaron una nota dirigida al Ejecutivo para que intervenga y d茅 una soluci贸n a la situaci贸n de la gesti贸n obrera. En un comunicado aseguraron que 鈥渆sta semana los ceramistas nos enteramos de un pedido del Martillero P煤blico, Marcelino Vallejo, al juez Cosentino de avanzar en el remate de la f谩brica. Esta vez d谩ndole curso de manera virtual al proceso judicial, para concluir en el posterior remate de la planta y dejando a 80 familias en la calle.鈥

Los ceramistas informaron que: 鈥渆n asamblea resolvimos movilizarnos para exigir que el gobernador Omar Guti茅rrez intervenga y se avance en el preacuerdo firmado a fin del 2020, que establec铆a una salida que da respuestas a los distintos sectores, incluyendo a la vieja patronal, a las y los ex trabajadores que decidieron aceptar las indemnizaciones y, por supuesto, para sostener los puestos de trabajo y la gesti贸n obrera. Con esta medida del juzgado se tirar铆a atr谩s ese preacuerdo y se abrir铆a un proceso que terminar铆a en un remate violento de la f谩brica. Para evitarlo la salida es pol铆tica, y est谩 en manos del gobernador鈥.

Adem谩s de la movilizaci贸n, el mismo jueves por la tarde convocaron a las distintas organizaciones sindicales, pol铆ticas, sociales, estudiantiles, a las 16:00 en el Hospital Heller, a una reuni贸n de la Asamblea Interhospitalaria con distintos sectores para coordinar nuevas acciones de lucha unificadas.

Tambi茅n quieren desalojar a la cooperativa 1掳 de mayo en General Roca

En la ma帽ana del viernes 2 de julio trabajadores de la cooperativa maderera 1掳 de mayo, de General Roca, R铆o Negro, realizaron una volanteada en las puertas de la f谩brica, ubicada en la ruta 65, en reclamo contra las amenazas de desalojo por parte de la justicia provincial. Se trata de cuarenta trabajadores a quienes el empresario local Mario L贸pez quiere dejar en la calle, reclamando judicialmente las tierras que desde hace once a帽os fueron cedidas a la maderera luego de ser recuperada por sus trabajadores.

La cooperativa 1掳 de mayo fue expropiada en 2014 por la Ley N掳 5031, sin embargo el proceso judicial actual desconoce esa conquista de los trabajadores y pone en riesgo la fuente de sustento de 40 familias. Julio, trabajador maderero desde hace 34 a帽os, coment贸: 鈥渘o recibimos nunca un subsidio del Estado y generamos nuestro propio sueldo y sustento familiar鈥.

鈥淨ueremos demostrar que se puede construir otro modelo agrario y que, adem谩s, ya lo estamos haciendo鈥

 

El mi茅rcoles 9 de junio, el Observatorio de la Deuda Social (OSDA) de la UCA present贸 junto a C谩ritas el informe 鈥淯n rostro detr谩s de cada n煤mero, radiograf铆a de la pobreza en Argentina鈥. Las cifras del per铆odo 2010-2020 son estremecedoras: el 41,9% de la poblaci贸n urbana es pobre multidimensional (lo que significa que son pobres por ingresos y por carencias), m谩s del 50% de lxs ni帽xs son pobres, el 34,3% de argentinxs entre 0 y 17 a帽os sufrieron inseguridad alimentaria total en 2020 y 鈥渄e cuatro chicxs que se sientan a una mesa, solo unx come todos los d铆as鈥.

El informe de la UCA ilustra lo dram谩tico del panorama, mientras el gobierno nacional no logra frenar la suba de precios de los alimentos ni avanzar en negociaciones sobre el precio y el abastecimiento de carnes. A casi un mes de la Resoluci贸n 75/2021 a trav茅s de la cual el ministerio de Agricultura formaliz贸 la suspensi贸n (parcial) por 30 d铆as de la exportaci贸n de carne bovina, la llamada Mesa de Enlace (conformada por las cuatro entidades ruralistas patronales de la pampa h煤meda: la Sociedad Rural Argentina, las Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y la Federaci贸n Agraria Argentina) no solo sostuvo dos semanas de protestas, sino que los cortes m谩s econ贸micos de carnes aumentaron en mayo por encima del promedio: 7,8%.

En este marco, fue presentada, desde Mendoza, la Mesa Agroalimentaria Argentina. Conformada por la Uni贸n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT), el Movimiento Nacional Campesino Ind铆gena Somos Tierra (MNCI ST) y la Federaci贸n de Cooperativas Federadas (Fecofe), el espacio busca funcionar como un nuevo actor pol铆tico, impulsando desde abajo y hacia arriba una reorientaci贸n de las pol铆ticas econ贸micas del pa铆s en este contexto, sent谩ndose a negociar y reformulando el modelo productivo del pa铆s, en pos de uno donde se contemplen los intereses de la mayor铆a. Desde la Mesa Agroalimentaria Argentina, explicitaron: 鈥淟a disyuntiva es de larga data: concentraci贸n o democratizaci贸n, soberan铆a o dependencia鈥.

Rosal铆a Pellegrini Holzman, de la coordinaci贸n de la UTT, se帽al贸: 鈥淟a semana pasada, dimos un paso muy importante en consolidar un espacio (en el que venimos trabajando) con esta idea simb贸lica, pero tambi茅n concreta, del otro campo: del campo que alimenta. Es necesario que haga visible un sector que tiene otra idea para el campo argentino. Cuando se habla de 麓El campo麓, en realidad, se habla de un sector bastante concentrado del modelo agropecuario -del modelo empresarial agropecuario-, vinculado a las corporaciones multinacionales y la producci贸n de commodities, y no de un campo que se piense como parte de una estrategia en Argentina que construya un modelo agropecuario con soberan铆a alimentaria鈥.

En el documento de presentaci贸n de la Mesa, las organizaciones afirman que el foco est谩 puesto en la urgencia de dar respuestas a la crisis alimentaria, garantizar alimentos de calidad y a precios justos, y con el horizonte de construir un modelo agrario que garantice la soberan铆a alimentaria. En el 2007, en el Foro Mundial para la Soberan铆a Alimentaria, en Mal铆, 脕frica, se public贸 la Declaraci贸n de Ny茅l茅ni definiendo que: 鈥淟a soberan铆a es un derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sustentable y ecol贸gica, y su derecho de decidir su propio sistema alimenticio y productivo. Eso coloca a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos, en el coraz贸n de los sistemas y pol铆ticas alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas鈥. Hace a帽os que las organizaciones campesinas y rurales est谩n reclamando que se garanticen los derechos de acceso y gesti贸n de la tierra, de las aguas, de las semillas, del ganado y de la biodiversidad en las manos de aquellxs que producen los alimentos. 鈥淟a soberan铆a alimentaria supone nuevas relaciones sociales libres de opresi贸n y desigualdad entre los hombres y mujeres, pueblos, grupos raciales, clases sociales y generaciones鈥, se postulaba en aquella declaraci贸n.

Rosal铆a explica que el fuerte de la Mesa no ser谩 solamente reclamar la falta de acceso a la tierra, la falta de canales de comercializaci贸n junta o la falta de financiamiento, sino que desarrollar谩 propuestas concretas para la fruta y la verdura, para la cadena l谩ctea, para la carne: 鈥淨ueremos demostrar que se puede y que, adem谩s, lo estamos haciendo. Ya venimos comercializando productos cooperativos. Tenemos una yerba con un precio competitivo que viene de familias organizadas. Vend铆amos la harina del molino Armstrong que lamentablemente acaba de cerrar porque se fundi贸. Es ac谩 donde tiene que ir el financiamiento de una pol铆tica agropecuaria que alimente鈥, asegura la referente.

