February 5, 2021
De parte de SAS Madrid
249 puntos de vista

Uno de los t贸picos al que se suele acudir cuando se habla de los j贸venes es que 鈥渟on el futuro del pa铆s鈥, las generaciones venideras en cuyas manos recaer谩n, ineludiblemente, las exigentes responsabilidades que a sus predecesores ya les toc贸 sacar adelante. Ley de vida.

Sin embargo, el t贸pico tiene una connotaci贸n ir贸nica, casi despectiva. Cuando se usa se intenta evidenciar que 鈥渓os j贸venes de ahora鈥 no est谩n preparados, que son menos capaces que sus precursores, que lo tienen todo y no est谩n acostumbrados a nada, que no saben lo que es trabajar de verdad.

鈥淓l Estado no tiene una estrategia de segunda oportunidad para los j贸venes que abandonaron sus estudios鈥, denuncian desde Revoluci贸n Ugetista

En efecto, y lamentablemente, una gran parte de los j贸venes espa帽oles de entre 15 y 24 a帽os no sabe lo que es trabajar de verdad 鈥攏i de mentira鈥, porque no tiene la oportunidad de hacerlo. Seg煤n los 煤ltimos datos del bar贸metro de la Oficina Europea de Estad铆stica (Eurostat), en Espa帽a 41 de cada 100 j贸venes est谩 en el paro.

Al problema del desempleo hay que a帽adirle, adem谩s, que muchos de los j贸venes que ha encontrado un empleo padecen otros problemas estructurales como la temporalidad y la precariedad. Todo ello agravado por la epidemia de covid, donde se ha destruido m谩s empleo en general, y juvenil en particular, y se ha creado la atm贸sfera propicia para que la calidad del trabajo que se ofrece sea todav铆a peor.

Jose Javier dej贸 el instituto con 16 a帽os. Es de un peque帽o pueblo de C贸rdoba, y desde entonces ha estado alternando trabajos de camarero y de temporero. 鈥淵o no val铆a para estudiar, ni me gustaba. All铆 [al instituto] iba porque te obliga la ley, pero yo lo que quer铆a era empezar ya a trabajar y a ganar dinero, no estar ah铆 perdiendo el tiempo porque no iba a sacarme nada鈥. En diciembre de 2019 cumpli贸 la mayor铆a de edad, 鈥渢en铆a un poco ahorrado鈥 y lo primero que hizo fue sacarse el carn茅 de conducir. Dos meses despu茅s lleg贸 el estado de alarma y el confinamiento; los bares y restaurantes cerraron, y Jose se qued贸 sin trabajo. Lleva parado desde entonces. 鈥淐uando abrieron [la hosteler铆a] pusieron un l铆mite de gente que pod铆a estar en el bar, y los due帽os se apa帽aban solos, no necesitaban un camarero porque no hab铆a clientela para eso鈥. As铆 que acudi贸 a una oficina de empleo: 鈥淢e apunt茅 a todo lo que pude: camarero, pe贸n de alba帽il, para los talleres, para el campo… Y tambi茅n para el Ayuntamiento, para [barrer] las calles y todo eso; pero aqu铆 en el pueblo hay mucho paro y primero llaman a los padres de familia que est谩n sin trabajo鈥. Desde la organizaci贸n juvenil Revoluci贸n Ugetista (RUGE), perteneciente al sindicato UGT, consideran el abandono escolar y la posterior inestabilidad laboral de los j贸venes como Jose Javier, una de las consecuencias de la falta de planes espec铆ficos de empleo juvenil por parte de la Administraci贸n. Su portavoz, Eduardo Magaldi, insiste en que 鈥渆l Estado no tiene una estrategia de segunda oportunidad para los j贸venes que abandonaron sus estudios. No ha habido un plan de formaci贸n que recoja a toda esta gente, que adapte sus conocimientos y la experiencia que ya tienen para insertarlos en el mercado laboral鈥. La 煤nica herramienta que se habilita, dice, son las oficinas p煤blicas de empleo 鈥攅l actual SEPE鈥, pero considera que su actuaci贸n no va reforzada con campa帽as efectivas de informaci贸n, por lo que se acaba 鈥渃ulpabilizando al joven de que no acuda a estas oficinas de empleo鈥. En la ausencia de estrategia estatal que comenta, Magaldi ve un claro inter茅s electoralista. 鈥淎nte la UE, Espa帽a presenta planes de empleo muy generales que abarcan a un gran espectro de la poblaci贸n, anuncia medidas de cara a la galer铆a, para que los medios de comunicaci贸n las publiquen鈥. Reitera que el problema del paro juvenil es una cuesti贸n a largo plazo donde, a su juicio, primero 鈥渉ay que hacer un estudio en profundidad de las necesidades que tiene el mercado de trabajo espa帽ol y, a partir de ah铆, empezar a dar formaciones espec铆ficas que se adec煤en a lo que se necesita鈥. Jose confiesa que gran parte del tiempo que ha trabajado, sobre todo en el campo, lo ha hecho en negro, sin estar dado de alta en la Seguridad Social. 鈥淭odos los amos [los terratenientes] lo hacen, cogen gente y cuando acaba la jornada sacan el taco de billetes y le pagan a cada uno lo suyo. Es menos l铆o鈥, dice. Sabe que es ilegal y que, en 煤ltimo t茅rmino, el perjudicado es 茅l como trabajador, porque no est谩 cotizando, porque no tiene derecho a nada si le ocurre algo; pero 鈥渟i el que te da trabajo te dice que es as铆, t煤 te callas y tiras para adelante鈥.

