May 7, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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La Sección Sexta de la Audiencia Provincal de A Coruña, con sede en Santiago, acogerá los días 12 y 13 de mayo, jueves y viernes de la próxima semana, el juicio contra dos agentes de la Policía Local de la localidad barbanzana de A Pobra do Caramiñal para quienes la Fiscalía pide 17 años de prisión para cada uno por la comisión de hasta tres delitos durante la detención de un músico callejero.

Hechos que, según recoge el escrito del fiscal, ocurrieron en la noche del 9 de marzo de 2014 cuando ambos agentes prestaban su servicio de vigilancia, personándose en el punto donde un músuico callejero “acababa de empezar a tocar y estaba ensayando unos acordes junto a otras dos personas en tono moderado y sin molestar a nadie”.

En ese momento, los dos agentes de la Policía Local “le exigieron fue que dejara de tocar; además intentaron quitarle los instrumentos musicales”, a lo que el músico se negó “diciéndoles que no tenían derecho”.

LA VERSIÓN DE LOS HECHOS SEGÚN LA FISCALÍA

A partir de ese momento, y según el escrito de acusación, uno de los agentes “en acuerdo y anuencia del otro acusado, abusaron claramente de su cargo y posición: el primero, sin norma que lo amparara, agarró a la víctima por detrás, poniendo la pierna sobre su espalda y al tiempo le apretó fuertemente el cuello con las manos y la porra, sin que el otro acusado hiciera nada para interrumpir esta acción”.

Fue en ese instante cuando la víctima, viendo que “se quedaba sin aire, intentó librarse para poder respirar, agarrando la porra con fuerza hacia delante ,motivo por el cual el citado agente se cayó sobre él” y comenzando un forcejeo en el que “ambos acusados, abusando nuevamente de su cargo y sin norma que los amparara, con la única y exclusiva finalidad de atentar contra su integridad física y psíquica y denigrarle, comenzaron a pegarle con las porras y otros objetos no identificados, de forma repetida: en la cara, cabeza,espalda, zona costal , brazos y piernas”.

“En medio de estas acciones”, prosigue el escrito del fiscal, “llegaron a reírse al tiempo que comentaban : éste debe ser el último que saltó la valla…a este había que pegarle un tiro y listo”.

En ese momento, la hermana de la víctima, “al ver la situación de su hermano les pidió a los acusados que pararan de pegar y los acusados, abusando de su cargo y sin norma que los amparara, actuando conjuntamente ambos, la aporrearon y le tiraron de los pelos”.

Como consecuencia de estos hechos, “la víctima sufrió traumatismo cráneo encefálico, heridas incisas parietal izquierda y occipital derecha, hematoma y excoriaciones múltiples, policontusiones, tardando en curar 10 días de los cuales 2 fueron impeditivos de sus tareas habituales. Le queda como secuela una cicatriz en la ceja derecha”.

Por su parte, su hermana sufrió “múltiples hematomas en ambos brazos y hematoma en región paravertebral dorsal izquierda, precisando una sola asistencia facultativa sin necesidad de tratamiento médico ni quirúrgico. Tardó 8 días en curar, de los cuales uno fue impeditivo de sus tareas habituales”.

INFORME POLICIAL FALSO

Según el escrito de acusación, a raíz de este incidente las dos víctimas fueron detenidas, uno acusado de atentado contra agentes de la autoridad, y la segunda por resistencia, para lo que realizaron un informe policial que entregaron en la Comandancia de la Guardia Civil de Boiro en el momento en el que pusieron a su disposición a los dos detenidos.

Informe/denuncia, y esa es una de las claves de todo este asunto, en el que los dos agentes de la Policía Local realizaron un relato de los hechos “sabiendo que faltaban a la verdad” y acusando al agredido de haberse encarado con los agentes cuando se personaron en el lugar y comenzando él la agresión, llegando a levantar en el aire y tirar al suelo a uno de los agentes, que quedó conmocionado, mientras el otro intentaba reducirlo, sin lograrlo, tras lo que emprendió la huida “perdiendo el equilibrio y golpeándose la cabeza contra la esquina de una casa próxima, cayendo al suelo y sangrando abundantemente por la cara”.

Momento en el que habría aparecido su mujer que, “tras increpar a los agentes, agarró a uno de ellos, lo que permitió que la víctima huyera del lugar y procediendo a la detención de esta mujer”.

Un relato de los hechos que contradice al de las víctimas en un intento de justificar que la detención del hombre se produjo tras ser atendido en los servicios de urgencias sanitarias a donde le había llevado su hermana, también agredida.

17 AÑOS DE PRISIÓN PARA CADA AGENTE POR TRES DELITOS

Por todo ello, la Fiscalía solicita para cada uno de los dos agentes de la Policía Local de A Pobra do Caramiñal una pena de dos años y medio de prisión por un delito de lesiones, otros 5 años por cada uno de los dos delitos de detención ilegal y cinco más por un delito de falsedad en documento oficial. Lo que, en total, suma penas de 17 años y medio de prisión para cada uno de los agentes.

Y que conllevarían, además, la inhabilitación especial para el derecho al sufragio pasivo e inhabilitación absoluta durante 8 años, y la inhabilitación para el cargo de Agente de la Autoridad durante seis años.

Además, pide el Ministerio Público una indemnización de 4.000 euros por daños materiales y morales para el músico callejero agredido, y otra de 2.000 euros para su hermana por las lesiones sufridas.

Duras condenas que, en todo caso, se abordarán en la vista oral de este juicio que, 8 años después de ocurridos los hechos, se celebrará esta próxima semana en los juzgados de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña.

Juzgados

COPE




Fuente: Grupotortuga.com