Y remata: 鈥淣o somos lxs privilegiadxs que estamos pensando en irnos a vacunar a Miami o a cu谩nto cerr贸 el precio de la soja en Chicago. Ese sector existe, bueno鈥  pero, 驴qu茅 tal si empieza a fortalecerse otro sector? Con acceso a la tierra, con otro tipo de tecnolog铆a, con agroecolog铆a y con otras din谩micas que piensen justamente esta Mesa en funci贸n de algo que est谩 presente en estas tres palabras: una matriz agropecuaria que realmente alimente鈥.

Seg煤n sus vocerxs, la Mesa buscar谩 defender la gremialidad de un sector que hoy no tiene qui茅n lo represente y solicitar谩 una reuni贸n formal urgente con los ministros de Desarrollo Productivo, Mat铆as Kulfas, y de Agricultura, Luis Basterra.

Pellegrini agrega que: 鈥淓ste es nuestro espacio, los otros tienen su espacio y sabemos qui茅nes son. La Mesa nos aglutina y representa: somos productorxs, desde productorxs agropecuarixs de la pampa h煤meda, de cooperativas, PyMEs agrarias, hasta familias campesinas de Humahuaca, pasando por peque帽os productorxs hort铆colas de los distintos cinturones del pa铆s. Es ese campo que pone el alimento sobre la mesa, la verdura, la lechuga, pero tambi茅n las cooperativas l谩cteas que est谩n atravesando ya hace tiempo una situaci贸n de crisis econ贸mica. Por ejemplo, imaginate que las cadenas l谩cteas est谩n casi totalmente concentradas en dos empresas que monopolizan todo el sector. O lo que tambi茅n sucede con otras cadenas, como las de los molinos que tuvieron que cerrar por falta de financiamiento鈥, concluy贸 la secretaria de G茅nero de la UTT.

La UTT impulsa la Ley del Acceso a la Tierra realizando un 芦alimentazo禄 federal

El mi茅rcoles 30 de junio, la Uni贸n de los Trabajadores de la Tierra (UTT) realiz贸 el llamado Alimentazo en diversas provincias del pa铆s para promover y reivindicar el tratamiento del proyecto de Ley de Acceso a la Tierra. Mediante puntos fijos en las distintas ciudades, como ferias abiertas, donaron verduras y plantas de las cooperativas, bajo el lema de la soberan铆a alimentaria.

芦En el contexto de crisis sanitaria y alimentaria, batallamos desde la solidaridad contra el hambre y la especulaci贸n de los grandes mercados concentrados禄, dec铆a la convocatoria.

El Alimentazo federal se desarroll贸 en Misiones, Chubut, Santa Fe, Tucum谩n y la CABA, frente al Congreso Nacional, en donde lxs diputadxs fueron invitadxs a participar, llevarse alimentos sanos y a comprometerse con el tratamiento del Proyecto de ley.

芦La recepci贸n es buena, el di谩logo es positivo, pero no alcanza禄, se帽ala el vocero Agust铆n Su谩rez. 芦Presentamos el Proyecto de ley por tercera vez a fin del a帽o pasado y tuvimos varias reuniones con asesores de diputados de los distintos bloques con la intenci贸n de que salga el dictamen de las tres comisiones para que pase al recinto. En este momento, entendemos que ya estamos a mitad de a帽o y necesitamos que esta ley avance.禄

El proyecto de Ley de Acceso a la Tierra consiste en otorgar cr茅ditos blandos para la compra de tierra, un Procrear Rural para peque帽os productores, e impulsar el desarrollo rural ambiental, social y econ贸micamente sustentable.

Hasta el 6 de julio, el Alimentazo federal tendr谩 nuevos puntos en La Pampa, R铆o Negro, Entre R铆os y Salta para impulsar la Ley de Acceso a la Tierra. 芦Son distintas provincias, distintas realidades y problem谩ticas, pero todas relacionadas con la tierra, ya sea porque tenemos tierra y hay grupos empresarios que la quieren sacar o porque tambi茅n necesitamos tierra en otro lugares y necesitamos avanzar con distintas problem谩ticas禄, concluy贸 Su谩rez.

Los puntos del Alimentazo tuvieron lugar en:

Jueves 01/07:

La Pampa: Alimentazo M贸vil de la UTT R铆o Colorado, La Adela, desde las 10:00

Viernes 02/07

R铆o Negro: Sede ATE (25 de Mayo 2621, esquina Pellegrini), El Bols贸n, 10:00 a 13:00

Entre R铆os: Almac茅n UTT (Urquiza 219), Concepci贸n del Uruguay

Nuevo ataque del due帽o de Manaos a comunidades ind铆genas de Santiago del Estero

 

El Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase V铆a Campesina) denunci贸 que el fundador de la empresa de gaseosas Manaos, Orlando Canido, irrumpi贸 con topadoras, armas y patotas en un territorio de la comunidad ind铆gena Yacu Kachi del pueblo originario Guaycuru, en Bajo Hondo, a unos 80 km al sudeste de Quimili.

Son once las familias guaycur煤es que a煤n resisten el desalojo en Bajo Hondo. Rodeados de los campos del empresario de Manaos, conservan en un territorio comunitario el 煤nico monte que existe en la zona y que les permite criar sus vacas, cabras, chanchos y gallinas.

Seg煤n un comunicado compartido en redes sociales, Canido, junto a una decena de personas armadas, ingres贸 al territorio comunitario, haciendo disparos con armas de fuego sobre los hogares de los integrantes de la comunidad. 鈥淓l ingreso se produjo de noche junto con una topadora que destruy贸 un alambrado comunitario. Por la ma帽ana, la Polic铆a de Santiago del Estero fue a testificar la situaci贸n y la banda armada continu贸 con los disparos y se negaron a identificarse鈥, lamentaron desde el Mocase.

El pasado 12 de junio, Canido ya se hab铆a presentado en la comunidad junto a medio centenar de efectivos de Infanter铆a de la Polic铆a de Santiago del Estero, con el 煤nico prop贸sito de expulsar a las familias de sus tierras. El operativo fue ordenado por la jueza Rosa Falco, a pesar que hay leyes nacionales vigentes suspenden la 鈥渆jecuci贸n de sentencias, actos procesales o administrativos cuyo objeto sea el desalojo o desocupaci贸n de las tierras鈥.

El desalojo fue frenado gracias a la resistencia popular y la intervenci贸n de Magdalena Odarda, presidenta del Instituto Nacional de Asuntos Ind铆genas (INAI).

Ese d铆a, al irse la polic铆a, el grupo de matones de Canido derrib贸 alambrados y reiter贸 sus promesas de venganza, que se cumplieron lamentablemente.

鈥淛ueza Rosa Falco, suspenda el desalojo. Todos los organismos nacionales de Derechos Humanos, el Instituto Nacional de Asuntos Ind铆genas, la secretar铆a de Derechos Humanos de la Naci贸n, la secretar铆a de Agricultura Familiar Campesina Ind铆gena de la Naci贸n le piden la suspensi贸n por clara violaci贸n de la Ley 26.160 y al derecho constitucional que protege las Comunidades Ind铆genas鈥, sostienen desde el Mocase.

La propia titular del INAI, Magdalena Odarda, volvi贸 a pronunciarse sobre este conflicto y pidi贸 el cese de estas pr谩cticas ilegales y que se investiguen las denuncias de la comunidad.

鈥淏asta de bandas armadas en nuestros territorios comunitarios. No al desalojo de la comunidad ind铆gena Yacu Kachi鈥, concluyeron desde la organizaci贸n campesina santiague帽a.

Jornada Nacional de protesta de la Federaci贸n Nacional Campesina

Las campesinas y los campesinos, los m谩s pobres del campo, producimos alimentos en cantidad y calidad que el pueblo tanto necesita. Cada d铆a se nos hace m谩s dif铆cil vivir y producir, producto de la pol铆tica del macrismo profundizada por la pandemia del COVID-19.

La inflaci贸n que encarece los alquileres y arrendamiento de quintas, chacras fincas, etc. y los insumos para su producci贸n.