Jos茅 Javier dej贸 el instituto con 16 a帽os. Es de un peque帽o pueblo de C贸rdoba, y desde entonces ha estado alternando trabajos de camarero y de temporero. 鈥淵o no val铆a para estudiar, ni me gustaba. All铆 [al instituto] iba porque te obliga la ley, pero yo lo que quer铆a era empezar ya a trabajar y a ganar dinero, no estar ah铆 perdiendo el tiempo porque no iba a sacarme nada鈥.

En diciembre de 2019 cumpli贸 la mayor铆a de edad, 鈥渢en铆a un poco ahorrado鈥 y lo primero que hizo fue sacarse el carn茅 de conducir. Dos meses despu茅s lleg贸 el estado de alarma y el confinamiento; los bares y restaurantes cerraron, y Jos茅 se qued贸 sin trabajo. Lleva parado desde entonces.

鈥淐uando abrieron [la hosteler铆a] pusieron un l铆mite de gente que pod铆a estar en el bar, y los due帽os se apa帽aban solos, no necesitaban un camarero porque no hab铆a clientela para eso鈥. As铆 que acudi贸 a una oficina de empleo: 鈥淢e apunt茅 a todo lo que pude: camarero, pe贸n de alba帽il, para los talleres, para el campo… Y tambi茅n para el Ayuntamiento, para [barrer] las calles y todo eso; pero aqu铆 en el pueblo hay mucho paro y primero llaman a los padres de familia que est谩n sin trabajo鈥.

Desde la organizaci贸n juvenil Revoluci贸n Ugetista (RUGE), perteneciente al sindicato UGT, consideran el abandono escolar, y la posterior inestabilidad laboral de los j贸venes como Jos茅 Javier, una de las consecuencias de la falta de planes espec铆ficos de empleo juvenil por parte de la Administraci贸n.

Su portavoz, Eduardo Magaldi, insiste en que 鈥渆l Estado no tiene una estrategia de segunda oportunidad para los j贸venes que abandonaron sus estudios. No ha habido un plan de formaci贸n que recoja a toda esta gente, que adapte sus conocimientos y la experiencia que ya tienen para insertarlos en el mercado laboral鈥. La 煤nica herramienta que se habilita, dice, son las oficinas p煤blicas de empleo 鈥攅l actual SEPE鈥, pero considera que su actuaci贸n no va reforzada con campa帽as efectivas de informaci贸n, por lo que se acaba 鈥渃ulpabilizando al joven de que no acuda a estas oficinas de empleo鈥.

