March 29, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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por Michael Lebowitz

30 de diciembre de 2020

La pol铆tica fiscal ha cambiado a velocidad de la luz, acelerando al inicio de la recesi贸n relacionada con el Coronavirus. Para facilitar el atrac贸n de pr茅stamos, la Reserva Federal (Fed) tom贸 medidas monetarias sin precedentes. En 2020, el d茅ficit fiscal (noviembre de 2019-octubre de 2020) aument贸 en 3,1 billones de d贸lares, cantidad equivalente al aumento de 3,2 billones de d贸lares del balance de la Fed. 

La Fed est谩 financiando indirectamente al gobierno, pero 驴est谩n imprimiendo dinero? T茅cnicamente no lo est谩n haciendo. Sin embargo, se est谩n acercando poco a poco a ello, a trav茅s de varios programas de financiaci贸n en coordinaci贸n con el Departamento del Tesoro. 驴Imprimir谩 la Fed alguna vez dinero? En nuestra opini贸n, es cada vez m谩s probable, a medida que los requisitos para pagar los intereses y el principal de la deuda existente, m谩s la deuda nueva, superen con creces lo que est谩 produciendo la econom铆a.

Dado el desajuste cada vez m谩s grave entre la deuda y la actividad econ贸mica, creemos que es 煤til volver a contar una historia sobre la que escribimos en 2015. Este art铆culo es m谩s que una lecci贸n de historia. Ilustra efectivamente el camino por el que actualmente viajan Estados Unidos y muchas otras naciones. Esta historia no es un pron贸stico, sino un simple recordatorio de lo que sucedi贸 repetidamente en el pasado.  Mientras lee, observe los argumentos que usaron los pol铆ticos franceses para persuadir a la oposici贸n para que justifique la impresi贸n de dinero. Tenga en cuenta las similitudes de esos argumentos con los que utilizan hoy d铆a los banqueros centrales, los defensores de la teor铆a monetaria moderna y los economistas neokeynesianos. Entonces, como ahora, la pol铆tica monetaria se vendecomo una cura para los males econ贸micos. Como se nos recuerda ahora de manera constante, las acciones monetarias masivas tienen consecuencias manejables, y se atribuye el fracaso a no actuar con la suficiente valent铆a.

Nuestro agradecimiento al fallecido Andrew D. White, en cuyo trabajo confiamos en gran medida. El exquisito relato de Francia entre los a帽os 1780 y 1790 estaba bien documentado en su art铆culo titulado 鈥淔iat Money Inflation in France鈥 (Inflaci贸n del dinero fiduciario en Francia) publicado en 1896. Todas las citas no atribuidas se tomaron de su texto.

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ANTES DE QUE SE PUSIERAN EN MARCHA LAS IMPRENTAS

Durante la d茅cada de 1700, Francia acumul贸 importantes deudas bajo los reinados del rey Luis XV y el rey Luis XVI. La combinaci贸n de guerras, el importante apoyo financiero a los Estados Unidos en su Guerra de la Independencia y el generoso gasto p煤blico fueron los factores clave del d茅ficit. Durante la 煤ltima parte del siglo, se promulgaron numerosas reformas financieras para contener el problema, pero ninguna tuvo 茅xito. En algunas ocasiones, los pol铆ticos que apoyaban la austeridad fiscal dimitieron o fueron despedidos porque no era popular apretarse el cintur贸n, y el Rey ciertamente no quer铆a tener que hacer frente a una revoluci贸n. Por ejemplo, en 1776, el reci茅n nombrado ministro de Finanzas, Jacques Necker, cre铆a que Francia estaba mucho mejor recibiendo grandes pr茅stamos de otros pa铆ses en lugar de aumentando los impuestos, como hab铆a defendido hacer su reci茅n despedido predecesor. Finalmente, Necker fue reemplazado siete a帽os m谩s tarde, cuando se descubri贸 que Francia estaba fuertemente endeudada, ten铆a d茅ficits insostenibles y carec铆a de medios para pagarla.

