May 8, 2021
De parte de Nodo50
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Por Camila Koenigstein Sacoman[1]y Janaina Porto Sobreira[2], Resumen Latinoamericano, 8 de mayo de 2021.

Quiz谩s estemos atravesando uno de los momentos m谩s complejos de la historia actual. La pandemia que azota al mundo ha dado lugar a nuevas subjetividades y entendimientos sobre el funcionamiento de la sociedad, dentro de esta nueva realidad hay un aumento notable de an谩lisis manique铆stas que imposibilitan el pensamiento cr铆tico.

Cuando hablamos de un continente lleno de contradicciones, es muy dif铆cil determinar el l铆mite entre el comportamiento 芦bueno禄 y el indebido. En una entrevista reciente, el expresidente uruguayo Pepe Mujica dijo:

鈥淟as sociedades modernas son inmensamente complejas. Es inevitable que en la sociedad contempor谩nea haya varios puntos de vista, divergencias, diferencias, percepciones鈥a idea de un mundo pintado como perfecto no existe, es una quimera禄 .

Desde marzo de 2020, con los horrores derivados de la pandemia, venimos mirando en Am茅rica Latina el crecimiento de los discursos reduccionistas, que no contribuyen a la comprensi贸n del momento, que no es solo de emergencia sanitaria, sino tambi茅n del trabajo precario y aumento desenfrenado de la pobreza que expone que ciertos comportamientos provienen del desmantelamiento de la vida pol铆tica y en consecuencia de la vida p煤blica.

Si por un lado, los males sociales saltaron a la vista de todos, por otro lado est谩 clara la creaci贸n de discursos que buscan justificar la inhumanidad dentro del escenario dist贸pico que ya ha provocado la muerte de 400 mil personas solo en Brasil.

Los cambios ocurridos en las m谩s variadas 谩reas exponen las estructuras arcaicas que a煤n est谩n presentes en el continente. El racismo, el clasismo y el machismo muestran toda su fuerza a trav茅s del aumento de feminicidios, asesinatos de j贸venes negros, campesinos, ind铆genas y el crecimiento de la aporofobia que siempre ha estado presente, pero que ha cobrado una nueva forma en el contexto pand茅mico.

En Brasil, m谩s de 116.8 millones de personas no tienen comida en la mesa o se encuentran en situaci贸n de inseguridad alimentaria, sin embargo, no vemos manifestaciones llamativas por parte de la poblaci贸n. La sociedad civil, en total desamparo, no puede reaccionar ante el momento, la anomia es gigante y expresiones como: 鈥渜u茅dese en casa鈥, 鈥減roteja al otro鈥, 鈥渟ea responsable鈥, son muy utilizadas, pero carecen de profundidad cuando pensamos en la vida cotidiana de miles de familias abandonados por el propio del sistema.

Es aterrador cu谩nto espacio  ha ganado lo privado y c贸mo el compromiso pol铆tico se ha reducido a hashtags. Los ciudadanos perdieron la fe en su propia voz y en su rol de sujetos de derecho, haciendo posible que el neoliberalismo avanzara en su forma m谩s inhumana.

Al disminuir la culpabilidad del Estado y depositar la carga y toda la responsabilidad de la propagaci贸n de la enfermedad en los sujetos fr谩giles, hubo una reducci贸n de la responsabilidad de los gobiernos  y la ausencia del Estado en la  creaci贸n de redes de apoyo durante un per铆odo de gran incertidumbre, principalmente para la clase trabajadora que permanece expuesta, muchos sobreviviendo en la informalidad, sin derechos laborales.

Estamos presenciando la introyecci贸n desmesurada del neoliberalismo en los individuos, y si en el pasado el trabajo se marcaba con la presencia de un supervisor durante la jornada de trabajo de hombres y mujeres, ahora son los propios trabajadores los que cargan con el peso de s铆 mismos. El Estado es pr谩cticamente inexistente y psic贸tico, la sociedad civil est谩 desamparada y los empresarios son la fuerza en esta fase de debilitamiento de todos los proyectos progresistas desarrollados durante el gobierno de Lula.

Ya en el siglo XIX, Alexis de Tocqueville, se帽al贸 el poder del individualismo desde el capital y el peligro de ciertos comportamientos dentro de la sociedad:

鈥淐ada uno, inmerso en s铆 mismo, se comporta como si fuera ajeno al destino de todos los dem谩s. Sus hijos y sus amigos constituyen para ella la totalidad de la especie humana. En su trato con sus conciudadanos, puede mezclarse con ellos 鈥 sin embargo, sin verlos, sin tocarlos 鈥 pero no los siente, solo existe en s铆 mismo y para s铆 mismo. Y si, en estas condiciones, todav铆a queda en tu mente un cierto sentido de familia, ya no tienes sentido de sociedad 鈥.

