April 11, 2022
De parte de Lobo Suelto
2,200 puntos de vista

驴Qu茅 ha pasado con el deseo 鈥撁璶timo y social鈥 durante la pandemia? La mirada pol铆tica tradicional de la izquierda, que relega todo lo relativo a la subjetividad al 谩mbito privado, no se hace la pregunta. Es entonces la extrema derecha quien canaliza los malestares que recorren hoy los cuerpos.

La pandemia ha provocado un fen贸meno generalizado de apag贸n libidinal, una retirada del deseo de los lugares, los objetos, las actividades en las que estaba cargado. Esa retirada es ambivalente: por un lado, falta de ganas, abatimiento, depresi贸n. Pero tambi茅n fuga de la competitividad, de la b煤squeda de 茅xito, del consumo. Esa ambivalencia atraviesa hechos como la 鈥gran dimisi贸n鈥, el 茅xodo de las grandes ciudades o lo que se oculta bajo la etiqueta medi谩tica del 鈥渟铆ndrome de la caba帽a鈥.

Ello nos requiere un cambio de mirada: desplazarse desde los saberes dominantes de la sociolog铆a o la geopol铆tica hacia una psicopatolog铆a o psicopol铆tica, es decir, construir una nueva raz贸n sensible capaz de sintonizar con las corrientes de deseo que atraviesan la sociedad.

Apocalipsis, pandemia y guerra

Bifo: Quer铆a decir dos palabras sobre el libro y su contexto, para empezar. En septiembre de 2020, le铆 una declaraci贸n de la directora de la Agencia de Salud de C谩nada que dec铆a: 鈥Skip kisses鈥 (evitad los besos), 鈥in any case you have sexual relations don麓t forget to wear sanitary masks鈥 (en el caso de tener relaciones sexuales, no olvidar usar la m谩scara sanitaria), 鈥anyway in the present condition the best is going solo鈥 (en las condiciones presentes lo mejor es ir solo), una expresi贸n que nunca hab铆a escuchado antes.

Cuando le铆 estas palabras, me d铆 cuenta de que estaba aconteciendo una mutaci贸n que iba a afectar la vida social comunitaria a un nivel muy profundo, que va a modificar la percepci贸n del cuerpo del otro, de la piel del otro, de los labios del otro; los labios no son s贸lo un lugar de acceso al placer, sino tambi茅n donde el sentido, el significado, se produce y se comunica.

El viejo hippie que soy tuvo primero una reacci贸n de preocupaci贸n y pesimismo. Pero despu茅s me dije: intentemos no juzgar, no sacar conclusiones apresuradas, sino vivir este proceso, este pasaje, lo que yo he vislumbrado como un umbral, un largo umbral de transformaci贸n, intentemos verlo como el pasaje hacia un terreno desconocido.

Durante los dos a帽os de pandemia, mi actividad principal ha sido tratar de entender las mutaciones ps铆quicas, las mutaciones de la subjetividad social; sobre todo de la generaci贸n que est谩 creciendo ahora, que est谩 descubriendo el mundo, que est谩 descubriendo el cuerpo del otro. En esta investigaci贸n me he sentido acompa帽ado por un grupo que se re煤ne dos veces a la semana desde primeros de abril de 2020, el Grupo de Investigaci贸n Intercontinental sobre la Pandemia, un colectivo de amigos y amigas, la mayor铆a de ellos psiquiatras y psicoanalistas, pero tambi茅n trabajadores sanitarios y psicoterapeutas.

