December 9, 2021
De parte de La Haine
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Por seis votos el intento destituyente de la ultraderecha no alcanz贸 los 52 necesarios para abrir el proceso. Pero la amenaza lejos est谩 de haberse disipado

La ultraderecha que hab铆a activado un golpe parlamentario contra el presidente Pedro Castillo recibi贸 una derrota. No alcanz贸 en el Congreso los votos necesarios para poner a debate su pedido para destituir al maestro rural y sindicalista de izquierda que asumi贸 la presidencia hace cuatro meses y d铆as. Por seis votos Castillo se libr贸 de ser sometido a un proceso sumario de destituci贸n en el Congreso bajo la ambigua figura de la 鈥渋ncapacidad moral permanente鈥, que no est谩 regulada y da para sacar a un presidente sin necesidad de presentar pruebas de alg煤n delito.

Castillo ha zafado del proceso de destituci贸n, pero a solo cuatro meses de haber asumido el gobierno aparece debilitado, por los ataques y el complot golpista de la derecha, pero tambi茅n por sus errores, nombramientos cuestionados, la demora en tomar decisiones en momentos de crisis y las divisiones en su frente interno. El oficialismo celebr贸 el resultado de la votaci贸n con el cl谩sico 鈥渆l pueblo unido, jam谩s ser谩 vencido鈥.

Se necesitaban 52 votos de los 130 del Congreso unicameral para llevar a Castillo a un proceso sumario de destituci贸n y los golpistas obtuvieron 46 votos. Las tres bancadas de extrema derecha, con el fujimorismo como la m谩s numerosa, que promovieron el golpe parlamentario, objetivo en el que est谩n empe帽ados desde el primer d铆a del gobierno, tienen 43 legisladores. Solo pudieron sumar tres votos a su empe帽o golpista, de congresistas de dos bancadas de derecha, quienes votaron en contra de la decisi贸n de sus bancadas de no respaldar el pedido de destituci贸n del presidente.

Una votaci贸n que deja al bloque de extrema derecha aislado en el Congreso. D铆as atr谩s estaban seguros que obtendr铆an los 52 votos que necesitaban para poner a Castillo como acusado ante el Congreso, una jornada que esperaban con entusiasmo para atacar con todo al presidente, pero la realidad los dej贸 sin piso. Su plan golpista naufrag贸 en la falta de respaldo. Sin embargo, esta no es una derrota definitiva de la ultraderecha. Pocos dudan que volver谩n a lanzar una nueva ofensiva golpista. Tienen importante apoyo medi谩tico en ese empe帽o.

Rechazos 

Diversas bancadas de la oposici贸n de derecha, que es mayor铆a, no respaldaron al gobierno, pero se distanciaron del golpismo. Fueron 76 los congresistas que rechazaron el intento de golpe.
Hubo cuatro abstenciones. En los d铆as previos se especul贸 mucho que un sector del partido oficialista Per煤 Libre (PL), dividido entre el respaldo y la cr铆tica al gobierno, podr铆a aportar votos al proceso de destituci贸n del mandatario. La derecha esperaba eso. Pero al momento de la votaci贸n los 37 legisladores de PL votaron en bloque contra el golpismo. Hacer lo contrario habr铆a sido un suicidio.

Pero las divisiones en el oficialismo no se han superado. El secretario general de PL, el marxista Vladimir Cerr贸n, cuestiona a Castillo por supuestamente haberse moderado y ha se帽alado que mantiene 鈥減rofundas diferencias鈥 con su gobierno, pero ha dicho que no se iba a prestar al golpismo de la ultraderecha.

Este pedido de destituci贸n del mandatario, que no lleg贸 a prosperar, es la culminaci贸n de una ofensiva de la ultraderecha iniciada el d铆a que Castillo le gan贸 las elecciones a Keiko Fujimori, la hija del encarcelado exdictador que era la candidata de los grupos de poder y de la defensa del statu quo neoliberal. El pliego acusatorio contra Castillo se destaca por la debilidad de sus argumentos. Se le acusaba de haber presionado para obtener el ascenso de cinco militares, los que no se dieron, un caso que est谩 en investigaci贸n; por las gestiones de su exsecretario a favor de algunas empresas ante las autoridades tributarias; por el supuesto financiamiento ilegal de su campa帽a, una denuncia tambi茅n en investigaci贸n, que no incluye a Castillo.

A esto se sumaban acusaciones tan absurdas como calificar de 鈥渋ncapacidad moral鈥 el haber restablecido relaciones diplom谩ticas con Venezuela, y otras t铆picamente macartistas como relacionarlo con el 鈥渢errorismo鈥, una recurrente acusaci贸n que sin pruebas suele hacer la derecha contra la izquierda, o apelar a un voto 鈥渃ontra el comunismo鈥 para justificar una destituci贸n.

Al presidente tambi茅n se le cuestiona el haber tenido reuniones fuera de Palacio de Gobierno y de la agenda oficial, una de ellas con una empresaria relacionada con un consorcio que gan贸 una licitaci贸n. Una denuncia que complica a Castillo. Este caso, sin embargo, no formaba parte de la acusaci贸n contra el jefe de Estado, la que fue aprobada antes que estallara este esc谩ndalo, pero igual el tema fue utilizado recurrentemente en el debate para argumentar a favor de la aprobaci贸n del proceso de destituci贸n.

Patricia Chirinos, autora del pedido de juicio pol铆tico, le habla al Congreso antes de la votaci贸n.

El discurso de la corrupci贸n

Los golpistas, en una exhibici贸n de hipocres铆a, de atentado contra la memoria, hablaron de luchar contra la corrupci贸n, cuando muchos de ellos, como los fujimoristas, tienen una larga relaci贸n con la corrupci贸n. El discurso fue la lucha contra la corrupci贸n y la incapacidad de Castillo en el manejo del gobierno, pero el objetivo de la derecha golpista era derrocar al gobierno de izquierda y recuperar el poder perdido para bloquear toda opci贸n de cambio.

Y tambi茅n para asegurar impunidad en los varios procesos de corrupci贸n que tienen dirigentes de esa derecha golpista, como Keiko Fujimori que en los pr贸ximos meses debe enfrentar un juicio por lavado de dinero con un pedido de 30 a帽os de prisi贸n. Las elites, donde hay un profundo racismo, no aceptan perder el poder y menos a manos de un campesino andino que viene de los sectores m谩s pobres y marginados, y que habla de exclusi贸n, desigualdad y cambios en las estructuras de poder.

Partidos de izquierda han cuestionado duramente el intento de golpe y defendido los cambios ofrecidos por Castillo, pero han criticado al presidente por errores de gesti贸n, por no tener una estrategia clara que movilice a la poblaci贸n para impulsar las reformas estructurales y por su cercan铆a con oscuros personajes relacionados con actos de corrupci贸n.

 鈥淓l riesgo de un golpe no queda conjurado con este resultado en el Congreso. La derecha va a seguir en su intento de destituir al presidente. La situaci贸n en los pr贸ximos meses va a ser dif铆cil, la derecha no va a bajar la guardia, es un error pensar eso. Castillo le est谩 facilitando las cosas a la derecha que lo quiere sacar por su manejo poco transparente de la presidencia y un entorno en el que hay personas investigadas por corrupci贸n. Lo que debe hacer Castillo es enfrentar pol铆ticamente a la derecha, denunciar qui茅nes son los golpistas, movilizar a la gente en la calle y librarse de ese entorno,鈥 afirm贸 el soci贸logo Alberto Adrianz茅n.

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Fuente: Lahaine.org