April 15, 2022
De parte de Acracia
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Albert Camus dijo una significativa frase, que llega amplificada hasta nuestros d铆as: 芦鈥淓l problema m谩s grave que se plantea a los esp铆ritus contempor谩neos: el conformismo, y la pasi贸n m谩s funesta del siglo XX, la servidumbre. M谩s que el equilibrado, el hombre normal es el hombre domesticado禄. Hay que analizar diversos conceptos para comprender por qu茅 el ser humano, una mayor铆a al menos, se ha convertido en un mero espectador en sociedades que se consideran avanzadas.

Recordaremos que la psicolog铆a social parte del hecho de que somos animales sociales, necesitamos vivir en sociedad, lo cual nos ha llevado a desarrollar ciertas t茅cnicas, como son el compromiso y la negociaci贸n, la organizaci贸n de las conductas seg煤n ciertas reglas y la regulaci贸n de la competitividad; esta disciplina, relativamente nueva, se ocupa de investigar c贸mo las personas piensan unas de otras, se influyen y se relacionan entre s铆. Puede decirse que cada persona es una suma de multitud de experiencias, tiempos, aficiones y doctrinas, aunque tambi茅n de la resta de tantas otras; convendr铆a, una vez conocidos ciertos mecanismos que nos conducen a pensar y creer en ciertas cosas, plantearse la noci贸n de libertad tal y como la conoce una cultura basada en mitos como el 芦libre albedr铆o禄 religioso (el cual alude a una voluntad humana supuestamente libre, no sujeta a causas). No hablo de un determinismo radical, no hay que enloquecer al respecto ni considerar al ser humano un mero aut贸mata, sino todo lo contrario, ya que se trata de concebir una libertad m谩s amplia y positiva: para ello, es necesario comprender el proceso de socializaci贸n por el cual aprendemos, interiorizamos y asimilamos normas, ideas y comportamientos de una determinada cultura societaria.

Los principales agentes de socializaci贸n son: la familia, tal vez el primer y m谩s importante de ellos, ya que es en ella donde aprendemos el lenguaje y las normas morales m谩s determinantes; la escuela, donde se produce el salto a un sistema de transmisi贸n de contenidos y valores culturales, y aqu铆 aprendemos a relacionarnos con los dem谩s y a respetar normas y valores sociales; el grupo de compa帽eros, cuya influencia es decisiva para el aprendizaje de valores y actitudes, habilidades sociales, h谩bitos de comportamiento, roles sexuales, as铆 como la determinaci贸n de las aspiraciones educativas; por 煤ltimo, los medios de comunicaci贸n, los cuales influyen en todo tipo de actitudes. Por otra parte, las caracter铆sticas fundamentales de la cultura son las siguientes: es aprendida, ya que nacemos con la capacidad para integrarnos en cualquier cultura, terminamos aprendiendo a integrarnos en una muy determinada;  es simb贸lica, ya que se trata de una forma de uni贸n y comunicaci贸n entre los individuos que posibilitan la relaci贸n interpersonal (las culturas influyen unas sobre otras, mueren si se a铆slan y prosperan si se comunican); es compartida, ya que es un patrimonio de las personas y grupos humanos, no de los territorios; no es est谩tica, ya que cambia y evoluciona, tanto por su din谩mica interna como por contacto e intercambio con otras culturas. Bajo ning煤n concepto puede considerarse que hay culturas superiores a otras, pero s铆 existen sistemas sociales y pol铆ticos mejores que otros, as铆 como costumbres y tradiciones que no son nada respetables (como las que atentan contra los derechos humanos).

