March 3, 2021
De parte de El Topo
310 puntos de vista


Nos llegan bombardeos de noticias en las que se criminalizan las pintadas callejeras, especialmente en edificios monumentalizados y barrios hist贸ricos, mientras que se naturalizan en otras zonas de la ciudad: 驴qu茅 es considerado patrimonio y qu茅 no, y por qu茅? 驴Existe alguna diferencia entre pintar el muro de una casa particular que pintar el de una iglesia?

Desde los a帽os 70 hasta la actualidad, las ciudades han ido constituy茅ndose como dispositivos estrat茅gicos de acumulaci贸n de capital y de ejecuci贸n de poder que alimentan el sistema neoliberal. Esto genera un sistema de competencias entre las ciudades y la necesidad de una mercadotecnia urbana para generar una 芦marca ciudad禄 competitiva en el mercado global. Adem谩s, esto tiene unas consecuencias directas en el paisaje urbano y en la habitabilidad de las ciudades porque fuerza a lxs habitantes de estas a estar constantemente produciendo, cambiando incluso h谩bitos de vida, para as铆 mantenerse en el mercado.

Un ejemplo de ello es el papel que ha tenido la industria tur铆stica como productora de capital, as铆 como los impactos en la configuraci贸n de la vida en Andaluc铆a. Como consecuencia de ello, estamos sufriendo los crecientes procesos de turistificaci贸n en los 煤ltimos a帽os y, durante el siglo XX con el auge del denominado 芦turismo cultural禄, el turismo y el patrimonio comenzaron a hacer buenas migas.

Este turismo en concreto pone en pr谩ctica el m谩rquetin urbano y la venta de la marca ciudad mediante el fetichismo del pasado y la cultura, que construye as铆 una moderna ciudad-espect谩culo*. Adem谩s de esta instrumentalizaci贸n econ贸mica, tambi茅n hay una instrumentalizaci贸n pol铆tica para la construcci贸n del concepto de naci贸n y para respaldar los relatos de 芦una 煤nica historia禄 (occidental, patriarcal, elitista鈥) e invisibilizar otras realidades.

Ya se empieza a ver c贸mo la definici贸n de 芦patrimonio cultural禄 no es neutra, tampoco la de 芦conservaci贸n禄. Etimol贸gicamente la palabra patrimonio, de patri, 鈥榩adre鈥, y monimun, 鈥榗alidad de鈥, esconde una visi贸n patriarcal traducida en una idea belicista de la historia y de la memoria frente a otras pr谩cticas y saberes de vital importancia como son los cuidados, que tradicionalmente han realizado las mujeres y que han sido invisibilizados. Nos preguntamos d贸nde est谩n los otros relatos: d贸nde est谩n las diversas pr谩cticas y saberes. Qu茅 historia, qu茅 arte, qu茅 est茅tica y para qui茅n.

Las pintadas, en este contexto, representan esa propuesta disidente que se quiere suprimir. Estas se reconocen f谩cilmente porque son mensajes escritos de car谩cter pol铆tico y cotidiano. El espray es el medio m谩s utilizado por su rapidez y la huella que deja. Otras t茅cnicas ser铆an la plantilla o est茅ncil que tambi茅n se realiza con espray y las pintadas con rotuladores que cada vez son m谩s frecuentes porque 驴qui茅n no lleva un rotulador en el bolso?

Los soportes m谩s comunes son paredes, suelos y cualquier mobiliario urbano que se presta a ser tatuado. Los soportes patrimoniales son aquellas paredes de edificios o lugares simb贸licos con un fuerte contenido pol铆tico como iglesias, catedrales, monumentos. En estos casos el mensaje se interpreta con una mijilla de provocaci贸n y, curiosamente, son los primeros en ser controlados y limpiados. 驴Por qu茅 molestan especialmente las pintadas en el soporte que representa el patrimonio cultural? 驴Qu茅 influye m谩s: la ubicaci贸n o el mensaje?