He intentado responder a esta cuesti贸n con la imagen del 鈥渢ercer inconsciente鈥, la idea de que estamos entrando en la era del tercer inconsciente. Quien se ocupa seriamente de estas cosas puede re铆rse de mis palabras, porque el tercer inconsciente no significa nada. No hay un primer inconsciente, un segundo inconsciente, el inconsciente no tiene historia. Pero s铆 hay diferentes psicoesferas, campos de cruce entre lo social y la psique. Una primera psicoesfera es el inconsciente del que habla Freud, cuando dice que el inconsciente es efecto de una represi贸n y que se manifiesta a trav茅s de un malestar de tipo neur贸tico. Una segunda psicoesfera ser铆a el inconsciente neoliberal producto de la aceleraci贸n extrema del universo econ贸mico, social, ling眉铆stico, comunicativo y, especialmente, el universo de los est铆mulos informativos y ps铆quicos. Ah铆 pasamos de la neurosis a la psicosis como manifestaci贸n privilegiada del malestar.

El libro se plantea si hay una tercera psicoesfera, el inconsciente de la pandemia. En estos a帽os la aceleraci贸n se ha detenido y ha ocurrido una 鈥減sicodeflaci贸n鈥: una disminuci贸n de la energ铆a de aceleraci贸n que ha caracterizado los 煤ltimos cuarenta a帽os. 驴Cu谩les ser谩n los efectos de esta psicodeflaci贸n? Es la pregunta sobre la que indago en el libro.

Pero ahora, con permiso del editor, me parece que este libro nace ya viejo, porque hemos superado el umbral en una nueva direcci贸n: la guerra. 驴Qu茅 relaci贸n hay entre pandemia y guerra? Entiendo la guerra actual como una reacci贸n agresiva a la psicodeflaci贸n pand茅mica, una respuesta a la depresi贸n global.

Amador: Quer铆a traer a colaci贸n, para empezar, un texto que le铆 recientemente de un autor que no frecuento mucho y es el pensador jud铆o Emmanuel L茅vinas. Es un art铆culo de 1946 donde reflexiona sobre la experiencia de los campos de concentraci贸n en los que estuvo internado durante la guerra. En un momento dice: 鈥淓n los campos conocimos la expectativa del fin del mundo鈥. No se refiere al fin del mundo f铆sico, sino al estallido de las categor铆as que organizan el sentido de nuestra experiencia del mundo. Y citando al profeta Isa铆as afirma: 鈥淓sper谩bamos, para despu茅s de la guerra, un cielo nuevo y una tierra desconocida鈥. Lo llama una 鈥渟ensibilidad apocal铆ptica鈥. La palabra apocalipsis tiene dos sentidos: fin del mundo y desvelamiento o revelaci贸n. La sensibilidad apocal铆ptica es la sensaci贸n de que lo que hay no se sostiene m谩s y es preciso 鈥渦n cielo nuevo y una tierra desconocida鈥.

Pero lo sorprendente, dice L茅vinas, es que despu茅s de la guerra volvi贸 la normalidad, el mundo se rehizo como si nada. No s贸lo en la banalidad cotidiana, sino en la repetici贸n de lo peor: en 1946 tiene lugar el progromo anti-jud铆o de Kielce. L茅vinas se pregunta entonces: 鈥溌縏odo fue vanidad?鈥 (es el t铆tulo del texto).

Y su respuesta es que no, que hay que trabajar para recoger los efectos del desvelamiento, para que no se desvanezcan y todo sea vanidad de vanidades. Es necesaria una 鈥渋ngenuidad superior鈥 para no dar por cancelada la experiencia y que los muertos engrosen simplemente la estad铆stica. Es el trabajo de toda una vida registrar y pensar los efectos de revelaci贸n.

Este libro nace tambi茅n de una sensibilidad apocal铆ptica. Bifo tiene visiones en el confinamiento de la pandemia. Ve el fin de un mundo, la posibilidad de otro. Es un libro lleno de signos de interrogaci贸n. 驴Ser谩 la crisis del coronavirus la ocasi贸n perfecta para un perfeccionamiento del sistema o el punto de arranque de una deriva existencial, cultural, pol铆tica?

El libro de Bifo es un libro ingenuo en el mejor de los sentidos posibles. Hemos visto a los pensadores m谩s conocidos estos 煤ltimos a帽os simplemente reconfirmando sus posiciones previas, sin dejarse interrogar por lo que pasaba. El caso de Giorgio Agamben es el m谩s conocido, pero no el 煤nico. Los pensadores no se animan por lo general a esta ingenuidad de no saberlo todo de antemano.

