May 16, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
155 puntos de vista

Por Eduardo Lucita*, Resumen Latinoamericano.

En la reciente reuni贸n de primavera el FMI ha recalculado a la baja sus pron贸sticos de crecimiento de la econom铆a mundial. Tanto los nuevos brotes de la pandemia en China, como la guerra que se prolonga m谩s de lo pensado sustentan esas proyecciones poco alentadoras.

En su informe Perspectivas Econ贸micas Mundiales asegura que 鈥淟a guerra se suma a una serie de shocks de oferta que han golpeado la econom铆a mundial en a帽os recientes y sus efectos se propagar谩n a lo largo y ancho del mundo鈥. Proyecta que el crecimiento mundial se desacelere del 6,1% en 2021 a 3,6% en 2022 y 2023, para continuar con un 3.3% en los a帽os siguientes. Una menor demanda China por efectos del rebrote del coronavirus; alzas de las tasas de inter茅s y cambios en las pol铆ticas fiscales de los pa铆ses (de expansivas a contractivas) est谩n en la base de esta desaceleraci贸n. El encarecimiento de las materias primas y los productos energ茅ticos por reducci贸n de la oferta (Rusia es gran proveedora de gas, petr贸leo y metales y con Ucrania de trigo y ma铆z); los desequilibrios fiscales producto de la pandemia; el alza de los fletes; problemas en la log铆stica, todo presiona sobre los precios proyectando una inflaci贸n para este a帽o del 5,7% en las econom铆as avanzadas y del 8,7% en las econom铆as de mercado emergentes y en desarrollo. Todos porcentuales sin precedentes a nivel mundial desde 1995.

El alza de las tasas en EEUU, la FED acaba de hacer la mayor suba en 22 a帽os, reorienta los flujos financieros que impulsan devaluaciones y ponen en dificultades a pa铆ses fuertemente endeudados, el impago en que entr贸 Sri Lanka en estos d铆as hace temer una cadena de defaults. Mientras, los analistas financieros se preguntan en qu茅 momento se dar谩 la鈥渋nversi贸n de la curva, cuando las tasas de los bonos cortos supera a la de los largos, lo que t茅cnicamente se considera una se帽al del pasaje de una desaceleraci贸n a una recesi贸n.

Centralidad energ茅tica

Desde hace d茅cadas la energ铆a ha sido el factor integrador que manten铆a el statu quo entre Rusia y la UE. Cuando se est谩 ingresando en lo que podr铆amos considera como 鈥渓a guerra por otros medios鈥, este mecanismo est谩 ahora siendo cuestionado.

No bien iniciado el conflicto comenzaron tambi茅n las sanciones a Rusia -financieras, culturales, deportivas, fundamentalmente econ贸micas- impulsadas por EEUU y Europa. Fueron creciendo a medida que la guerra escalaba. Ahora frente a la posibilidad que Rusia anexe el Donb谩s y toda la zona costera hasta Crimea los europeos, como respuesta, comienzan a debatir como salir de la dependencia de los hidrocarburos. El embargo petrolero para 鈥渞omper con la maquinaria de guerra rusa鈥, es la propuesta que gana adeptos, los pa铆ses dejar铆an de comprar petr贸leo ruso en 6 meses y en 8 otros productos refinados (Hungr铆a, Eslovaquia y alg煤n otro pa铆s del Este ser铆an exceptuados o lo har铆an m谩s adelante por su fuerte dependencia). En lo que respecta al gas se piensa en importar masivamente gas natural licuado (GNL) de Argelia, Qatar y EEUU, para lo que deben montarse plantas regasificadoras. Se abre tambi茅n una posibilidad para Argentina, sus reservas de shal gas son las segundas del mundo y Alemania acaba de ofrecer financiamiento a cambio de un programa de suministros, el presidente Fern谩ndez viaja esta semana a Europa especialmente invitado para analizar la participaci贸n del pa铆s en la crisis energ茅tica. Al mismo tiempo que hay nuevos gasoductos a ser inaugurados desde Noruega, abastecer铆a a Polonia, y desde Grecia, para enviar fluido a los pa铆ses balc谩nicos. Sin embargo adaptarse requiere tiempo y en lo inmediato si Rusia interrumpe los suministros en paralelo al embargo puede haber desabastecimiento energ茅tico. Esto es particularmente importante para Alemania que es la m谩s expuesta, quien m谩s consume del petr贸leo que importa la UE de Rusia, su competitividad internacional depende en mucho del fluido ruso. Por si algo faltara la secretaria del Tesoro de EEUU advirti贸 que si se concreta el embargo se desatar铆a un shock de precios que impactar谩 en todo el mundo y que en lo inmediato podr铆a beneficiar a Rusia.

La centralidad energ茅tica es tan fuerte que Francia est谩 regresando r谩pidamente a la energ铆a nuclear, algo poco posible para Alemania que desactiv贸 casi todas sus centrales, solo tiene tres en operaci贸n. Otros pa铆ses tienen plantas nucleares suministradas por la ex URSS por lo que les ser谩 dif铆cil conseguir repuestos para su mantenimiento. Paradojalmente, como con la vacunas contra el Covid 19, esta crisis podr铆a acelerar la transici贸n hacia las energ铆as renovables, claro que el gran productor de partes e quipos a utilizar en la generaci贸n de energ铆a solar y e贸lica es China, con lo que Europa correr铆a el riesgo de cambiar una dependencia por otra.

