February 23, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
221 puntos de vista


Algunos se fueron tras la invasi贸n estadounidense, otros durante la guerra civil o cuando los yihadistas ocuparon sus pueblos. Con todas estas tragedias, la comunidad cristiana de Irak se evapor贸 bajo la mirada compasiva de los expatriados que no piensan volver.

De Erbil a Australia, de Am谩n a Suecia, la AFP ha encontrado a familias que sue帽an con el exilio y otras que se fueron ya hace a帽os y tienen nostalgia del pa铆s.

Todas esperan que el Papa Francisco d茅 un contundente mensaje durante su visita a principios de marzo a Irak, aunque no se hacen ilusiones sobre un pa铆s que ha pasado por guerras, crisis econ贸micas y violencia, y que no levanta cabeza.

鈥淓spero que cuando visite Irak, el Papa pida a los pa铆ses que reciben refugiados cristianos que nos ayuden鈥, resume Saad Hormuz, un antiguo taxista de Mosul, en el norte de Irak, que se fue a vivir a Jordania. 鈥淧orque regresar a Irak es imposible鈥, reconoce.

En 2003, cuando Sadam Husein fue depuesto, Irak contaba con 1,5 millones de cristianos, el 6% de la poblaci贸n. Actualmente, en un pa铆s donde no se ha hecho ning煤n censo en a帽os, quedar铆an entre 300.000 y 400.000 (de 40 millones de habitantes), dice William Warda, fundador de la ONG de defensa de las minor铆as Hammurabi.

Cerca de un mill贸n han ido a Estados Unidos. Otros optaron por los pa铆ses escandinavos o Australia. Es el caso de Rana Said, de 40 a帽os, que hace m谩s de una d茅cada se fue de Mosul, en la frontera con Siria y Turqu铆a.

De Mosul a la Gold Coast

La noche de fin de a帽o de 2007, cuando los t铆os de esta dentista siriaca ortodoxa fueron asesinados por disparos al azar de soldados estadounidenses, Rana y su esposo Ammar al Kass decidieron quedarse.

Pero hartos de no obtener justicia, la pareja se fue finalmente en 2008 al vecino Kurdist谩n iraqu铆. Tambi茅n hu铆an de 鈥渦na serie de asesinatos perpetrados por las milicias鈥, entonces reinas del pa铆s en plena guerra confesional, principalmente contra cristianos, dice a la AFP Ammar, bi贸logo veterinario de 41 a帽os.

En 2013, la pareja dio el gran salto, en direcci贸n a la 鈥淕old Coast鈥 (costa dorada) australiana, una regi贸n costera del este del pa铆s famosa por sus playas, donde encontraron empleo en su campo y donde la familia aument贸: despu茅s de Sara nacieron Liza y Rose.

Desde el conf铆n del mundo, la familia Kass sigui贸 con ansiedad la entrada del grupo Estado Isl谩mico (ISIS) en su pueblo natal, en el verano de 2014.

鈥淓n aquella 茅poca, estaba embarazada de Liza, por lo que Ammar alejaba de m铆 los tel茅fonos y ordenadores. No quer铆a que viera las informaciones y que me preocupara e hiciera da帽o al beb茅鈥, recuerda Rana.

鈥淎 menudo ten铆a una pesadilla horrible en la que los yihadistas mataban y violaban a mi familia鈥, dice tratando de contener las l谩grimas. Y es que estos se ensa帽aron en particular con las minor铆as, reduciendo a las mujeres al papel de esclavas sexuales, en particular a las yezid铆es.

Ammar descubri贸 las im谩genes de la destrucci贸n de la iglesia Santa Mar铆a, de 1.200 a帽os, en el coraz贸n de Mosul, entonces 鈥渃apital鈥 iraqu铆 del 鈥渃alifato鈥 autoproclamado por ISIS. 鈥淢i padre se cas贸 en ella y fue arrasada por completo鈥, recuerda.

Hoy, de su pa铆s de origen, las tres hijas de la pareja, de entre 3 y 10 a帽os, saben 谩rabe, que hablan en casa, y arameo, el idioma de Cristo, que los padres quieren que aprendan. Y el ingl茅s tiene un fuerte acento australiano.

Despu茅s del ISIS, las milicias

Saad Hormuz, de 52 a帽os, vivi贸 en directo la llegada de camionetas con la siniestra bandera negra del ISIS.

