April 24, 2021
De parte de La Haine
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Al escritor Mario Vargas Llosa le ganaron sus demonios. Al final, su obsesi贸n contra la izquierda pudo m谩s. Tanto, que el fin de semana convoc贸 a votar por Keiko Fujimori en la segunda vuelta de los comicios presidenciales de Per煤 que se realizar谩n el pr贸ximo 6 de junio.

El posicionamiento que el Nobel plasm贸 en una columna desat贸 un revuelo. Y c贸mo no. Si puso fin a tres d茅cadas de un abierto enfrentamiento iniciado en 1990, cuando Vargas Llosa perdi贸 las elecciones contra Alberto Fujimori. Desde entonces, sus cr铆ticas al expresidente y a su hija fueron implacables. Siempre los equipar贸, con raz贸n, a una dictadura, a violaciones a derechos humanos y a la corrupci贸n.

Hasta ahora que, como 茅l mismo escribi贸, decidi贸 que Fujimori es “el mal menor” porque enfrente se encuentra Pedro Castillo, un maestro y l铆der sindical que se autodefine como pol铆tico de “izquierda marxista” y que sorprendi贸 al ganar la primera vuelta del 11 de abril.

Ese fue el l铆mite para Vargas Llosa, quien desde su Fundaci贸n Libertad encabeza una cruzada contra los llamados populismos de izquierda, hace contorsiones declarativas para evitar cr铆ticas a los populismos de derecha y denuesta a todo pol铆tico que no adhiera a los postulados liberales. Por eso no le import贸 entrar en abierta contradicci贸n con las convicciones que hab铆a defendido con vehemencia durante tantos a帽os.

“Yo por Keiko Fujimori no voy a votar nunca”, prometi贸 en 2011, cuando la hija del expresidente se postul贸 por primera vez. “Ser铆a deshonroso que los peruanos reivindicaran una de las dictaduras m谩s atroces que hemos tenido”, advirti贸 al recordar el brutal legado que dej贸 Fujimori. El regreso del fujimorismo, afirm贸, restablecer铆a a la dictadura, le dar铆a el poder a un gobierno fascista y “ser铆a la m谩s grave equivocaci贸n que podr铆a cometer el pueblo peruano”.

Las descalificaciones se sucedieron en los a帽os siguientes. “Si gana (Fujimori), una de las consecuencias tristes de estas elecciones ser铆a que se abrir铆an las c谩rceles. Los ladrones, los asesinos saldr铆an de los calabozos al poder, algo que ser铆a muy triste”, dijo Vargas Llosa en 2016 mientras la heredera protagonizaba su segunda candidatura presidencial.

Si ella triunfara, a帽adi贸, “ser铆a una reivindicaci贸n de una de las peores dictaduras que ha tenido el Per煤, una de las m谩s sanguinarias, una de las m谩s corruptas. Votar por la hija del dictador, que lo primero que va a hacer es abrir las c谩rceles sacar a todos los fujimoristas, empezando por su padre, para que pasen a gobernar, ser铆a una gran desgracia para el pa铆s”.

Alianza

Keiko Fujimori jam谩s se qued贸 callada. Dijo que Vargas Llosa era “un turista que habla por la herida”, es decir, por el rencor que arrastraba desde su derrota en 1990; que lo que le sobraba en imaginaci贸n le faltaba en caridad humana; que sus “acostumbradas pataletas en pol铆tica” lo segu铆an traicionando y que no conoc铆a la realidad del pueblo peruano.

Pero el intercambio de acusaciones qued贸 atr谩s. Unidos por el espanto a la izquierda, Vargas Llosa y Fujimori forjaron la alianza m谩s inesperada con base en especulaciones, prejuicios, falacias y lugares comunes que envuelven desde hace tiempo a la pol铆tica latinoamericana: del “miedo al comunismo” al “no queremos ser Venezuela”.

