October 20, 2021
De parte de La Haine
220 puntos de vista


Treinta a帽os de pol铆ticas neoliberales han creado una burocracia profesional en los aparatos estatales que solo responde a los intereses de la derecha

Se puede argumentar que la victoria electoral de la izquierda en las 煤ltimas elecciones presidenciales no fue una sorpresa.

Algo de historia. Las elecciones de 2011 fueron ganadas por el candidato nacionalista Ollanta Humala (julio de 2011-julio de 2016). Respaldado por la izquierda, venci贸 a Keiko Fujimori. En las elecciones de 2016, la izquierda lleg贸 cerca al 20% de votaci贸n sin ninguna inserci贸n organizativa pol铆tica real, en forma masiva, en la poblaci贸n, por ejemplo, a trav茅s de m煤ltiples comit茅s de sus organizaciones en los distritos populares. Es la victoria electoral de un l铆der sindical, apoyado por partido de orientaci贸n marxista que apunta a crear un pa铆s socialista, el que sorprendi贸 a muchos l铆deres de opini贸n.

Desde la d茅cada de 1990, partidos pol铆ticos de derecha y organizaciones populares que luego se volvieron a la derecha -como el partido nacionalista de Humala en 2011- han gobernado el Per煤. De ah铆 que, a primera vista, parezca muy extra帽o que el empresariado haya permitido que la izquierda marxista gane las 煤ltimas elecciones; en tal sentido, un fraude electoral sofisticado podr铆a haber pasado desapercibido. Adem谩s, cabe mencionar que cuando result贸 que Castillo competir铆a con Fujimori en la segunda vuelta electoral, la derecha en pleno puso en pr谩ctica un feroz y continuo ataque a lo que simbolizara Castillo. Sin embargo, cuando miramos un poco m谩s a fondo, es posible entender porqu茅 la derecha acept贸 la victoria electoral de la izquierda, incluso de la izquierda marxista.

El progreso electoral de la izquierda marxista es principalmente el resultado de su 茅xito en captar el voto de las masas insatisfechas con el actual modelo de desarrollo extractivo neoliberal. El hecho de que, las personas que viven en los barrios pobres y populares representen la principal poblaci贸n afectada por el coronavirus, ha sido el detonante para que la misma haya dado su espalda a las propuestas de la derecha, por primera vez desde la d茅cada de 1990. El Covid-19 ha demostrado no ser un virus democr谩tico, aunque todos los seres humanos pueden infectarse, algunos seres humanos tienen m谩s posibilidades de infectarse que otros. El Covid-19 es un virus de clase.

El reducido papel del Estado en la econom铆a y la preferencia por el mercado al momento de procurar soluciones a los problemas sociales o un sistema de salud -que por una parte se basa en el mecanismo privado y por otra parte es p煤blico-, es en gran parte la situaci贸n responsable del colapso de la atenci贸n m茅dica p煤blica en la era del coronavirus. La permanente escasez de unidades de cuidados intensivos y camas en los centros de salud p煤blicos determin贸 que muchas personas infectadas se quedaron en sillas de ruedas fuera de los edificios del hospital o en tiendas de campa帽a en los estacionamientos del hospital o se vieran obligadas a quedarse en casa con balones de ox铆geno medicinal a su costado.

La incapacidad del Estado y las promesas incumplidas de cuidado a sus ciudadanos, parecen haber contribuido a la decisi贸n electoral de la poblaci贸n de proyectar sus esperanzas en una transformaci贸n radical del Estado, la econom铆a y, tal vez, de la sociedad.

La fuerza de la derecha

Las razones para que la derecha acepte una victoria de la izquierda est谩n principalmente relacionadas con su capacidad para controlar el Gobierno. En primer lugar, controla el Congreso y, desde all铆, puede impedir cualquier ley que genere cambios en las pr谩cticas pol铆ticas y econ贸micas actuales. En segundo lugar, el monopolio del capital sobre los medios de comunicaci贸n facilita la manipulaci贸n y movilizaci贸n de la poblaci贸n, quien acaban actuando inconscientemente en contra de sus propios intereses econ贸micos y sociales. En tercer lugar, el poder econ贸mico de la derecha puede utilizarse para sabotear las posibilidades de progreso econ贸mico, especialmente a trav茅s de la fuga de capitales. El aumento del valor del d贸lar, ya directamente despu茅s de la elecci贸n de Castillo como nuevo presidente del Per煤, no solo se debe a circunstancias internacionales, sino tambi茅n a la especulaci贸n y el temor del capital a una revisi贸n de los tratados de libre comercio y una nueva constituci贸n, junto con el alza de impuestos para el capital minero y la renegociaci贸n del contrato Camisea.

