July 10, 2021
De parte de Terraindomite
299 puntos de vista


El Foro Econ贸mico Mundial promueve la 鈥淐oalici贸n Global para la Seguridad Digital鈥. (Global Coalition for Digital Safety). A medida que la eficacia y los peligros para la salud de las vacunas contra el SARS-COV2 en fase experimental se discuten cada vez m谩s en las redes sociales de todo el mundo, el Foro de Davos pasa a la ofensiva en un intento de coordinar la censura de los gobiernos y las grandes plataformas tecnol贸gicas. Este endurecimiento es, por supuesto, una se帽al de p谩nico, pero, dada la dispersi贸n de las fuerzas de la libertad, tambi茅n podr铆a significar el advenimiento de un mundo en el que tengamos que elegir entre el neofascismo al estilo de Davos y el neomao铆smo de la China continental.

驴Qu茅 es lo que hay de com煤n entre  Anna Bergstr枚m, directora general de  Netclean, Dame Melanie Dawes, directora ejecutiva de Ofcom, Iain Drennan, director ejecutivo de la WeProtect Global AllianceMykhailo Fedorov, Viceprimer ministro de Ucrania, Julie Inman Grant, comisaria australiana de seguridad digital, Courtney Gregoire, directora de seguridad digital de microsoft, Tan Kiat How, ministro de Comunicaciones, Informaci贸n y Desarrollo Nacional de Singapur, Maggie Louie, Fundadora y Directora General de Otto, Victoria Nash, Profesora Asociada y directora del Oxford Internet Institute, Susan Ness, Miembro Distinguido del German Marshall Fund de Estados Unidos, Zunaid Ahmed Palak, Ministro de Tecnolog铆a de la Informaci贸n y la Comunicaci贸n de Bangladesh,  Charlotte Petri Gornitzka, directora de asociaciones de UNICEF, Johnny G. Plate, Ministro de Comunicaci贸n e Informaci贸n de la Rep煤blica de Indonesia, Chris Priebe, fundador y director general de Two Hat Security, Joanna Rubinstein, ex presidenta de la Fundaci贸n Mundial de la Infancia,?  Son los coordinadores -y la cara agradable y pol铆ticamente correcta- de una Coalici贸n Mundial para la Seguridad Digital creada por el Foro Econ贸mico Mundial (FEM).

El infierno est谩 pavimentado con buenas intenciones

En el sitio web del FEM, leemos estas l铆neas, firmadas por Courtney Gregoire:

鈥淟a tecnolog铆a ofrece herramientas para aprender, jugar, conectarse y contribuir a resolver algunos de los mayores retos del mundo. Pero las amenazas a la seguridad digital son muchas. Con el Foro Econ贸mico Mundial en una posici贸n 煤nica para acelerar la colaboraci贸n p煤blico-privada necesaria para avanzar en la seguridad digital a nivel mundial, Microsoft espera participar y contribuir al desarrollo de soluciones de toda la sociedad para este problema de  la sociedad en su conjunto.鈥

Estos t茅rminos no vinculantes oculta, de hecho, un deseo de control global de la informaci贸n, como lo expresa  el Foro Econ贸mico Mundial sobre las vacunas COVID 19. Leamos, por ejemplo, este extracto de otro art铆culo publicado en el sitio web del FEM:

鈥淯no de los principales retos de la seguridad en l铆nea es la proliferaci贸n de la desinformaci贸n en materia de salud, sobre todo en relaci贸n con las vacunas. Las investigaciones han demostrado que un peque帽o n煤mero de personas influyentes son responsables de la mayor铆a de los contenidos antivacunas en las plataformas sociales. Este contenido parece llegar a una amplia audiencia. Por ejemplo, un estudio del King鈥檚 College de Londres descubri贸 que una de cada tres personas en el Reino Unido (34%) dice haber visto o escuchado mensajes que desaconsejan al p煤blico vacunarse contra el coronavirus. El impacto de estos mensajes en el mundo real es cada vez m谩s claro.

