November 6, 2020
De parte de La Haine
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La alcaldesa de Vinto, salvajemente agredida y humillada durante el golpe, fue electa senadora del MAS en los comicios del 18 de octubre

Arce fue agredida por grupos violentos que rechazaban el triunfo de Evo Morales en los comicios anulados de 2019. Desde su banca en el Senado promete darle prioridad a mujeres y j├│venes.

Patricia Arce nunca olvidar├í el seis de noviembre de 2019. Por entonces alcaldesa de Vinto, una tranquila ciudad del departamento de Cochabamba, Arce se encontraba trabajando como todos los d├şas en el edificio municipal. Cerca del mediod├şa y en medio de un clima violento motorizado por las endebles denuncias de fraude de la Organizaci├│n de Estados Americanos (OEA), la alcaldesa escuch├│ gritos. Segundos m├ís tarde, una multitud ingresaba al edificio para atacarlo y prenderlo fuego.

Grupos de civiles enfurecidos con el expresidente Evo Morales, que ven├şa de triunfar en elecciones que luego fueron anuladas, golpearon a Arce, la hicieron caminar sobre vidrios y piedras, le raparon la cabeza y la ba├▒aron en pintura roja. Ella jam├ís perdi├│ el eje y, desde el piso y con una entereza envidiable, les dijo a los agresores que ped├şan su renuncia: “No voy a callar y si quieren matarme que me maten. Por este proceso de cambio voy a dar mi vida”.

A los 50 a├▒os, Patricia Arce se convirti├│ en un s├şmbolo de la violencia golpista en Bolivia. No puede evitar quebrarse al recordar ese episodio oscuro en la historia del pa├şs. Casi un a├▒o despu├ęs del golpe, no solo el Movimiento al Socialismo (MAS) retorn├│ al poder de la mano de Luis Arce y David Choquehuanca, sino que adem├ís la exalcaldesa fue electa senadora por Cochabamba. Patricia es abogada pero tambi├ęn se form├│ en ingenier├şa automotriz. Antes de llegar a la alcald├şa trabaj├│ asesorando a las Bartolinas de Quillacollo y luego a la Federaci├│n de Campesinos. “Eso me da una plena confianza de poder acomodarme a cualquier medio”, confiesa en di├ílogo con P├ígina/12.

Arce asegura que desde su banca en el Senado pondr├í el acento en los sectores m├ís postergados, las mujeres y los j├│venes. Con un dejo de nostalgia por sus d├şas en la alcald├şa (“Voy a extra├▒ar el contacto directo con las organizaciones sociales y con mi gente”), esta madre de cinco hijos deposita toda la confianza en Arce y Choquehuanca, que a su criterio garantizan la unidad entre campo y ciudad que el pa├şs necesita para resurgir de las cenizas.

– Patricia, para hablar del presente es inevitable volver a aquel fat├şdico seis de noviembre. ┬┐Qu├ę recuerda de ese d├şa?

– Yo estaba en la oficina trabajando. Recibo una llamada y me dicen que los motoqueros estaban viniendo hacia Vinto. Llam├ę al comandante de la polic├şa de Quillacollo, me dicen que son muy pocos y se han dispersado. Yo segu├şa trabajando y de repente escucho gritar que estaban quemando la alcald├şa. Volv├ş a llamar a la polic├şa para pedir resguardo. Siempre ten├şamos unos 15 polic├şas en la puerta de atr├ís y otros 15 en la puerta de adelante. Ese d├şa me pareci├│ medio raro que no haya polic├şas. Entonces hice salir a todo mi personal, yo fui la ├║ltima en salir.

Cuando estaba cruzando la plaza una turba viene de todos lados y me empieza a golpear hasta que me desmayo. Ah├ş me echaron agua y me levant├ę. Me hicieron caminar, me quitaron los zapatos y me llevaron hacia el rio Huayculi. Me empiezan a patear, a echar con gasolina, me echan un balde de pintura roja y una muchacha de la Resistencia Cochala me corta el cabello. La mal llamada Resistencia, porque en realidad es un grupo de v├índalos y paramilitares que solamente han sembrado terror en nuestro departamento.

– ┬┐La polic├şa qu├ę hac├şa mientras tanto?

– Me segu├şan arrastrando y la polic├şa miraba a unos diez metros. Despu├ęs un se├▒or muy robusto me tom├│ del cuello y me dec├şa: ‘No seas tonta, te van a matar, renuncia’. Me quer├şan hacer arrodillar y me cortaron el pelo m├ís corto. Una mujer ten├şa una cadena con clavos y me golpeaba. Me insist├şan con que renuncie, que hable mal del Evo y un sinf├şn de cosas. Yo les dije que no tengo por qu├ę renunciar porque pertenezco al proceso de cambio. Apareci├│ finalmente la polic├şa y ah├ş me sacaron. Me llevaron a un hospital donde estuve internada.