En cuarto lugar, treinta a帽os de pol铆ticas econ贸micas neoliberales han creado una burocracia profesional en los aparatos estatales que no solo responde a los intereses de la derecha, sino que tambi茅n abraza el pragmatismo de la ideolog铆a neoliberal. Finalmente, en quinto lugar, aunque la izquierda haya ganado las elecciones, su situaci贸n es d茅bil puesto que no logr贸 conquistar la consciencia de la poblaci贸n. La victoria pol铆tica de la izquierda no va acompa帽ada de una victoria social. Frente a treinta a帽os de manipulaci贸n y dominaci贸n neoliberal que no se pueden eliminar solo con una victoria electoral, la izquierda debe desarrollar las bases sociales conscientes para una transformaci贸n real y revolucionaria de la sociedad, donde la fuerza laboral y la naturaleza ya no sean mercancias.

La fuerza de la derecha se hace sentir claramente con la ca铆da del Nuevo Sol y el aumento de la inflaci贸n. Estos problemas econ贸micos son principalmente el producto de la inestabilidad pol铆tica. Se debe subrayar que de acuerdo con los actuales fundamentos econ贸micos del pa铆s, en un entorno pol铆ticamente estable habr铆a estabilidad monetaria. La inestabilidad pol铆tica es causada por la derecha mayoritaria en el Congreso, dada su capacidad para presionar al gabinete. El poder de fijaci贸n de precios por parte de las empresas es una pr谩ctica 煤til para crear inflaci贸n como una medida desestabilizadora para alienar y enfurecer a las clases trabajadoras que deben gastar sus ingresos de inmediato y no pueden especular movi茅ndose a d贸lares estadounidenses y luego nuevamente a nuevos soles (devaluados) a medida que pasa el tiempo.

La derecha parece haber decidido aislar al presidente del partido gobernante y convertirlo en su t铆tere. Est谩n logrando deshacerse de los ministros claramente de izquierda. La primera v铆ctima de su ofensiva fue el ministro de Relaciones Exteriores, H茅ctor B茅jar, exguerrillero e intelectual de izquierda, que se atrevi贸 a iniciar un proceso de ajuste en la pol铆tica de relaciones internacionales que desembocara en una pol铆tica exterior independiente, es decir, sin injerencia norteamericana. La segunda y la tercera v铆ctima fueron el ministro de Trabajo 脥ber Marav铆 y el premier Guido Bellido. El ministro Marav铆 estaba encargado de ejecutar la decisi贸n de eliminar el Decreto Supremo (DS) referido a la suspensi贸n perfecta de labores y los trabajadores CAS. Definitivamente, la eliminaci贸n del mencionado DS y el CAS no es de agrado de todo aquellos que viven del trabajo ajeno. El premier Bellido fue la cara visible del partido gobernante Per煤 Libre y un claro defensor de los principios socialistas. Su renuncio resolvi贸 la incomodidad del empresariado y reorienta, en parte, esta cartera hacia sus intereses.

Mantener una situaci贸n de inestabilidad pol铆tica ayuda a mantener el Nuevo Sol bajo y contribuye a subir la inflaci贸n. De esta manera, la derecha espera enfurecer a las masas en los barrios populares de las urbes y en los baluartes rurales de Castillo y del Per煤 Libre en el interior del pa铆s. Una representaci贸n mayoritaria en el Congreso, junto con una mayor铆a manipulada en las calles, abre la posibilidad de una vacancia de Castillo, socialmente aceptada y respaldada por las masas inconscientes.

El Estado del capital

Hay al menos dos razones por las que ser谩 muy dif铆cil, para el gobierno de Castillo y Per煤 Libre, cambiar el actual modelo de desarrollo neoliberal. Estas son tambi茅n precisamente las mismas que utilizan las principales empresas del pa铆s y sus representantes en el Congreso para defender el modelo y que dan el car谩cter espec铆fico a la lucha de clases organizada por el capital.

La primera raz贸n tiene que ver con el supuesto 茅xito econ贸mico del modelo en los 煤ltimos quince a帽os. Sin embargo, no es precisamente el modelo basado en la exportaci贸n de los recursos naturales del pa铆s y las inversiones en, principalmente, el sector minero, el que ha provocado el crecimiento econ贸mico. Es la demanda de China (crecimiento de las exportaciones de materias primas) y tambi茅n el aumento de los precios de estas materias primas, aspecto objetivo que provoc贸 la “fortaleza” actual de la econom铆a.

