July 22, 2021
De parte de La Haine
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La llegada a la presidencia de Per煤 de Pedro Castillo es una gran victoria pol铆tica de las fuerzas de izquierda, populares y progresistas agrupadas en torno a su candidatura.

Llamada sin duda a tener una sensible repercusi贸n, no s贸lo en el importante pa铆s andino, sino en la geopol铆tica de Am茅rica Latina y el Caribe. La corta distancia entre los votos alcanzados por 茅l y los de su rival Keiko Fujimori, los ins贸litos 42 d铆as que ha debido esperar desde su elecci贸n para ser proclamado presidente, la feroz campa帽a durante ese tiempo del fujimorismo, las 茅lites locales y los medios hegem贸nicos para crear la matriz de un fraude electoral y deslegitimar su victoria, lejos de disminuirla, la engrandecen. Cada voto a Pedro vale, cuando menos, por dos de su adversaria, pues labr贸 su triunfo sin disponer apenas de recursos, mientras ella gastaba una millonada; con la prensa, los grandes capitales y la derecha internacional disparando hasta hoy mentiras contra el maestro cajamarquino de 51 a帽os.

Inscrito como candidato el 煤ltimo d铆a del plazo establecido, su campa帽a fue boca a boca, a lomo de su yegua o en camiones, de pueblo en pueblo, en m铆tines a veces envueltos por las nubes andinas. Fue tan cerca de la gente que se contagi贸 de Covid-19, lo que le vali贸 muchas simpat铆as en una naci贸n minada como pocas por la enfermedad, gracias a la corrupci贸n gubernamental. Aunque no tuvo asesores de imagen, ni agencias de publicidad ni granjas de bots, no desde帽贸 las nuevas tecnolog铆as y los videos, circulados en el pa铆s, con sus discursos en nutridos m铆tines del empobrecido VRAE (Valle de los r铆os Apurimac, Ene y Mantaro), ganaron la admiraci贸n de muchos.

Su victoria significa la esperanza de las grandes mayor铆as en Per煤 de sacudirse tres d茅cadas de predominio ultraneoliberal iniciadas por el corrupto y autoritario fujimorismo, cuya nefasta influencia en ese periodo sobre el poder pol铆tico y econ贸mico puede llegar a su fin m谩s temprano que tarde. Significa tambi茅n el arribo a la casa de gobierno de Lima, del Per煤 profundo, originario y de los cholos, de la sierra, la Amazonia y las zonas urbanas marginales y empobrecidas de la costa, hombres y mujeres que no han sido escuchados por siglos y que han vivido una amarga pesadilla de creciente desigualdad, marginaci贸n e injusticia con la aplicaci贸n a sangre y fuego de las pol铆ticas del Consenso de Washington.

Esas que arrasaron 鈥揷omo en M茅xico, Argentina, Brasil o Chile鈥 con el sistema de empresas p煤blicas, con el control por el Estado de los recursos naturales y, en consecuencia, con la soberan铆a del pa铆s. Gran parte de ese patrimonio fue rescatado para la naci贸n durante la presidencia del general cholo Juan Velasco Alvarado (1968-75), que elev贸 la dignidad nacional al nacionalizar el petr贸leo, realizar una reforma agraria que parti贸 el espinazo para siempre a la reaccionaria oligarqu铆a tradicional, dio una orientaci贸n de independencia en pol铆tica exterior al pa铆s y lo coloc贸 en la vanguardia de nuestra Am茅rica junto a la Cuba de Fidel Castro, el Chile de Salvador Allende y el Panam谩 de Omar Torrijos. Ahora podr谩 Pedro Castillo tejer lazos con los gobiernos populares, progresistas y revolucionarios de la patria grande y, por encima de bander铆as pol铆ticas, fomentar relaciones de amistad con los pa铆ses vecinos.

En su frontera occidental lo arropa la rebelde Bolivia de Evo Morales y Luis Arce, y es muy probable que en noviembre cuente con un gobierno popular a su extremo sur, en Chile. No escapa a ning煤n observador medianamente informado lo que podr铆an hacer juntos estos gobiernos y el de Argentina. Entre otras acciones, pueden restaurar la Unasur 鈥揹estruida por la sa帽a del traidor Moreno en complicidad con los otros gobiernos de derecha de la zona鈥, fortalecer la Celac, tan acertadamente conducida por M茅xico en esta etapa, desarrollar proyectos econ贸micos conjuntos, incluso con los gobiernos de derecha que se dispongan. En el caso de Chile y Per煤 regresar, como ya lo hizo Bolivia, al Movimiento de Pa铆ses no Alineados. Recuperar, en fin, una pol铆tica de paz, cooperaci贸n internacional y rechazo al uso de la fuerza y el intervencionismo.

Pedro Castillo arriba a la presidencia con la herencia maldita del neoliberalismo m谩s salvaje y un pa铆s roto por una larga y profunda crisis pol铆tica y por la pandemia, ante una derecha que no le dar谩 tregua y deber谩 v茅rselas con un Parlamento atomizado donde de 130 puestos s贸lo cuenta en principio con los 42 que suman la alianza de su partido con Juntos por el Per煤-Nuevo Per煤, de Ver贸nika Mendoza. Se ver谩 forzado a negociar para sacar sus iniciativas, pero cuando eso no le baste, pues la derecha no dejar谩 pasar, por ejemplo, su proyecto de convocar a una Asamblea Constituyente, contar谩 con la posibilidad, como suger铆a recientemente el ex guerrillero y acad茅mico H茅ctor B茅jar, de llamar al pueblo a movilizarse, una valiosa tradici贸n peruana.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org