La investigaci贸n tambi茅n ha demostrado que la exposici贸n a la desinformaci贸n se asocia con una menor intenci贸n de vacunarse. De hecho, las informaciones err贸neas basadas en la ciencia est谩n m谩s fuertemente asociadas a una disminuci贸n de la intenci贸n de vacunar. Un estudio reciente llevado a cabo por la Unidad de Investigaci贸n del Comportamiento del Instituto de Investigaci贸n Econ贸mica y Social (ESRI) descubri贸 que las personas que son menos propensas a seguir la cobertura de los medios de comunicaci贸n sobre COVID-19 son m谩s propensas a ser reacias a vacunarse. A la vista de estos resultados, est谩 claro que el ecosistema de los medios de comunicaci贸n tiene un importante papel que desempe帽ar para combatir la desinformaci贸n y llegar al p煤blico con el fin de mejorar los conocimientos sobre la vacuna.鈥

鈥淟a 茅lite global鈥 se ha convertido en la principal fuente de teor铆as conspirativas

En la p谩gina web del Foro Econ贸mico Mundial tambi茅n se hace referencia a un estudio del Center for Countering Digital Hate, en el que se afirma que las cr铆ticas a las vacunas desarrolladas contra COVID 19 son obra de no m谩s de una docena de influencers en las redes sociales:

鈥淪贸lo 12 personas est谩n detr谩s de casi dos tercios de los contenidos antivacunas que circulan por las plataformas de las redes sociales. Este nuevo an谩lisis de los contenidos publicados o compartidos en las redes sociales m谩s de 812.000 veces entre febrero y marzo revela c贸mo un peque帽o grupo de decididos antivacunas es responsable de una oleada de desinformaci贸n, y muestra c贸mo las plataformas pueden remediar esro haciendo cumplir sus normas.鈥

隆Dif铆cilmente se puede imaginar una teor铆a de la conspiraci贸n m谩s descarada! Como si no hubiera miles de terapeutas en todo el mundo que rechazan la vacunaci贸n, incluso m茅dicos cuyo juramento hipocr谩tico les lleva a recomendar precauci贸n ante las vacunas experimentales. Incluso muchas veces hasta la ley est谩 del lado de los que dicen que ninguna vacunaci贸n obligatoria  es legal mientras las vacunas est茅n todav铆a en fase experimental.

Incluso la p谩gina web de la Agencia Europea del Medicamento enumera un n煤mero preocupante de muertes (15.000) y de secuelas graves (1.500.000) tras la vacunaci贸n contra el COVID. Incluso la base de datos p煤blica Transparence Sant茅 permite ver que los 100 firmantes de la plataforma del Journal du Dimanche a favor de la vacunaci贸n generalizada suman 8,8 millones de intereses vinculados a la industria farmac茅utica.

Pero, 驴Klaus Schwab y su red son capaces de considerar que un punto de vista diferente al de ellos revela algo m谩s que una conspiraci贸n contra su pretensi贸n de hacer el bien al planeta?

La convergencia de neofascistas y neomao铆stas en el Foro Econ贸mico Mundial

Eric Verhaeghe, ha publicado un Diccionario del Gran Reinicio. Tambi茅n existe el notable estudio de Joel Kotkin, The Rise of Corporate-State tyranny, (el advenimiento de la tiran铆a del estado aliado a las grandes empresas) en el que este acad茅mico californiano describe el advenimiento de un verdadero neofascismo en Occidente:

鈥淪e est谩 produciendo una convergencia entre las dos superpotencias mundiales. En Estados Unidos, a medida que la propiedad y el poder se consolidan, [鈥 la autocracia se desarrolla de forma natural. Este poderoso frente consiste en una nueva alianza entre las grandes empresas, Wall Street y la clericatura progresista del gobierno y los medios de comunicaci贸n.

Su programa contempla varios objetivos. Por parte de las empresas, asistimos a la aparici贸n de un capitalismo 鈥渄e partes interesadas鈥, que abraza impl铆citamente las prioridades del Estado y las de los progresistas en general, como medio de complacer a los reguladores, a los m谩s despiertos entre sus empleadores y, en cierta medida, a su propia conciencia.

