July 17, 2021
De parte de SAS Madrid
232 puntos de vista


La industria farmac茅utica mundial es uno de los grandes ganadores de esta etapa marcada por la pandemia. Saca provechos multimillonarios por derecha e izquierda. Multiplica las ventas y se beneficia, al mismo tiempo, de suculentos fondos p煤blicos destinados a la investigaci贸n.

La empresa Moderna anunci贸 recientemente que las vacunas anti COVID 19 le significar谩n este a帽o una facturaci贸n de 19.200 millones de d贸lares estadounidenses en tanto BioNTech proyecta 15.000 millones.  En mayo, Pfizer, hizo p煤blica su proyecci贸n de 26.000 millones en ventas lo que representa casi el doble de los 15.000 millones que calculaba apenas hace algunos meses.

En el primer trimestre del 2021, Moderna contabiliz贸 una ganancia de 1.200 millones de d贸lares a partir de la venta de sus vacunas, entre las m谩s caras en el mercado internacional. En igual periodo, la Pfizer reconoci贸 beneficios netos de 4.877 millones de d贸lares, un 45 % m谩s que en el mismo momento del pasado a帽o, gracias, en buena medida, a las ventas de su vacuna contra el COVID-19.

El peri贸dico mexicano El Financiero anticipaba ya en mayo pasado que nueve empresas 鈥渇armac茅uticas disfrutar谩n multimillonarias ganancias de hasta 190.000 millones de d贸lares鈥, si alcanzan las metas de producci贸n previstas para 2021.

Cifras llamativas si se recuerda que, al inicio de la pandemia, algunas de esas firmas afirmaron no tener intenci贸n alguna de obtener ganancias con la producci贸n de los medicamentos preventivos, tal como lo se帽ala el analista suizo Dominik Gross en un reciente art铆culo publicado en le revista Global de Alianza Sur.

Sin embargo 鈥揳cota el portavoz de la plataforma helv茅tica que re煤ne a las m谩s importantes ONG de cooperaci贸n al desarrollo del pa铆s鈥, estas cifras no son tan sorprendentes si se consideran los modelos y mecanismos de mercado empleados por los gigantes farmac茅uticos.

La ONG Public Eye (mirada ciudadana) analiz贸 recientemente estos modelos en su informe Big Pharma takes it all (Las grandes farmac茅uticas se lo llevan todo) https://www.publiceye.ch/fileadmin/doc/Medikamente/2021_PublicEye_BigPharmaTakesItAll_Report.pdf .  Y subraya, que uno de los principales instrumentos para maximizar los beneficios de la industria farmac茅utica es la concesi贸n de patentes sobre los principios activos de los medicamentos.

Por otra parte, el informe recuerda que en 2020 se inyectaron 93.000 millones de euros 鈥搈谩s de 100.000 millones de d贸lares鈥 de fondos p煤blicos para la investigaci贸n y el desarrollo mundial de estos principios activos, como parte de una intensa cooperaci贸n con las universidades. Sin embargo, los derechos de patente aseguran que solo las empresas (co)desarrolladoras de estos principios se beneficien de los ingresos por la venta de los medicamentos.

No se autoriza a terceros a fabricar o vender los ingredientes activos sin adquirir una licencia de los propietarios. Estas normas est谩n vigentes desde hace 25 a帽os en el marco del Acuerdo ADPIC que regula los diferentes aspectos de los derechos de la propiedad intelectual relacionados con el comercio, recuerda Dominik Gross. 

(https://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/t_agm0_s.htm).

Este Acuerdo se firm贸 en 1995 como producto de la presi贸n de los pa铆ses del Norte. Desde hace meses, numerosas naciones, organizaciones ciudadanas y la misma OMS (Organizaci贸n Mundial de la Salud) advirtieron que este Acuerdo agrava el riesgo sanitario planetario. Ya que la protecci贸n a las patentes crea una escasez artificial de vacunas, lo que produce el aumento de los precios y dificulta as铆 la eficaz y equitativa distribuci贸n entre todas las naciones. Llamaron y siguen exigiendo que, ante la emergencia pand茅mica, se libere ese derecho de patente y se permita democratizar la producci贸n de vacunas en forma descentralizada all铆 donde se puedan fabricar.

El enfoque de las grandes transnacionales farmac茅uticas perjudica especialmente a los habitantes de los pa铆ses del Sur con bajos ingresos que no pueden permitirse una atenci贸n sanitaria ni vacunas costosas. Seg煤n el blog Our World in Data, al que hace referencia la revista Global, mientras que en Am茅rica del Norte y Europa ya se han administrado, respectivamente, 58 y 43 vacunas por cada 100 habitantes, en 脕frica s贸lo se contabilizan 2 vacunas cada 100. Asia y Sudam茅rica se sit煤an en un punto intermedio, con 18 y 24 vacunas administradas.

En una perspectiva a mediano plazo, seg煤n las previsiones publicadas por The Guardian 鈥 y retomadas recientemente en el sitio franc茅s Statista鈥, se calcula que Moderna ser谩 la empresa con mayores ventas de su vacuna por m谩s de 35.000 millones de euros entre 2021 y 2023 (unos 43.000 millones de d贸lares). Las ventas de Pfizer, en ese mismo periodo, se proyectan en casi 20.000 millones de euros.

La misma fuente asegura que el costo medio mundial, a valores de marzo 2021, de las dos dosis, es de 31 euros (casi 37 d贸lares) tanto para la Pfizer/BioNTech como para la Moderna; 23 euros cuestan la Sinovac; 17 euros la producida por Gamaleya y 6 la de AstraZeneca. Una dosis 煤nica de la Johnson-Johnson oscila en los 8 euros.

隆Al abordaje!