El cobro de pol铆ticas p煤blicas, algo fundamental, ha pasado a un segundo plano, precisamente cuando la ayuda de emergencia es tan necesaria y se ha retirado en cantidad.

En la actualidad, los estratos m谩s fr谩giles est谩n expuestos a diversos tipos de violencia, sin embargo, la preocupaci贸n de los grupos privilegiados no es evidente. Tal hecho no es nuevo en un pa铆s donde el 5% m谩s rico obtiene el 50% del ingreso nacional.

Observemos c贸mo el trabajador, hoy, es el responsable de la propagaci贸n de la peste, creando la figura del chivo expiatorio, algo muy utilizado en momentos de crisis econ贸micas, conflictos y tensiones sociales en los m谩s diversos per铆odos hist贸ricos.

Vale la pena recordar que la peste negra ha cambiado la estructura social en varias regiones de Europa. Durante cuatro a帽os, 25 millones de personas, un tercio de la poblaci贸n europea, murieron a causa de la enfermedad. Durante este per铆odo se utilizaron muchas pr谩cticas para combatir la proliferaci贸n de la enfermedad, sin embargo, en un momento determinado, se responsabiliz贸 al 鈥渙tro鈥, considerado un sujeto de segunda categor铆a, lo que ilumina el deseo humano de crear al responsable, al 鈥渁lguien鈥 que aplaca mi angustia y mi miedo constante a la muerte, sin observar los poderes responsables de la intensificaci贸n de la calamidad.

鈥淪odomitas, prostitutas y homosexuales fueron incluso expulsados 鈥嬧媎e Florencia, Italia, acusados 鈥嬧媎e ser los transmisores de la plaga. En la b煤squeda desesperada de los culpables, muchas personas incluso acusaron a los jud铆os. Dijeron que envenenaron los pozos, esparciendo la enfermedad entre los cristianos 鈥, dice el historiador Ricardo Gomes.

La casi jerga 鈥渜u茅dese en casa鈥, aunque tiene mucho sentido, sobre todo cuando pensamos en las aglomeraciones completamente innecesarias, gener贸 un fuerte dispositivo de agresi贸n, ya que brind贸 una especie de justificaci贸n para camuflar diversos prejuicios incrustados en el pa铆s por siglos, de manera especial dirigida a quienes, sin opci贸n, salen a la calle a trabajar, lo que muestra el juicio despiadado de la clase media y los ricos que ignoran la necesidad de garantizar su sustento diario.

Desde marzo hasta ahora, hemos sido testigos de un aumento del aparato represivo del Estado hacia los m谩s pobres y del descuido de las autoridades p煤blicas en todos los sentidos. Si bien no quieren establecer ciertas conexiones, es necesario recordar que Jair Messias Bolsonaro y su modelo de gobernanza es la representaci贸n del neoliberalismo, y tiene la responsabilidad del mal manejo de la  crisis de salud, agravando los problemas que ya estaban presentes, y que ahora se han extendido de manera incontrolable.

鈥淪eg煤n datos del Bolet铆n Epidemiol贸gico 13 鈥 Enfermedad por el nuevo Coronavirus (COVID-19), lanzado el 08/04/2021 por el gobierno del Estado de Cear谩, 42 muertes de ni帽os y adolescentes (0-19 a帽os) se registraron en enero al 04/06 de 2021. Es decir, la muerte por homicidio es 2.6 veces m谩s letal que la muerte por Covid-19 entre los ni帽os y adolescentes del Estado [鈥 en el contexto de enfrentamientos territoriales intensificados, precarios el acceso a las pol铆ticas socio-asistenciales y la falta de acciones coordinadas y espec铆ficas para enfrentar los homicidios de ni帽os y adolescentes, profundiz贸 un contexto que ya era preocupante ante el escenario pand茅mico 鈥. Centro de Defensa de la Ni帽ez y la Adolescencia (CEDECA)

En este sentido, ignorar la materialidad, criminalizar a los j贸venes pobres y trabajadores, se ha vuelto una pr谩ctica, y el tema queda sin espacio dentro de los medios de comunicaci贸n hegem贸nicos.

Cuando notamos el contenido de los textos sobre la pandemia que circulan masivamente en las redes sociales, queda pendiente la fragilidad de los m谩s desprotegidos, lo que hace evidente la fuerte culpa de los hombres y mujeres que necesitan salir de sus hogares a diario.

En una entrevista reciente, la compa帽era de una de las cantantes m谩s famosas de Brasil no dud贸 en hablar sobre su empleada y la certeza de que hab铆a contaminado a todos los habitantes de la residencia. Sin ning煤n constre帽imiento y bastante naturalidad, habl贸 sobre la pandemia, exponiendo el elitismo que impregna a quienes pueden quedarse en casa, proyectando la responsabilidad de la enfermedad en el otro.

鈥淐ovid vino con un empleado, un cocinero. Lo que podemos hacer, lo hicimos. Una semana la empleada estuvo aqu铆 y la siguiente estuvo fuera del trabajo, pero ahora todo est谩 bien 鈥.

