December 29, 2020
De parte de Memoria Libertaria
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Daniel Pinos

Poco se sabe de las mujeres que lucharon en el frente en la Guerra Civil Espa帽ola y cu谩ntas mujeres en total prefirieron empu帽ar un arma y luchar por el mundo en el que cre铆an en lugar de quedarse atr谩s. Una novela y un documental sobre Pepita y Juan se est谩 perge帽ando.

Se escap贸 de casa y, junto con su novio, Juan L贸pez Carvajal, se uni贸 a la columna confederada Ascaso para morir en el frente de Huesca el primer d铆a de los combates. Pepita Laguarda Batet fue asesinada en el mortal verano de 1936 a la edad de 17 a帽os.

Esta joven aragonesa que viv铆a en Catalu帽a hab铆a respondido a la llamada de la CNT para luchar contra el golpe militar del 18 de julio de 1936. Muri贸 en el frente de batalla una ma帽ana de principios de septiembre de 1936, cerca de la ciudad de Huesca.

La historia de Pepita Laguarda es una historia de idealismo destrozado por la guerra civil. No solo nos puede impresionar su corta edad, sino tambi茅n su coraje. Se uni贸 a las trincheras en la l铆nea del frente. Donde termin贸 perdiendo la vida rodeada de sus compa帽eros.

Poco se sabe de las mujeres que lucharon en el frente en la Guerra Civil Espa帽ola y cu谩ntas mujeres en total prefirieron empu帽ar un arma y luchar por el mundo en el que cre铆an en lugar de quedarse atr谩s.

Mi amigo H茅lios, hijo de Juan L贸pez Carvajal -tambi茅n amigo y compa帽ero de armas de mi padre- me envi贸 recien dos textos que evocan la breve historia de amor de Pepita y Juan. Una novela y un documental se est谩n preparando en Francia y Espa帽a sobre Pepita y Juan.

Daniel Pin贸s

Pepita Laguarda fue asesinada durante el verano de 1936 a la edad de 17 a帽os. Esta joven aragonesa que viv铆a en la regi贸n de Barcelona hab铆a respondido a la llamada de la CNT para luchar contra el golpe militar del 18 de julio de 1936. Muri贸 en el frente una ma帽ana de principios de septiembre de 1936 en las cercan铆as de la ciudad de Huesca.

Pepita viv铆a en el barrio obrero de Santa Eulalia en Hospitalet de Llobregat, al suroeste de Barcelona, y hacia parte de las Juventudes Libertarias. Seg煤n el obituario publicado por el peri贸dico Solidaritad Obrera, se uni贸 a una milicia de trabajadores en contra de los deseos de su familia. Literalmente, Jaime Ballus -que firm贸 la necrol贸gica, con informaci贸n proporcionada por el propio Juan L贸pez Carvajal- llega a decir que ella se escap贸 de su casa. Pepita se alist贸 despu茅s de los combates en Barcelona el 20 de julio, y le dijo a su novio – tambi茅n  anarquista y tip贸grafo de seguirla. Ambos se inscribieron en el cuartel Miguel Bakunin en Pedralbes en el grupo 45, en la quinta columna, que lleva el nombre del anarquista aragon茅s Francisco Ascaso.

La necrol贸gica del peri贸dico va precedida de un subt铆tulo Nuestros H茅roes, bajo el cual se lee: 鈥淟a camarada Pepita Laguarda Batet cay贸 heroicamente a los pies de la ciudad de Huesca鈥. El texto exalta las cualidades humanas y el coraje de la miliciana, as铆 como la sencillez de sus modales y el celo que la caracteriza. Tambi茅n alude a su combatividad, habilidad y facilidad con el arma.

Seg煤n el peri贸dico, el 1 de septiembre, Pepita fue herida mortalmente a las 5 de la ma帽ana en las afueras de Huesca, despu茅s de pasar unas horas en combate en los puestos de avanzada. 鈥淪u cuerpo moribundo fue llevado por sus compa帽eros al puesto de la Cruz Roja. Desde all铆, fue llevada al hospital de Vici茅n, donde recibi贸 primeros auxilios de emergencia, y luego fue trasladada al Hospital de la Sangre en Gra帽茅n. Recibi贸 atenci贸n m茅dica completa, pero la gravedad de su lesi贸n fue m谩s importante que la atenci贸n que recibi贸. Muri贸 a las nueve y media de la ma帽ana del mismo d铆a鈥.