La posibilidad de obtener superbeneficios en el sector minero es el principal motivo de la ferocidad de la lucha de clases desde arriba, desde el legislativo, desde la prensa comprada por el capital, desde las principales empresas del Per煤. El inminente fin de lo que se llama el pacto de estabilidad fiscal que impidi贸 los cambios fiscales gubernamentales, significar铆a el fin de la bonanza que las empresas, especialmente las compa帽铆as mineras, han saboreado durante mucho tiempo.

Los economistas convencionales afirman que el actual modelo de desarrollo es clave para el crecimiento econ贸mico y el desarrollo social. Sin embargo, el modelo es esencial para la continuidad del clientelismo: pol铆ticas que extraen recursos fiscales del crecimiento econ贸mico para financiar programas que intentan aliviar la pobreza en vez de eliminar las causas de la pobreza. Al conectar un posible aumento de la pobreza con un cambio de modelo econ贸mico e incluso alegando que el gobierno pretende instalar un modelo de desarrollo estatal, similar al modelo econ贸mico de Venezuela, el capital est谩 logrando la movilizaci贸n de los pobres y explotados contra el Gobierno de Castillo.

La segunda raz贸n tiene que ver con los planes del Gobierno, en torno al incremento de presencia e influencia de los aparatos estatales en la econom铆a. Una revisi贸n de la estructura econ贸mica del pa铆s muestra que alrededor del 95% de todas las empresas son microempresas, carecen de capital para invertir en tecnolog铆a y capacitaci贸n laboral. Estas empresas est谩n sujetas a la competencia de precios, con nulas o bajas ganancias.

Se requiere un cambio de la estructura empresarial del Per煤 (reducci贸n de microempresas y aumento de medianas y grandes empresas) para iniciar modificaciones fundamentales en la matriz productiva que contribuya al desarrollo de procesos productivos con mayores niveles de valor agregado. Solo el Estado puede liderar procesos que concreten el cambio de la estructura productiva a favor de un aumento de la independencia econ贸mica.

En el caso de la masa de microempresas, por ejemplo, el Estado podr铆a ayudar a estas empresas a reorganizarse en cooperativas productivas y distributivas. La estructura cooperativa puede permitir inversiones de un tama帽o considerable si son compartidas por varias microempresas. El Gobierno tambi茅n est谩 posicionado para proporcionar las condiciones infraestructurales que permitan a estas microempresas cooperar de manera efectiva en lugares definidos.

Un aumento de la influencia del Estado en la econom铆a ser谩 dif铆cil de lograr. Al utilizar el argumento de la corrupci贸n y la ineficiencia inherente al Estado, y al mismo tiempo se帽alar los desastres econ贸micos y financieros de las pol铆ticas econ贸micas estatales en la d茅cada de 1980, el empresariado ha logrado limitar la presencia del Estado en la econom铆a. Y sigue usando los mismos argumentos. Actualmente no existe una base pol铆tica popular que permita un aumento de la presencia del Estado en la econom铆a. La expansi贸n masiva de la ideolog铆a del emprendimiento hace dif铆cil crear la base pol铆tica para un incremento de la participaci贸n del Estado en los asuntos econ贸micos.

Aparte de la lucha ideol贸gica de clases, organizada por el capital para impedir un aumento de la influencia de los aparatos estatales en la econom铆a, tambi茅n hay que se帽alar la condici贸n de dependencia del Estado peruano al capital mundial. El origen hist贸rico de las caracter铆sticas dependientes del estado capitalista en la periferia del capitalismo mundial y los objetivos del estado capitalista dependiente de proporcionar los recursos y la mano de obra que necesitan las naciones industriales avanzadas o el Norte Global, adem谩s de ser un mercado para sus mercanc铆as, no solo explica el contenido de clase, pol铆tica y econ贸mica, de las pol铆ticas desarrolladas por la alta burocracia estatal dentro del estado dependiente, sino tambi茅n la composici贸n social de esta burocracia. La 茅lite econ贸mica y social forma la alta burocracia. Defiende sus intereses econ贸micos nacionales e internacionales, y es el garante pol铆tico, ideol贸gico y social que mantiene la continuidad y reproducci贸n del sistema.

