April 10, 2021
De parte de El Libertario
319 puntos de vista


Antonio Pérez C.
 
Después  de  celebrar  todos  nuestros cumpleaños con algún tipo de actos públicos, en los que procurábamos situar la mirada libertaria sobre los temas estrella en aquel momento, esperábamos la llegada del XXXV aniversario para tirar la casa por la ventana y organizar unas jornadas de debatelo más rutilantes posible. Sin embargo, por razones tan ajenas a nuestra voluntad como la pandemia sanitaria, no ha sido posible conmemorar este acontecimiento de la forma en que hubiéramos deseado. A pesar de estas circunstancias, consideramos que el aniversario del Ateneo Libertario Al Margen no puede dejarde ser un buen momento para recordar el camino andado y, al mismo tiempo, revisar las ideas que tras la Dictadura alumbraron este y otros muchos proyectos.

Los años 80 del siglo pasado fueron muy pródigos en acontecimientos –no todos felices– para el anarcosindicalismo y el conjunto del movimiento libertario valenciano. La escisión sufrida por la CNT tras el fallido congreso de 1979 supuso el cénit de un periodo de varios años (los que van de la reconstrucción confederal al citado congreso de la Casa de Campo) de desencuentros, boicots y desfederaciones en los que se quemaron buena parte de las ilusiones y el esfuerzo de muchas y valiosas personas.

Un sector de la militancia que esperaba una renovación del anarcosindicalismo continuó con su trabajo en las secciones sindicales, para confluir al cabo de un tiempo con otros gruposen el proyecto que terminaría dando forma ala CGT que hoy sigue manteniendo el idearioy las prácticas del sindicalismo revolucionario. Pero otros colectivos, fundamentalmente jóvenes que se habían acercado al anarquismo tras la muerte de Franco, acabaron desencantados de su experiencia sindical y optaron por otras vías para seguir viviendo sus sueños libertarios.

La primera gran experiencia de ese proceso vital y militante fue la Semana Cultural del año 1980, todavía bajo las siglas de CNT,pero con nulo respaldo de las estructuras confederales. Por el ya desaparecido cine Alameda de València pasaron en aquellos trece días (del 11 al 23 de noviembre) las personalidades más reconocidas en aquel mo-mento de la cultura, el arte y el activismo social. Entre  esos nombres se pueden recordar los de Agustín García Calvo, Antonio Álvarez Solís, Juan Gómez Casas, Luis A. Edo, J. Luis García Rua, Eliseo Bayo, Fernando Savater, Pep Castell, Rodolf Sirera, Juan Goytisolo,  Ramón  J.  Sender,  Pablo  Guerrero, Joaquín  Carbonell,  Emma  Cohen,  RosaLeón, Al Tall y algunos otros no tan conocidos fuera del ámbito libertario pero con una mplio bagaje de luchas y conocimientos.

Tras la experiencia autogestionaria de aquellas famosas jornadas culturales se había fortalecido el vínculo que unía a un buen puñado de gente bastante joven y con variadas trayectorias previas. De ahí saldrían poco después algunos de los proyectos más sólidos y longevos del panorama ácrata valenciano: Radio Klara, el Ateneu Llibertari Progrés, el Ateneo Libertario Al Margen y algunos más en forma de cooperativas de trabajo, cajas de resistencia, revistas, asociaciones de consumo ecológico, imprentas, etc.

Al Margen, como propuesta de ateneo libertario, empieza a fraguarse sobre el otoño de 1984. Se suceden los contactos personales y rápidamente  fructifican  en  dos  reuniones-cena (con más de cuarenta personas cada una) en las que se logra el compromiso de ir realizando aportaciones económicas para alcanzar una suma que permita asumir los gastos de la compra de un local y su adecuación a las funciones que se le pensaba dar: biblioteca, sala de conferencias y exposiciones, cafetería, etc.

Dos años después ya se contaba con dicho espacio y se habían realizado las obras pertinentes. La inauguración “oficial” tuvo lugar en marzo de 1986. Como es habitual se realizó una charla y se invitó a una pequeña fiesta a todos los colectivos cercanos. Ese primer local estaba situado en la calle Baja, nº 8, en el popular barrio de El Carmen. Allí estuvo el ateneo hasta 1998, en que se trasladó a su actual sede (Palma, 3) también en el centro histórico de València.

Sería injusto no resaltar, de aquel período de sueños y duro trabajo, el papel jugado por Ángel Olivares y Víctor Serrano, dos compañe-ros supervivientes de la guerra, el exilio y la represión franquista que se dejaron en aquel primer local un buen pellizco de sus ahorros y mucho sudor. También apoyaron el proyecto otros militantes del sindicato de Pensionistas y Jubilados de la CNT de la época.