Jaime Ballus utiliza en este art铆culo la informaci贸n proporcionada por Juan L贸pez Carvajal para afirmar que hasta los 煤ltimos momentos, Pepita mantuvo su lucidez. Su muerte fue muy sentida por sus compa帽eros de la columna Ascaso, cuya 鈥渆ra el alma por su alegr铆a y su buen car谩cter鈥. Muchos compa帽eros y todo el pueblo de Gra帽茅n marcharon frente a su cuerpo. 鈥淓l ata煤d fue envuelto en la bandera roja y negra y se colocaron muchas flores sobre 茅l para sublimar este momento doloroso pero sublime de la joven de 17 a帽os que generosamente ofreci贸 su vida en las afueras de la ciudad de Huesca鈥.

La necrolog铆a termina diciendo que Juan L贸pez Carvajal estuvo en el Hospital General de Catalu帽a. 鈥淪u vida, nos dice el inconsolable compa帽ero, tiene un solo prop贸sito. Luchar谩 hasta la muerte por el triunfo de la revoluci贸n social. Y luchando por el proletariado, vengar谩 a la compa帽era que muri贸 por la redenci贸n de la clase obrera. Una vez m谩s, concluye la necrol贸gica, nuestras compa帽eras est谩n dando el ejemplo. Exaltamos a las mujeres que ofrecen sus pechos a las balas del enemigo鈥.

Dos meses despu茅s de la publicaci贸n de la noticia en el peri贸dico de la CNT (13 de septiembre) y en el diario El Sol, est谩 fechada la tarjeta con la foto de Pepita que Juan L贸pez envi贸 a su hermano, Pedro Laguarda Batet, para informarle de la muerte de la miliciana el 13 de noviembre en el frente de Huesca. El hermano de Pepita morir谩 en Barcelona a una edad avanzada en 2015.

Juan L贸pez Carvajal sigui贸 luchando hasta el final de la guerra. Fue uno de los cientos de miles de republicanos que se exiliaron despu茅s de la derrota. Lo sabemos por su autobiograf铆a, Memorias de mi vida (Memorias de un trabajador anarcosindicalista en la Espa帽a del siglo XX), escrita en franc茅s en 1995, y por el testimonio de su hijo Helios G贸mez G谩squez. En estas memorias hay muy pocas referencias al hombre que, en 1935, cuando Juan L贸pez se traslad贸 a Palma de Mallorca para hacer el servicio militar, ya era entonces el prometido de Pepita.

A su regreso de su permiso en Barcelona, en julio de 1936, tuvo lugar el golpe militar y se uni贸 a su prometida en la columna de Francisco Ascaso, lo que era totalmente contrario a los planes de la joven pareja para ese verano. Ambos salieron de la Estaci贸n del Norte de Barcelona en tren a Lleida -seg煤n Juan- y de all铆 a Monz贸n. Juan L贸pez no podr谩 luchar en el frente debido a una infecci贸n intestinal que le obligar谩 a ir a la enfermer铆a. El autor fecha estos episodios a principios de septiembre. 鈥淧epita, escribe Juan, fue al frente en un carro blindado. El ataque contra Huesca comenz贸 al amanecer y a media ma帽ana lleg贸 la primera ambulancia con el primer herido: Pepita Laguarda鈥.

鈥淟a bala -seguimos leyendo en las memorias del anarquista- hab铆a penetrado en la parte superior de su espalda y se quejaba de su est贸mago. Inmediatamente fue llevada a Gra帽茅n donde el doctor dijo que hab铆a perdido mucha sangre y que necesitaba una transfusi贸n. Me ofrec铆 para la transfusi贸n. Pero era demasiado tarde, y unos minutos despu茅s muri贸. Despu茅s del funeral, fui evacuado al Hospital San Pablo de Barcelona鈥.

Cuando ambos llegaron a Huesca, y sin que Pepita lo supiera, Juan confes贸 que hab铆a escrito a sus padres para decirles que escribieran un telegrama al jefe de la columna diciendo que su padre estaba gravemente enfermo, para que Pepita pudiera volver al Hospitalet, pero este telegrama no lleg贸. No se menciona m谩s a Pepita en las memorias de Juan L贸pez, quien m谩s tarde se convirti贸 en teniente y particip贸 en la Batalla del Ebro.