Evoluci贸n del % de deuda de los ingresos del reino de Francia en el siglo XVIII

A fines de la d茅cada de 1780, la gravedad del d茅ficit fiscal de Francia se estaba volviendo severa. Las preocupaciones generalizadas ayudaron a la Asamblea General a introducir recortes de gastos y aumentos de impuestos. Fueron algo efectivos, pero el d茅ficit disminuy贸 muy lentamente. Sin embargo, el problema era que los ciudadanos estaban cansados 鈥嬧媎el estancamiento econ贸mico fruto de apretarse el cintur贸n. La medicina de la austeridad estaba funcionando, pero los l铆deres no tuvieron la paciencia para gobernar una econom铆a estancada por mucho m谩s tiempo. La siguiente cita de White resume bien la situaci贸n:

鈥淪in duda, las medidas de estadista, la vigilancia cuidadosa y la administraci贸n sabia habr铆an dado lugar al retorno de la confianza, la reaparici贸n del dinero y la reanudaci贸n de los negocios; pero esto implicaba paciencia y abnegaci贸n y, hasta ahora en la historia de la humanidad, estos son los productos m谩s raros de la sabidur铆a pol铆tica. Pocas naciones han podido ejercer estas virtudes, y Francia no era entonces una de ellas鈥.

Gastos e ingresos del reino de Francia en 1788

En 1789, los plebeyos, los pol铆ticos y la realeza expresaron continuamente su impaciencia con la debilidad de la econom铆a. Esto llev贸 a la idea de que imprimir dinero podr铆a reactivarla. La idea se hizo popular y fue ampliamente discutida en reuniones p煤blicas, clubes informales e incluso en la Asamblea Nacional. A principios de 1790, las discusiones detalladas dentro de la Asamblea sobre la impresi贸n de dinero se hicieron m谩s frecuentes. En unos pocos meses, la charla y el rumor de imprimir dinero se convirtieron en un plan. La propuesta que evolucion贸 r谩pidamente fue confiscar tierras de la iglesia, que representaban m谩s de una cuarta parte de la superficie cultivada de Francia, para 鈥渞espaldar鈥 los Assignats reci茅n impresos (la palabra assignat se deriva de la palabra latina assignatum – algo designado o asignado). Esta fue una clara desviaci贸n del Livre respaldado en plata y oro, la moneda de Francia en ese momento.

Tierra en manos de la Iglesia que fue confiscada en 1789 (Fuente)

El debate de la Asamblea fue animado, con sonidos argumentos por parte de ambos lados. Aquellos en contra dec铆an que la impresi贸n de dinero fiduciario hab铆a fracasado estrepitosamente muchas veces en el pasado. De hecho, la experiencia francesa con la crisis de la burbuja de Mississippi de 1720 fue el resultado de la emisi贸n excesiva de papel moneda. Esa crisis provoc贸, en palabras de White, 鈥渓a cat谩strofe m谩s espantosa que Francia hab铆a experimentado entonces鈥. La historia estaba del lado de los que se opon铆an al nuevo plan.

Las dimensiones de la burbuja de Mississippi (AZUL), comparada con la actual del Bitcoin (ROJO)

Los partidarios de imprimir dinero miraban m谩s all谩 de la historia y cre铆an que esta vez ser铆a diferente. Cre铆an que la cantidad de dinero impreso pod铆a controlarse y, en 煤ltima instancia, podr铆a retirarse si era necesario. Tambi茅n se argument贸 que el nuevo dinero animar铆a a la gente a gastar, y la actividad econ贸mica seguramente se recuperar铆a. Otro argumento muy popular era que Francia se beneficiar铆a vendiendo las tierras confiscadas a la poblaci贸n, y estos fondos ayudar铆an a pagar sus deudas. Adem谩s, la propiedad de la tierra por parte de las masas fortalecer铆a el patriotismo franc茅s.

Los partidarios de la imprenta ganaron el debate. Como hemos visto muchas veces antes y despu茅s de este evento, la esperanza y la codicia prevalecieron sobre la l贸gica, el sentido com煤n y, lo m谩s importante, la historia. Seg煤n White: 鈥淧ero la corriente de opini贸n favorable al papel moneda se hab铆a vuelto irresistible. Se insisti贸 constantemente, y con una gran demostraci贸n de fuerza, que si alguna naci贸n pod铆a emitirlo con seguridad, esa naci贸n era Francia; que estaba completamente advertida por su dura experiencia con John Law; que ahora era un gobierno constitucional, controlado por un pueblo ilustrado y patriota, y no, como en los tiempos de las antiguas emisiones de papel moneda, una monarqu铆a absoluta controlada por pol铆ticos y aventureros; que fue capaz de asegurar cada libra de su papel moneda mediante una hipoteca virtual sobre un dominio territorial mucho mayor en valor que toda la emisi贸n; que, con hombres como Bailly, Mirabeau y Necker a la cabeza, no podr铆a cometer los errores financieros y los cr铆menes que Francia hab铆a sufrido bajo John Law, el regente duque de Orleans y el cardenal Dubois”. 隆Esta vez fue diferente en sus mentes colectivas!

