April 4, 2021
De parte de Indymedia Argentina
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Hacia 1975 nos sorprendi贸 el incremento de la pobreza y de la indigencia, tanto la pobreza por ingresos, como la estructural o de las necesidades b谩sicas insatisfechas (NBI). La primera se mide regularmente y m谩s all谩 de cambios en la metodolog铆a o sospechas de escamoteo de informaci贸n en alg煤n periodo, el fen贸meno ha sido relevante en el 煤ltimo medio siglo, agravado en el presente[1]. La segunda surge de los Censos de poblaci贸n y va m谩s all谩 de los ingresos mensuales y remiten a condiciones de vida y de vivienda, entre otros. Uno y otro de los indicadores dan cuenta del deterioro de las condiciones de vida en una parte importante de la poblaci贸n de un pa铆s considerado rico por su potencial, e incluso en su real capacidad de generar riqueza. Los datos actuales confirman el problema de la pobreza como fen贸meno estructural, de largo aliento y de no f谩cil resoluci贸n si no median cambios profundos en la organizaci贸n econ贸mica de la sociedad. Hasta entonces, los datos estad铆sticos sobre pobreza o problemas de empleo no ofrec铆an relevancia en las consideraciones m谩s generales sobre la evoluci贸n econ贸mica, aun existiendo pobreza. Todo indicador negativo parec铆a encontrar soluci贸n en las pol铆ticas de industrializaci贸n gestadas desde comienzos del Siglo XX, entre 1910 y 1974/5. Es una constante reiterada de esos tiempos bajo gobiernos constitucionales e incluso dictaduras.

El desarrollismo ser谩 una constante, con los matices y 茅nfasis en cada momento, ya que no es lo mismo la gesti贸n del ciclo industrializador bajo reg铆menes constitucionales que en dictatoriales. Estos 煤ltimos intentaron restaurar el poder conservador y una l贸gica de subordinaci贸n al modelo definido desde la gran propiedad terrateniente. No tuvieron 茅xito por las resistencias populares y una l贸gica mundial asociada a la extensi贸n del proyecto mundial de expansi贸n de la industrializaci贸n. El agotamiento y transformaci贸n global de ese 鈥渕odelo鈥 opera a mediados de los 70. Pretendemos apuntar a que el horizonte de la pobreza y los problemas de empleo emergieron como fen贸meno visible para la consideraci贸n p煤blica en el 煤ltimo cuarto del siglo XX. Ser谩 desde entonces un tiempo de desindustrializaci贸n relativa, asociado a una subordinaci贸n a l贸gicas globales por la mundializaci贸n, definida por las cadenas de valor que perforan los l铆mites de las fronteras nacionales. La transnacionalizaci贸n del capital converge con el fin de la extensi贸n de la industrializaci贸n gestada en tiempos del desarrollismo capitalista.

驴Es diferente en el mundo?

La gran expansi贸n fabril en China desde fines de los a帽os 70 del siglo pasado tuvo impacto en la mejora de los ingresos del pa铆s m谩s poblado del mundo, contribuyendo a bajar los indicadores de pobreza en el 谩mbito mundial. Si se excluye a China, los indicadores no son tan favorables. Es m谩s, con la pandemia creci贸 la pobreza, los problemas de empleo y se revirtieron las tendencias globales a la disminuci贸n del fen贸meno de la pobreza en todo el mundo. Lo interesante es que en simultaneo a la mejora relativa de los indicadores de pobreza, la relaci贸n de desigualdad entre riqueza y pobreza se extendi贸 desde el inicio del modo de producci贸n capitalista hasta el presente. En rigor, la concentraci贸n del capital y sus mecanismos de acumulaci贸n definen la desigualdad, por lo que en esta tercera d茅cada del siglo XXI nos encontramos con crecimiento de la pobreza y de la desigualdad entre ricos y pobres.

Se帽ala recientemente la titular del FMI que:

鈥淓l futuro econ贸mico es muy diverso. No todos los pa铆ses ni todas las personas tienen ya acceso a las vacunas. Son demasiados los que siguen enfrentando la p茅rdida de puestos de trabajo y el aumento de la pobreza. Son demasiados los pa铆ses que se est谩n quedando atr谩s.鈥漑2]

Las palabras de Georgieva remiten al rebote de la econom铆a mundial para este 2021, pero 鈥渄iverso鈥, sostiene, ya que los motores son China y EEUU, no necesariamente todos los pa铆ses capitalistas desarrollados y menos los emergentes o los empobrecidos y con mayor poblaci贸n vulnerable por las condiciones de funcionamiento de la econom铆a capitalista contempor谩nea.