La pandemia causa un impacto devastador en todo el mundo, pero especialmente en los pa铆ses en desarrollo y emergentes. Las naciones ricas han acaparado casi todas las vacunas, tratamientos y pruebas disponibles en el mundo.

La desigualdad en el acceso a estos dispositivos m茅dicos esenciales se debe a una escasez artificial creada por el sistema de monopolio farmac茅utico basado en patentes. En lugar de cuestionar este modelo de negocio perjudicial, los pa铆ses ricos lo defienden con vehemencia, denuncia Public Eye.

Y pone de manifiesto la hipocres铆a de esas naciones, as铆 como de la industria farmac茅utica, cuyas grandes declaraciones de solidaridad nunca han estado tan alejadas de la realidad como durante esta crisis sanitaria mundial. 鈥淟os Estados tienen el deber de proteger el derecho humano a la salud: deben intervenir para garantizar un acceso equitativo a las tecnolog铆as m茅dicas para combatir el COVID-19. Las soluciones existen; es una cuesti贸n de voluntad pol铆tica鈥, subraya la ONG helv茅tica.

El Big Pharma takes it all analiza las diez estrategias utilizadas por los gigantes farmac茅uticos para maximizar sus beneficios y aprovechar la crisis sanitaria en su beneficio, en detrimento del inter茅s p煤blico.

Un punto de arranque de esas estrategias es la definici贸n de las prioridades de investigaci贸n y desarrollo en funci贸n de la ganancia que obtendr谩n. El control abusivo de las patentes constituye otro pilar del modelo transnacional que prioriza, fundamentalmente, las necesidades de los pa铆ses ricos y no el bien com煤n planetario.

Como lo se帽ala el estudio, 鈥渓os gigantes farmac茅uticos y los pa铆ses ricos tambi茅n son c贸mplices durante una pandemia como la de COVID-19. Las naciones ricas como Suiza firman acuerdos exclusivos (ndr: con esos gigantes) a precios excesivos y hacen recaer la carga de estos contratos opacos en la salud p煤blica鈥, que paga el contribuyente con sus impuestos.

Todo esto, sin ninguna transparencia y rechazando la obligaci贸n de rendir cuentas; socializando los riesgos, pero 鈥減rivatizando los beneficios鈥; aprovechando al m谩ximo de los fondos p煤blicos; imponiendo precios injustificables e incontestables y priorizando la distribuci贸n de dividendos por sobre la inversi贸n en nuevos medicamentos.

La estrategia multinacional farmac茅utica integra tambi茅n el trabajo a gran escala de cabildeo y presiones en las esferas de decisi贸n. En Estados Unidos, se帽ala Big Pharma takes it all, el mayor mercado del mundo, 39 de los 40 representantes legislativos que han recibido las mayores contribuciones de las empresas farmac茅uticas forman parte de los comit茅s que se ocupan de las cuestiones parlamentarias relacionadas con la salud. Tambi茅n en Suiza, 鈥渓os grupos de presi贸n de la industria farmac茅utica son omnipresentes y no est谩n regulados鈥, y cualquier intento de reducir el precio de los medicamentos 鈥搎ue es uno de los m谩s caros del mundo鈥, se enfrenta a una intensa resistencia, subraya.

Resistencia ciudadana

Sin poner en duda la importancia decisiva de la vacunaci贸n para enfrentar la pandemia, cada vez son m谩s los actores de la sociedad civil planetaria que critican con vehemencia esta nueva ofensiva de las multinacionales del sector.

Y se pronuncian, como los autores del Pharma takes it all , a favor de medidas posibles, que est谩n a la mano de gobiernos y empresas, para abaratar costos, democratizar la producci贸n de vacunas y generalizar el derecho de cada ser humano a estar protegido contra el COVID-19.

Entre ellas, el apoyo al fondo com煤n de acceso a la tecnolog铆a COVID-19 (C-TAP), lanzado por la Organizaci贸n Mundial de la Salud como soluci贸n global para el acceso equitativo a pruebas de diagn贸stico, tratamientos y vacunas. As铆 como el sost茅n a la solicitud de una exenci贸n temporal de determinados aspectos del Acuerdo ADPIC para productos m茅dicos necesarios en el control pand茅mico. Instan 鈥搒obre todo a los pa铆ses ricos鈥攁 no almacenar vacunas y apoyar el mecanismo internacional COVAX para la equidad de la distribuci贸n de las vacunas.

Como ejercicio b谩sico de transparencia, proponen que se publiquen los contratos firmados con los fabricantes de vacunas. Y se pronuncian a favor de fomentar las iniciativas de ciencia abierta para un acceso equitativo a la prevenci贸n, al diagn贸stico y al tratamiento de enfermedades. Y la necesidad de aplicar la resoluci贸n de la OMS sobre la mejora de la transparencia de los precios de los medicamentos.  La inversi贸n p煤blica en investigaci贸n y desarrollo debe estar sujeta a condiciones claras y a una pol铆tica razonable de precios.

En s铆ntesis, estos actores sociales del mundo entero denuncian a los piratas modernos del sector farmac茅utico. Les exigen que bajen de sus naves, que entreguen sus espadas y dejen de aprovecharse del COVID 19 para maximizar sus beneficios. Que no impongan cl谩usulas de confidencialidad a los gobiernos y acepten que los contratos salgan a la luz p煤blica.

El debate de sociedad est谩 abierto y toca a su misma m茅dula: la vida de la humanidad y el tipo de sistema de salud para asegurarla. Anteponiendo a los piratas modernos de la industria farma 谩vidos del bot铆n con el hombre de a pie que exige gratuidad y reivindica un servicio de salud p煤blica de calidad al servicio de todas y todos.

Enlace relacionado Rebelion.org (16/07/2021).




Fuente: Sasmadrid.org