May 12, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
297 puntos de vista


Este jueves regresan los 煤ltimos militares presentes en el pa铆s asi谩tico. El primer contingente lleg贸 a Kabul en enero de 2002, al calor de la “guerra global contra el terrorismo” que hab铆a anunciado Bush tras los atentados contra las Torres Gemelas. Seg煤n datos oficiales, 102 efectivos espa帽oles murieron en el marco de esa misi贸n.

Danilo Albin

El adi贸s ya est谩 escrito. La bienvenida, tambi茅n. Este jueves, los 煤ltimos militares espa帽oles presentes en Afganist谩n abandonar谩n definitivamente ese pa铆s y regresar谩n a Madrid, donde les recibir谩n en un acto oficial presidido por el rey Felipe VI. Terminan as铆 casi 20 a帽os de participaci贸n en una guerra abierta por el Gobierno de George Bush tras los atentados contra las Torres Gemelas y que se enmarc贸 bajo el gen茅rico concepto de “guerra global contra el terrorismo”. Espa帽a form贸 parte de ella, lo que dej贸 un saldo de 102 militares muertos y 3.500 millones de euros en recursos destinados a tal misi贸n.

A las puertas de ese regreso, resulta dif铆cil encontrar voces de soldados dispuestas a hablar sobre lo ocurrido durante estos a帽os. “Las 贸rdenes que se dan para evitar que se de informaci贸n fuera de los cauces del conducto reglamentario han sido continuas y amenazantes”, explica Jorge Bravo, portavoz de la Asociaci贸n Unificada de Militares Espa帽oles (AUME)”. En tal sentido, indica que “relevo tras relevo los componentes de cada uno de estos tienen las 贸rdenes claras y asumidas de no dar informaci贸n”. El silencio es total.

El primer contingente espa帽ol lleg贸 a Afganist谩n en enero de 2002, cuatro meses despu茅s de los atentados de las Torres de Gemelas y de la consiguiente declaraci贸n de guerra por parte de George Bush contra el “terrorismo global”. En un apartado de su p谩gina web dedicado a la misi贸n en ese pa铆s, el ministerio que ahora dirige Margarita Robles se帽ala que “desde el primer momento, Espa帽a se involucr贸 junto a sus aliados en la pacificaci贸n y reconstrucci贸n de Afganist谩n”. “Una operaci贸n en la que nuestras Fuerzas Armadas han realizado 28.000 patrullas, recorrido tres millones de kil贸metros y efectuado m谩s de 1.400 misiones de desactivaci贸n de explosivos”, sostiene.

El ministerio explica que la misi贸n espa帽ola “ha ido adapt谩ndose a lo largo de los a帽os”. En sus inicios velaban por la seguridad de la capital, Kabul, y posteriormente, extendieron su presencia por todo el territorio para acabar con la insurgencia, formar a las Fuerzas de Seguridad Afganas y apoyar a la reconstrucci贸n de las infraestructuras provinciales”, se帽ala.

Desde 2014, las tropas espa帽olas desplegadas all铆 forman parte de la misi贸n “Resolute Support” (Apoyo Decidido), cuyo objetivo ser铆a “asistir, entrenar y asesorar a las instituciones afganas”, una tarea en la que se implicaron “alrededor de 13.000 militares de 42 pa铆ses”. Espa帽a aport贸 en ese momento 420 efectivos; ahora quedan 42, que ser谩n los que regresar谩n este jueves a Madrid. En total, la misi贸n espa帽ola en territorio afgano moviliz贸 durante estas dos d茅cadas a 27.000 militares. En t茅rminos econ贸micos, el Ej茅rcito estim贸 en 2015 que “el coste material para Espa帽a de su participaci贸n en esta guerra ha sido de m谩s de 3.500 millones de euros”.

“Espa帽a asumi贸 un menor riesgo que otros pa铆ses de la OTAN, al recurrir a las limitaciones autoimpuestas que permite la Alianza, y acord贸 el despliegue en un lugar concreto de menor peligro que otras provincias y la no involucraci贸n en operaciones de combate. Eso no significa que no se hayan asumido riesgos importantes, que los despliegues no hayan sido significativos o que no haya habido enfrentamientos armados y muertes, tanto entre los soldados espa帽oles como entre la poblaci贸n afgana”, explica Alejandro Pozo, investigador del Centro Del脿s de Estudios por la Paz y autor de distintos informes sobre la evoluci贸n de la misi贸n espa帽ola en Afganist谩n.

Hace unas semanas, el Gobierno de Joe Biden anunci贸 que las tropas de EEUU que a煤n quedan en ese pa铆s dar谩n el adi贸s definitivo el pr贸ximo 11 de septiembre, coincidiendo con el aniversario de los atentados de las Torres Gemelas. EEUU tiene desplegados a d铆a de hoy a m谩s de 3.000 efectivos.