Una cadena de intermediarios compra nuestros productos a precios con los que nosotros los campesinos y campesinas no podemos subsistir, pero esos mismos productos llegan a las g贸ndolas a un precio entre 6 y 10 veces superior a lo que nos pagan en el campo.

Ante esta situaci贸n desesperante, el mi茅rcoles 23 de junio, la FEDERACI脫N NACIONAL CAMPESINA junto a productores y productoras de todo el pa铆s, marchamos a una gran Jornada Nacional de Protesta y visibilizaci贸n de nuestras problem谩ticas.

La jornada tuvo el apoyo solidario de la Corriente Clasista y Combativa, los Cayetanos y otras organizaciones sociales, gremiales y populares.

Pedimos:

  1. Vacunaci贸n para las compa帽eras y compa帽eros que sostienen comedores y merenderos. Vacunaci贸n para todos los campesinos y campesinas, sector estrat茅gico en la producci贸n de alimentos.
  2. Aporte de Emergencia para la Agricultura Familiar por 6 meses.
  3. Entrega de tierras fiscales y mal habidas. Compra estatal de la producci贸n.
  4. Entrega de insumos, herramientas y maquinarias. Proyectos productivos.
  5. Cr茅ditos accesibles y tasas subsidiadas para peque帽os productores.

 

100 ollas en La Plata

Desde el inicio de la pandemia miles de platenses se pusieron al frente de la lucha contra el Covid 19, muchos de ellos bancando los comedores populares que ya estaban funcionando y otros que abrieron sus casas y con su labor permitieron que miles puedan aislarse ante el contagio.

Vemos con alegr铆a como ya est谩n vacunados nuestros seres queridos mayores y como se van vacunando las personas de riesgo que nos rodean. Pero a煤n faltan los esenciales que no se ven, que nos cuidamos y cuidamos al barrio, los que producen las verduras que alimentan al pueblo y no hemos parado de trabajar ni un solo d铆a. LOS TRABAJADORES ESENCIALES DE COMEDORES, MERENDEROS Y UNIDADES PRODUCTIVAS QUE ENFRENTAMOS LAS CONSECUENCIAS QUE DEJ脫 LA POL脥TICA DEL MACRISMO Y QUE SE AGUDIZARON CON LA PANDEMIA NECESITAMOS URGENTEMENTE SER VACUNADOS

En la Ciudad de La Plata, la gesti贸n irresponsable de Julio Garro cort贸 toda asistencia a los Comit茅s Populares. Justo en lo peor de la segunda ola de contagios y cuando el hambre arrecia en los sectores populares. No ejecut贸 el dinero que ten铆a destinado por presupuesto para estas necesidades.

Sin embargo, nosotros s铆 somos responsables. Y hemos mantenido abiertos y alimentando los comedores, pese a la duplicaci贸n de la cantidad de asistentes. Tambi茅n en las quintas los campesinos siguen produciendo pese a no tener respuestas de los reclamos hechos al Municipio el 14/3 acerca de la inseguridad, infraestructura, etc.

Por todo esto realizamos esta jornada de ollas populares en algunos de los Merenderos y Comedores que a diario garantizan el alimento a Miles de platenses:

1) Vacunas para los esenciales.
2) Aumento de Asistencia Alimentaria a los Comedores Populares.
3) Subsidios para la producci贸n florihort铆cola

Somos Barrios de Pie, Movimiento Evita, Surge, Asoma, FNC, CCC, UTEP, Ni un pibe menos por la droga, Octubres, Justicia y Libertad, Agrupaci贸n Evita, MTE, MUP

VACUNAS PARA ALIMENTAR

Por Laura Guarinoni

Las mujeres que se cargaron al hombro comedores populares y merenderos siguen esperando las vacunas

Se cumpli贸 un a帽o de la muerte de Ramona Medina, que trabajaba en comedores del barrio

Ramona nos est谩 mirando. La frase se repite como m谩xima en las charlas de los vecinos del barrio 31 cada vez que el 谩nimo decae tras convivir m谩s de un a帽o con la pandemia. Ramona es Ramona Medina, trabajadora de comedores comunitarios del barrio y referenta del 谩rea de salud de la Casa de las Mujeres y las Disidencias de la Asamblea de organizaci贸n La Poderosa. Fue la primera en denunciar la falta de agua en esa zona postergada de la Ciudad de Buenos Aires en plena emergencia sanitaria durante la primera ola. Era insulinodependiente, contrajo coronavirus tras vivir doce d铆as sin agua y muri贸 en el hospital Mu帽iz con 42 a帽os, el 17 de mayo de 2020. Su partida conmocion贸 al barrio y a una parte de la sociedad que comenz贸 a se帽alar la imposibilidad de 鈥渜uedarse en casa鈥 cuando las condiciones de vida son el hacinamiento y la falta de recursos b谩sicos tales como el agua, fundamental para no transmitir ni contraer el virus.

A un a帽o de la muerte de Ramona, el Barrio 31 lamenta el fallecimiento por Covid de otra vecina: Teodora Olloa. Ten铆a 59 a帽os y era cocinera del merendero 鈥淛uana Azurduy鈥 e integrante de la agrupaci贸n Somos Barrios de Pie. Oriunda de Per煤, hab铆a emigrado a la Argentina con sus dos hijas y se hab铆a establecido en una de las viviendas del 鈥渟ector YPF鈥, a dos cuadras de la nueva sede del ministerio de Educaci贸n porte帽o. Sus compa帽eras cuentan que hasta el 煤ltimo d铆a estuvo preocupada por 鈥渜ui茅n iba alimentar a los ni帽os del barrio鈥. Desde el Hospital Fern谩ndez mandaba whatsapps distribuyendo tareas para que la comida llegara a todos. El mismo d铆a que muri贸 Olloa tambi茅n falleci贸 por el virus Lourdes Huarachi, referente del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) en la Villa 20 de Lugano y trabajadora de un merendero del barrio. Ambas muertes revivieron el dolor y la injusticia de la partida de Ramona pero, a diferencia del momento en que ocurri贸 aquella muerte, el pa铆s ya ten铆a una vacuna. 鈥淪omos esenciales y no descartables. Vacunas ya para alimentar al pueblo鈥, comenz贸 a ser la consigna elegida por las cocineras de los barrios m谩s marginados de CABA y la provincia de Buenos para pedir que se las incluya en el plan de vacunaci贸n.

En el pa铆s hay m谩s de 10.000 comedores que alimentan a cerca de 10 millones de personas y son sostenidos por m谩s de 70.000 cocineras, seg煤n el Registro Nacional de Comedores y Merenderos Comunitarios (RENACOM). M谩s del 80% de los comedores y merenderos est谩n dirigidos por mujeres, cuidadoras comunitarias cuyo trabajo la mayor铆a de las veces no es remunerado. Desde el inicio de la cuarentena, estas fueron consideradas como esenciales. Los comedores cambiaron de modalidad -ahora entregan la comida en lugar de servirla en el lugar- pero nunca cerraron. Las mujeres son las que ponen el cuerpo a diario en los barrios, exponi茅ndose al virus. Son las que abren sus hogares, sus cocinas, entregan su tiempo y preparan ollas para alimentar a los vecinos. 鈥淣osotras no podemos parar. Si un d铆a no das la merienda enseguida se acerca alguna madre o un nene preguntando con hambre. Sabemos que para ellos es fundamental y nunca dejamos de hacer comida, ni en los momentos de m谩s restricciones鈥, cuenta Cristina Far铆as, cocinera del comedor 鈥淎rco iris鈥 en el barrio Independencia de Jos茅 Le贸n Su谩rez. Otras cinco mujeres la acompa帽an en la tarea. 鈥淪on compa帽eras del barrio y vecinas que se fueron acercando para colaborar. Rotamos porque el lugar es chico y no puede haber tantas personas juntas por los contagios鈥, explica.