Para justificar su apoyo a la candidata, el escritor asegur贸 que un eventual gobierno de Castillo tendr谩 “todas las caracter铆sticas de una sociedad comunista”, como si eso hoy fuera posible, y que el maestro gobernar谩 como Nicol谩s Maduro, el malo favorito de la regi贸n. O incluso peor: “Significar谩 probablemente un golpe de Estado militar a corto plazo en el Per煤”. Qu茅 susto. La campa帽a del miedo en todo su esplendor.

En cambio, dice Vargas Llosa, con Fujimori en la presidencia hay m谩s probabilidades de salvar la democracia. Nom谩s la condiciona a respetar las libertades y la divisi贸n de poderes, a no indultar al exasesor presidencial Vladimiro Montesinos y a cumplir solo un mandato de cinco a帽os, o sea, no querer perpetuarse en el poder.

El Nobel apenas si menciona las causas judiciales que acosan a la candidata y no impugna su intenci贸n de indultar a su padre si gana las elecciones. Extra帽amente, critica a Castillo por no apoyar derechos como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la educaci贸n sexual en las escuelas y el aborto, pero olvida que Fujimori tambi茅n adhiere a estas visiones ultraconservadoras.

Como ya ha hecho en las elecciones de otros pa铆ses, Vargas Llosa muestra un nulo respeto a las decisiones ciudadanas. Bajo la premisa “si no votan como les digo, est谩n equivocados”, concluye su art铆culo argumentando que los peruanos votaron mal en la primera vuelta y no deben cometer el mismo error en el ballotage.

Reacci贸n

Fujimori agradeci贸 de inmediato el aval de Vargas Llosa. Incluso hablaron por tel茅fono. Le prometi贸 que ahora s铆 ser谩 una dem贸crata. Ver para creer.

“En estos momento no solo nos enfrentamos a la pandemia y al hambre, sino al comunismo. Me he comunicado con 茅l (Vargas Llosa), le he agradecido su apoyo y he ratificado mi compromiso con la democracia, con la libertad de expresi贸n e independencia de poderes. Per煤 necesita un reencuentro, que dejemos discrepancias”, dijo ante un grupo de periodistas.

En una entrevista en ‘El Comercio’, la candidata insisti贸 con la amenaza de que, con Castillo como presidente, “Per煤 se convierta en Venezuela o Cuba”, y minimiz贸 el balance del gobierno de su padre: “Es verdad que genera polarizaci贸n, hay un recuerdo positivo de muchas personas y tambi茅n un recuerdo negativo, somos absolutamente conscientes de ello”.

Minimiz贸 as铆 los asesinatos, los secuestros, las masacres y los actos de corrupci贸n por los que Alberto Fujimori cumple condenas de hasta 25 a帽os de prisi贸n, o las esterilizaciones masivas y forzadas de mujeres por las que actualmente est谩 siendo juzgado. Las v铆ctimas de las violaciones de derechos humanos todav铆a tienen mucho para decir, mucho para acusar. Aun as铆, el primer objetivo de la candidata si gana la presidencia es sacar a su padre de la c谩rcel.

La impunidad ser铆a tambi茅n para ella

Despu茅s de dos a帽os de investigaci贸n, el fiscal Jos茅 Domingo P茅rez pidi贸 el mes pasado una pena de 30 a帽os y 10 meses de prisi贸n en contra de Keiko Fujimori por los delitos de lavado de activos, crimen organizado, obstrucci贸n de la justicia y falsa declaraci贸n. La denuncia central, que forma parte de las derivaciones del Lava Jato en Per煤, es que durante sus campa帽as en 2011 y 2016 recibi贸 millonarios aportes ilegales.

El juicio es inminente, pero si Fujimori ganara las elecciones de junio, quedar铆a protegida legalmente por el blindaje judicial del que gozan los presidentes peruanos. El proceso en su contra se paralizar铆a. Ya no ser铆a juzgada, ni condenada. 

Pero Vargas Llosa, el autoasumido adalid de la libertad y la democracia, quedar铆a contento. Seg煤n sus par谩metros, la sociedad peruana habr铆a votado “bien”. Por el “mal menor” que, como ya pas贸 con Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczinski, 茅l les recomend贸. Puede fallar.

Actualidad RT / La Haine




Fuente: Lahaine.org