Jos茅 confiesa que gran parte del tiempo que ha trabajado, sobre todo en el campo, lo ha hecho en negro, sin estar dado de alta en la Seguridad Social

En la ausencia de estrategia estatal que comenta, Magaldi ve un claro inter茅s electoralista. 鈥淎nte la UE, Espa帽a presenta planes de empleo muy generales que abarcan a un gran espectro de la poblaci贸n, anuncia medidas de cara a la galer铆a, para que los medios de comunicaci贸n las publiquen鈥. Reitera que el problema del paro juvenil es una cuesti贸n a largo plazo donde, a su juicio, primero 鈥渉ay que hacer un estudio en profundidad de las necesidades que tiene el mercado de trabajo espa帽ol y, a partir de ah铆, empezar a dar formaciones espec铆ficas que se adec煤en a lo que se necesita鈥.

Jos茅 confiesa que gran parte del tiempo que ha trabajado, sobre todo en el campo, lo ha hecho en negro, sin estar dado de alta en la Seguridad Social. 鈥淭odos los amos [los terratenientes] lo hacen, cogen gente y cuando acaba la jornada sacan el taco de billetes y le pagan a cada uno lo suyo. Es menos l铆o鈥, dice. Sabe que es ilegal y que, en 煤ltimo t茅rmino, el perjudicado es 茅l como trabajador, porque no est谩 cotizando, porque no tiene derecho a nada si le ocurre algo; pero 鈥渟i el que te da trabajo te dice que es as铆, t煤 te callas y tiras para adelante鈥.

Tener estudios tampoco garantiza conseguir trabajo

Si la franja de edad se ampl铆a los datos tampoco mejoran. Tal y como refleja el informe de la Comisi贸n Europea sobre Espa帽a 2020, a los j贸venes les sirve de poco tener estudios superiores para acceder m谩s f谩cilmente al mercado laboral. As铆, Espa帽a lidera junto a Italia el desempleo de j贸venes con estudios universitarios hasta 29 a帽os, que se dispara hasta casi el 17%.

Como comentan desde UGT, desde la crisis de 2008 en Espa帽a es muy habitual 鈥渧er a personas con formaci贸n universitaria desempe帽ando trabajos muy por debajo de su titulaci贸n鈥, algo que 鈥渕enoscaba otras titulaciones como FP, donde se supone que se imparte formaci贸n espec铆fica para ese tipo de empleos鈥.

Es lo que le ocurri贸 a Mar铆a, que tiene 23 a帽os y se gradu贸 en periodismo en 2018. 鈥淐omo acab茅 la carrera y no me sal铆a nada busqu茅 en supermercados y tiendas de ropa鈥, y encontr贸 un trabajo a media jornada en una de ellas, donde estuvo casi un a帽o. 鈥淓n el contrato pon铆a que trabajaba cuatro horas por la ma帽ana, pero la mayor铆a de los d铆as hac铆a seis o siete, y tambi茅n me hac铆an ir los s谩bados鈥, explica. Todo por 500 euros.

Adem谩s de tener el mayor paro juvenil de la Uni贸n Europea, Espa帽a tambi茅n es una potencia en mala calidad del empleo

Sin dejar de buscar de lo suyo, Mar铆a se alegr贸 cuando en agosto de 2019 un medio de comunicaci贸n le hizo un contrato. 鈥淧ero ten铆a truco鈥, dice. 鈥淢e tuve que hacer aut贸noma y as铆 figuraba como colaboradora鈥. No ten铆a que ir presencialmente a la redacci贸n, 鈥減ero me obligaban a estar las ocho horas trabajando desde casa鈥.

Al empezar, la empresa le dijo que le pagar铆an 900 euros y le dio el borrador de una factura. A final de mes Mar铆a presentaba esa factura y le restaba el IRPF, adem谩s de tener que pagar su cuota de aut贸noma. Confiesa que 鈥渆ntre unas cosas y otras se me quedaba en unos 650鈥.