Para Alejandro 鈥淐oco鈥 Garfagnini, coordinador nacional de la Tupac Amaru, 鈥渟on las mujeres quienes hist贸ricamente en los momentos de crisis se ponen al hombro a la familia, los hijos, al barrio y a la comunidad entera.鈥 La Tupac tiene 150 comedores en la provincia de Buenos Aires, casi todos comandados por mujeres. Gloria, miembro de la organizaci贸n y quien desde hace once a帽os dirige el comedor 鈥淕asparini鈥 en Almirante Brown, cuenta que el trabajo de las cocineras se inicia todos los d铆as a las ocho de la ma帽ana con el amasado del pan -que se entregar谩 con el almuerzo, la merienda y la cena- y concluye despu茅s de que baja el sol.

鈥淎c谩 siempre hay cosas para hacer. Cuando terminamos de amasar enseguida llega otro grupo de cocineras que prepara el almuerzo. Luego de servirlo limpiamos todo y empezamos con la merienda y m谩s tarde la cena. La necesidad de los nenes y de los vecinos nos obliga a mantenernos activas鈥.

Emparchando el tejido social

Cuando se dio cuenta de que el aislamiento durar铆a mucho m谩s que quince d铆as, Vanesa Delucca le propuso a su compa帽ero usar el local vac铆o de adelante de su casa, en el barrio Las Heras de Mar del Plata, para cocinar y entregar viandas a sus vecinos. Un mes m谩s tarde la despidieron de la f谩brica en donde trabajaba hace quince a帽os sin indemnizarla pese a la prohibici贸n del gobierno. Se le cruz贸 entonces cerrar el comedor y alquilar el local para tener una entrada de dinero, pero pronto se dio cuenta de que no pod铆a dejar de cocinar porque su situaci贸n no era la excepci贸n en el barrio sino la regla. 鈥淎rrancamos y con el avance de la pandemia nos encontramos que s贸lo nosotros dos no pod铆amos mantener el comedor, entonces de a poco se sumaron algunas vecinas鈥, cuenta. Hoy entregan cerca de 710 viandas por semana aunque la demanda cambia seg煤n la 茅poca del a帽o. 鈥淒urante el invierno, los meses m谩s crudos, no damos abasto. En verano baj贸 bastante (la demanda) porque la gente hizo algunas changas cuando se abri贸 la circulaci贸n y eso le permiti贸 poder juntar algunos pesos y dejar de venir a buscar las viandas鈥.

En el contexto de la pandemia global, donde la Argentina ronda el 42% de pobreza y el 10,5% de indigencia de acuerdo con las mediciones del Instituto Nacional de Estad铆stica y Censos (INDEC)- los comedores comunitarios y merenderos se forjaron entonces como la primera respuesta a esta situaci贸n alarmante.

Cristina cuenta que en Jos茅 Le贸n Suarez funciona desde hace seis a帽os el merendero todas las tardes y que a partir del a帽o pasado empezaron a servir comida dos o tres veces por semana. 鈥淎brimos el comedor porque hab铆a mucha gente en el barrio que no ten铆a para comer. Empezamos con las ollas y ahora entregamos 30 tapper por d铆a, con hasta siete porciones cada uno, seg煤n la cantidad de personas que hay en cada familia鈥, explica.

En tanto, Garfagnini subraya que la situaci贸n de las personas en los barrios populares se agrav贸 en los 煤ltimos a帽os. 鈥淐uando dej贸 el gobierno Cristina (Fern谩ndez de Kirchner) los comedores funcionaban b谩sicamente para hacer un diagn贸stico social. La gente com铆a en su casa y eran muy pocos los comedores que trabajaban como tales en nuestra organizaci贸n. El macrismo nos puso en otra l贸gica, empezaron a funcionar todos a pleno y la pandemia quintuplic贸 la cantidad de gente que se acerca a recibir comida鈥, relat贸.

En la misma l铆nea, Gloria cuenta que por la pandemia pasaron de dar merienda a 170 ni帽os a dar de comer a 170 familias. 鈥淎 la copa de leche siempre vinieron los chicos pero con la cuarentena se empezaron a acercar las madres y padres que estaban sin trabajo y tambi茅n los abuelos, entonces decidimos cocinar tambi茅n para ellos e incluimos almuerzo y a veces la cena鈥, asegura.

Los comedores se sostienen de diferentes formas. Varios son parte del programa Potenciar Trabajo, del ministerio de Desarrollo Social, y adem谩s reciben del Estado alimentos secos mensualmente. Sin embargo, su subsistencia difiere mucho seg煤n la provincia o el municipio en que se encuentre. Las cocineras aseguran que en ocasiones la entrega de comida es descontinuada o no alcanza entonces deben 鈥渞ebuscarse鈥 para llenar la olla.

鈥淒ependemos mucho de la solidaridad de la comunidad. Tenemos un conocido que tiene una verduler铆a y nos dona todas las semanas cebolla, zanahoria o lo que tenga en el momento y adem谩s los lunes vendemos pan casero, rosquitas, tortilla. Con esa plata compramos comida para la olla鈥, explica Cristina.

El coordinador de La Tupac Amaru coincide: 鈥淗ay un circuito solidario en los barrios que funciona. El pan que no vende la panader铆a lo entrega a los comedores. El carnicero colabora con algo de mercader铆a y as铆 varios vecinos. Con la asistencia sola no podr铆amos sostenernos鈥.

Esperando la vacuna

Las manos de Cristina est谩n resquebrajadas de tanto usar alcohol y lavandina. Durante el tiempo que pasa en el comedor higieniza constantemente la zona donde trabaja, los utensilios, las ollas y las bolsas en que llegan los alimentos. Est谩 convencida de que ni ella ni sus compa帽eras contrajeron el virus porque son muy meticulosas con las medidas sanitarias. 鈥淣unca nos sacamos el barbijo y nos cuidamos mucho. De nosotras depende adem谩s no transmitir la enfermedad y adem谩s, si nos contagiamos, 驴qui茅n le va a dar de comer a toda esta gente?鈥, se pregunta. 鈥淓n el barrio Independencia 鈥揷uenta- ya hubo muchas muertes. Dos de mis vecinos fallecieron por el virus y tenemos miedo鈥.

La cocinera tiene 52 a帽os y dice que est谩 expectante a que le avisen que le van a dar la vacuna. 鈥淢e anot茅 el a帽o pasado en provincia, cuando reci茅n empezaron las inscripciones. Todos los d铆as reviso el correo para ver si tengo turno. Ya estoy cerca鈥, dice con optimismo.

Desde el inicio de la vacunaci贸n, los movimientos sociales reclaman que las cocineras y promotoras territoriales sean incluidas como prioritarias. Hace pocos d铆as la Ciudad de Buenos Aires abri贸 la inscripci贸n para ese personal y la provincia solicit贸 que cada comedor env铆e un listado de diez personas para incluirlas tambi茅n entre el personal estrat茅gico. Muy pocas provincias avanzaron en la vacunaci贸n de las cocineras, entre estas est谩n Chubut, Mendoza y Corrientes.

鈥淓l reconocimiento de las trabajadoras de los comedores como esenciales no se acompa帽贸 con una inclusi贸n prioritaria en el plan de vacunaci贸n del pa铆s鈥, opina Garfagnini, y a帽ade que hay muchas que ya tienen la vacuna porque est谩n dentro de la edad para recibirla. 鈥淟as compa帽eras son felices cuando se vacunan. Es impresionante, parece que se hubieran ganado la loter铆a porque hay miedo pero hay una situaci贸n social tan alarmante y tan brutal que se prioriza la alimentaci贸n de los compa帽eros del barrio. Creemos que la vacuna podr铆a ser una forma de valorizaci贸n del trabajo que hacen鈥, afirma.

El piso de los contagios de Covid en la segunda ola se elev贸, son m谩s los casos en los barrios populares y m谩s las muertes de militantes, cuidadoras y promotoras. La vacuna entonces resulta fundamental. Las cocineras fueron y son tan esenciales como el personal m茅dico, las fuerzas de seguridad o los trabajadores de la industria del alimento. La pandemia dej贸 a la vista que su tarea es fundamental para mantener unido el tejido social. Su trabajo nunca se detuvo, ni se detendr谩, porque en los barrios las ollas populares son, y han sido siempre, una vacuna contra el hambre.