En esto, se asemejan a las empresas de los estados autoritarios -como la Italia de Mussolini, la Alemania de Hitler y la China actual-, donde la acumulaci贸n de capital privado est谩 permitida, pero donde la disidencia en relaci贸n a las normas convenidas de la academia de los medios de comunicaci贸n y del gobierno, que antes era un privilegio de los individuos y las empresas, est谩 ahora ampliamente prohibida.鈥

El fascismo de entreguerras, nacido en la Italia de Mussolini y llevado a su m谩xima nocividad en la Alemania de Hitler, se hundi贸 en la fascinaci贸n por el aventurerismo militar y la revancha de la Primera Guerra Mundial y su 鈥渧ictoria robada鈥. El neofascismo, que pone el Estado al servicio de las grandes empresas y se financia con moneda fiduciaria llevada al extremo, no comete los mismos errores: se presenta como pac铆fico, inclusivo y antirracista, y su fascinaci贸n por la eugenesia se adorna con  las mejores galas de la elecci贸n individual transhumanista, mientras que el componente ecologista, una faceta poco conocida del Tercer Reich, recibe un 茅nfasis m谩s que suficiente. Jonah Goldberg propuso un panorama extraordinario en un libro titulado Liberal Fascism, publicado en enero de 2008.

Este neofascismo necesita el control de la informaci贸n. Y lo conf铆a a las grandes empresas tecnol贸gicas. En el Foro de Davos, como ha demostrado John Laughland, esta 茅lite neofascista occidental se encuentra con la 茅lite neomao铆sta de la China de Xi Jingping. A menudo se ignora que el Foro de Davos lleva a帽os celebrando una sesi贸n anual en Pek铆n.

Frente a la convergencia de los dos neototalitarismos, las fuerzas de la libertad est谩n dispersas, mal organizadas y a menudo son ingenuas sobre la determinaci贸n y la peligrosidad de sus adversarios. Una muestra de esto, que tambi茅n refleja el poder del Foro de Davos sobre los estados es que el Parlamento Europeo ha aprobado la ley Chatcontrol, la monitorizaci贸n masiva de mensajer铆a y email.

Por 537 votos a favor, se ha aprobado en el Parlamento Europeo la derogaci贸n de ePrivacy y la instauraci贸n de Chatcontrol, lo que supone la monitorizaci贸n masiva de comunicaciones electr贸nicas de mensajer铆a instant谩nea y correo electr贸nico que permitir谩 acceder a los contenidos de las comunicaciones electr贸nicas.

Desde la UE se pretende con esta iniciativa obligar a las plataformas electr贸nicas, desde Gmail a WhatsApp y similares, a instalar en sus herramientas una 鈥減uerta trasera鈥 que, en caso de necesidad decretado por las autoridades, permita acceder a los contenidos de la comunicaciones privadas de sus usuarios. Esta medida va dirigida en principio a combatir la pornograf铆a infantil, pero es indudable que tendr谩 m谩s ramificaciones en un futuro.

Chatcontrol permitir谩 a los proveedores de servicios de comunicaci贸n electr贸nica efectuar b煤squedas en los mensajes que sean susceptibles de presentar contenidos sospechosos, report谩ndolo a las autoridades policiales.

Ley de seguridad

Esta ley se suma a las implementadas en la gran mayor铆a de pa铆ses democr谩ticos, conocidas como 鈥渓eyes de seguridad鈥 鈥 en algunos casos ya existentes y ahora reformadas, en otras reci茅n instaladas 鈥 que dan poder absoluto a los gobiernos. En Espa帽a, esta ley existente desde hace mucho tiempo, se quiere reformar para incluir en ellas las pandemias, colocadas al mismo nivel que las guerras, motivo para aplicar las medidas de excepci贸n contempladas en esta ley.

Lo mismo que las guerras, las pandemias no existen ni dejan de existir: se declaran y existen desde ese momento, como guerras y como estados de guerra, por m谩s que recurran a eufemismos como 鈥渃risis鈥. No es de extra帽ar, pues, que el gobierno del PSOE y Podemos prepare una reforma de la Ley de Seguridad Nacional para incluir las pandemias dentro de la ley marcial. Una pandemia es una 鈥渃risis de seguridad鈥, en una terminolog铆a importada de Estados Unidos literalmente y derivada de la ley franquista de movilizaci贸n nacional.

La nueva ley habla de 鈥渆stado de crisis鈥 o 鈥渟ituaci贸n de inter茅s para la Seguridad Nacional鈥 porque su declaraci贸n interesa al ej茅rcito bajo la direcci贸n del Consejo de Seguridad Nacional. Esas 鈥渃risis鈥 legalizan los golpes de Estado sanitarios para permitir todo tipo de actuaciones represivas, como la realizaci贸n de las 鈥減restaciones personales鈥 que les exijan las autoridades competentes, el cumplimiento de las 贸rdenes que les impartan, la requisa de todo tipo de bienes y a la suspensi贸n 鈥渄e todo tipo de actividades鈥.