La figura de falso aut贸nomo 鈥渆s un fraude de ley鈥, dicen desde Lex Orbis-abogados laboralistas. Como se evidencia en el caso de Mar铆a, el falso aut贸nomo legalmente es un trabajador por cuenta propia, pero en realidad cumple 鈥渦nos horarios laborales continuados鈥.

El despacho remarca que la figura del falso aut贸nomo implica 鈥渦na disminuci贸n de derechos鈥 para el trabajador, mientras que 鈥減ara la empresa supone un ahorro importante en Seguridad Social, en posibles beneficios sociales, desde planes de pensiones hasta cheques de gastos, como comidas o desplazamientos […] Adem谩s, a la hora de despedirlo, el trabajador no tiene ning煤n tipo de derecho a indemnizaci贸n, y lo mismo con la baja laboral鈥. El falso aut贸nomo est谩 completamente desprotegido, sin derecho a nada.

Despu茅s lleg贸 el covid y, como legalmente no estaba en plantilla, Mar铆a no tuvo la opci贸n de entrar en ERTE, as铆 que la echaron a la calle; de nuevo al paro, donde ya lleva casi un a帽o.

鈥淟o peor es esa sensaci贸n de angustia por no ver una salida clara ni tener ninguna perspectiva. Te sientes una in煤til y te preguntas 驴para qu茅 he estudiado? Se supone que todo ese sacrificio, tuyo por estudiar y de tus padres por pag谩rtelo, era para aspirar a tener un buen trabajo y un buen futuro […] Trabajar en una tienda de ropa o limpiando casas son trabajos muy dignos, pero no he ido a la universidad para acabar haciendo eso, la verdad鈥.

Precariedad, temporalidad, exilio y pobreza

Adem谩s de tener el mayor paro juvenil de la Uni贸n Europea, Espa帽a tambi茅n es una potencia en mala calidad del empleo. De los j贸venes ocupados que hay en nuestro pa铆s, casi el 70% tiene un contrato temporal; y no llegan a 9 de cada 100 los que han logrado adquirir estabilidad en el trabajo.

La neoliberalizaci贸n de las pol铆ticas econ贸micas y de empleo, y la 鈥榰berizaci贸n鈥 del mercado de trabajo son los principales aliados del trabajo basura y de los salarios miseria. Desde la crisis econ贸mica de 2008 han proliferado modelos de empleo como el de los 鈥榬iders鈥, o el de las 鈥渃olaboraciones externas鈥 de las que hablaba Mar铆a. Empleos donde, adem谩s de estar muy mal pagado, el trabajador est谩 totalmente desprotegido, pr谩cticamente sin la cobertura de ning煤n derecho laboral b谩sico como la baja por enfermedad.

En 2020 solo el 17% de los j贸venes viven emancipados, el peor dato desde el a帽o 2001. Adem谩s, uno de cada cinco j贸venes que tiene trabajo est谩 en riesgo de pobreza

Lo mismo ocurre con los salarios. Los menores de 30 a帽os que han conseguido un trabajo en Espa帽a cobran un 30% menos (unos 3.000 euros netos al a帽o) que los trabajadores de mayor edad. Esto se traduce en inestabilidad, en tener que vivir al d铆a, en no poder hacer planes m谩s all谩 de pagar el alquiler del mes corriente. Seg煤n un informe del Consejo de la Juventud de Espa帽a (CJE), en 2020 solo el 17% de los j贸venes viven emancipados, el peor dato desde el a帽o 2001. Adem谩s, seg煤n el estudio, uno de cada cinco j贸venes que tiene trabajo est谩 en riesgo de pobreza y exclusi贸n social.

Con 25 a帽os Emilio ya est谩 casado. Es de Toledo, pero se mud贸 a Madrid buscando una alternativa al negocio de tractores de su padre. Ahora conduce un VTC durante 10 horas al d铆a, a pesar de que 鈥渆n teor铆a son ocho las que tenemos que estar鈥.