El Senado aprob贸 el cupo laboral travesti-trans

 

El Senado aprob贸 el 24 de junio la Ley de inclusi贸n laboral para la poblaci贸n trans, travesti y transg茅nero, que hab铆a sido aprobada por la C谩mara de Diputados dos semanas atr谩s.

La ley de 芦Promoci贸n del Acceso al Empleo Formal para Personas Travestis, Transexuales y Transg茅nero 鈥楧iana Sacay谩n-Lohana Berkins鈥櫬 fue aprobada con 55 votos afirmativos, 1 voto negativo y 6 abstenciones.

La iniciativa establece un cupo no inferior al 1 % del total de los cargos en organismos de los tres poderes del Estado, entes p煤blicos no estatales, organismos descentralizados o aut谩rquicos y empresas y sociedades del Estado para personas travestis, trans y transg茅nero. Adem谩s, tendr谩 que cumplir una serie de obligaciones de 芦no discriminaci贸n禄 en el acceso a los puestos de trabajo y habr谩 incentivos econ贸micos para contrataciones en el sector privado.

Fuera y dentro del recinto, militantes del colectivo celebraron el nuevo avance en la ampliaci贸n de derechos en el pa铆s. El debate comenz贸 a las 16:00, cuando tom贸 la palabra Norma Durango, presidenta de la Comisi贸n Banca de la Mujer y miembro informante del proyecto: 芦Tenemos la oportunidad como legisladores y legisladoras de revertir una realidad de discriminaci贸n y violencia a la que se ha sometido a las personas travestis, transexuales y transg茅nero禄, expres贸. La senadora agreg贸: 芦Sancionar esta ley es reconocer la ciudadan铆a de esta poblaci贸n y quitarla de los m谩rgenes de la discriminaci贸n禄.

Antes del inicio de la sesi贸n, cerca del mediod铆a, las organizaciones nucleadas en la Campa帽a Nacional por el Cupo y la Inclusi贸n Travesti Trans realizaron un pa帽uelazo frente al Congreso para exigir la sanci贸n. 芦Hoy empezamos a escribir otro cap铆tulo de nuestra historia, la de una Argentina m谩s igualitaria. Nuestro colectivo va a poder acceder al trabajo formal. Esto va a repercutir en lo individual y lo colectivo禄, expres贸, una vez aprobada la norma, Claudia V谩squez Haro, presidenta de Otrans Argentina y de la Convocatoria Federal Trans y Travesti Argentina.

芦Nos llena de emoci贸n que la ley sea aprobada. Es un reconocimiento a una lucha hist贸rica y a que nuestras vidas valen, que tenemos derecho a una ciudadan铆a plena, a elegir nuestros proyectos de vida y a desarrollarlos libremente禄, dijo Thiago Galv谩n, vicepresidente de la Liga LGBTIQ+ de las Provincias. Por su parte, Marcela Tobaldi, integrante del Frente Orgullo y Lucha, subray贸 que 芦fuimos excluidas de todos los derechos humanos fundamentales, hoy el Congreso entendi贸 que deb铆a modificar nuestro destino de violencias y muerte禄.

El proyecto recoge el antecedente del decreto firmado en septiembre del a帽o pasado por el presidente Alberto Fern谩ndez, que hab铆a establecido que el sector p煤blico nacional deb铆a destinar el 1 % de su planta a travestis y trans.

Los vecinos y vecinas de Guernica se preguntan 芦驴d贸nde est谩n los terrenos?禄

 

El viernes 25 de junio se cumpli贸 el plazo de 180 d铆as de la firma del acta de Preadjudicaci贸n Instransferible, en la cual el ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Andr茅s 芦Cuervo禄 Larroque, se comprometi贸 a proveer a las familias firmantes un lote con provisi贸n de electricidad y agua potable, apertura de calles y aptitud urban铆stica, con la superficie que la normativa vigente establece.

芦A la fecha de hoy el ministerio contin煤a sin darnos una reuni贸n acorde a las exigencias de tierra para vivir, donde exigimos saber d贸nde est谩n los terrenos que se comprometieron a entregar a las familias desalojadas, de las cuales muchas de ellas contin煤an en situaci贸n de vulnerabilidad y con necesidades habitacionales urgentes禄, expresan las familias organizadas y las organizaciones que se solidarizan con esta lucha. Es por eso que el jueves 17 convocaron a un corte de ruta y asamblea en la intersecci贸n de la ruta 210 y 29, en la localidad bonaerense de Guernica.

芦A 180 d铆as desde la firma del acta de preadjudicaci贸n, los y las vecinas de Guernica exigimos saber: 驴d贸nde est谩n los terrenos? -comienza el comunicado de las familias organizadas desalojadas la madrugada del 29 de octubre de 2020 por un violento operativo policial comandado por el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni.

Denuncian que hasta el momento: 芦el ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia contin煤a sin darnos una reuni贸n acorde a las exigencias de tierra para vivir, donde exigimos saber d贸nde est谩n los terrenos que se comprometieron a entregar a las familias desalojadas禄, destacan.

Por todo lo expresado, convocaron 芦de manera amplia a todas las familias organizadas, comunidad de Guernica y organizaciones que se solidarizan con esta lucha a acompa帽ar el corte de ruta y asamblea el jueves 17 de junio en la intersecci贸n de la ruta 210 y 29 (Guernica)芦.

芦Tenemos una compa帽era asesinada por este motivo de no tener tierra, as铆 que la perspectiva es quedarnos ac谩 hasta tener una respuesta禄 expres贸 Victoria, vocera de la Recuperaci贸n de Tierras de Guernica, en el marco de la movilizaci贸n realizada. Ayel茅n Jara Guti茅rrez, era una de las vecinas que hab铆a resistido la represi贸n del gobierno el a帽o pasado para tener una vivienda digna para ella y su beb茅. Ayel茅n fue asesinada, v铆ctima de un femicidio en San Cayetano, barrio de Quilmes, donde viv铆a en un lugar prestado frente a la falta de soluciones por parte del gobierno.

芦Tenemos muchas mujeres que est谩n siendo violentadas y que est谩n residiendo con sus agresores, por eso estamos exigiendo las tierras como nos prometieron禄 explic贸 Victoria.

芦El Estado sab铆a de la existencia de Ayel茅n y de otras mujeres en la misma situaci贸n, el ministerio de Mujeres de la Provincia la cens贸, entrevist贸 y nada hicieron. Por eso decimos que es un Ministerio de Cart贸n, manchado con la sangre de las mujeres y disidencias que este Estado abandona禄, explicaron las vecinas.

La justicia fall贸 contra los pueblos originarios y habilit贸 el tratamiento del proyecto de Arcioni

 

La C谩mara de Apelaciones de Puerto Madryn revoc贸 el fallo de la jueza Carolina Barreiro y declar贸 inadmisible el amparo presentado por cuatro comunidades mapuches-tehuelches.

鈥淐ontados los 30 d铆as corridos desde la fecha de notificaci贸n fehaciente del acto lesivo, la acci贸n deb铆a interponerse como m谩ximo el d铆a 20 de diciembre de 2020. La demanda fue presentada el d铆a 12 de mayo de 2021, por lo cual es extempor谩nea por haber transcurrido el plazo de caducidad fijado legalmente.

En s铆ntesis, siendo que en la presente causa no se advierten razones que justifiquen un apartamento al claro y categ贸rico texto del art铆culo 4潞 de la Ley V N掳 84, debe revocarse la sentencia interlocutoria atacada y rechazarse la v铆a intentada鈥.

Por ello la C谩mara de Apelaciones de la Circunscripci贸n Judicial de Puerto Madryn, resolvi贸 revocar la sentencia de fecha 14 de mayo de 2021 y declarar inadmisible la acci贸n de amparo interpuesta por la parte actora.