La experiencia que hemos atravesado est谩 a煤n por contar y pensar. No ha pasado ya porque, aunque no vuelva a haber ninguna mutaci贸n del virus, ha dejado marcas profundas en nuestros cuerpos. Marcas de terror, de distancia social, de obediencia, pero tambi茅n de desvelamiento. Todo eso es lo que est谩 pensando Bifo.

驴C贸mo no va entonces a tener actualidad? No hay que ceder al tiempo de la coyuntura, hay que resistir a la vanidad de vanidades, registrar los destellos de revelaci贸n, y el libro de Bifo es una herramienta estupenda para ello. 

<a class="photoViewer" title="

Franco ‘Bifo’ Berardi

” href=”https://ctxt.es/images/cms-image-000029186.jpg”>Franco 'Bifo' Berardi

Franco 鈥楤ifo鈥 Berardi

驴Geopol铆tica o psicopatolog铆a?

La primera cuesti贸n que quer铆a plantearte es una pregunta de m茅todo o de mirada. En un texto reciente sobre la guerra en Ucrania dices algo que me interes贸 mucho: 鈥淣o necesitamos una geopol铆tica, sino una psicopatolog铆a o una psicopol铆tica鈥. No necesitamos tanto un pensamiento de las determinaciones macro que nos definen, determinaciones sociol贸gicas, determinaciones pol铆ticas, determinaciones hist贸ricas, sino tambi茅n un pensamiento, una sensibilidad, capaz de aprehender las fluctuaciones de deseo, los estados de 谩nimo, la producci贸n de subjetividad. Otra manera de pensar. Entonces, la primera pregunta ser铆a esta: 驴qu茅 ser铆a una mirada psicopol铆tica o psicopatol贸gica?

Bifo: 驴Geopol铆tica o psicopatolog铆a? Por supuesto que la geopol铆tica tiene un papel para entender el mundo contempor谩neo, pero el problema es que se limita a describir efectos de superficie. Tenemos que entender qu茅 est谩 pasando a un nivel mucho m谩s profundo: el nivel de las inversiones de deseo, el nivel de la mutaci贸n ps铆quica frente a una aceleraci贸n ca贸tica de los procesos sociales.

Para entender la genealog铆a del nazismo hitleriano hay que captar el sentimiento de humillaci贸n que se difundi贸 en Alemania tras el Tratado de Versalles. El miedo y la depresi贸n fueron compensados por una sobre-reacci贸n agresiva. Hay una pel铆cula de Ingmar Bergman llamada El huevo de la serpiente que narra justamente la genealog铆a del nazismo, desde el punto de vista de una situaci贸n psic贸tica cotidiana. Al comienzo de la pel铆cula vemos una muchedumbre en blanco y negro que parece como adormecida, al final esta muchedumbre se transforma en una masa agresiva y lista para la guerra.

Creo que estamos en una situaci贸n de depresi贸n epid茅mica similar. En Italia, entre los quince y los treinta a帽os, hay una multiplicaci贸n de los suicidios. Hay una predisposici贸n a la depresi贸n de la que tenemos que hablar si queremos entender lo que pasa. No quiero decir que la guerra en Ucrania pueda ser reducida a un asunto de psicoanalistas. Pero la psique de los rusos, de los ucranianos, de todo el mundo, se encuentra hoy en una situaci贸n de depresi贸n y de posible reacci贸n guerrera compensatoria. La geopol铆tica no explica nada de esto.

El retorno de la Tierra

Amador: Me gustar铆a preguntarte sobre la distinci贸n que haces entre Tierra y Mundo. El Mundo ser铆a ese 鈥渙bjeto鈥 que la pol铆tica cl谩sica crey贸 dominar desde descartes hasta Maquiavelo. Pero la Tierra es algo muy diferente, lo indomesticable. El virus ser铆a una manifestaci贸n de la Tierra. 驴Lo podr铆as desarrollar?