El a帽o pasado durante la Operaci贸n Balmis, el ej茅rcito espa帽ol despleg贸 187.000 tropas, particip贸 en las ruedas de prensa, en controles de carreteras, en las operaciones de rastreo, en los asilos de ancianos, en fumigaciones por las calles y en m谩s de 20.000 acciones.

En un mundo fascistizado, cualquier siatuaci贸n es una 鈥渃risis鈥, no s贸lo las pandemias, sino tambi茅n las medioambientales, econ贸micas o inform谩ticas. Las obligaciones ata帽en no solo a todos los ciudadanos sino tambi茅n a las empresas y entidades jur铆dicas porque el art铆culo 30 de la Constituci贸n ordena a los espa帽oles que defiendan a Espa帽a, algo que si bien hasta hace poco se entend铆a referido a un enemigo exterior, ahora incluye sobre todo al interior.

El art铆culo 30 de la Constituci贸n permite que mediante una ley se regulen los deberes de los ciudadanos en los casos de 鈥済rave riesgo, cat谩strofe o calamidad p煤blica鈥, es decir, un cheque en blanco que ahora el gobierno del PSOE y Podemos quiere imponer.

Una de las obligaciones va dirigida a los medios de comunicaci贸n, que deben dejar e cumplir con su funci贸n para pasar a colaborar en la difusi贸n de informaciones de car谩cter preventivo u operativo. El sistema de seguridad nacional y, por lo tato, las pandemias y dem谩s crisis, quedan fuera del derecho de acceso a la informaci贸n p煤blica, es decir, pasan a formar parte de los secretos oficiales.

Durante la pandemia, el gobierno no recurri贸 a la declaraci贸n de 鈥渟ituaci贸n de inter茅s para la Seguridad Nacional鈥, sino al estado de alarma. A partir de ahora ya no lo necesitar谩n porque bastar谩 con que el Presidente del Gobierno firme un decreto.

El anteproyecto fue visto en primera lectura por el Consejo de Ministros el pasado 22 de junio y est谩 pendiente de aprobaci贸n definitiva para su remisi贸n al Congreso.

Esta reforma de la ley establece que toda persona mayor de edad estar谩 obligada a la realizaci贸n de las 鈥減restaciones personales鈥 que exijan las autoridades competentes, siguiendo las directrices del Consejo de Seguridad Nacional, cuando se declare en Espa帽a un estado de crisis. En este supuesto, todos los ciudadanos sin excepci贸n deber谩n cumplir las 贸rdenes e instrucciones que impartan las autoridades.

As铆 lo establece esta reforma de la Ley de Seguridad Nacional que prepara el Gobierno.

En el supuesto de que en Espa帽a se declarase un estado de crisis (鈥渟ituaci贸n de inter茅s para la Seguridad Nacional鈥 es la denominaci贸n que le da la ley), las autoridades tambi茅n podr谩n proceder a la requisa temporal de todo tipo de bienes, a la intervenci贸n u ocupaci贸n provisional de los que sean necesarios o a la suspensi贸n de todo tipo de actividades. Quienes sufran perjuicios econ贸micos por la requisa de sus bienes o la interrupci贸n de su actividad tendr谩n derecho a ser indemnizados. En sus primeras redacciones, la ley excluye el pago de indemnizaci贸n a quienes sean obligados a realizar una prestaci贸n personal.

Aunque el anteproyecto no lo especifica, se supone que las prestaciones personales y la requisa de material estar谩n relacionados con el tipo de crisis de que se trate, ya sea de car谩cter sanitario, medioambiental, econ贸mico, financiero, etc茅tera. Lo que s铆 deja claro el articulado es que las medidas que se adopten ser谩n graduales y proporcionadas a la situaci贸n que haya que afrontar y se limitar谩n al tiempo estrictamente necesario para superar la situaci贸n de crisis.

El deber ata帽e no solo a todos los ciudadanos sino tambi茅n a las empresas y entidades jur铆dicas para que colaboren con las autoridades a la superaci贸n de la crisis, mediante una prestaci贸n de car谩cter personal o material. El texto se basa en el art铆culo 30 de la Constituci贸n, seg煤n el cual 鈥渓os espa帽oles tienen el deber y derecho de defender a Espa帽a鈥.