Juan naci贸 en la provincia de Almer铆a en 1911, pero sus padres pronto se mudaron a Barcelona en busca de una vida mejor. No fue as铆 al principio porque, seg煤n su hijo Helios L贸pez, la familia viv铆a en una cueva, no ten铆an agua, caminaban descalzos y no conoc铆an la leche, y se calentaban con le帽a del bosque. Durante unos a帽os Juan estudi贸 en una escuela de Pueblo Nuevo y a los once a帽os empez贸 a trabajar en una imprenta, despu茅s de que su madre muriera en 1923 de gangrena uterina, dando a luz a su hermano F茅lix. Se hizo impresor y miembro de la CNT, siempre muy interesado en la cultura en la asociaci贸n Faros y las Juventudes Libertarias, donde pudo conocer a Pepita.

鈥淓n 1936, te comprometiste contra el fascismo, por la revoluci贸n social, esta gigantesca esperanza que animaba a la clase obrera鈥, escribe Helios. Te convertiste en oficial de la Rep煤blica, sin renunciar a tus ideas de solidaridad. Tu hermana Ana perdi贸 a su marido bajo el bombardeo fascista de Barcelona y tuvo que enfrentarse valientemente a este terrible per铆odo de posguerra con tres hijos. En el exilio, experimentastes las alegr铆as de la hospitalidad en las playas francesas [una referencia ir贸nica a los campos de concentraci贸n], compartiendo una barra de pan de dos kilos con 25 personas.

El hijo de Juan L贸pez habla entonces de la formaci贸n de su familia: de su madre Josephine Vasquez, del encuentro con los primos de Juan, primero en Tours y luego en Par铆s, donde naci贸 Orqu铆dea [muri贸 unos meses despu茅s]. Despu茅s del nacimiento de Helios, la pareja se fue a Buenos Aires, donde vivieron a principios de los 50 y donde naci贸 Aurora en 1951. A petici贸n de la hermana de Juan, Ana, la familia regres贸 a Barcelona en 1955, donde fue detenido y tuvo que repetir el per铆odo militar, es cuando naci贸 Montserrat. Luego regresaron a Francia, donde la pareja tuvo su 煤ltimo hijo Fran莽ois-Xavier, manteniendo relaciones con sus amigos de la CNT. Fue en este pa铆s, donde muri贸, donde comenz贸 a escribir su autobiograf铆a, de la que quedan tan pocos recuerdos de Pepita.

Para Juan L贸pez Carvajal, seg煤n su hijo mayor, la construcci贸n de una gran familia unida fue un gran consuelo despu茅s del terrible fracaso de las ilusiones nacidas en 1936. Helios concluye agradeciendo a su padre 鈥減ara todo lo que le dio, con una mujer valiente y admirable a su lado, especialmente los valores de solidaridad, ayuda mutua y amor鈥. El texto fue le铆do en franc茅s en una peque帽a ceremonia de despedida celebrada en Lyon el 29 de diciembre de 2011, antes de que el cuerpo de su padre fuera entregado a la ciencia, de acuerdo con su propia voluntad y la de su esposa, que hab铆a muerto a帽os antes.

Tiempo despu茅s, Helios G贸mez se puso en contacto con Ram贸n Ignasi Redondo Laguarda, residente en Manresa, cuya t铆a abuela se llamaba Pepita Laguarda Batet. Tal vez busc贸 este encuentro porque, aparte de estas pocas notas de su padre en sus memorias p煤blicas, Pepita ten铆a un contenido mucho m谩s emocional en la memoria personal y familiar de Luis G贸mez Carvajal. En cuanto a este 煤ltimo episodio, creo que vale la pena recordar algunos versos del poema Primer amor, escrito por Carmen Conde:

鈥溌緼lguna vez te quemas? 驴Alguna vez quemas esa locura / que abres con la vida que acaba de germinar en el mundo? 隆Nunca terminas, nunca te apagas! He aqu铆 el fuego, el que se lleva todo para quemar el cielo elevando la tierra鈥




Fuente: Memorialibertaria.org