Bifo: Tomo esa distinci贸n de un pensador japon茅s que se llama Sabu Kosho. Sabu escribi贸 un libro titulado Radiation and Revolution. Es el relato de la experiencia de un activista, y fil贸sofo a la vez, que vivi贸 la cat谩strofe de Fukushima trabajando entre las personas golpeadas por el tsunami. Sabu analiza la reacci贸n despu茅s de un acontecimiento tan horroroso y destructivo. Somos en esos momentos, dice, como extra帽os en un planeta ajeno que no conocemos y donde intentamos sobrevivir.

Propone distinguir entre Mundo y Tierra. 驴Qu茅 es el Mundo? Es el producto de nuestra actividad ling眉铆stica, pol铆tica, econ贸mica, productiva, la evoluci贸n de la civilizaci贸n y de lo que podr铆amos llamar cultura en un sentido filos贸fico, antropol贸gico. El mundo se encuentra cada vez m谩s desafiado por la Tierra, por el retorno de fuerzas que no podemos dominar: los incendios que destrozan 谩reas enormes del planeta, las aguas del oc茅ano y todo lo que conocemos como cat谩strofe ecol贸gica, un proceso acelerado hoy por la guerra. Eso es la Tierra, la naturaleza que hoy retorna, incluyendo la naturaleza humana.

El neoliberalismo se afirma desde el principio como darwinismo social, seg煤n este pensamiento esencialmente falso, ideol贸gico, de que en la naturaleza s贸lo sobrevive el m谩s fuerte y hay que aceptar la econom铆a como naturaleza donde los m谩s fuertes ganan. Pero aqu铆 hay una mistificaci贸n. Si nos definimos como humanos es porque ha habido una ruptura cultural que nos permite considerar la naturaleza como algo muy hermoso y amable, pero tambi茅n violento y peligroso. Por eso hemos inventado cosas como el lenguaje, la solidaridad social o el Estado, que odiamos con raz贸n pero que nace ante el problema de la naturaleza como peligro mortal.

La agresividad de la naturaleza volvi贸 porque el neoliberalismo nos dijo que el m谩s fuerte debe ganar. Y el m谩s fuerte es el ganador neoliberal, el m谩s fuerte es Vladimir Putin, la fuerza de los fuertes es la guerra.

Psicodeflaci贸n

Amador: Me recuerda todo lo que habla Isabelle Stengers sobre la 鈥渋ntrusi贸n de Gaia鈥. Me gustar铆a pasar al tema del tercer inconsciente, el que provoca 鈥撀縜celera, radicaliza, manifiesta?鈥 la crisis del coronavirus: un apag贸n libidinal en toda regla, la psicodeflaci贸n. 驴Qu茅 nos puedes contar sobre ese tercer inconsciente? Aunque sea a煤n un territorio desconocido, magm谩tico, en ebullici贸n, 驴qu茅 tendencias detectas? 驴Qu茅 nos puedes compartir de ese trabajo junto a psicoanalistas y terapeutas que llevas desarrollando durante dos a帽os?

Bifo: El tercer inconsciente se define con respecto a la inflaci贸n ps铆quica de la 茅poca neoliberal: una aceleraci贸n extrema del cuerpo y de la mente colectiva con el objetivo de un aumento continuo de la productividad, sobre todo de la productividad intelectual, del trabajo cognitivo, una exaltaci贸n de la energ铆a como fuerza productiva y capacidad de dominio sobre la realidad. Evidentemente el virus rompe con esta carrera, con esta aceleraci贸n.

驴Qu茅 es el virus? El virus es una concreci贸n mat茅rica invisible, un retorno de la materia que la abstracci贸n del capitalismo financiero ha intentado olvidar, suprimir, cancelar. La materia vuelve y rompe la continuidad de las cadenas productivas, de las cadenas de distribuci贸n, provocando el great supply chain disruption que dicen los americanos, pero tambi茅n de las cadenas afectivas.