En segundo t茅rmino, dej贸 sin efecto la medida cautelar dispuesta en la sentencia que por la misma se revoc贸.

Presentaci贸n del proyecto: Defensoras territoriales ind铆genas

El pasado 10 de junio se realiz贸 una reuni贸n en la Casa Rosada entre integrantes del Movimiento de Mujeres Ind铆genas por el Buen Vivir y algunos funcionarios de los ministerios de la Mujer y G茅nero y de Justicia y Seguridad, donde las primeras presentaron el proyecto Defensoras Territoriales Ind铆genas.
鈥淣osotras, las mujeres del Movimiento de Mujeres Ind铆genas por el Buen Vivir, hemos estado ya trabajando en nuestros territorios y haciendo la tarea de defensor铆a, acompa帽ando a las hermanas ind铆genas en los reclamos, ayudando, facilitando esa tarea y tratando de poder acercarles un poco a algo de lo que es justicia. En cuanto a sus diferentes demandas, hemos tambi茅n ayudado a hacer gestiones en diferentes 谩mbitos hacia diferentes ministerios como el caso de los comedores plurinacionales; con cuestiones de educaci贸n; muchas veces en cuestiones de violencia machista y de violencia institucional.
As铆 que fuimos planteando que es un proyecto viable porque es una tarea que ya se est谩 realizando y que justamente venimos a compartir este proyecto para poder darle un respaldo a煤n mayor, y que sea m谩s efectiva la ayuda porque es dif铆cil para las hermanas ind铆genas, para las ni帽as, uno de los sectores m谩s golpeados y m谩s indefensos por decirlo de alg煤n modo, acceder a determinados estamentos de Justicia cuando en muchos casos se han volcado a la virtualidad, y eso lo hace casi imposible.
Lo que nosotras tratamos de dar es un acompa帽amiento y una ayuda para que puedan gestionar estas cuestiones y para que puedan acceder a sus derechos.
La propuesta fue tomada, creemos nosotras, muy bien por los diferentes funcionarios. Se debatieron algunas cuestiones de implementaci贸n y se cre贸 una mesa de trabajo que se reunir谩 en los pr贸ximos 15 d铆as para poder consolidar mejor lo que es el proyecto y la posibilidad de que se lleve adelante.
Pensamos que fue positivo este encuentro, y esta mesa de trabajo que pr贸ximamente estaremos concretado.禄, se帽alaron en un comunicado.

Las cinco estrategias del capitalismo contra los movimientos sociales

 

La reestructuraci贸n de la econom铆a mundial ha adoptado cinco estrategias b谩sicas para dar respuesta al ciclo de luchas sociales que entre los a帽os sesenta y los setenta transformaron la organizaci贸n de la reproducci贸n y las relaciones de clase.

Silvia Federici es una escritora, profesora y activista feminista italo-estadounidense, En la actualidad es profesora em茅rita de la Universidad Hofstra en Nueva York, que ha centrado su trabajo en que el trabajo reproductivo y de cuidados que hacen gratis las mujeres es la base sobre la que se sostiene el capitalismo y su 煤ltima frontera.

Este texto es un Fragmento tomado del Libro de Federici Revoluci贸n en punto cero, desde p谩g. 166 hasta p谩g. 173, y recogido por los compa帽eros de Grupo Libertario Pensamiento Cr铆tico. Para acceder al libro completo clic aqu铆 (N&A):

 

Nombrar lo intolerable: la acumulaci贸n primitiva y la reestructuraci贸n de la reproducci贸n

Silvia Federici

La reestructuraci贸n de la econom铆a mundial ha adoptado cinco estrategias b谩sicas para dar respuesta al ciclo de luchas sociales que entre los a帽os sesenta y los setenta transformaron la organizaci贸n de la reproducci贸n y las relaciones de clase. Primero, se ha producido una expansi贸n del mercado de trabajo. La globalizaci贸n ha producido un salto hist贸rico en el tama帽o del mundo proletario, tanto mediante un proceso global de 芦cercamiento禄 que ha provocado la separaci贸n de millones de personas de sus tierras, sus trabajos y sus 芦derechos consuetudinarios禄, como mediante el aumento del empleo de las mujeres. No es sorprendente que la globalizaci贸n se nos aparezca como un proceso de acumulaci贸n primitiva, que ha asumido formas variadas. En el Norte, la globalizaci贸n ha asumido la forma de la deslocalizaci贸n y la desconcentraci贸n industrial, as铆 como de la flexibilizaci贸n, la precarizaci贸n laboral y el m茅todo Toyota o JIT [Just In Time, 芦justo a tiempo禄]. En los antiguos pa铆ses socialistas, se ha producido la desestatalizaci贸n de la industria, la descolectivizaci贸n de la agricultura y la privatizaci贸n de la riqueza social. En el Sur, hemos sido testigos de la 芦maquilizaci贸n禄 de la producci贸n, la liberalizaci贸n de las importaciones y las privatizaciones de las tierras. El objetivo, de todas maneras, era el mismo en todas partes.

Mediante la destrucci贸n de las econom铆as de subsistencia y la separaci贸n de los productores de los medios de subsistencia, al provocar la dependencia de ingresos monetarios a millones de personas, incluso a aquellas imposibilitadas para adquirir un trabajo asalariado, la clase capitalista ha relanzado el proceso de acumulaci贸n y recortado los costes de la producci贸n laboral. Dos mil millones de personas han sido arrojados al mercado laboral demostrando la falacia de las teor铆as que defienden que el capitalismo ya no necesita cantidades masivas de trabajo vivo, porque presumiblemente descansa en la creciente automatizaci贸n del trabajo.

Segundo, la desterritorializaci贸n del capital y la financiarizaci贸n de las actividades econ贸micas, posibilitadas por la 芦revoluci贸n inform谩tica禄, han creado las condiciones econ贸micas por las que la acumulaci贸n primitiva se ha convertido en un proceso permanente, mediante el movimiento casi instant谩neo del capital a lo largo del planeta, al haber derribado una y otra vez las barreras levantadas contra el capital por la resistencia de los trabajadores a la explotaci贸n.

Tercero, hemos sido testigos de la desinversi贸n sistem谩tica que el Estado ha llevado a cabo en la reproducci贸n de la fuerza de trabajo, implementada mediante los programas de ajuste estructural y el desmantelamiento del 芦Estado de bienestar禄. Como se ha mencionado anteriormente, las luchas llevadas a cabo durante los a帽os sesenta han ense帽ado a la clase capitalista que la inversi贸n en la reproducci贸n de la fuerza de trabajo no se traduce necesariamente en una mayor productividad laboral. Como resultado de esto, surgen ciertas pol铆ticas y una ideolog铆a que resignifica a los trabajadores como microemprendedores, supuestamente responsables de la inversi贸n en ellos mismos y 煤nicos beneficiarios de las actividades reproductivas en ellos materializadas. En consecuencia se ha producido un cambio en los ejes temporales existentes entre reproducci贸n y acumulaci贸n. Los trabajadores se ven obligados a hacerse cargo de los costes de su reproducci贸n en la medida en que se han reducido los subsidios en sanidad, educaci贸n, pensiones y transporte p煤blico, adem谩s de sufrir un aumento de los impuestos, con lo que cada articulaci贸n de la reproducci贸n de la fuerza de trabajo ha devenido un momento de acumulaci贸n inmediata.