Es evidente que la idea que nos formamos del medio social en que vivimos influye determinantemente en nuestro comportamiento, y es la psicolog铆a social la que se encarga de estudiar c贸mo percibe y procesa el individuo la informaci贸n de su medio social. Con demasiado frecuencia, tratamos a los dem谩s tal y como los percibimos, no como son en realidad, ya que solo conocemos de ellos su imagen. La percepci贸n social es el proceso por el cual tenemos una primera impresi贸n de otras personas y acabamos realizando juicios sobre ellas que terminan influyendo en nuestra relaci贸n posterior; se dice que la primera impresi贸n que nos formamos de otra persona se ve influida por factores como el sexo, la edad, los roles o profesiones, el aspecto f铆sico, as铆 como otros aspectos que deducimos o nos informan de ellos. Las distorsiones de la percepci贸n social son: el error de primac铆a, seg煤n el cual la valoraci贸n del primer contacto condiciona la percepci贸n y la actitud hacia el mismo; el efecto halo, por el que al conocer una caracter铆stica de una persona, presuponemos otras cualidades (el buen aspecto, por ejemplo, se suele asociar a alguien inteligente y agradable); la personalidad impl铆cita, seg煤n la cual la informaci贸n que percibimos de otras personas no son datos aislados, sino que poseen relaci贸n entre s铆 y por eso nuestras impresiones son unitarias y coherentes (del tipo 芦todos los鈥 son unos鈥β); la correlaci贸n ilusoria, consistente en percibir relaciones donde no existen o con menos influencia de lo que pensamos (como la asociaci贸n entre el estado de 谩nimo de una persona y ciertas circunstancias).

Otro concepto importante es la atribuci贸n de la causalidad. Consiste en la creencia de una persona sobre la causa de la conducta de las personas; tantas veces, es la interpretaci贸n que hacemos de la conducta de alguien lo que provoca un conflicto, no la conducta en s铆. El sic贸logo Fritz Heider consider贸 que, tanto la conducta propia como ajena, se debe bien a razones internas o personales (como la capacidad, la motivaci贸n o la actitud) o bien a razones externas o ambientales (dificultad de la tarea, determinada situaci贸n). Harold Kelley opinaba que cuando el consenso, la consistencia y la distintividad son altos, atribuimos la conducta de los dem谩s a causas externas; en caso contrario, pensamos que es producto de causas internas. El consenso alude al n煤mero de personas que tienen la misma conducta (芦si un gran n煤mero de gente hace determinada cosa, debe ser bueno禄), la consistencia es el grado en que la conducta se mantiene a lo largo del tiempo (芦alguien no no me habla durante largo tiempo, por algo tiene que ser) y la distintividad se refiere al hecho de que una conducta solo se produzca en circunstancias espec铆ficas (芦tiene que existir una circunstancia externa para ello禄). Refir谩monos ahora a los principales errores de la atribuci贸n: subestimar el poder del ambiente, ya que tendemos a atribuir a factores personales el comportamiento de los dem谩s y al contrario cuando se trata de nosotros, al atribuir nuestro comportamiento casi exclusivamente a causas externas; sesgo favorable al yo, tendencia a atribuir los 茅xitos a causas internas y los fracasos a causas externas; sesgo actor-observador, no hay coincidencia entre la atribuci贸n de un actor, que suele tender a buscar causas en factores externos a s铆 mismo, y los de un espectador, que tiende a buscarlas dentro del propio actor.

Entramos ahora en la cognici贸n social, es decir, en el proceso por el cual elaboramos, interpretamos y utilizamos la informaci贸n social. Se dice que el conocimiento humano tiende a ser conservador: se intenta preservar aquello que ya est谩 establecido, nuestros conocimientos, actitudes e hip贸tesis previas (el ejemplo m谩s obvio es que la primera impresi贸n es la que m谩s influye). Pasemos a nombrar los errores m谩s frecuentes en la distorsi贸n de nuestro pensamiento: pensamiento egoc茅ntrico, con el que magnificamos la influencia de nuestro propio yo en los acontecimientos; ideas preconcebidas de un hecho, que condicionan nuestras impresiones y recuerdos; selecci贸n de informaci贸n, se busca lo que confirme nuestras creencias y no lo que las refute; efecto del falso consenso o tendencia a creer que hay un gran n煤mero de personas que comparten nuestras actitudes (excesiva identificaci贸n con un grupo); pensamiento contrafactual o considerar lo que pudo haber sido, algo tan determinante en juicios y conclusiones como pensar en lo que efectivamente ocurri贸; visi贸n retrospectiva, tendencia a exagerar despu茅s de saber el resultado de un acontecimiento (el habitual 芦ya lo sab铆a yo禄). Ahora, mencionemos el gran problema del conformismo; es decir, la tendencia a adaptarse a las circunstancias de manera resignada y/o acr铆tica, la cual conduce inevitablemente al estancamiento y la mediocridad. El conformista acaba estando orgulloso de coincidir con lo que todo el mundo piensa y hace, por lo que solo puede mostrarse hostil con los que viven con inquietud y practican la reflexi贸n para tratar de minar las costumbres, los h谩bitos y la moral (es decir, con el que se enfrenta a lo establecido).