El efecto de esta desaceleraci贸n o psicodeflaci贸n es un efecto que se presenta como depresivo desde el punto de vista ps铆quico, es la sensaci贸n de haber perdido algo. Hemos perdido, en primer lugar, la fuerza pol铆tica de gobierno de la realidad. El virus es un caotizador universal, dir铆a F茅lix Guattari, un productor masivo de caos. 驴Y qu茅 es el caos? El caos no es una realidad acotada, sino una relaci贸n entre la mente humana y el ambiente, el ambiente f铆sico, comunicativo, ling眉铆stico. Hay caos cuando el cerebro no logra elaborar una realidad que se vuelve m谩s r谩pida y compleja de lo que podemos procesar.

Pero cuando entramos en una dimensi贸n ca贸tica siempre hay est煤pidos que dicen 鈥済uerra al caos鈥: guerra al virus, a las drogas, al terrorismo. 驴Y qu茅 pasa entonces? El caos se multiplica por cien. El narco, las mafias, el terrorismo, las cat谩strofes. El caos se alimenta de la guerra. Guattari nos sugiere aprender a escuchar el caos, a escuchar la voz del caos, aprender un ritmo nuevo, porque eso es el caos, un ritmo nuevo. La psicodeflaci贸n ha sido una reacci贸n sana, entre comillas, al caos. Ralentizamos, desaceleramos.

El mundo blanco, el mundo cristiano, lo que llamamos Occidente es muy extenso e incluye a Rusia. Rusia es Occidente desde un punto de vista cultural. La fuerza que mueve la historia y la cultura rusa es la misma fuerza que mueve a los EE.UU. y Europa: la fuerza de la dominaci贸n agresiva, la fuerza de la expansi贸n, la fuerza del futuro. La palabra futuro es central para comprender lo que estoy intentando decir. Futuro significa expansi贸n en el pensamiento occidental y el problema es que la expansi贸n se agot贸, hoy se ha vuelto imposible, solo podemos expandirnos a trav茅s de la masacre, en primer lugar de la naturaleza. El crecimiento econ贸mico, este mito total, central, del pensamiento econ贸mico, compartido por todos los pol铆ticos de derecha e izquierda, hoy significa s贸lo cat谩strofe, destrucci贸n, muerte.

El futuro se acab贸 y estamos envejeciendo. El envejecimiento es un hecho absolutamente central en Occidente (tambi茅n en China ciertamente). 驴Qu茅 es el envejecimiento? Una p茅rdida de energ铆a, de potencia, de futuro, obviamente. Pero el cerebro occidental no puede tolerar la idea del fin de la expansi贸n. Nuestra civilizaci贸n siempre ha reprimido el envejecimiento y la muerte como experiencia esencial de la vida humana, lo que en el libro llamo el 鈥渄evenir nada鈥. Tenemos que hablar de este devenir nada si queremos salir de la locura de la guerra, de la destrucci贸n total, de la bomba nuclear; porque los viejos prefieren llevarse el mundo entero con ellos al infierno antes que aceptar la muerte y el devenir nada.

驴Qu茅 he aprendido de la experiencia del Grupo de Investigaci贸n Internacional sobre la pandemia? Una cosa esencial: contra el p谩nico solo hay una vacuna y esta vacuna es pensar juntos. Pensar y m谩s a煤n pensar juntos tiene una potencialidad terap茅utica y pol铆tica enorme. Lo 煤nico que podemos hacer en este mundo en el que se confunde el Mundo con la Tierra, en el que no entendemos d贸nde estamos ni c贸mo sobrevivir, lo 煤nico que podemos hacer para escapar del p谩nico y la depresi贸n es pensar juntos.