Cuarto, la apropiaci贸n empresarial y la destrucci贸n de bosques, oc茅anos, aguas, bancos de peces, arrecifes de coral y de especies animales y vegetales han alcanzado un pico hist贸rico. Pa铆s tras pa铆s, de 脕frica a las islas del Pac铆fico, inmensas 谩reas agr铆colas y aguas costeras 鈥昬l hogar y los medios de subsistencia de extensas poblaciones鈥 han sido privatizadas y hechas accesibles para la agroindustria, la extracci贸n mineral o la pesca industrial. La globalizaci贸n ha revelado, sin lugar a dudas, el coste real de la producci贸n capitalista y de la tecnolog铆a lo que hace imposible hablar, tal y como Marx hizo en los Grundrisse, de 芦la gran influencia civilizadora del capital禄 que surge de su 芦apropiaci贸n universal tanto de la naturaleza como de la relaci贸n social misma禄 donde 芦la naturaleza se convierte puramente en objeto para el hombre, en cosa puramente 煤til; cesa de reconoc茅rsele como poder para s铆; incluso el reconocimiento te贸rico de sus leyes aut贸nomas aparece solo como una artima帽a para someterla a las necesidades humanas, sea como objeto del consumo, sea como medio de la producci贸n禄.

En el a帽o 2011, tras el derrame de petr贸leo de BP y el desastre de Fukushima 鈥昬ntre otros desastres producidos por los negocios corporativos鈥, cuando los oc茅anos agonizan, atrapados entre islas de basura, y el espacio se ha convertido en un vertedero adem谩s de en un dep贸sito armament铆stico, estas palabras no pueden sonar m谩s que como ominosas reverberaciones.

Este desarrollo ha afectado, en diferentes grados, a todas las poblaciones del planeta. Aun as铆, como mejor se define el Nuevo Orden Mundial es como un proceso de recolonizaci贸n. Lejos de comprimir el planeta en una red de circuitos interdependientes, lo ha reconstruido como un sistema de estructura piramidal, al aumentar las desigualdades y la polarizaci贸n social y econ贸mica, y al profundizar las jerarqu铆as que hist贸ricamente han caracterizado la divisi贸n sexual e internacional del trabajo, y que se hab铆an visto socavadas gracias a las luchas anticoloniales y feministas.

El centro estrat茅gico de la acumulaci贸n primitiva lo ha conformado el mundo colonial, mundo de plantaciones y esclavismo, hist贸ricamente el coraz贸n del sistema capitalista. Lo llamo 芦centro estrat茅gico禄 porque su reestructuraci贸n ha proporcionado los cimientos y las condiciones necesarias para la reorganizaci贸n global del mercado de trabajo. Ha sido aqu铆, de hecho, donde hemos sido testigos de los primeros y m谩s radicales procesos de expropiaci贸n y pauperizaci贸n y de la desinversi贸n m谩s ingente del Estado en la fuerza de trabajo. Estos procesos est谩n perfectamente documentados. Desde principios de los a帽os ochenta, como consecuencia de los ajustes estructurales, el desempleo en la mayor parte de los pa铆ses del 芦Tercer Mundo禄 ha crecido tanto que la USAID [Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional] pod铆a reclutar trabajadores ofreciendo tan solo 芦comida por trabajo禄. Los salarios han ca铆do de tal manera que se ha comprobado que las trabajadoras de las maquilas tienen que comprar la leche por vasos o los huevos y tomates por unidad. Poblaciones enteras se han visto desmonetarizadas, al mismo tiempo que se les ha arrebatado las tierras para conced茅rselas a proyectos gubernamentales o a inversores extranjeros. Actualmente, medio continente africano se encuentra bajo emergencia alimentaria. En 脕frica Oriental, del N铆ger a Nigeria y hasta Ghana, el suministro de electricidad ha desaparecido, las redes el茅ctricas nacionales han sido desarticuladas, obligando a aquellos que tienen dinero a comprar generadores individuales cuyo zumbido llena las noches, dificultando el sue帽o de la gente. La sanidad estatal y los presupuestos de educaci贸n, los subsidios a los agricultores, las ayudas para las necesidades b谩sicas, todas ellas han sido desmanteladas, reducidas dr谩sticamente y suprimidas. En consecuencia, la esperanza de vida est谩 descendiendo y han reaparecido fen贸menos que se supon铆a que el capitalismo hab铆a borrado de la faz de la tierra hace mucho tiempo: hambrunas, hambre, epidemias recurrentes, incluso la caza de brujas.

En aquellos lugares en los que los 芦planes de austeridad禄 y la apropiaci贸n de tierras no pudieron concluir su tarea, la ha rematado la guerra, abriendo nuevos campos para la extracci贸n de crudo y la recolecci贸n de diamantes o colt谩n. Y en lo que respecta a la poblaci贸n objetivo de esta desposesi贸n, se han convertido en los sujetos de una nueva di谩spora, que arroja a millones de personas del campo a las ciudades, que cada vez m谩s se asemejan a campamentos. Mike Davis ha utilizado la frase 芦planeta de ciudades miseria禄 en referencia a esta situaci贸n, pero una descripci贸n m谩s correcta y v铆vida hablar铆a de un planeta de guetos y un r茅gimen de apartheid global.

Si adem谩s tenemos en cuenta que, mediante la deuda y el ajuste estructural, los pa铆ses del 芦Tercer Mundo禄 se han visto obligados a desviar la producci贸n alimentaria del mercado dom茅stico al mercado de exportaci贸n, convertir tierras arables y cultivables para el consumo humano en terrenos de extracci贸n mineral, deforestar tierras, y convertirse en vertederos de todo tipo de desechos as铆 como en campo de depredaci贸n para las corporaciones cazadoras de genes, entonces, debemos concluir que, en los planes del capital internacional, existen zonas del planeta destinadas a una 芦reproducci贸n cercana a cero禄. De hecho, la destrucci贸n de la vida en todas sus formas es hoy tan importante como la fuerza productiva del biopoder en la estructuraci贸n de las relaciones capitalistas, destrucci贸n dirigida a adquirir materias primas, 芦desacumular禄 trabajadores no deseados, debilitar la resistencia y disminuir los costes de la producci贸n laboral.

Hasta qu茅 punto ha llegado el subdesarrollo de la reproducci贸n de la fuerza de trabajo mundial se refleja en los millones de personas que frente a la necesidad de emigrar se arriesgan a dificultades indecibles y a la perspectiva de la muerte y el encarcelamiento. Ciertamente la migraci贸n no es tan solo una necesidad, sino tambi茅n un 茅xodo hacia niveles m谩s altos de resistencia, un camino hacia la reapropiaci贸n de la riqueza robada, como argumentan Yann Moulier Boutang, Dimitris Papadopoulos y otros autores. Esta es la raz贸n por la que la migraci贸n ha adquirido un car谩cter tan aut贸nomo que dificulta su utilizaci贸n como mecanismo regulador de la reestructuraci贸n del mercado laboral. Pero no hay duda alguna de que si millones de personas abandonan su pa铆s hacia un destino incierto, a cientos de kil贸metros de sus hogares, es porque no pueden reproducirse por s铆 mismas, al menos no bajo las condiciones necesarias. Esto se hace especialmente evidente cuando consideramos que la mitad de los migrantes son mujeres, muchas con h某os que deben dejar atr谩s. Desde un punto de vista hist贸rico esta pr谩ctica es altamente inusual. Las mujeres son habitualmente las que se quedan, y no debido a falta de iniciativa o por impedimentos tradicionalistas, sino porque son aquellas a las que se ha hecho sentir m谩s responsables de la reproducci贸n de sus familias. Son las que deben garantizar que sus h某os tengan comida, a menudo qued谩ndose ellas mismas sin comer, y las que se cercioran de que los ancianos y los enfermos reciben cuidados. Por eso cuando cientos de miles de ellas abandonan sus hogares para enfrentarse a a帽os de humillaciones y aislamiento, viviendo con la angustia de no ser capaces de proporcionarles a sus seres queridos los mismos cuidados que les dan a extra帽os en otras partes del mundo, sabemos que algo dram谩tico est谩 sucediendo en la organizaci贸n del mundo reproductivo.