Se gradu贸 en Historia por la Universidad de Castilla-La Mancha, pero Emilio nunca ha podido trabajar en algo acorde a su formaci贸n. 鈥淎ntes de empezar [la carrera] sab铆a que no ten铆a muchas salidas, pero era lo que me gustaba鈥, dice mientras conduce. Explica que su coche est谩 monitorizado constantemente: 鈥減uedes parar un poco a estirar las piernas o si tienes que mear, pero si ven que est谩s parado m谩s tiempo del necesario ya te est谩n llamando鈥. En su empresa les dejan media hora para comer, pero Emilio prefiere hacerlo dentro del coche si tiene 鈥渦n ratillo donde no sube nadie鈥, porque 鈥渆s media hora antes que mvoy a mi casa鈥.

Detalla que, conduciendo un VTC, 鈥渃omo de verdad se gana dinero es si el coche es tuyo鈥. Pero el coche no es suyo, es de la empresa, as铆 que est谩 obligado a ce帽irse al horario impuesto y hacer un m铆nimo de trayectos al d铆a. Luego recibe una peque帽a bonificaci贸n por cada viaje extra que realiza. 鈥淣o se gana mucho, en total me suelo ir con mil o mil cien [al mes]鈥.

Asegura que si le sale algo mejor deja el coche porque 鈥渆s muy mon贸tono conducir tantas horas鈥. Estar sentado tanto tiempo tambi茅n le est谩 pasando factura f铆sica, se queja de que 鈥渟e me agarrotan las piernas y llevo unos meses que me duele un mont贸n el cuello y la espalda鈥. Emilio se resigna: 鈥淣o me imaginaba haciendo esto, pero hay que comer. Es lo que hay鈥.

El exilio es otra de las alternativas 鈥攅n m煤ltiples casos forzosa鈥 al paro y a la mala calidad del trabajo en Espa帽a. Seg煤n los datos del Instituto Nacional de Estad铆stica (INE), en 2008 hab铆a en Espa帽a 8.300.000 j贸venes de entre 18 y 30 a帽os; tan solo cinco a帽os despu茅s, en 2013, el recuento fue de 6.900.000. Los datos de 2020 rebajan esa cifra a 6.200.000, y todav铆a queda por saber qu茅 impacto tendr谩 la pandemia.

En gran parte son licenciados y graduados cuya formaci贸n es incapaz de absorber el mercado de trabajo espa帽ol. El Estado les pag贸 la educaci贸n, a muchos de ellos les concedi贸 becas para ir a la universidad o estudiar m谩steres y posgrados; pero como aqu铆 no encuentran trabajo emigran, y el pa铆s de destino ya los recibe totalmente formados, sin tener que invertir nada en ellos, 煤nicamente llegan, trabajan y generan actividad econ贸mica.

El paro tambi茅n castiga m谩s a las mujeres

Del mismo modo que tener estudios no garantiza tener trabajo, tener trabajo no garantiza librarse de la pobreza. Tal y como arrojan los datos del informe sobre pobreza y exclusi贸n, que elabora la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusi贸n Social (EAPN, por sus siglas en ingl茅s), el 32% de los j贸venes en Espa帽a (de 16 a 29 a帽os) es pobre y padece exclusi贸n, un porcentaje diez puntos por encima de la tasa global de todo el pa铆s, de por s铆 alarmante (21,5%).

Por sexos, las mujeres son las m谩s perjudicadas, con el 26% de riesgo de pobreza y exclusi贸n, frente al 24% de los hombres. Y la grieta tambi茅n se acent煤a si se tiene en cuenta la nacionalidad: en Espa帽a, el porcentaje de extranjeros (fuera de la UE) que se encuentran en riesgo alcanza el 50%.

La brecha de g茅nero tambi茅n es muy significativa en los datos del paro. Tal y como reflejan las cifras de la 煤ltima Encuesta de Poblaci贸n Activa (EPA), el desempleo entre las mujeres roza el 20%, mientras que entre los hombres no llega al 15%.

