February 22, 2021
De parte de El Topo
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La memoria que se muestra en el escaparate del patrimonio es muy parcial, limitada. Si el patrimonio es una lectura del pasado para la construcci贸n de futuro, 驴d贸nde quedan las luchas campesinas seculares; d贸nde el trabajo de las abuelas de clase obrera; d贸nde las resistencias del pueblo gitano? 驴En qu茅 patrimonios las encontramos?

El reciente hallazgo de los restos de una mujer cazadora de hace unos 9 000 a帽os ha tra铆do a los peri贸dicos un debate ya largo entre especialistas: la divisi贸n del trabajo por sexos en la prehistoria, un reparto de tareas que resulta ser mucho m谩s equitativo de lo que se muestra en los libros de texto. 驴Por qu茅 no se hab铆a divulgado antes esta realidad? Por decirlo brevemente y a riesgo de simplificar: porque la historia que conocemos tiene mucho que ver con las miradas, creencias y expectativas del presente.

Al hablar de patrimonio, nos referimos a una parte de la historia y de la memoria social que se encarna en ciertos s铆mbolos. Para reflexionar sobre ello, quisiera citar dos ideas que me parecen muy reveladoras. Una es de la escritora Chimamanda Adichie, que advirti贸 contra 芦el peligro de la historia 煤nica禄: 芦Importan muchas historias. Las historias se han utilizado para desposeer y calumniar, pero tambi茅n pueden usarse para facultar y humanizar. Pueden quebrar la dignidad de un pueblo, pero tambi茅n pueden restaurarla.禄 La segunda es del historiador Jacques Le Goff: 芦Apoderarse de la memoria y del olvido es una de las m谩ximas preocupaciones de las clases, de los grupos, individuos que han dominado y dominan las sociedades hist贸ricas.禄

Ambas ponen de relieve la importancia de las narrativas del pasado para construir el presente y nos recuerdan que estos relatos y s铆mbolos no son anecd贸ticos o meramente est茅ticos, sino que tienen profundidad e influencia en la dignidad de un colectivo, en la capacidad de acci贸n presente y futura del mismo. Si los grupos de poder han pretendido siempre apropiarse de estos relatos y memorias es porque dotan de legitimidad, porque reafirman el orden desigual instituido.

Hasta hace bien poco, si se preguntaba a cualquiera por el patrimonio de Andaluc铆a, esta persona nombrar铆a la Alhambra de Granada, la Mezquita de C贸rdoba, la Giralda de Sevilla y alguna catedral o palacio m谩s. Hoy d铆a, esa lista se ha ampliado y aparecen el flamenco, la Semana Santa, el carnaval,
la cal de Mor贸n鈥 En apariencia, hemos pasado de un patrimonio que ensalzaba solo a las creaciones de los grupos m谩s poderosos a otro m谩s democr谩tico, que se abre a la memoria de otras clases sociales. A este proceso se le ha denominado democratizaci贸n del patrimonio, por su expansi贸n e inclusi贸n de nuevas tipolog铆as y tambi茅n de nuevos sujetos protagonistas (aunque sigue dejando fuera a minor铆as 茅tnicas y sociales). Pero 驴c贸mo se produce esta inclusi贸n?; 驴qu茅 nuevas historias se narran?

Vayamos a una visita cultural por un palacio o una fortaleza: se nos hablar谩 de reyes y reinas, de luchas nobiliarias, de aguerridos hombres, de derrotas y victorias, de estilos arquitect贸nicos. Apenas sabremos nada de esclavos y sirvientas, de las casuchas arremolinadas en derredor, de las veces que esas murallas sirvieron para reprimir revueltas contra el se帽or. Paseemos por los patios de C贸rdoba: la gu铆a local nos contar谩 sobre su origen romano y 谩rabe, sobre la solidaridad de lxs vecinxs, sobre las destrezas con las plantas鈥 y nada conoceremos de los sindicatos que reivindicaban alquileres justos, de hacinamientos en habitaciones peque帽as, de humedades y carcomas, de las expulsiones recientes. 驴Por qu茅 no nos muestran todos estos aspectos? 驴Qu茅 implican estos olvidos?