Amador: Qu茅 dif铆cil hacerlo cuando se prohibe el encuentro entre los cuerpos. Lo m谩s duro de llevar en este tiempo ha sido para m铆 esta dificultad para inventar los modos de pensar juntos. El terror atomiza; y contra Descartes hay que decir que no hay un yo que piense sin un t煤 que responda. El campo del pensamiento cr铆tico se ha estrechado much铆simo, cualquier duda con respecto al discurso oficial es inmediatamente tachada de delirio negacionista. Y ahora, en la situaci贸n de guerra, tambi茅n impera esta especie de obligaci贸n de tomar posici贸n en un tablero previo, de tener que escoger entre Putin o la idea occidental de libertad, que son fundamentalmente lo mismo, como has explicado.

Resignaci贸n contra la abstracci贸n

Quer铆a volver a la experiencia del primer confinamiento. Una experiencia ambivalente. Por un lado, el terror y la distancia social; por otro lado los aplausos, la solidaridad y la sensaci贸n de que lo que hay no se sostiene m谩s. La consigna que circul贸 entonces, de balc贸n a balc贸n, fue que no hab铆a que volver a la normalidad porque la normalidad era el problema. En el silencio, en la ralentizaci贸n, tuvimos destellos de otra vida posible.

Pero mi impresi贸n es que no hemos sabido prolongar ese momento, abrir esa bifurcaci贸n. A la salida de ese primer confinamiento, nos quedamos sin voz. Hay un momento en el libro donde dices que si no emerge una nueva subjetividad, lo posible se pierde, se desvanece. Es vanidad de vanidades. Pero, 驴de qu茅 tipo es esa nueva subjetividad? 驴Qu茅 tipo de fuerza puede empujar un pasaje de umbral diferente, prolongar el acontecimiento, impedir que sus marcas se desvanezcan, abrir una bifurcaci贸n existencial, otra deriva civilizatoria?

Bifo: Para m铆, el primer confinamiento fue una experiencia bastante alegre, pero para muchos j贸venes no lo fue para nada. Los medios atacaron a los j贸venes, les dijeron de todo, les descalificaron y criminalizaron por querer tomarse una cerveza. Pero eran los j贸venes los que pagaban el precio m谩s alto por salvar a los viejos. Como abuelo se lo agradezco mucho, pero no puedo reprocharles que se tomen una cerveza.

De golpe el pensamiento de un cambio de paradigma social se disemin贸. En Italia es evidente para todos que la cat谩strofe sanitaria ha sido sobre todo un efecto de la destrucci贸n neoliberal del sistema sanitario p煤blico. Todos pensamos que 铆bamos a asistir a una vuelta a un keynesianismo, a un pensamiento social de la econom铆a, pero no ha ocurrido as铆. La idea de que el capitalismo puede ser racional y humano es una ilusi贸n. Lo que ha ocurrido es la radicalizaci贸n del empobrecimiento y el enriquecimiento privado de los s煤per-ricos.

驴Por qu茅 ha pasado esto? 驴C贸mo podemos evitar las consecuencias catastr贸ficas que ya se est谩n desarrollando? Mi respuesta est谩 contenida en la palabra psicodeflaci贸n, pero con una evoluci贸n ling眉铆stica muy interesante: la palabra 鈥渞esignaci贸n鈥. Cuando pens茅 en ella por primera vez me pareci贸 una blasfemia. Mi formaci贸n materialista y marxista se rebelaba contra ella. Pero luego le铆 en un peri贸dico norteamericano la expresi贸n great resignation鈥 (gran dimisi贸n). Como sabemos, cuatro millones y medio de norteamericanos decidieron no volver al trabajo despu茅s de la pandemia y lo mismo sucede en China, cada vez hay m谩s personas j贸venes y no tan j贸venes que se preguntan: 驴por qu茅 tengo que tengo que trabajar por un salario de mierda, en condiciones humillantes, inaceptables, idiotas?