Curiosamente, quienes criminalizan a los trabajadores de la calle (que solo en Brasil alcanzan el 39,6% de la poblaci贸n ocupada) siguen utilizando los servicios y la mano de obra de todo un cuerpo social descuidado y expuesto, que necesita trabajar y lo hace a pesar del miedo que representa un posible contagio.

La falta de empat铆a es una marca de la 茅poca, pero tambi茅n del capitalismo que predica la protecci贸n de la intimidad antes que nada. Los ricos son mimados e irresponsables, mientras que los pobres y los trabajadores son peligrosos e ignorantes (comparaci贸n asim茅trica) y deben soportar el hambre, sin ning煤n tipo de ayuda estatal efectiva. Hay pocas opciones. Realmente es morir de hambre o exponerse y arriesgarse a sobrevivir a la enfermedad. El cuerpo del trabajador siempre ha sido carne barata y en este momento la preocupaci贸n se centra en 茅l como un ser biol贸gico portador de la enfermedad y que la puede transmitir, y no un sujeto humano con derechos y ganas de vivir con dignidad.

En una reciente entrevista para el diario P谩gina / 12, el psicoanalista argentino Jorge Alem谩n explic贸 los peligrosos desarrollos del momento actual. Cr铆tico del modelo neoliberal, el autor plantea importantes interrogantes que permiten profundizar en la pandemia, sin embargo, pr谩cticamente al margen del debate social.

El gran debate ser谩 entre igualdad y desigualdad; Es cierto que todos somos mortales, pero tambi茅n estamos absolutamente seguros de que debemos concebir la igualdad de la vida, no de la muerte. Si concebimos la igualdad de vida, esta pandemia evidentemente est谩 derribando todas las ficciones que en los 煤ltimos a帽os han apoyado al neoliberalismo. Por ejemplo, el mantra es que el esp铆ritu empresarial crea riqueza, pero sin los trabajadores que venden su arduo trabajo, este mundo no subsiste. Si no enciendes la luz, si no limpias, todo se cae. Es interesante pensar que este ser铆a un momento marxista para la humanidad, pero por ahora no hay noticias del surgimiento de un sujeto igualitario.

Si bien el autor dice que la pandemia pone de relieve la necesidad de la mano de obra y que sin ella hay una ruptura de las estructuras que mantienen activo el capital, tambi茅n es cierto que el sujeto igualitario y la valorizaci贸n de la clase obrera est谩n cada vez m谩s distantes.

En tiempos de pandemia, hemos observado el mismo comportamiento adoptado durante siglos por quienes creen que su existencia es m谩s importante que la del otro, generando en sus mentes el eterno chivo expiatorio.

Como siempre, los ricos nunca crecen, simplemente se equivocan y se disculpan, mientras los cuerpos debilitados y oprimidos contin煤an cargando con el peso y la culpa de todo el malestar instalado por el neoliberalismo.

Bibliografia

Sennett, Richard. O decl铆nio do homem p煤blico. 1ed. Rio de janeiro: Record. 2014.

https://www.dw.com/pt-br/fome-no-brasil-cresce-e-supera-taxa-de-quando-bolsa-fam%C3%ADlia-foi-criado/a-57187014

http://www.ihu.unisinos.br/602383-os-virus-afetam-principalmente-os-pobre

https://academic.oup.com/ereh/article/17/4/408/499216

https://www.pagina12.com.ar/268579-jorge-aleman-esta-pandemia-derrumba-ficciones?fbclid=IwAR3FVylN7PV3bciFAVZzTWDWRenWKNpv6wQAtYJyBHBn-Mfg8PcS6Bh40-k

https://g1.globo.com/bemestar/coronavirus/noticia/2021/04/23/media-movel-de-mortes-por-coronavirus-tem-maior-queda-desde-11-de-novembro-obitos-passam-de-386-mil.ghtml

http://cedecaceara.org.br/site/index.php/category/noticias/

https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/tasa-de-desempleo-en-brasil-llego-144-en-febrero-y-registro-un-record-de-144

[1]Graduada y Licenciada en Hist贸ria por la Pontif铆cia Universidade Cat贸lica 鈥 SP. P贸s graduada em Sociopsicologia por la Funda莽茫o de Sociologia e Pol铆tica 鈥 SP. Actualmente realiza Mestrado em  Ci锚ncias Sociais, com 锚nfase em Am茅rica Latina y Caribe pela Universidade de Buenos Aires (UBA).E-mail: camilakoenigstein@gmail.com

[2] Licenciada, Bacharela e Mestra em Hist贸ria pela Universidade Federal do Rio Grande do Norte (UFRN). Atualmente 茅 professora substituta do departamento de hist贸ria da Universidade do Estado do Rio Grande do Norte (UERN).E-mail: janjanportops@gmail.com




Fuente: Resumenlatinoamericano.org