Las actitudes, es decir, la reacci贸n favorable o desfavorable hacia algo o hacia alguien, constan de tres componentes: cognitivo, creencia que el sujeto tiene acerca del objeto o sujeto de su actitud (favorables o desfavorables); afectivo, conjunto de sentimientos hacia el objeto o sujeto de la actitud (positivos o negativos), y conductual, que se refiere al conjunto de actuaciones respecto hacia el objeto o sujeto de la actitud (puede ser de apoyo u hostil). La formaci贸n de actitudes se ve determinada por los agentes de socializaci贸n mencionados al comienzo del texto: familia, experiencias personales, grupos sociales (pol铆ticos, religiosos o deportivos) y por los medios de comunicaci贸n. Cada persona, en mayor o menor medida trata de justificar sus creencias, actitudes o sentimientos; a veces existe desacuerdo entre lo que se cree y lo que se hace y se produce una inevitable tensi贸n, por lo que se tiende a reducir el conflicto cambiando las creencias y haci茅ndolas compatibles con la conducta. Las actitudes suelen mostrar resistencia al cambio y mantenerse estables, aunque son susceptibles de modificaci贸n a lo largo del tiempo; algunas estrategias para modificar conductas son los premios y castigos y la persuasi贸n publicitaria. La investigaci贸n sicol贸gica asegura que los cambios de pensamientos y creencias, previos a los cambios de actitud, gracias a la persuasi贸n se producen por factores como los siguientes: el comunicador es agradable, expresivo y semejante en alg煤n aspecto a la audiencia; el mensaje apela a las emociones y puede ser m谩s efectivo si se respalda por los hechos; si se trata de un mensaje conflictivo, se presentan argumentos que presuponen una audiencia bien informada, y el mensaje tendr谩 una mayor efectividad si se repite con mucha frecuencia.

Hablemos ahora de los estereotipos, los prejuicios y la discriminaci贸n. Los estereotipos son los juicios, inferencias y predicciones sobre los miembros de un grupo sin considerar las diferencias individuales que existen entre ellos; as铆, los estereotipos le roban a uno su individualidad, suelen ser imprecisos, directamente falsos y resistentes a informaci贸n nueva. Primo Levi dijo que hab铆a que huir de los juicios a posteriori y de los estereotipos; es un error juzgar 茅pocas y lugares lejanos, en el espacio y en el tiempo, con la medida prevaleciente en hoy y en el ahora. En cuanto a los prejuicios, consiste en pensar mal de los otros sin suficiente justificaci贸n; se es hostil a personas de otros grupos sociales y se manifiesta suspicacia, temor u odio. Las causas de los prejuicios suelen ser: el deseo de relacionarnos s贸lo con personas que tengan nuestras mismas ideas, el sentimiento de superioridad y de autoafirmaci贸n, el deseo de buscar un chivo expiatorio para descargar la agresividad producto de nuestras propias frustraciones y limitaciones, as铆 como la tendencia a dar ventaja a los grupos mayoritarios en detrimento de las minor铆as. La discriminaci贸n es la conducta negativa, o no igualitaria, hacia otra persona perteneciente a otro grupo o categor铆a social. Para hablar de otros pensamientos y conductas sociales, que conducen al fanatismo y la violencia, es necesario tener siempre en cuenta el mundo en el que vivimos. La pobreza, la desigualdad y la imposibilidad de acceder a los m谩s elementales avances cient铆ficos y t茅cnicos para tantas personas son los principales problemas materiales y sicol贸gicos de nuestra 茅poca. Ellos son la fuente del odio y las frustraciones, sentimientos que originan el fanatismo y la violencia. El fan谩tico posee una percepci贸n distorsionada de la realidad, cree estar en posesi贸n de la verdad y trata de impon茅rsela a los dem谩s; suele tener inmadurez y dependencia emocional, b煤squeda de emociones fuertes, dogmatismo o rigidez de pensamiento, no acepta las cr铆ticas, suele mostrar una personalidad paranoide, obediencia a alguna autoridad y una visi贸n simplista de la realidad (ellos y nosotros). Es importante comprender que todos los pensamientos, actitudes y comportamientos, hasta los m谩s extremos, suelen tener una casu铆stica y una serie de factores que los determinan.

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Fuente: Acracia.org