La palabra resignation tiene dos sentidos. El primero es aceptar lo inaceptable. Pero el otro es dimitir, abandonar el campo social, el campo productivo, irse para siempre. Este segundo significado me hizo pensar en un tercero: re-signation, la resignificaci贸n. Hay que resignificar nuestra relaci贸n con la necesidad, con la naturaleza, con nuestras formas de vida cotidiana, resignificar la relaci贸n entre lo concreto, lo 煤til y la productividad.

La primera p谩gina de El Capital explica que el coraz贸n del capitalismo es la abstracci贸n, el capitalismo es un proceso de acumulaci贸n de valor abstracto, que significa ex-tracto, extra铆do, el valor que el capital extrae de la vida concreta, de las necesidades concretas, de las potencias concretas de la humanidad. El retorno de lo 煤til y lo concreto es lo que m谩s me interesa hoy.

La muerte como condici贸n de libertad

Amador: Una 煤ltima pregunta. Hay una frase famosa de Spinoza que dice: 鈥淓n nada piensa menos un hombre libre que en la muerte鈥. Sin embargo, t煤 dices que hoy, para recuperar la libertad, tenemos precisamente que amistarnos con la muerte, volver a pensarla y hacernos amigos del devenir nada.

Bifo: Puede que Spinoza se equivoque, 驴no? Un hombre libre no piensa en la muerte, bien, pero 驴acaso somos hombres libres? Y adem谩s, 驴qu茅 significa libertad? La asociaci贸n entre libertad y potencia acaba en formas hist茅ricas del pensamiento de la pol铆tica.

La histeria de toda la modernidad es la identificaci贸n entre libertad y potencia, la idea de que la potencia se manifiesta en el interior de la dimensi贸n de libertad y esta es ilimitada. Pues no, queridos m铆os, tienes la libertad de lanzarte desde el quinto piso pero te matas. No es verdad que la potencia se manifieste al interior de la libertad, sino al rev茅s: la libertad se manifiesta al interior de la potencia y esta no es ilimitada. La muerte se plantea entonces como un problema que tiene una dimensi贸n filos贸fica, psicoanal铆tica y pol铆tica muy importante.

La modernidad blanca e imperialista ha rechazado el pensamiento de la muerte porque ha pensado la potencia en la dimensi贸n de libertad ilimitada. Esta libertad ilimitada ha sido la m谩scara de la esclavizaci贸n de la mayor铆a de la humanidad, la libertad neoliberal, la libertad norteamericana, la libertad de la constituci贸n americana, una constituci贸n escrita por negreros, por esclavistas. Cuando en la convenci贸n que escribi贸 la declaraci贸n constitucional americana se plante贸 el problema de la esclavitud se decidi贸 posponer la discusi贸n. 驴Resultado? Hoy el neoliberalismo reproduce un efecto de esclavitud masiva y generalizada.

Ahora estamos al borde de la muerte de la civilizaci贸n blanca. Eso nos parece un abismo espantoso y catastr贸fico, 隆pero no lo es! Porque la muerte es una experiencia de vida. Hay que pensar la muerte como l铆mite, como condici贸n de libertad, la libre muerte, la libertad de morir. Pero estamos fascinados por una pretensi贸n hist茅rica de ilimitaci贸n de nuestra potencia, rom谩ntica y fascista. Pensar la muerte, ironizar sobre ella, como hace Salman Rushdie en su 煤ltima novela Quijote, es la 煤nica posibilidad de salir de la historia de Occidente, de la histeria asesina y suicida de Occidente, de la idea de la ilimitaci贸n de la potencia.

ctxt.es 

La base de este texto es la conversaci贸n que tuvo lugar entre Franco Berardi (Bifo) y Amador Fern谩ndez-Savater en La Maliciosa (Madrid) el 24 de marzo de 2022.

鈥斺斺斺斺斺斺斺

Los d铆as 21, 22 y 23 de abril, Amador Fern谩ndez-Savater impartir谩 el taller en l铆nea 鈥淰olver a pensar la guerra鈥, con lecturas de Simone Weil, Le贸n Rozitchner y Rita Segato. Puedes inscribirte aqu铆.




Fuente: Lobosuelto.com