En v铆speras del regreso definitivo de las tropas a Espa帽a, Pozo sostiene que !el objetivo que explica la participaci贸n de la misi贸n se ha cumplido: echar un cable a EEUU. Aunque no fue el 煤nico, ese fue el objetivo m谩s importante de Espa帽a 鈥搕ambi茅n de otros pa铆ses鈥 y hay algo que lo prueba: el mismo d铆a en el que EEUU anunci贸 que se retiraba, otros pa铆ses tambi茅n lo hicieron”.

Del dolor al silencio

Al exsoldado Roberto 鈥搒e trata de un nombre ficticio, ya que prefiere guardar su identidad precisamente por temor a una caza de brujas en el Ej茅rcito鈥 se le acumulan hoy los recuerdos. Por su cabeza no pasan precisamente im谩genes heroicas, sino el rostro de un amigo de la ni帽ez. Se llamaba Jos茅 Bernardino, era sargento del Ej茅rcito y form贸 parte de uno de los contingentes enviados por Espa帽a a Afganist谩n. Bernardino muri贸 en el accidente del helic贸ptero Cougar registrado el 16 de agosto de 2005 cerca de la localidad de Herat, donde se encontraba la base espa帽ola. Ten铆a una hija de siete a帽os.

La versi贸n oficial indic贸 que el helic贸ptero se desplom贸 por un “golpe de aire”, algo que nunca acab贸 de convencer a familiares y compa帽eros de las v铆ctimas. “驴Un golpe de aire en un vuelo t谩ctico? Detr谩s ven铆a otro helic贸ptero nuestro, y desde all铆 vieron que les lanzaban un misil”, afirma Roberto. “Es vergonzoso que despu茅s de 15 a帽os 鈥搒ubraya鈥, las familias no sepan lo que pas贸 all铆”.

Afganist谩n tambi茅n es sin贸nimo de Yak-42, el avi贸n que se estrell贸 en mayo de de 2003 sobre suelo turco con 75 personas a bordo. Murieron 62 militares espa帽oles junto a 12 tripulantes ucranianos y un ciudadano bielorruso, lo que le convirti贸 en el mayor accidente a茅reo en la historia de las Fuerzas Armadas espa帽olas. La investigaci贸n posterior estuvo plagada de irregularidades, secretos y hasta falsificaciones. De hecho, hubo dos comandantes sanitarios condenados a penas de prisi贸n por falsear las identidades de los fallecidos, pero todo acab贸 con un indulto decretado por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012.

En mayo de 2017, 14 a帽os despu茅s de aquella tragedia, el ministerio de Defensa que entonces dirig铆a Mar铆a Dolores de Cospedal reconoci贸 la responsabilidad del Estado por permitir que se empleara ese avi贸n: “Han podido constatarse hechos anteriores a la fecha del siniestro que habr铆an permitido a la Administraci贸n ponderar el especial riesgo concurrente en el transporte de tropas en que se produjo el accidente”, admiti贸 la ministra.

Con esos datos en la memoria, el portavoz de AUME subraya que “el desgraciado y evitable accidente del YAK- 42 mostr贸 muchas cosas a la sociedad por parte de unos mandos de las Fuerzas Armadas y de una parte de la clase pol铆tica que carec铆an del m谩s m铆nimo sentido de la responsabilidad, del respeto y de la humanidad”.

“Sin responsabilidad”

En ese contexto, AUME tambi茅n exigi贸 que hubiese justicia tanto en este caso como en el accidente del Cougar, que acab贸 archivado por un tribunal militar “sin responsabilidad penal alguna”. En 2017 se conoci贸 que el ministro socialista de Defensa, Jos茅 Bono, hab铆a ocultado a los familiares de las v铆ctimas del helic贸ptero una parte sustancial del informe elaborado por la Comisi贸n para la Investigaci贸n T茅cnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM), seg煤n public贸 en febrero de ese a帽o el diario ABC.

El secretismo tambi茅n afect贸 a los soldados que estaban en aquel pa铆s cuando se produjo la ca铆da del Cougar. “Lo primero que hizo la cadena de mando fue romper las comunicaciones con Espa帽a: no pod铆amos contar nada”, afirma el exsoldado Roberto. “Nos dec铆an que ya se pon铆an ellos en contacto con las familias para decirles c贸mo est谩bamos 鈥揷ontin煤a鈥. Pero ya no solo con el accidente del Cougar, sino tambi茅n en otros casos que me toc贸 vivir: hasta que no tienen todo atado, no dicen nada”.

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com