Por otra parte las sanciones est谩n afectando los movimientos financieros de Rusia (la Uni贸n acaba de decidir la expulsi贸n del sistema Swift del mayor banco ruso, el Sberbank). Sus exportaciones petroleras caer铆an unos 3 millones de barriles diarios seg煤n estima la AIE, deber谩 entonces buscar donde colocar sus excedentes energ茅ticos para sostener su d茅bil econom铆a que depende de los ingresos de esas exportaciones. La India, gran comprador de petr贸leo ruso busca aprovechar las sanciones impuestas y exige un descuento de casi 40 d贸lares por barril, si esto se hiciera efectivo la rep煤blica Popular podr铆a pedir igualdad de condiciones.

Este a帽o la econom铆a Rusa se contraer铆a entre un 8.5% y un 12% mientras que la inflaci贸n alcanzar谩 al 17%, en tanto que China crecer铆a solo un 4.7% frente al 8.1 del a帽o pasado. No se descarta una recesi贸n que golpear谩 fuerte en EEUU y en los pa铆ses m谩s desarrollados.

As铆 est谩n las cosas en la guerra y las potencias en juego mueven sus piezas. La UE busca reducir la dependencia de Rusia, mientras que esta amenaza con cortar los suministros (los cortes de gas a Polonia y Bulgaria fueron solo una advertencia). El impacto ser谩 global y los europeos quienes m谩s lo sufrir谩n.

Una guerra larga

Las 煤ltimas declaraciones de los presidentes de Rusia y EEUU constituyen una nueva escalada de la guerra pero al mismo tiempo parecieran destinadas a reordenar el contexto del conflicto. Vladimir Putin anunci贸 el fin de la primera fase de la guerra y que ahora sus fuerzas se concentrar铆an en el sureste de Ucrania.

En su discurso en Varsovia Joe Biden defini贸 que el conflicto hab铆a virado hacia una 鈥淕uerra Larga鈥. Poco despu茅s en una base militar estadounidense anunci贸 nuevos env铆os de armas pesadas, no solo defensivas, a Ucrania y empuj贸 a hacer lo mismo a sus aliados europeos, incluso a la reticente Alemania. En estos d铆as acaba de pedir autorizaci贸n al Congreso para una partida de 33.000 millones de d贸lares, de los que 20.000 ser谩n para ayuda militar y 10.000 para asistencia econ贸mica. En respuesta Putin 鈥渁consej贸 no seguir desafiando nuestra paciencia鈥, volvi贸 a bombardear Kiev y a hacer gala de su poder铆o nuclear con ensayos de lanzamientos electr贸nicos de misiles con esa carga, agregando que no permitir谩 ataques a objetivos rusos en su territorio, al mismo tiempo que advirti贸 sobre una posible III Guerra Mundial si continuaba el hostigamiento de occidente.

Lleg贸 el esperado 9 de mayo, d铆a en que se celebra la recuperaci贸m de Berl铆n por las tropas de la URSS y el triunfo sobre el nazismo. Putin no anunci贸 una declaraci贸n de guerra expl铆cita a Ucrania ni tampoco convoc贸 a sus reservistas para engrosar su ej茅rcito como esperaban EEUU y el Reino Unido que llevan adelante una 鈥済uerra por intermediarios鈥, por el contrario solo reiter贸 sus argumentos originales. Es que Putin no estar铆a interesado en prolongar demasiado la guerra, su econom铆a no lo resistir铆a.

El costo econ贸mico y humanitario de la guerra comienza a pesar

El FMI describe una coyuntura de desaceleraci贸n con inflaci贸n, mientras que la FAO alerta sobre la posibilidad de hambrunas en varios pa铆ses y el BM sobre la potencialidad de revueltas sociales por el precio de los alimentos y el combustible. Las im谩genes de anteriores hambrunas en 脕frica y Asia y de la convulsionada Primavera 脕rabe por el costo del pan y los combustibles son postales que la memoria reciente recupera r谩pidamente.

La guerra est谩 por ahora localizada, pero su alcance econ贸mico es global y acelera los cambios en la estructura del poder mundial. No en vano el FMI alerta sobre la posible fragmentaci贸n del capitalismo globalizado. En este cuadro los europeos necesitan de la paz, quieren romper la dependencia energ茅tica pero no necesariamente las relaciones con Rusia, pero la din谩mica de la guerra los est谩 arrastrando detr谩s de las posiciones de EEUU.

Es claro que, hasta ahora, no es posible pensar en una intervenci贸n de tropas estadounidenses ni tampoco de la OTAN, siempre y cuando Rusia no avance sobre otros pa铆ses. Pero tambi茅n es claro que la administraci贸n Biden no est谩 interesada en la paz, s铆 en sostener una guerra de desgaste que obligue a Rusia a no llevar la guerra m谩s all谩 de Ucrania primero y a retroceder despu茅s, pero tambi茅n piensa en provocar un cambio de r茅gimen. Las especulaciones de no pocos analistas internacionales arriesgan una posibilidad: que EEUU no permitir谩 nunca que Rusia ocupe toda Ucrania, pero s铆 que domine la regi贸n sureste. Se dar铆a as铆 un escenario de guerra limitada en un pa铆s virtualmente fracturado.

La posibilidad de una extensi贸n de la guerra impacta sobre la econom铆a global y esta refracta sobre la propia guerra. El horizonte inmediato est谩 cargado de incertidumbre.

Buenos aires, 9.05.22

*integrante de EDI 鈥揈conomistas de Izquierda-

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano….

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Fuente: Grupotortuga.com