John Law, el escoc茅s que inici贸 la emisi贸n de papel moneda a comienzos del siglo XVIII, que dio lugar al hundimiento de su valor. y provoc贸 una crisis financiera

ABRIL 1790

Se aprob贸 el decreto final y se emitieron 400 millones de Assignats, cuyo valor estaba respaldado por las propiedades eclesi谩sticas confiscadas. Los billetes se pusieron r谩pidamente en circulaci贸n y se 鈥済rabaron con el mejor estilo art铆stico鈥, como se muestra a continuaci贸n:

Assignat de abril de 1790

Como era de imaginar, la Iglesia conden贸 la acci贸n, pero la gran mayor铆a de los franceses estaban a favor. La prensa y los miembros de la Asamblea Nacional ensalzaron las virtudes de este nuevo dinero. Hablaron y escribieron sobre la prosperidad futura y el fin de la opresi贸n econ贸mica. Pensaron que hab铆an encontrado una cura para sus males econ贸micos.

Tras la emisi贸n del nuevo dinero, la actividad econ贸mica se recuper贸 casi de inmediato. Como era de esperar, el dinero permiti贸 tambi茅n pagar una parte de la deuda nacional. Se expandieron la confianza y el comercio. El verano de 1790 result贸 ser una 茅poca de auge econ贸mico para Francia.

OTO脩O DE 1790

Los buenos tiempos fueron limitados. En octubre, la actividad econ贸mica estaba nuevamente en declive, y con ella vino una nueva llamada a imprimir m谩s dinero. Seg煤n White, 鈥淒e manera inmediata y natural el viejo remedio volvi贸 a la mente de los hombres. En todo el pa铆s comenz贸 un clamor en favor de otra edici贸n de papel moneda鈥.  Las deliberaciones sobre la impresi贸n de dinero se reavivaron con muchos de los mismos argumentos en ambos lados del debate. Un nuevo argumento para los partidarios de la impresi贸n de dinero era simplemente que los 400 millones de Assignats originales no eran suficientes.

Si bien quienes favorec铆an la impresi贸n de dinero reconoc铆an los peligros de sus acciones, tambi茅n los despreciaban al mismo tiempo. Estos miembros de la Asamblea Nacional cre铆an que si un poco de medicamento parec铆a funcionar sin efectos secundarios, 驴por qu茅 no tomar m谩s? Esta vez, el debate fue m谩s f谩cil para el sector favorable a la impresi贸n de papel moneda. Cabe destacar un anciano estadista muy respetado de la Asamblea y un h茅roe nacional llamado Gabriel Riqueti, conde de Mirabeau (Mirabeau). Durante la primera ronda de debates, Mirabeau se opuso firmemente a la emisi贸n de la nueva moneda. De hecho, dijo lo siguiente sobre el papel moneda: 鈥(es) un vivero de tiran铆a, corrupci贸n y enga帽o; un verdadero libertinaje de autoridad delirante鈥. Incluso calific贸 a la emisi贸n de dinero de 鈥減r茅stamo a un atracador a mano armada”.

Honor茅 Gabriel Riqueti, conte de Mirabeau

Si bien Mirabeau entendi贸 claramente los efectos de imprimir dinero, pronto se dej贸 llevar por los argumentos en pos de una econom铆a m谩s fuerte. Tambi茅n apreci贸 los beneficios de formar una gran clase de terratenientes por primera vez. Mirabeau cambi贸 su opini贸n y se uni贸 a las filas de aquellos que creen que Francia podr铆a controlar los efectos secundarios inflacionarios. Ahora defendi贸 un n煤mero m谩s de Assignats. Como medida de precauci贸n, insisti贸 en que tan pronto como el papel se volviera abundante, las leyes de autogobierno de la econom铆a garantizar铆an que el dinero fuera retirado. Mirabeau lleg贸 a recomendar que la nueva cantidad de dinero impreso deber铆a ser suficiente para pagar la deuda total de Francia: 隆2.400 millones!

Los detractores advirtieron sobre los males de la segunda impresi贸n propuesta. Cabe destacar Necker. Recordemos que hab铆a sido parcialmente responsable de la acumulaci贸n de deuda que condujo a los problemas de Francia. Necker “predijo terribles males” y ofreci贸 otros medios para lograr el crecimiento econ贸mico. Sus opiniones no eran populares y Necker fue “despreciado como un hombre del pasado” por la Asamblea y finalmente abandon贸 Francia para siempre. Un folleto influyente, escrito por Du Pont de Nemours, fue popular entre los contrarios a la emisi贸n de papel moneda y fue le铆do en la Asamblea. Dec铆a que al duplicar la oferta monetaria “simplemente aumentan los precios, se alteran los valores, se alarma al capital, disminuyen las empresas leg铆timas y, por lo tanto, disminuyen la demanda tanto de productos como de mano de obra. Las 煤nicas personas a las que puede ayudar son los ricos que tienen grandes deudas que pagar”.

