January 28, 2023
De parte de Asociacion Germinal
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Aspecto de la movilizaci贸n social en Per煤 contra el gobierno de Dina Boluarte

Para contener la protesta se dispuso del toque de queda en varias regiones y en varios momentos. El r茅gimen de Boluarte se endureci贸 a煤n m谩s y opt贸 por el camino de la represi贸n para ahogar las reclamaciones de justicia y de cambio levantadas por los manifestantes

Alberto Acevedo

La vigorosa movilizaci贸n de sectores ind铆genas, obreros, estudiantiles, de docentes, transportadores y de otros gremios de la producci贸n, que coparon la ciudad de Lima y lograron estremecer al Per煤, enviaron un poderoso mensaje a la clase dominante del pa铆s latinoamericano, en el sentido de que no les ser谩 f谩cil salirse con sus planes antidemocr谩ticos.

La exigencia generalizada de renuncia de la presidenta usurpadora Dina Boluarte, la disoluci贸n del actual congreso de la Rep煤blica, la convocatoria a elecciones anticipadas, junto a una Asamblea Nacional Constituyente, se mantiene en primer plano y, dado que la fuerza del movimiento no ha conseguido la renuncia de la mandataria, distintos sectores sociales han notificado esta semana que la protesta social continuar谩.

El pasado fin de semana Lima, la capital peruana, estuvo bloqueada. Miles de manifestantes ingresaron por los cuatro puntos cardinales de la ciudad y se concentraron en sitios estrat茅gicos: la Plaza de San Mart铆n, el Campo de Marte, la Alameda 28 de julio y la Ciudad Universitaria, entre otros lugares.

En todo el pa铆s

La polic铆a, que antes hab铆a intentado impedir el ingreso de los caminantes, en esta ocasi贸n dispar贸 gases lacrim贸genos, provocando enfrentamientos, de los que resultaron numerosos heridos y detenidos. Y a pesar que hasta ese momento las organizaciones de derechos humanos reconoc铆an la muerte de 70 ciudadanos por los ataques policiales y del ej茅rcito, en la capital no se registraron p茅rdidas de vidas.

En simult谩neo, en varias regiones del pa铆s se realizaban marchas, concentraciones y bloqueos de v铆as neur谩lgicas que, en esta ocasi贸n, a diferencia de protestas anteriores, consiguieron resentir la econom铆a. De hecho, uno de los renglones m谩s afectados ha sido el turismo, que representa un importante rubro de ingresos de la naci贸n.

La par谩lisis por la protesta se sinti贸 especialmente en los departamentos de Puno, Arequipa, La Libertad, Lambayeque, Ica, Cusco y otras regiones del sur. Desde que comenz贸 la protesta, tras la destituci贸n del presidente Pedro Castillo, estas movilizaciones se hab铆an localizado en el sur del pa铆s. Con las movilizaciones del fin de semana anterior, los sectores populares les mostraron a las 茅lites capitalinas que la protesta pod铆a llegarles hasta la puerta de su casa.

Germen constituyente

En este sentido, la protesta del fin de semana anterior, conocida tambi茅n como La marcha de los cuatro suyos, cambi贸 el escenario del conflicto peruano. De una reclamaci贸n fuerte, pero localizada en regiones del sur, se pas贸 a una protesta generalizada, la reclamaci贸n de las comunidades ind铆genas sum贸 otros sectores de la poblaci贸n. Las 茅lites comenzaron a sentir de cerca la radicalidad de la protesta.

El 鈥渆stallido鈥 del sur del pa铆s est谩 estremeciendo al resto de la naci贸n y lleg贸 hasta las calles de Lima, ajena hasta ahora a los avatares del conflicto. Es un 鈥渆stallido鈥 similar al de Chile contra la constituci贸n pinochetista, las alzas y la represi贸n al movimiento estudiantil, y el de Colombia, ambos con una simiente constituyente.

Desde el momento en que el presidente Castillo fue defenestrado, la protesta social se manten铆a de forma intermitente. Se dispar贸 a partir del 10 de enero, cuando lleg贸 a su m谩xima combatividad, debido al asesinato de 17 manifestantes en el departamento de Puno.

Para contener la protesta se dispuso del toque de queda en varias regiones y en varios momentos. El r茅gimen de Boluarte se endureci贸 a煤n m谩s y opt贸 por el camino de la represi贸n para ahogar las reclamaciones de justicia y de cambio levantadas por los manifestantes. El descontento ha provocado una inestabilidad pol铆tica, que no se sabe cu谩ndo va a terminar.

Abren investigaciones

Hay episodios de extrema brutalidad, como la incursi贸n de fuerzas de la polic铆a y el ej茅rcito al campus de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, donde permanec铆a un nutrido grupo de manifestantes. Los estudiantes hab铆an tomado la universidad varios d铆as antes, pensando en alojar all铆 a los activistas de la protesta social.

Los militares irrumpieron brutalmente, utilizaron veh铆culos blindados para derribar muros y puertas y detuvieron a unas doscientas personas. La incursi贸n provoc贸 una encendida pol茅mica y el rechazo de amplios sectores de la sociedad. Estos sectores reclamaron una investigaci贸n de los hechos y enjuiciamiento a los responsables, sobre la base de que fue una medida ilegal, no solo porque se mancill贸 la majestad de la ciudadela universitaria, sino porque se actu贸 sin una orden judicial.

El Ministerio P煤blico se hizo eco de la reclamaci贸n y abri贸 investigaci贸n contra el ministro del Interior, Vicente Romero, y contra los mandos militares que dieron la orden. En esta l铆nea, la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, expres贸 su 鈥減reocupaci贸n por la incursi贸n policial, el desalojo y las detenciones masivas鈥 en la sede del principal claustro universitario de la capital peruana.

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Fuente: Asociaciongerminal.org