Como es comprensible, Al Margen ha tenido sus dificultades, sus conflictos y sus momentos de efímera gloria en estos treinta y cinco años; casi cuarenta si contamos el tiempo de gestación del proyecto y las reformas del local. Pero por encima de todo, si algo hay que destacar en esta ininterrumpida trayectoria, lo más valioso sería la solidaridad y la amistad creada entre sus componentes y la disposición unánime del grupo para compartir experiencia, medios y esfuerzos con quienes han pedido el apoyo o la participación del Ateneo.

Cumpliendo ese propósito de abrirse a realidades cercanas, los locales de Al Margen se han usado por colectivos ecologistas, antimilitaristas, feministas, okupas, de solidaridad con el pueblo saharaui, redacción de la revista Si  volem… y por los grupos que, ocasionalmente, han necesitado un espacio para reunirse o montar una actividad.

También hemos participado, en la medida de nuestras posibilidades, en acciones programadas en el barrio, tanto en las puramente reivindicativas  (denuncias  del  abandono  y  la gentrificación) como en otras de tipo cultural o festivo: “Pintem Junts” (encuentro de pintores muralistas), “Música en el escaparate” (jornada de actuaciones en locales y rincones de El Carmen), “Ciutat Vella batega (Ciudad Vieja late)” o las Fallas Alternativas. En otras iniciativas autogestionarias de larga trayectoria en la ciudad,como la Feria Alternativa o la Mostra del Llibre Anarquista, nuestra presencia activa se ha mantenido desde las primeras ediciones. La idea de reclamar un monumento que recordara a Valentín González (cenetista muerto en la huelga de los estibadores del Mercado de Abastos de 1979) se puso en marcha, inicialmente, desde Al Margen y otros colectivos afines.

En cuanto a la labor específica del ateneo sería difícil hacer una lista completa de las actividades que en estos 35 años han tenidolugar entre sus paredes. Recordando esos siete lustros de existencia, únicamente mencionaremos las iniciativas más destacables y resumiremos  brevemente  los  otros  muchos  y variados actos que se han ido sucediendo en el tiempo.

Para un ateneo libertario es fundamental contar con una buena biblioteca; la de Al Margen ha pasado por diversas situaciones, no todas de grato recuerdo, pero en estos momentos vuelve a estar disponible, con más de mil títulos sobre anarquismo, historia, sociología, sindicalismo libertario, ecología, movimientos sociales, filosofía, etc.

Nuestro compromiso con los buenos librosno sólo nos ha llevado a contar con la biblioteca, sino que también nos anima a publicar o distribuir nuevos títulos. Durante un tiempo participamos en la iniciativa Ediciones Conjuntas, con la que se editaron interesantes obras de autores anarquistas de forma colectiva con otros grupos de Madrid, Cataluña, Galicia, Euskadi o La Rioja. Como Ediciones Al Margen, además, hemos publicado otra veintena de textos. Una parte de estos libros editados por el ateneo corresponden a trabajos seleccionados en nuestro Certamen de Narrativa Social, del que se han llegado a convocar  doce  ediciones.  En  esta  labor divulgativa incluso se ha hecho alguna incursión en el mundo de la música y la imagen, con la edición de varios vídeos y CD. Venir de los tiempos del papel impreso no ha sido óbice para que nos hayamos ido adaptando a las nuevas formas de comunicación, y así nos fuimos dotando de una página web (ateneoalmargen.org) y de los correspondientes perfiles en Twitter y Facebook.

Capítulo aparte merece la revista AL MARGEN, de la que ya hemos sacado 117 números. Ha aparecido trimestralmente de forma ininterrumpida desde principios de 1992, contando  un  buen  número  de  excelentes  y entrañables  colaboradores.  Como  dato  curioso, hay que señalar que con este nombre ya hubo otra publicación en los años treinta del siglo pasado en Elda (Alicante), pero de ese dato nos enteramos cuando ya llevábamos sacados varios números.

Por lo que respecta a actividades habituales, han sido innumerables las exposiciones, las presentaciones de libros, las charlas y debates,las lecturas de poesía, las actuaciones musicales, las películas, las excursiones, las cenas…

Y, a modo de conclusión, nos quedaría el propósito de compartir la valoración positiva que hacemos del camino recorrido. Esto no significa  que  demos  por  alcanzados  todos nuestros sueños o que ya estemos planeandouna jubilación militante. Lo cierto es que todo tiene un principio y un fin, y los compañeros y compañeras de Al Margen también tendremos que ceder nuestro puesto a gente con bastantes años menos para que dé continuidad a este y otros proyectos libertarios. No queremos resistirnos a la tentación de animar al personal joven a que se organice y abra espacios para el debate y la difusión de la cultura crítica y las ideas anarquistas.

[Tomado del periódico Rojo y Negro # 355, Madrid, abril 2021. Número completo accesible en http://rojoynegro.info/sites/default/files/rojoynegro%20355%20abril.pdf.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com