El proceso por el cual la F谩brica de Vidrios de la Trinidad, la barriada del Carmen de Sevilla o la fiesta de los Patios de C贸rdoba pasan de ser una vieja nave o un barrio o un festival cualquiera, a considerarse patrimonio, tiene que ver con el convencimiento de que son s铆mbolos valiosos que deben ser conservados y transmitidos a otras generaciones. Esto implica identificar cu谩les son sus principales valores, por ejemplo, su significaci贸n en la expansi贸n de la ciudad industrial, en la expresi贸n arquitect贸nica del Movimiento Moderno o el car谩cter hist贸rico y est茅tico de los patios. Esto es adem谩s un proceso de traducci贸n cultural: lxs obrerxs de Miraflores o lxs vecinxs del Carmen o de los patios tienen bien claro qu茅 significan estos elementos en su memoria social, pero al nombrarse patrimonio deben darse a conocer al resto de la ciudadan铆a e incluso m谩s all谩, a los turistas. Para que los legos entendamos una pintura, unas ruinas, una f谩brica o una fiesta, se produce una traducci贸n cultural. En ella se elige qu茅 se quiere transmitir, se reduce la polisemia, la diversidad de significados, se simplifica el mensaje. Se limpia y se le da brillo, es decir, se quita lo sucio o molesto y se ensalza lo est茅tico o tradicional o pol铆ticamente correcto鈥 Se olvidan las luchas, la pobreza, los conflictos de clase y la represi贸n franquista del 芦que coman rep煤blica禄 en las viviendas de El Carmen鈥 Se domestica esa memoria y esos objetos para hacerlos comprensibles y valorables por una mayor铆a social y por sus nuevos usuarios, los turistas. 驴Es que acaso el patrimonio no puede mostrar la miseria, la derrota, la represi贸n o el etnocidio?

驴Todos los patrimonios pasan por un proceso en el que lo conflictivo, lo doloroso se elimina? No siempre. Ah铆 est谩n el Guernica de Picasso; el campo de Mathaussen o el Museo ESMA de Argentina, por mencionar algunos. Estos son claros s铆mbolos de denuncia, son los denominados 芦patrimonios dif铆ciles禄 o 芦patrimonios inc贸modos禄. Hay m谩s excepciones, no siempre se elimina lo problem谩tico, pero s铆 mayoritariamente. A veces estas invisibilizaciones tienen una contestaci贸n social, se produce un conflicto por las selecciones patrimoniales y por los significados. Pero para ello debe haber un m铆nimo empoderamiento y organizaci贸n social que conteste o haga propuestas alternativas a las versiones oficiales y, adem谩s, un colectivo que se sustraiga de la l贸gica patrimonial de lo hermoso, lo positivo y lo brillante.

Desde mi punto de vista, mientras que lo patrimonial est茅 ligado al ocio, el divertimento y el turismo, a las versiones institucionales de la historia, mientras se relacione con l贸gicas neoliberales, dif铆cilmente ser谩 bandera para excluidxs, obrerxs, minor铆as o mujeres. Porque ellxs/nostrxs quedamos mayoritariamente fuera de un lenguaje, el patrimonial, que nos es extra帽o, que nos traiciona para ganar brillo y audiencias. Es por esta raz贸n por la que insisto en reivindicar la importancia de contar nuestras historias, nuestras diversas historias, por transformar los patrimonios en espacios de lucha, de disputas por los significados, en memorias plurales, en narraciones para nuestro futuro.

Por

Victoria Quintero Mor贸n

Antrop贸loga. Creo en los feminismos y las alegr铆as de cada d铆a.




Fuente: Eltopo.org