December 26, 2021
De parte de El Topo
188 puntos de vista


La econom铆a de plataformas es una realidad dif铆cil de pasar por alto, pero hay algunas experiencias que ponen de manifiesto que es posible darle un giro cooperativo y transformador a este modelo tan nocivo en manos de multinacionales como Amazon, Glovo o Deliveroo. Eraman Koop es un ejemplo de ello.

En mayo de 2019, cuando escrib铆 una serie de art铆culos para la revista vasca Argia (algunos publicados posteriormente en castellano), el concepto estadounidense de la gig economy todav铆a era relativamente desconocido en Europa. Glovo era a煤n visto m谩s como una rareza moderna que como la primera ola de un ataque directo a los derechos fundamentales de la clase trabajadora. Entonces, cuando escrib铆 mi art铆culo, parec铆a algo sorprendente el descubrir que Glovo pagaba a sus repartidorxs por entregas realizadas, que lxs obligaba a ser falsxs aut贸nomxs, que lxs hac铆a pagar por sus herramientas de trabajo y que lxs obligaba a firmar contratos en los que exim铆an a Glovo de toda responsabilidad financiera en caso de accidente laboral. Por decirlo de otra manera: Glovo hab铆a tenido un 茅xito total en internalizar el mayor n煤mero de beneficios posible y en externalizar todos los riesgos o gastos en los que suele incurrir cualquier empresa.

En las entrevistas y charlas que he dado sobre mi trabajo la gente me suele preguntar 芦驴qu茅 podemos hacer?禄 con la esperanza de que les d茅 una lista de pasos a seguir para plantar cara a la uberizaci贸n de la econom铆a. Por desgracia, no tengo tal lista. Esas empresas est谩n dise帽adas para aislar a lxs trabajadorxs entre s铆 y para despojarlxs de toda capacidad de lucha contra la maquinaria que lxs oprime.

Con el paso del tiempo, encontr茅 una posible soluci贸n en algunos rincones m谩s apartados de internet: podcasts, blogs, y foros de Reddit poco transitados. Resulta que no era la 煤nica persona de izquierdas preocupada por temas tecnol贸gicos y que, sin saberlo, estaba participando en lo que algunos llaman la quinta ola mundial de cooperativismo.

La idea detr谩s de todo es la siguiente: ciertas caracter铆sticas hacen que las 芦tecnolog铆as de plataforma禄 sean muy peligrosas en las manos de empresas tecnol贸gicas financiadas por capital de riesgo, pero esas mismas caracter铆sticas tienen el potencial de ser enormemente empoderantes en manos de trabajadorxs organizadxs en cooperativas.

A menudo, las cooperativas tienden a acabar desarrollando profundas divisiones pol铆ticas y sociales entre trabajadorxs de primera l铆nea y personal administrativo en cuanto intentan crecer por encima de unas pocas docenas de integrantes. Esto ocasiona que las cooperativas se mantengan en una escala peque帽a y local, o bien a que se conviertan en grandes organizaciones con r铆gidas din谩micas internas que, a su vez, las hacen vulnerables a los cambios. La caracter铆stica m谩s interesante de las tecnolog铆as de plataforma es su capacidad de minimizar la necesidad de gerentes medios y superiores, gracias a que en ellas la automatizaci贸n sustituye a los jefes (en vez de a los trabajadores, como en otras instancias). Menor carga de trabajo y numerosos procesos automatizados: todo esto hace que sea mucho m谩s viable que lxs propixs trabajadorxs se repartan las tareas de gesti贸n, lo que facilita un entorno laboral mucho m谩s igualitario y con menos divisiones internas. Es por ello por lo que dej茅 de escribir art铆culos y, junto con tres amigos, puse en marcha la cooperativa de log铆stica en bicicleta Eraman, en Vitoria-Gasteiz (cuyo nombre deriva del t茅rmino en euskara para transportar).

Por pura casualidad, hicimos nuestra primera reuni贸n de trabajo el 10 de marzo del 2020: justo una semana antes de que el gobierno en Madrid decretara el confinamiento debido a la covid-19. Dijimos, ahora o nunca, y el siguiente fin de semana ya est谩bamos repartiendo.

Nos pusimos a buscar software relacionado con el 谩mbito del reparto de comida a domicilio. Pronto topamos con CoopCycle: p谩gina web, aplicaci贸n m贸vil y federaci贸n mundial de cooperativas. Y all铆 nos lanzamos de cabeza. En octubre de 2021, Eraman lanz贸 su propia p谩gina web dentro de CoopCycle y entonces la cosa se volvi贸 loca. Pasamos de cuatro a ocho a catorce trabajadoras y por un tiempo nos daba la impresi贸n que todo no har铆a sino seguir creciendo a ese ritmo.

Habr谩 quien imagine que este es el comienzo de una historia esperanzadora de 茅xito y crecimiento r谩pido. Y, en cierto modo, lo es. Ahora somos m谩s de diez trabajadorxs en la cooperativa, hemos aprendido a llevar a la pr谩ctica en la vida real nuestros conocimientos te贸ricos, y hemos sido capaces de pagar a nuestrxs socixs salarios decentes durante casi un a帽o y medio. Sin embargo, este tipo de historias son a menudo objeto de distorsiones para hacerlas m谩s impactantes: se ocultan los lados negativos que tiene crear una empresa en un intento de crear un culto de seguidorxs en torno a la marca en cuesti贸n; y esto, me temo, puede tener consecuencias peligrosas para empresarixs emergentes. La realidad es que, en marzo de 2021, la demanda cay贸 en picado una vez que las restricciones desaparecieron y, adem谩s, eso sucedi贸 justo en temporada veraniega, cuando el ciclo anual de reparto suele tener su punto m谩s bajo. A menudo nos hemos visto con m谩s p茅rdidas que beneficios y el n煤cleo de trabajadorxs fundadorxs hemos hecho jornadas que se saldr铆an de la legalidad si un jefe intentara impon茅rselas a alguien.

Dicho esto, hemos avanzado a帽os luz desde nuestra posici贸n inicial en marzo de 2020. Somos ahora un equipo organizado de repartidorxs en bicicleta profesionales que autogestionan su trabajo. Hemos creado sistemas para repartirnos el trabajo de administraci贸n y estamos poniendo en com煤n dichos sistemas con otras cooperativas en la federaci贸n. Al mismo tiempo, sin la ayuda de CoopCycle hace tiempo que habr铆amos fracasado. Sin una plataforma sobre la cual crecer, seguramente nos habr铆amos quedado en una min煤scula cooperativa de log铆stica que mueve cajas por la ciudad sin que apenas nadie se entere y con escaso impacto pol铆tico.

Somos uno de los numerosos ejemplos de c贸mo la tecnolog铆a de plataformas, cuando se organiza a modo de federaci贸n y en las manos de lxs trabajadorxs, puede convertirse en una herramienta de cambio positivo con implicaciones pol铆ticas, econ贸micas y sociales. No solo es una alternativa a Glovo y Deliveroo, sino tambi茅n a cada sector explotado que sufre de desigualdad y de una f茅rrea jerarqu铆a.




Fuente: Eltopo.org