Es el mismo art铆culo que regula el servicio militar obligatorio (suspendido en Espa帽a desde el a帽o 2001), aunque no se remite a su apartado 2潞, que consagra las 鈥渙bligaciones militares de los espa帽oles鈥, sino al 4潞, seg煤n el cual, 鈥渕ediante ley, podr谩n regularse los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, cat谩strofe o calamidad p煤blica鈥, una previsi贸n constitucional cuyo desarrollo permanec铆a hasta ahora in茅dito.

Aunque prev茅 la imposici贸n de prestaciones personales y materiales, la ley de Seguridad Nacional es ordinaria, a diferencia de la del Servicio Militar de 1991, que era org谩nica; lo que puede plantear problemas jur铆dicos pues solo las leyes org谩nicas pueden afectar a derechos fundamentales. Adem谩s, la declaraci贸n de una situaci贸n como 鈥渄e inter茅s para la Seguridad Nacional鈥 (es decir, estado de crisis), mediante real decreto, corresponde en exclusiva al presidente del Gobierno y no al Congreso, aunque las Cortes deben ser informadas inmediatamente de las medidas adoptadas.

Durante la pandemia, el Gobierno no ha recurrido a la declaraci贸n de 鈥渟ituaci贸n de inter茅s para la Seguridad Nacional鈥, sino al estado de alarma, regulado por una ley de 1981. Sin embargo, con la reforma que ahora se ultima, la ley de Seguridad Nacional le podr铆a resultar m谩s id贸nea. Entre otras novedades, el anteproyecto incluye la obligaci贸n de los medios de comunicaci贸n de colaborar con las autoridades competentes en la difusi贸n de informaciones de car谩cter preventivo u operativo. Durante la pandemia los medios de comunicaci贸n han sido subvencionados con 200 millones de euros para reproducir las consignas del gobierno -adem谩s de coincidir con las de sus propietarios, los grandes fondos de inversi贸n en cuyas manos est谩n las deudas de los gobiernos -, ahora lo har谩n gratis por ley.

Lo m谩s importante, sin embargo, es que incorpora 鈥渕edidas para evitar que se repitan situaciones de desabastecimiento de productos y bienes cr铆ticos para afrontar una crisis鈥.

El anteproyecto fue visto, como ya se ha indicado, en primera lectura por el Consejo de Ministros el pasado 22 de junio y est谩 pendiente de aprobaci贸n definitiva para su remisi贸n al Congreso, aunque ya se ha informado de su contenido a las comunidades aut贸nomas y a algunos grupos parlamentarios.

Su elaboraci贸n responde al mandato contenido en una disposici贸n de la Ley de Seguridad Nacional de 2015, que daba al Gobierno un plazo de un a帽o, obviamente incumplido, para enviar a las Cortes un 鈥減royecto de ley reguladora de la preparaci贸n y disposici贸n de recursos a la Seguridad Nacional鈥. En vez de elaborar esta nueva norma, el Gobierno ha preferido reformar la ley vigente. Cuestiones de comodidad.

El Consejo de Seguridad Nacional elaborar谩 y actualizar谩 un cat谩logo de recursos humanos y materiales, de propiedad p煤blica o privada, que puedan ser 煤tiles en 鈥渃aso de crisis鈥. El cat谩logo lo aprobar谩 el Consejo de Ministros y contar谩 con las aportaciones de comunidades aut贸nomas y entes locales. Se aprobar谩n planes de preparaci贸n y disposici贸n de los recursos incluidos en el cat谩logo y se har谩n ejercicios para comprobar su disponibilidad.

Otros pa铆ses (como Francia desde hace un a帽o, donde se registraron numerosas protestas y disturbios tras aprobar las nuevas legislaciones) ya tienen sus nuevas leyes de seguridad. El Gran Hermano tecnol贸gico privado te vigila y el monopolio de la violencia estatal te impone por la fuerza lo que el gran capitalismo transhumanista y transnacional, controlado y dirigido por los m谩s poderosos de la tierra, ordena.

Fuentes

lecourrierdesstrateges

verdadypaciencia.com

mpr21.info

El pa铆s

Ciudadanos por la verdad




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org