El soporte aviva el mensaje, el mensaje al contexto y el contexto a la persona. Es de esperar, por tanto, que las pintadas puedan ser vistas como un obst谩culo para generar la ansiada marca ciudad. Esto es especialmente sangrante en Andaluc铆a, donde atravesamos procesos de precarizaci贸n de la vida en pos del monocultivo del turismo y donde nuestro patrimonio hist贸ricocultural es instrumentalizado en una perversa alianza: mercado tur铆stico y apropiacionismo para la construcci贸n de la idea de naci贸n espa帽ola.

Estas intervenciones gr谩ficas son consideradas vandalismo por atentar contra el patrimonio o afear la ciudad. Las instituciones de poder limpian y atacan m谩s aquellas presentes en las zonas c茅ntricas, comercializadas e hist贸ricoculturales, mientras que las pintadas en las zonas perif茅ricas y marginalizadas se conciben como parte de ese h谩bitat en el imaginario social (se normalizan su presencia, importa menos su limpieza, suele existir menos vigilancia en esas zonas鈥). Las pintadas est谩n presentes en diferentes espacios de la ciudad y el c贸mo se habla de ellas en funci贸n del lugar, o la limpieza que se aplica sobre ellas (y sobre otras pr谩cticas como los grafitis), tambi茅n nos habla de un modelo de ciudad neoliberal, patriarcal y jerarquizada.

Cuando la Unesco habla de garantizar la protecci贸n y conservaci贸n del patrimonio hist贸ricocultural, incluye como medidas para ello la transmisi贸n a las generaciones futuras y su integraci贸n en la comunidad con una funci贸n en la vida colectiva. Sin embargo, en la pr谩ctica nos encontramos con que la realidad de la conversaci贸n se encuentra muy alejada de esto 驴C贸mo se va a hacer esto si se mercantiliza y privatiza el patrimonio y no puede ser usado por sus habitantes? 驴Qu茅 se conserva y para qui茅n?

Tras este discurso conservacionista hay una l贸gica higienista y de control social que sirve como herramienta para el urbanismo neoliberal y la construcci贸n de la ciudad como mercanc铆a frente a un conservacionismo que apueste por la habitabilidad de la ciudad, que el patrimonio sea de uso social, que est茅 vivo y cuidado por la poblaci贸n. Una idea que se queda en el tintero es qu茅 pasa con aquellas vecinas a las que no les gusta ver las pintadas en sus barrios y paredes, que las viven con molestia e incluso, en ocasiones, tienen que ser ellas mismas quienes las limpien. En estos casos observamos c贸mo se produce una 芦lucha discursiva禄 entre la vida cotidiana de las personas que habitan las ciudades y aquellas que critican, a trav茅s de las pintadas, esa l贸gica conservacionista que quiere vaciar y vender el patrimonio.

No queremos tomar posicionamiento a favor o en contra de las pintadas, sino analizar las reacciones que generan estas, sobre todo las que aparecen en nuestra 芦herencia cultural禄,desde una mirada del derecho a la ciudad. Este acto significa una apropiaci贸n, una respuesta a ese arrebato que se ha hecho del patrimonio y del espacio p煤blico a la poblaci贸n. Esto implica que las pintadas tengan consecuencias contradictorias, son disidentes y por eso quieren ser higienizadas. Y no solo eso, sino que tambi茅n podr铆an ser consideradas memoria hist贸rica y patrimonio vivo, ya que son expresiones gr谩ficas de lo que en ese momento hist贸rico preocupa a parte de la poblaci贸n, sin olvidar que han existido hist贸ricamente en diferentes contextos y formatos.

* 芦La ciudad monumentalizada existe contra la ciudad socializada [鈥 la ciudad o fragmento de ciudad se ve convertida as铆, de la mano de la monumentalizaci贸n para fines a la vez comerciales y pol铆ticos, en un mero espect谩culo tem谩tico para ser digerido de manera acr铆tica por un turista禄 (Delgado, 2007: 101).

Por

Eyla Letr谩n Ruiz y Ana Navarrete Avil茅s Antrop贸logas andaluzas amantes de las calles




Fuente: Eltopo.org