Debemos rechazar, de todas maneras, la afirmaci贸n de que la indiferencia de la clase capitalista internacional frente a la p茅rdida de vidas que produce el capitalismo es una prueba de que el capital ya no necesita el trabajo vivo. M谩s cuando en realidad la destrucci贸n a gran escala de la vida ha sido un componente estructural del capitalismo desde sus inicios, como necesaria contrapartida a la acumulaci贸n de la fuerza de trabajo, acumulaci贸n que inevitablemente supone un proceso violento. La recurrente 芦crisis reproductiva禄 de la que hemos sido testigos en 脕frica durante las 煤ltimas d茅cadas se encuentra enraizada en esta dial茅ctica de acumulaci贸n y destrucci贸n de trabajo. Tambi茅n la expansi贸n del trabajo no contractual y otros fen贸menos que deber铆an ser considerados como abominaciones en un 芦mundo moderno禄 鈥昪omo las encarcelaciones masivas, el tr谩fico de sangre, 贸rganos y otras partes del cuerpo humano鈥 deben ser le铆das dentro de este contexto.

El capitalismo promueve una crisis reproductiva permanente. Si esto no ha sido m谩s visible en nuestras vidas, por lo menos en muchas partes del Norte Global, es porque las cat谩strofes humanas que ha causado han sido en su mayor parte externalizadas, confinadas a las colonias y racionalizadas como un efecto de una cultura retr贸grada o un apego a tradiciones err贸neas y 芦tribales禄. Sobre todo durante la mayor parte de los a帽os ochenta y noventa, los efectos de la reestructuraci贸n global apenas se notaron en el Norte, excepto dentro de las comunidades de color, o bien se presentaron como alternativas liberadoras frente a la regimentaci贸n de la rutina de 9 a 17, si no anticipaciones de una sociedad sin trabajadores.

Pero observado desde el punto de vista de la totalidad de las relaciones capital-trabajo, este desarrollo demuestra el esfuerzo continuo del capital de dispersar a los trabajadores y de minar los esfuerzos organizativos de los obreros dentro de los lugares de trabajo. Combinadas, estas tendencias han abolido los contratos sociales, desregulado las relaciones laborales, reintroducido modelos laborales no contractuales destruyendo no solo los resquicios de comunismo que las luchas obreras hab铆an logrado sino amenazando tambi茅n la creaci贸n de los nuevos comunes.

Tambi茅n en el Norte, los ingresos reales y las tasas de empleo han ca铆do, el acceso a la tierra y a los espacios urbanos ha disminuido, y el empobrecimiento e incluso el hambre se han extendido. Treinta y siete millones de personas en Estados Unidos pasan hambre, mientras que el 50 % de la poblaci贸n norteamericana, seg煤n un estudio de 2011 pertenece al segmento de poblaci贸n de 芦bajos ingresos禄. A帽adamos a esto que la introducci贸n de la tecnolog铆a, supuestamente dise帽ada para ahorrar tiempo, lejos de reducir la duraci贸n de la jornada laboral la ha extendido hasta el punto de que en algunos pa铆ses como Jap贸n se han vuelto a ver personas muriendo por exceso de trabajo, mientras que el tiempo de ocio y la jubilaci贸n se han convertido en un lujo. El pluriempleo es, hoy en d铆a, una actividad necesaria para muchos trabajadores en Estados Unidos, mientras que personas de sesenta a setenta a帽os, viendo que les han retirado las pensiones, est谩n regresando al mercado de trabajo. A煤n m谩s significativo es el hecho de que estemos siendo testigos del desarrollo de una fuerza de trabajo vagabunda, itinerante, compelida al nomadismo, siempre en movimiento, en camiones, tr谩ileres, autobuses, buscando trabajo all谩 donde aparezca una oportunidad, un destino que antes se reservaba en Estados Unidos solo a los temporeros que recog铆an las cosechas de los cultivos industriales, cruzando el pa铆s como p谩jaros migratorios.

Junto con el empobrecimiento, el desempleo, las horas extras, el n煤mero de personas sin hogar y la deuda, se ha producido un incremento de la criminalizaci贸n de la clase trabajadora, mediante una pol铆tica de encarcelamiento masivo de la clase obrera que recuerda al Gran Encierro del siglo XVII, y la formaci贸n de un proletariado ex-lege, constituido por inmigrantes indocumentados, estudiantes que no pueden pagar sus cr茅ditos, productores o vendedores de mercanc铆as il铆citas, trabajadoras del sexo. Es una multitud de proletarios, que existen y trabajan en las sombras, que nos recuerda que la producci贸n de poblaciones sin derechos 鈥昬sclavos, sirvientes sin contrato, peones, convictos, sans papiers鈥 permanece como una necesidad estructural de la acumulaci贸n capitalista.

Especialmente crudo ha sido el ataque producido sobre la juventud, particularmente sobre la de la clase trabajadora negra, potenciales herederos del Black Power, a los que nada les ha sido concedido, ni siquiera la posibilidad de un empleo seguro o del acceso a la educaci贸n. Sin embargo tambi茅n para muchos j贸venes de clase media su futuro est谩 en duda. La educaci贸n se consigue a un alto precio, provoca endeudamiento y la probable imposibilidad de devoluci贸n de los cr茅ditos estudiantiles. La competici贸n por el empleo es dura, y las relaciones sociales son cada vez m谩s est茅riles ya que la inestabilidad impide la construcci贸n comunitaria. No sorprende pues que, entre las consecuencias sociales de la reestructuraci贸n de la reproducci贸n, haya habido un incremento del n煤mero de suicidios juveniles, as铆 como un repunte de la violencia contra las mujeres y los ni帽os, incluyendo el infanticidio. Es imposible, entonces, compartir el optimismo de aquellos que, como Negri y Hardt, han argumentado en los 煤ltimos a帽os que las nuevas formas de producci贸n creadas por la reestructuraci贸n global de la econom铆a ya proveen la posibilidad de formas m谩s aut贸nomas y m谩s cooperativas de trabajo.

Aun as铆, el asalto a nuestra reproducci贸n no ha pasado incontestada. La resistencia ha adoptado diferentes formas y muchas de ellas se han mantenido en la sombra hasta que se han convertido en fen贸menos de masas. La financiarizaci贸n de todos y cada uno de los aspectos de la vida cotidiana mediante el uso de las tarjetas de cr茅dito, pr茅stamos, endeudamiento, especialmente en Estados Unidos, debe plantearse desde este punto de vista como una respuesta al declive de los salarios y a un rechazo a la austeridad impuesta por ello, m谩s que simplemente un producto de la manipulaci贸n financiera. En todo el mundo, est谩 creciendo un movimiento de movimientos, desde los a帽os noventa; este ha desafiado todas y cada una de las facetas de la globalizaci贸n 鈥昺ediante manifestaciones masivas, ocupaciones de tierras, construcci贸n de econom铆as solidarias y de otros m茅todos de desarrollo de los comunes. M谩s importante todav铆a, la reciente expansi贸n de levantamientos masivos prolongados y movimientos en la estela 芦Occupy禄, que a lo largo del 煤ltimo a帽o han barrido gran parte del mundo, desde T煤nez y Egipto, pasando por la mayor parte de Oriente Medio, hasta Espa帽a y Estados Unidos, ha abierto una brecha que permite entrever que la idea de una gran transformaci贸n social parece posible de nuevo. Tras a帽os de aparente aceptaci贸n de la situaci贸n actual, en los que nada parec铆a capaz de parar los efectos destructores de un orden capitalista en declive, la Primavera 脕rabe y la expansi贸n de acampadas a lo largo de Estados Unidos, uni茅ndose a los muchos asentamientos ya formados por la creciente poblaci贸n de sin techo, muestra que los de abajo se est谩n movilizando de nuevo, y que una nueva generaci贸n se dirige a las plazas decidida a reclamar su futuro, eligiendo formas de rebeli贸n que pueden potencialmente tender puentes entre las principales brechas sociales.

Fuentes: La tinta, Resumen Latinoamericano, La Izquierda Diario, Anred, Facebook Movimiento de mujeres ind铆genas por el buen vivir, Red Eco Alternativo.




Fuente: Argentina.indymedia.org