De hecho, el fen贸meno de la pobreza est谩 en el origen mismo del orden capitalista, ya que la novedad en la investigaci贸n sobre la 鈥渞iqueza de las naciones鈥, t铆tulo de la obra fundaci贸n de la Econom铆a Pol铆tica cl谩sica, remite a la sistematizaci贸n de la disciplina cient铆fica del orden capitalista. Claro que la riqueza inglesa estudiada por Smith hacia 1776, en tanto novedad, inclu铆a a la pobreza como la 鈥渘orma鈥 de la vida, incluso en el territorio de expansi贸n de las nuevas relaciones sociales capitalistas. El crecimiento de la riqueza no impide el de la desigualdad, tema esencial de los recientes estudios del franc茅s Piketty u otros informes sobre el tema. Por eso, el problema es el orden capitalista, que ya no puede disimular los l铆mites relativos del enriquecimiento y de la pauperizaci贸n por la extensi贸n de las relaciones capitalistas a todo el territorio mundial.

La tendencia decreciente de la productividad del trabajo impuso los cambios del 煤ltimo tiempo, los que promueven el privilegio a la renta como forma de apropiaci贸n del plusvalor, sea la renta del suelo, la petrolera, o la financiera, todas subsidiarias de la propiedad privada concentrada del capital, la explotaci贸n de la fuerza de trabajo y el saqueo de los bienes comunes. El resultado es la extensi贸n de la pobreza y la desigualdad.

M谩s de cuatro d茅cadas de liberalizaci贸n

Por eso es que ahora es visible la cruda realidad de la pobreza en la Argentina, como fen贸meno relativamente nuevo.

El pa铆s capitalista insertado en la econom铆a mundial desde 1880 se presentaba como una potencia en expansi贸n, con crecimiento de su poblaci贸n, especialmente la trabajadora, inmigraci贸n mediante, incorporando todos los atributos de la innovaci贸n tecnol贸gica provista por el capital externo, y en el saber hacer de una clase obrera educada en pa铆ses con mayor desarrollo relativo.

La pobreza 鈥減arec铆a鈥 importada, pero el capitalismo local otorgaba oportunidad a los 鈥減obres extranjeros鈥 para la superaci贸n de su condici贸n, incluso, el hecho de que muchos trabajadores y trabajadoras pudieron 鈥渁scender鈥 en la escala social como peque帽os empresarios, algunos de los cuales pudieron crecer, acumular y transformarse en parte de quienes disputan integrarse en la c煤pula empresarial.

De ah铆 la ilusi贸n del 鈥渃apitalismo nacional鈥 como aspiraci贸n de proyecto pol铆tico para el pa铆s burgu茅s. Una concepci贸n imposible derivada de la tendencia a la universalidad del r茅gimen capitalista, transnacionalizaci贸n mediante. La ilusi贸n desarrollista se estrell贸 hacia 1975-76 y con ella el destino de industrializaci贸n, inserci贸n laboral masiva y ascenso social por ingresos. La novedad fue el desempleo, el subempleo, la precariedad laboral, la pobreza y la indigencia. Es lo que nos devuelve el INDEC para fines del 2020 con 42% de pobreza, 10,5% de indigencia y el lacerante dato del 57.7% de menores de 14 a帽os bajo la pobreza. Esto es hipoteca para el futuro, un no destino de la sociedad empobrecida, mayoritaria.

Fue grave el dato de la pobreza en la grave situaci贸n del 89/90, que m谩s all谩 de los estallidos sociales desembocaron en la 鈥渃onvertibilidad鈥 de hace 30 a帽os (abril del 91) y su l贸gica de liberalizaci贸n (privatizaciones, apertura econ贸mica, etc.). Ah铆 se consolid贸 una tendencia hist贸rica que define el pico de crecimiento de la pobreza argentina en torno al 57% de la poblaci贸n, que deriv贸 en la pueblada del 2001 y la cr铆tica a las pol铆ticas hegem贸nicas de liberalizaci贸n.

Los datos del presente est谩n entre los del 89 y los del 2001, superando a aquellos y no alcanzando aun el pico de hace dos d茅cadas. La preocupaci贸n es que los datos de pobreza del presente evolucionen manteniendo las fronteras de estos elevados valores. Por ello, en la coyuntura nos animamos a sustentar la necesidad de cambiar profundamente la pol铆tica econ贸mica para incidir en la forma de producir y consumir y de ese modo, que se resuelva el problema estructural de una pobreza que ya no puede atacarse con 鈥渄esarrollismos鈥, una estrategia fuera de 茅poca. Una estrategia para eta 茅poca supone confrontar con el poder y su base material instalada en la propiedad privada de los principales medios de producci贸n.

Buenos Aires, 3 de abril de 2021

[1] INDEC. Informe sobre 鈥淐ondiciones de vida., Incidencia de la pobreza y la indigencia en 31 aglomerados urbanos鈥. Segundo semestre de 2020, en: https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/eph_pobreza_02_2082FA92E916.pdf
[2] Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI. Washington, DC, 30 de marzo de 2021, en: https://www.imf.org/es/News/Articles/2021/03/25/sp033021-SMs2021-Curtain-Raiser




Fuente: Argentina.indymedia.org