Jacques Necker

Los argumentos de Neckar y Du Pont de Nemours cayeron en o铆dos sordos. Los partidarios refutaron con comentarios que imprimir m谩s dinero era 鈥渆l 煤nico medio para asegurar felicidad, gloria y libertad a la naci贸n francesa鈥. Llevaron el debate anterior un paso m谩s all谩 y ahora teorizaron que los Livres de oro y plata (la moneda en circulaci贸n hecha de metales preciosos, AyR) ser铆an indeseables ya que los Assignats ser铆a la 煤nica moneda que la gente exigir铆a.

En el 29 de septiembre de 1790, se aprob贸 un proyecto de ley que autorizaba la emisi贸n de 800 millones de Assignats. El proyecto de ley tambi茅n decret贸 que cuando los Assignats fueran reembolsados 鈥嬧媋l gobierno por la tierra, deb铆an ser quemados. Esta medida adicional se pens贸 como una forma de garantizar que el dinero reci茅n impreso no fuera inflacionario.

Assignat de septiembre de 1790

White comenta: 鈥淔rancia estaba ahora totalmente comprometida con una pol铆tica de inflaci贸n; y, si hab铆a habido alguna duda al respecto antes, todas las dudas se eliminaron鈥, y continua discutiendo lo 鈥渆xtremadamente dif铆cil que es detener a una naci贸n una vez que se encuentra en plena marea con una moneda que se deprecia”.

Resulta que el dinero devuelto al gobierno no se quem贸, sino que se volvi贸 a emitir en denominaciones m谩s peque帽as. En un corto per铆odo, se pagaron 160 millones al gobierno por tierras y se reemitieron 鈥渃on la excusa de la necesidad”.

JUNIO 鈥嬧1791

Nueve meses despu茅s de la segunda emisi贸n de 800 millones de Assignats y tras otro ciclo de buena actividad econ贸mica seguido de una mala, creci贸 la presi贸n para imprimir m谩s dinero. Con poca fanfarria o debate, se emiti贸 una nueva emisi贸n de 600 millones. Con 茅l, una vez m谩s llegaron 鈥減romesas solemnes de mantener baja la cantidad en circulaci贸n”.

Assignat del 17 de junio de 1791

Como las dos anteriores, esta experiencia fue seguida por un breve per铆odo de optimismo que r谩pidamente se desvaneci贸. Con cada sucesiva impresi贸n ven铆a la depreciaci贸n de la moneda y una subida de precios. A pesar de las creencias de los partidarios de la impresi贸n, se estaba produciendo un acaparamiento de monedas con respaldo de oro y plata. Los franceses ve铆an c贸mo su papel moneda perd铆a valor y se interesaban m谩s en preservar su riqueza. Las monedas ten铆an un suministro limitado, mientras que el papel moneda se imprim铆a con una frecuencia cada vez mayor. En sus mentes, el oro y la plata ofrec铆an la estabilidad que el papel moneda estaba perdiendo r谩pidamente.

鈥淓mpez贸 a aparecer otro hecho problem谩tico. Aunque el papel moneda hab铆a aumentado en cantidad, la prosperidad hab铆a disminuido constantemente. A pesar de todos los problemas de papel, la actividad comercial se volvi贸 cada vez m谩s espasm贸dica. La empresa se enfri贸 y el negocio se estanc贸 cada vez m谩s”.

Evoluci贸n del aumento descontrolado de la impresi贸n de papel moneda entre 1790 y 1795

Con cada nueva emisi贸n vino un mayor comercio y una econom铆a m谩s robusta. El problema era que la actividad no se basaba en nada m谩s que en dinero nuevo. Como tal, ten铆a muy poco poder de permanencia y los beneficios positivos se erosionaban r谩pidamente. Las empresas estaban atadas. Les era dif铆cil tomar decisiones por temor a que la moneda siguiera perdiendo valor. Los precios siguieron subiendo. La especulaci贸n y el acaparamiento se estaban convirtiendo en los principales motores de la econom铆a. 鈥淓l comercio estaba muerto; las apuestas ocuparon su lugar鈥. Con precios m谩s altos, los empleados fueron despedidos debido a que los comerciantes luchaban por cubrir el aumento de los costes.