Es esta alta burocracia estatal, principalmente extra铆da de las familias que forman parte de la clase dominante, que hoy maneja los aparatos estatales del pa铆s. Es improbable que el actual gobierno pueda remover a estos engranajes tecn贸cratas de la institucionalidad estatal. El funcionamiento y estabilidad del aparato se encuentra determinado por la pericia t茅cnica de esta burocracia que, en t茅rminos generales, ha internalizado posiciones y aspiraciones ideol贸gicas y pol铆ticas similares a las de los grupos de capital dominantes del pa铆s, para quienes hist贸ricamente trabaja. Reemplazarlos con cuadros t茅cnicos ideologizados y con valores de izquierda es una alternativa estrat茅gica que debe ocurrir de manera escalada y concretarse en el mediano plazo. Sin embargo, esta tarea supone un gran esfuerzo de organicidad partidaria y en consideraci贸n de los frentes de lucha pol铆tica actuales, aparece como una tarea necesaria y a la vez compleja.

La lucha de clases desde arriba y la izquierda

La aceleraci贸n de la lucha de clases desde arriba es la consecuencia l贸gica de la elecci贸n de Pedro Castillo. El hecho de que la poblaci贸n est茅 sufriendo la inflaci贸n por el aumento del valor del d贸lar y la especulaci贸n, permite a la derecha pol铆tica y al capital mantener su poder pol铆tico y econ贸mico.

Es la misma lucha de clases organizada por los due帽os de los medios de producci贸n y su representaci贸n en el legislativo y la burocracia estatal que ha hecho, hasta ahora, que el Gobierno de Castillo no ha implementado las pol铆ticas y procesos que deber铆an llevar a cambios transformacionales en la econom铆a peruana. Tambi茅n es esta misma lucha de clases desde arriba que ha resultado en cambios en la composici贸n del gabinete, en contra de un proceso de cambios transformacionales.

Es la debilidad organizativa de la izquierda revolucionaria o socialista, expresada en la carencia de bases pol铆ticas y sociales, y de cuadros revolucionarios de alto nivel intelectual, que nos ha llevado a tener como ministro de Econom铆a y Finanzas y como presidente del Banco Central de Reserva del Per煤, a dos personajes que no est谩n de acuerdo con pol铆ticas de cambio que lleven al mismo pueblo a determinar su propio destino. Mientras el primero trata de desarrollar pol铆ticas econ贸micas que busquen humanizar el capitalismo peruano (y eso es, definitivamente un gran avance, un gran logro, si el empresariado le deja hacerlo), el segundo es un convencido de la validez del modelo neoliberal.

Suponemos que los ataques a Castillo y su gobierno perdurar谩n, aun cuando implemente cambios que trata de buscar un consenso con los representantes del empresariado en el congreso. La inestabilidad pol铆tica y econ贸mica puede socavar o acabar con la agenda progresista prometida. Para que el resultado de las elecciones presidenciales de 2021 implique un punto de inflexi贸n estructural en la correlaci贸n de las fuerzas de clase en Per煤, el partido de gobierno y sus aliados deben iniciar el contra ataque.

En primer lugar, eso significa organizar las bases pol铆ticas y sociales del cambio transformacional econ贸mico. Se debe explicar en todos los rincones de la naci贸n las propuestas de cambio y organizar los comit茅s a favor de este cambio. No es suficiente recoger firmas para una asamblea constituyente. Se debe llevar la politizaci贸n y la consciencia de cambio hist贸rico a los barrios populares en las ciudades y al campo. En segundo lugar, se necesita convocar a los profesionales de la izquierda revolucionaria para que apoyen, en t茅rminos concretos, el proceso que, al inicio del Gobierno en julio de 2021, se quiso llevar a cabo.

En tercer lugar, se debe organizar amplios procesos informativos al pueblo peruano. Es decir, se debe asegurar que la prensa popular, escrita, televisiva y digital, llega a la poblaci贸n con contrainformaci贸n reflexiva, did谩cticamente orientada a generar una cultura cr铆tica. Finalmente, en cuarto lugar, se debe internacionalizar la lucha de clases del pueblo peruano. Esto es tender hilos de intercambio de experiencias y cuadros con los procesos progresistas en el continente y el mundo entero. La lucha de clases en Per煤 es tambi茅n la lucha de clases de los trabajadores campesinos, urbanos, ind铆genas, informales, mujeres, ancianos y toda la poblaci贸n explotada y oprimida por el capital en todo el mundo.

La lucha de clases desde arriba es una pol铆tica natural (y permanente) del capital y sus representantes en el congreso. No debemos sorprendernos, tampoco quejarnos, menos desfallecer ante los reveses de esta lucha. Lo que debemos hacer es iniciar un proceso que haga que las ideas y propuestas de la derecha empresarial ya no encajen en el mundo popular.

La Haine




Fuente: Lahaine.org