October 9, 2021
De parte de La Haine
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Me hallaba borroneando apuntes para un breve comentario al relanzamiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (Celac, sexta Cumbre, M茅xico, 18 de septiembre), cuando me detuve en la carta de un lector publicada en El Correo Ilustrado (El de Sim贸n Bol铆var, un sue帽o imposible, La Jornada, 27/9/21).

Dice la carta: Irrealizable el sue帽o de Sim贸n Bol铆var, porque es un sue帽o de las 茅lites criollas que desde el siglo XIX est谩n peleando entre ellas y en contra de las de otros pa铆ses. Es imposible este sue帽o, porque las 茅lites criollas ignoran, desprecian y desconocen a los pueblos que desgobiernan en estos dos siglos.

Termina as铆: 鈥淧or el contrario, los 鈥榙escubiertos desde milenios antes de la invasi贸n鈥 (sic) viv铆an integrados en una civilizaci贸n desde Alaska hasta la Tierra del Fuego, que los europeos vinieron a explotar y fragmentar鈥. Gran confusi贸n, posiblemente bien intencionada.

Razonable, el primer p谩rrafo de la misiva: el rol de las 茅lites criollas frente al sue帽o de Bol铆var.
En cambio, el segundo incurre en el reduccionismo de imaginar a 鈥渓os 鈥榙escubiertos鈥 [鈥 integrados en una civilizaci贸n鈥. Ahora bien: 驴una o varias civilizaciones, con distinto grado de evoluci贸n? 驴Una o varias 茅lites criollas?

Los independentistas pertenec铆an, en efecto, a las 茅lites criollas. No obstante, ser铆a simplista igualar sus perfiles ideol贸gicos, ya que tras la invasi贸n de Napole贸n a Espa帽a, las 茅lites se partieron en dos grandes vertientes: liberales y conservadores. V. gr.: Hidalgo, Morelos y el emperador Iturbide, en la Nueva Espa帽a; Bol铆var y Santander, en la Gran Colombia; San Mart铆n, Artigas y Rivadavia, en el R铆o de la Plata.

No por fatalidad o determinismo, los criollos fieles al ala izquierda de la independencia fueron traicionados, fusilados, asesinados, olvidados, o murieron en el exilio padeciendo miserias sin cuento. Fue in煤til. As铆, cuando el ala derecha advirti贸 que los pueblos manten铆an viva su memoria, consinti贸 en erigirles monumentos, aunque vaciando a sus ideas de coherencia pol铆tica.

Inglaterra y EEUU (potencia en ciernes) siguieron con atenci贸n el curso de las luchas en la Am茅rica espa帽ola. Por ejemplo, un a帽o antes de la victoria de los ej茅rcitos bolivarianos en Ayacucho (Per煤, 1824), el presidente de EEUU James Monroe acu帽贸 la frase que la casta pol铆tica de 颅Washington elev贸 a doctrina, y hasta hoy lleva grabada en su frente: Am茅rica para los americanos.

Dos a帽os despu茅s de Ayacucho, Bol铆var convoc贸 al Congreso Anficti贸nico de Panam谩, con el fin de buscar la uni贸n o confederaci贸n de los nuevos estados americanos. Por distintas causas, el congreso qued贸 en agua de borrajas. Frustraci贸n que el Libertador dej贸 entrever en carta al coronel ingl茅s Patricio Campbell: los EEUU parecen destinados por la Providencia para plagar la Am茅rica de miserias a nombre de la Libertad (Guayaquil, 5 de agosto de 1829). 驴Sue帽o imposible o lucidez pol铆tica?

En su crecimiento, EEUU tuvo tres etapas: la expansionista hacia el oeste y el norte (genocidio de los pueblos nativos, compra de Lousiana en 1803 y Alaska en 1867), y la anexionista hacia el sur (Texas, 1836; Tratado de Guadalupe Hidalgo, 1848). Tal como lo conocemos, el imperio yanqui arranc贸 formalmente con la intervenci贸n en la guerra anticolonial de Cuba y Filipinas (1898-1902).

Hacia finales del siglo XIX, la potencia que nunca se dio un gentilicio propiamente dicho, usurp贸 el de Am茅rica para impulsar la Uni贸n Panamericana (1889), precursora de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA, abril de 1948). Un engendro de la llamada guerra fr铆a que, atinadamente el canciller cubano Ra煤l Roa calific贸 de ministerio de colonias.

De la invasi贸n mercenaria de la CIA a Guatemala en 1954, al golpe de Bolivia en 2019, la OEA y las verdaderas 茅lites criollas convalidaron sus taimadas formas de libertad y democracia: desconocimiento del voto popular, invasiones militares, magnicidios, genocidios, injerencias, aventureros que se proclamaban presidentes leg铆timos en una plaza cualquiera, y otros atropellos contra los pueblos de Am茅rica Latina y el Caribe.

Excluyendo a EEUU y Canad谩, la Celac se constituy贸 en M茅xico (Playa del Carmen, febrero de 2010). Y como nada es perfecto, fue inaugurada por el presidente Felipe Calder贸n… En todo caso, la iniciativa fue posible alcanzar con estadistas convencidos de que, sin unidad, Am茅rica Latina seguir谩 cavando el hoyo econ贸mico y social en que se encuentra.

Los impulsores de la Celac (Hugo Ch谩vez, Lula da Silva, Cristina Kirchner, Ra煤l Castro, Evo Morales, Rafael Correa, Fernando Lugo) no pertenec铆an a las 茅lites, sino a la voluntad democr谩tica de sus pueblos.

En la siguiente entrega comentaremos lo que dej贸 la sexta Cumbre de la Celac, incluyendo algunas hip贸tesis en torno al declive imperial de EEUU. Dicen que dijo Confucio: estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org