– ┬┐C├│mo sigui├│ su vida despu├ęs de ese episodio?

– Todo el a├▒o sufr├ş hostigamiento pol├ştico y judicial. El se├▒or ministro (de Gobierno, Arturo Murillo) ha andado amenaz├índome, de todo lo que pasaba me echaba la culpa a m├ş. Lo ha dicho textualmente en todos los medios, que no iba a descansar hasta terminar conmigo. Me han abierto 17 procesos. Todo fue una pesadilla.

– Tambi├ęn estuvo detenida durante el confinamiento por coronavirus.

– Cuando est├íbamos festejando el cumplea├▒os de mi hijo, m├ís de 20 efectivos policiales entraron a mi domicilio y nos sacaron a la fuerza. A mis hijos los sacaron de sus dormitorios. Nos acusaron de incumplir el decreto sanitario por festejar el cumplea├▒os de uno de mis hijos. Nos llevaron a la polic├şa, nos hicieron examen de alcoholemia dos veces y las dos veces dio cero. Dec├şan: ‘No puede ser, ella tiene que tener alcohol’. A mi hijo menor de edad lo llevaron a un centro de infractores, como si fuera un delincuente. A m├ş y a mi marido nos hicieron dormir dos noches en celdas policiales, no permit├şan ni que pueda llamar por tel├ęfono a mi familia. Superaron muchos l├şmites.

– ┬┐C├│mo eval├║a el mandato de la presidenta de facto Jeanine ├ü├▒ez?

– Ha estado plagado de corrupci├│n, soberbia, venganza, odio y abuso. Utilizaron la polic├şa, el ej├ęrcito, la fiscal├şa para beneficio personal y para amedrentar a las personas que no comulg├íbamos con ellos. Realmente ha sido un a├▒o desastroso para Bolivia porque en tan poco tiempo destruyeron lo que hab├şamos construido en 14 a├▒os al lado de nuestro hermano Evo Morales.

– Los bolivianos y las bolivianas le dieron un mensaje contundente al r├ęgimen en las urnas.

El pueblo es bien sabio. Le ha devuelto la democracia a nuestro pa├şs y le ha dado una gran lecci├│n a la derecha. Queda claro que se debe respetar a las mujeres y no hay ciudadanos de primera, segunda ni tercera, todos somos seres humanos y merecemos respeto. Con ellos solo hemos visto violencia, maltrato, racismo, discriminaci├│n. Todo lo que han podido ver a trav├ęs de los medios, que tampoco han reflejado tal y como ha sido la represi├│n del gobierno.

Patricia Arce junto a dos de sus hijos, recibiendo la credencial que la acredita como senadora de Bolivia

– ┬┐Le sorprendi├│ el desempe├▒o del MAS en las elecciones del 18 de octubre?

– Yo confiaba mucho porque en 14 a├▒os de gobierno hemos tenido crecimiento econ├│mico y estabilidad social y pol├ştica. Los j├│venes que en su momento cre├şan que Evo era dictador han visto en carne propia lo que era la dictadura y eso ha despertado conciencias. Ha despertado el sentir de mucha gente. Nosotros sent├şamos en las calles, durante la campa├▒a, mucha aceptaci├│n de parte de la poblaci├│n. Y eso era indicador de que est├íbamos por un buen camino. Sab├şamos que ├şbamos a ganar en primera vuelta, pero no por tanto porcentaje.

– ┬┐C├│mo imagina su gesti├│n en el Senado? ┬┐Cu├íles ser├ín sus prioridades?

– Primero trabajar con las clases m├ís desprotegidas que son las mujeres y los j├│venes. Si bien en estos 14 a├▒os hemos tenido muchas leyes en beneficio de las mujeres, no ha habido un seguimiento, una reglamentaci├│n y creo que tenemos que trabajar para que ninguna mujer m├ís pase lo que ha pasado Patricia Arce, o lo que han pasado nuestros j├│venes en las masacres de Sacaba y Senkata.

– No ser├í f├ícil gobernar en este contexto. ┬┐Qu├ę espera de esta nueva etapa?

– Luis Arce ha sido art├şfice del milagro econ├│mico que hemos tenido en Bolivia. Es un economista de gran reconocimiento, tal vez el mejor de Latinoam├ęrica y tambi├ęn una persona muy humilde, que escucha a las organizaciones sociales. Y David Choquehuanca es el complemento perfecto para Luis, es la unidad entre campo y ciudad. Pienso que va a ser una de las mejores gestiones en la historia de Bolivia.

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Fuente: Lahaine.org