Los 煤nicos que se beneficiaron de verdad fueron los fabricantes que produc铆an bienes para pa铆ses extranjeros y los corredores de bolsa. El r谩pido declive del valor de su moneda atrajo pedidos de otros pa铆ses que ahora pod铆an comprar productos franceses a muy bajo precio. Las empresas y consumidores que depend铆an de bienes importados sufrieron por el aumento de los precios. Con el aumento de la oferta monetaria y la incertidumbre econ贸mica, los 鈥渕otivos ordinarios para ahorrar y cuidar disminuyeron鈥. La especulaci贸n aument贸 significativamente. Mientras que algunos inversores en acciones en las regiones urbanas estaban explotando la situaci贸n, el coste recay贸 en el trabajador. La inflaci贸n, el debilitamiento de la moneda y la falta de empleo perjudicaron a la gran mayor铆a de los franceses.

Las condiciones econ贸micas tambi茅n provocaron m谩s delitos y un aumento de los casos de soborno de funcionarios gubernamentales. White describi贸 las condiciones como 鈥渓a decadencia de un verdadero sentido de orgullo nacional”.

DICIEMBRE 1791

Se orden贸 la impresi贸n de un nuevo n煤mero de 300 millones de Assignats m谩s. Con ese decreto tambi茅n se orden贸 eliminar un l铆mite que se hab铆a impuesto anteriormente al monto total del papel moneda a imprimir. En ese momento se estima que el valor de su moneda se redujo a la mitad y la inflaci贸n estaba desenfrenada.

La p茅rdida de valor de los Assignats entre 1789 y 1796

ABRIL-JULIO DE 1792

Se imprimieron otros 600 millones de Assignats. Las impresoras continuaron trabajando y, despu茅s de algunas impresiones m谩s, se estim贸 que exist铆an un total de 3.500 millones de Assignats. Las emisiones continuaron hasta 1792 y 1793.

鈥淟as consecuencias de este exceso de emisi贸n de papel moneda comenzaron a hacerse dolorosamente evidentes para la gente en general. Los art铆culos de consumo com煤n se volvieron enormemente caros y los precios sub铆an constantemente. Los oradores en la Asamblea Legislativa, clubes, reuniones locales y en otros lugares ahora se esforzaban por iluminar a la gente echando la culpa de esta situaci贸n a cualquier cosa menos el motivo verdadero. Clamaban contra la corrupci贸n ministerial, la falta de patriotismo entre los moderados, las intrigas de los nobles emigrantes, la dureza de coraz贸n de los ricos, el esp铆ritu monopolizador de los comerciantes, la perversidad de los tenderos, todos y cada uno de estas eran las causas de las dificultades”.

La hiperinflaci贸n a finales del siglo XVII en Francia, durante la Revoluci贸n Francesa

REVOLUCI脫N FRANCESA

A lo largo de 1792 y 1793, las turbas populares exigieron productos de primera necesidad como pan, az煤car y caf茅. Las manifestaciones pac铆ficas se volvieron violentas y el saqueo de las tiendas se hizo habitual. Hab铆a nacido la Revoluci贸n Francesa.

La impresi贸n de dinero no fue la 煤nica causa de la revoluci贸n, pero ciertamente ayud贸 a encender la mecha. Para ser justos, el pueblo franc茅s exig铆a las mismas libertades por las que hab铆a ayudado a EEUU a luchar. La idea de una monarqu铆a se estaba desvaneciendo y los que apoyaban los principios democr谩ticos lideraban el enfrentamiento. Visto en retrospectiva, la impresi贸n de dinero fue un 煤ltimo esfuerzo para crear prosperidad y mantener a raya a la Revoluci贸n. La pobreza y la desesperaci贸n se extendieron por Francia. La desnutrici贸n y el hambre debido a la p茅rdida de empleo y la inflaci贸n alimentaron la Revoluci贸n. En 1792 se proclam贸 una rep煤blica y, al a帽o siguiente, el rey Luis XVI fue enviado a la guillotina.

CONCLUSI脫N

La historia que se cuenta en este art铆culo se hace eco de la de otras naciones antes y despu茅s. El lenguaje, las promesas y, en 煤ltima instancia, las excusas utilizadas por los pol铆ticos son un estribillo familiar. No hay nada nuevo con la impresi贸n de dinero o la “flexibilizaci贸n cuantitativa”, como lo llaman los banqueros centrales de hoy en d铆a. A pesar de que han pasado m谩s de 200 a帽os y ha tenido lugar un desarrollo sustancial a nivel mundial, plus 莽a change (cuanto m谩s cambia, m谩s es lo mismo)…




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com