A pesar de ser algo muy com煤n, no existe ning煤n documento oficial que tipifique y defina qu茅 es un becario, y cu谩ntas tipolog铆as existen dentro de esta figura seudolaboral

El 煤nico acercamiento para intentar averiguar cu谩ntos becarios hay en Espa帽a lo hizo el sindicato Comisiones Obreras (CC OO) en 2015, con una gu铆a que ha ido actualizando cada a帽o y donde, en base a los datos recabados de informes oficiales y organismos p煤blicos como la Tesorer铆a General de la Seguridad Social, o el Ministerio de Educaci贸n, estima que en Espa帽a hay en torno a un mill贸n y medio de becarios, un trabajador de cada 15.

A pesar de ser algo muy com煤n, no existe ning煤n documento oficial que tipifique y defina qu茅 es un becario, y cu谩ntas tipolog铆as existen dentro de esta figura seudolaboral. Tampoco existe un censo de becarios, por lo que no se sabe con exactitud cu谩ntos hay en Espa帽a y bajo qu茅 condiciones. Sin embargo, en el momento en el que un becario firma su contrato de formaci贸n o de pr谩cticas, autom谩ticamente cuenta como un trabajador, aunque muchos de ellos ni siquiera perciban un salario, o la remuneraci贸n mensual oscile entre los 200 y los 500 euros.

Aunque quiz谩 el ep铆tome de la explotaci贸n y la precariedad laboral juvenil sean los becarios, esa masa inagotable de recurso humano que nutre permanentemente a empresas de todo tipo, y que nadan en una nebulosa de desregulaci贸n laboral, en muchas ocasiones sin cobrar ni un euro, solo a cambio de 鈥済anar experiencia鈥.

A eso hay que sumarle la brecha salarial, culpable de que una mujer cobre entre un 16 y un 23% menos que sus compa帽eros hombres por realizar el mismo trabajo.

El 煤ltimo bar贸metro del CIS refleja que, a d铆a de hoy, la primera preocupaci贸n de los espa帽oles es el coronavirus. Pero inmediatamente despu茅s se encuentran el paro, la crisis econ贸mica y los problemas de 铆ndole econ贸micos, que llevan liderando invariablemente la tabla desde hace m谩s de diez a帽os, desde que comenz贸 la crisis de 2008.

En diciembre de 2018 el Gobierno aprob贸 el 鈥楶lan de Empleo Joven 2019-2021鈥, un programa orientado a que los menores de 30 a帽os lo tuviesen m谩s f谩cil para acceder al mercado laboral.

Entre los objetivos del plan estaban reducir la tasa de paro juvenil hasta el 23% (seguir铆a siendo de las diez m谩s altas de la UE), aumentar las contrataciones indefinidas, eliminar la brecha salarial de g茅nero, o establecer programas de formaci贸n para quienes no completaron la educaci贸n secundaria.

鈥淓ste plan tiene medidas muy importantes que pueden ser muy buenas, pero naci贸 cojo porque no hab铆a presupuestos nuevos y hubo adelanto electoral. Ahora, cuando hay presupuestos, ha llegado la covid鈥, dicen desde UGT, que estuvo en la mesa de negociaci贸n y firm贸 el documento.

El sindicato incide en que en una iniciativa de estas caracter铆sticas 鈥渉ay muchos agentes implicados鈥 y, por tanto, todo debe estar muy bien controlado y fiscalizado para evitar 鈥渄uplicidades y que haya gente que se quede fuera鈥. Comentan que el plan de garant铆a juvenil anterior 鈥攅l firmado en 2013鈥 estuvo copado de estos problemas.

UGT denuncia que, en muchas ocasiones, este tipo de planes de empleo se dise帽an mal, sin atender a las necesidades reales de los desempleados, por lo que se imparten formaciones que luego no se traducen en aplicaci贸n pr谩ctica, o los cursos no se adec煤an a las caracter铆sticas de los demandantes de empleo. 鈥淪e hace para justificar la subvenci贸n que se recibe, todo orientado a resultados a corto plazo, a pura econom铆a鈥, sentencian.

De momento el plan est谩 en el congelador, y millones de j贸venes siguen esperando, sobreviviendo y buscando dignidad en un sistema econ贸mico y productivo hostil, pendientes de poder empezar a construir sus propias vidas de una vez.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (04/02/2021).




Fuente: Sasmadrid.org