March 19, 2023
De parte de Indymedia Argentina
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                                         Mart铆n Almada

Paraguay: Operativo C贸ndor

El verdugo en el estrado y la v铆ctima en el banquillo

Luis Ag眉ero Wagner
18 de marzo de 2023

Mart铆n Almada es uno de esos incansables combatientes por la justicia que Bertold Brecht llamaba imprescindibles; aquellos que luchan toda la vida.  En茅rgico, animoso, atrevido, resuelto y emprendedor, es uno de los responsables de haber globalizado la justicia para quienes s贸lo supieron globalizar el terror.

Cuando el dictador Augusto Pinochet fue detenido en Londres,  Baltasar Garz贸n ten铆a en sus manos documentos rescatados por Mart铆n Almada de los Archivos del Terror.  La participaci贸n norteamericana en la siniestra conjura contra la democracia y la vida de la tenebrosa logia de dictadores sudamericanos fue documentada y convertida en parte de una historia irrebatible gracias a 茅l, quien tambi茅n fue v铆ctima de aquella infame internacional de la muerte que cost贸 la vida a unos 100.000 dirigentes sindicales, pol铆ticos, universitarios e intelectuales latinoamericanos.

Tuve el honor de conocer a este palad铆n de la justicia cuando junto al doctor Joel Fil谩rtiga, tom贸 en sus manos el caso de la contaminaci贸n perpetrada con basura t贸xica en una ignota localidad suburbana de las campi帽as paraguayas por la poderosa transnacional Monsanto, un engendro capitalista con botas de siete suelas.  Quienes nos unimos asqueados por el abuso de esa empresa a una comisi贸n coordinada por Almada en busca de justicia para los indefensos pobladores de aquel olvidado paraje, Rinc贸n-铆 (en lengua guaran铆 鈥減eque帽o rinc贸n鈥), vimos asombrados c贸mo merced a la intervenci贸n de este  insigne luchador por los derechos humanos se materializaba lo que parec铆a imposible. La todopoderosa multinacional se vio pronto obligada a responder en un juicio 茅tico que acapar贸 la atenci贸n de los medios paraguayos en tanto se levantaba una nueva escuela en un lugar m谩s seguro.  Personeros de la empresa se vieron obligados, ante el asedio legal de Almada, a huir del pa铆s. Cre铆an  que as铆 escapaban al justiciero globalizado,  pero la causa ya hab铆a llegado a tribunales norteamericanos y atra铆a la atenci贸n de la prensa internacional.

Resulta ocioso citar estas peque帽as an茅cdotas al hablar de un hombre que ha recibido galardones como el Premio N贸bel alternativo, el premio Tom谩s Moro a los Derechos Humanos o la 鈥淥rden de Mayo al m茅rito en el grado de Comendador鈥 de manos del gobierno argentino.

Desgraciadamente, como se sabe, nadie es profeta en su tierra.  En Paraguay, es el asedio de los verdugos el que persigue permanente a las v铆ctimas, sobre todo por el gatopardismo que ha sido el sello constante en toda su interminable transici贸n democr谩tica.

Almada no s贸lo ha sido querellado por el informante del comisario Alberto Cantero que hoy est谩 al frente del proceso democr谩tico paraguayo, el delator Juan Manuel Morales, sino por el mismo encargado de prensa del Tiranosaurio Stroessner.  Mientras escribo estas l铆neas al correr de la indignaci贸n, el h茅roe que provey贸 de documentos a tantas v铆ctimas del terrorismo de Estado en Am茅rica Latina y el mundo, el que radiograf铆o con papeles la cruel internacional de la muerte que marc贸 una 茅poca, debe estar preparando sus argumentos para una audiencia de conciliaci贸n con el represor Juan Jos茅 Ben铆tez Rickman.  Se trata del mismo que caus贸 estragos como delegado de gobierno en Boquer贸n cuando fue nombrado en dicho cargo por el Tiranosaurio Stroessner, luego de graduarse en la escuela de represores que en Paraguay se conoce como 鈥淓scuela Superior de Guerra鈥, antes de ser nombrado subsecretario de informaciones y cultura de la presidencia de la rep煤blica por el dictador.

Rickman tambi茅n es recordado por la an茅cdota de haberse presentado con una escopeta en mano para defender a Stroessner cuando ya lo cercaban los tanques de su consuegro con la finalidad de proveerle pasaportes al dorado exilio, el 2 de febrero de 1989. No hace falta aclarar que en esos momentos poco le serv铆a  al dictador un jefe de prensa armado con escopeta.

La querella que hoy sufre Almada se origin贸 a ra铆z de que en Setiembre de 2007, en una conferencia organizada por el Centro de Estudiantes de Filosof铆a de la Universidad Cat贸lica, relat贸 que el 6 de abril de 1976 el Escribano Juan Jos茅 Ben铆tez Rickman intervino 鈥渕anu militari鈥 la Biblioteca del  Seminario Cat贸lico Mayor del Paraguay,  con el Asesor Jur铆dico de Pastor  Coronel, el Dr.Angel Mario Ali y el torturador especializado en la Argentina, Victorino Oviedo  ante la  presencia del  Rector del Seminario, Jorge Adolfo Carlos Vivieres. Luego de un 鈥渆xhaustivo an谩lisis鈥 literario de las obras de la biblioteca,  secuestr贸 todos  los libros de supuesta 鈥渙rientaci贸n marxista鈥. En su ponencia el luchador por los derechos humanos se refiri贸 al caso y propuso la necesidad de recuperar  los libros 鈥渟ubversivos鈥 confiscados por el Escribano Ben铆tez Rickman. La iniciativa tal vez no haya prosperado en un ambiente reconocidamente ab煤lico como el paraguayo, pero s铆 prosper贸 la demanda de Rickman, que herido en su fina susceptibilidad de represor reclam贸 a la justicia que Almada le pague la suma de 100.000 d贸lares.

Aunque pueda ser sorprendente, estos casos son frecuentes en un pa铆s donde se presentan como los principales referentes de la lucha contra la dictadura  los principales propagandistas y panegiristas de Stroessner. Y as铆 parece seguir谩 discurriendo la vida en este buc贸lico paraje tercermundista, cuyas autoridades reconocieron el talento literario de Augusto Roa Bastos desterr谩ndolo por m谩s de cuatro d茅cadas y s贸lo le permitieron volver para morir en un bochornoso episodio de negligencia, cuando cay贸 del balc贸n de su apartamento, donde le hab铆an encerrado con llave y bajo altas dosis de sedante su asistente y su m茅dico personal.  Pero esa es otra historia.

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Fuente: Argentina.indymedia.org