El 6 de agosto de 2014, los yihadistas desembarcaron en Bertalla, una gran localidad multi茅tnica a las puertas de Mosul, donde era taxista.

鈥淚nicialmente huimos hacia al Qoch鈥, localidad cristiana m谩s al norte, y despu茅s a Erbil, la capital del Kurdist谩n, cuenta a la AFP.

Con su esposa Afnan y sus cuatro hijos, vivieron un mes en una iglesia antes de alquilar un apartamento a 150 d贸lares al mes durante cerca de tres a帽os, gracias a sus ahorros.

Cuando el ej茅rcito anunci贸 la liberaci贸n de Bertalla, en octubre de 2017, la familia crey贸 que podr铆a recuperar la vida de antes.

Pero se encontraron con la vivienda familiar quemada y saqueada. Una vez reparados los da帽os materiales, los Hormuz descubrieron que nada era igual en Bertalla.

Los antiguos paramilitares de la milicia Hashd al Shaabi, ahora mayoritarios en la planicie de N铆nive, tienen el control de la zona. Estas fuerzas, de mayor铆a proiran铆es y chiitas, se toman la revancha en una provincia donde sunitas y cristianos son m谩s numerosos. Las denuncias de extorsiones e intimidaciones abundan.

鈥淰iv铆amos con miedo de los retenes y las milicias omnipresentes. 隆Una vez le dijeron a mi esposa que se pusiera el velo!鈥, dice con rabia Saad. En febrero de 2018, 鈥渧end铆 todo, incluso el taxi, y nos fuimos a Jordania鈥, cuenta en su peque帽o apartamento de un barrio popular de Am谩n.

La capital jordana solo ser谩 una etapa para la familia Hormuz que sue帽a con Canad谩, donde ya se han instalado algunos allegados. Pero entre la pandemia del Covid-19 y el flujo de refugiados expulsados por el ISIS en Irak y Siria, el dossier no avanza.

Bloqueado en un pa铆s donde los refugiados no pueden trabajar, obligado a veces a recurrir a las sopas populares de las iglesias, para ocuparse la pareja presta apoyo escolar a los j贸venes refugiados cristianos de Irak.

Ahora esperan del Papa Francisco que pida a los pa铆ses de acogida que 鈥渁yuden鈥 a los refugiados cristianos.

Muchos cristianos iraqu铆es se instalan en Jordania o L铆bano, y activan los contactos hechos en el pa铆s para presentar su dossier de emigraci贸n y, mientras esperan, inician una vida precaria temporal.

Como en casa鈥 en Suecia

Los fieles del obispo caldeo Saad Sirop Hanna tampoco quieren regresar. En 2017, este prelado nativo de Bagdad fue enviado a Suecia por la Iglesia caldea para liderar la mayor congregaci贸n en Europa: unos 25.000 fieles.

Como los 146.000 residentes nacidos en Irak que viven en Suecia, el obispo Hanna vio caer a su pa铆s en un 鈥渆norme caos鈥 despu茅s de la invasi贸n estadounidense.

En 2006, cuando todav铆a era sacerdote en Bagdad, fue secuestrado por yihadistas despu茅s de una misa. Durante 28 d铆as, 鈥減as茅 mucho, incluso la tortura y el aislamiento鈥, cuenta a la AFP.

鈥淓sta experiencia me hizo m谩s fuerte, fue un renacimiento. Desde entonces veo la vida de manera diferente, con mucho amor y como una bendici贸n鈥, dice p煤dicamente.

Aunque la Iglesia le envi贸 a estudiar a Roma, quiso pasar por Bagdad antes de instalarse en Sodertalje, ciudad del suroeste de Estocolmo convertida en una etapa inevitable para los reci茅n llegados iraqu铆es.

Es all铆 donde Raghid Bena se reuni贸 con su hermano en 2007, cuando ten铆a 26 a帽os. 鈥淗ay tantos caldeos aqu铆 que ni siquiera tengo la impresi贸n de estar exiliado鈥, dice este dentista que ha reabierto su cl铆nica dental cerrada en Mosul debido a la extorsi贸n de los yihadistas.

鈥淒iez veces menos鈥 en Bagdad

Tanto los hermanos Bena como las familias Kass y Hormuz dejaron atr谩s a sus padres.

Suele ocurrir, dice William Warda.

Antes hab铆a unos cinco miembros por familia cristiana en Irak, 鈥渉oy son en torno a tres鈥; generalmente, los m谩s viejos se quedaron y los hijos se fueron a buscar un futuro mejor a otra parte, explica.

Solo en Bagdad, asegura a la AFP, 鈥渉ab铆a 750.000 cristianos en 2003, hoy son diez veces menos鈥.

Aunque el 茅xodo empez贸 en 2003, o incluso antes -bajo la dictadura de Sadam Husein-, un acontecimiento lo aceler贸 en la capital, cuenta a la AFP el padre Yunan al Farid: el atentado de Al Qaeda contra la catedral Nuestra Se帽ora del Perpetuo Socorro, que dej贸 m谩s de 50 muertos la v铆spera de Todos los Santos en 2010.

En Irak, con menos fieles, 鈥20 a 30% de las iglesias han cerrado鈥, dice este sacerdote greco-ortodoxo, cuyo hermano se fue a Canad谩 y su hermana a Estados Unidos. Y 鈥渓as partidas siguen, los cristianos solo esperan tener suficiente dinero para irse鈥.

鈥淣o es mi lugar鈥

El dinero es la principal raz贸n que lleva a Haval Emmanuel a querer irse. Su hija mayor ya est谩 en Noruega con su marido, y 茅l solo espera una respuesta de emigraci贸n irse con su esposa y sus otros tres hijos.

Este funcionario caldeo instalado en el Kurdist谩n iraqu铆, despu茅s de que una milicia colocara una bomba delante del colegio de sus hijos en su barrio que antes era de mayor铆a cristiana en Bagdad en 2004, no consigue llegar a final de mes.

鈥淪olo recibo un salario de medio tiempo cada dos meses鈥, cuenta en su casa situada a dos pasos del obispado de Ankawa, en el centro de Erbil, capital de esta regi贸n aut贸noma donde las autoridades no pagan a los funcionarios desde hace meses. Y 鈥渆n cuanto cobro, pago mis deudas y no me queda nada鈥, agrega.

En enero, su hermano y su hermana se fueron con sus familias a L铆bano. 鈥淪i abrieran todas las puertas, puede estar seguro de que no quedar铆a ni un solo cristiano al d铆a siguiente鈥, dice. 鈥淓n este pa铆s estamos asfixiados: no tenemos ni ayudas sociales ni servicios sanitarios ni escuelas p煤blicas ni trabajo鈥, remarca.

En el extranjero, adem谩s, 鈥渘os sentir铆amos al fin respetados como humanos鈥, agrega Emmanuel, que dice estar alucinado por la presencia 鈥減or todas partes鈥 de 鈥渞etratos de (el difunto gu铆a supremo de Ir谩n Ruhollah) Jomeini鈥, colocados por los grupos armados chi铆tas pro-iran铆es.

鈥淓s el espacio p煤blico y no es mi lugar鈥, confiesa.

Un 谩ngel frente a los demonios

Despu茅s de la invasi贸n estadounidense de 2003, la influencia pol铆tica y econ贸mica del nuevo Irak se ha repartido entre los chiitas (dos tercios de la poblaci贸n), los sunitas y los kurdos.

El islam inspira exclusivamente la nueva legislaci贸n, a tal punto que ahora los cristianos de Irak se rigen por el c贸digo de familia鈥 isl谩mico.

Haval Emmanuel, de 50 a帽os, que creci贸 en Basora, al sur de Irak, antes de casarse en Bagdad, suele contar a sus hijos los 鈥渂uenos viejos tiempos鈥 de su juventud, cuando Irak era un faro cultural y universitario del mundo 谩rabe. Pero eso ha quedado lejos.

鈥淗oy lloro cuando veo que en Basora, de donde salieron el petr贸leo y las riquezas de Irak, frente al mar, la gente no tiene agua potable鈥, destaca.

Todo es culpa de los pol铆ticos, acusa Emmanuel, cuya hija estar谩 en el coro que recibir谩 al Papa Francisco a principios de marzo en Erbil.

驴Qu茅 espera de esta visita hist贸rica? Es 鈥渃omo un 谩ngel que desciende sobre Irak. 驴Pero cu谩ntos demonios se va a encontrar aqu铆? Un hombre de paz que visita a los se帽ores de la guerra, 驴qu茅 podr铆a hacer para que cambien?鈥, se pregunta.

FUENTE: AFP / Edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org