October 16, 2022
De parte de Cultura Y Anarquismo
142 puntos de vista

 

 Los discursos en torno a la seguridad y a la policializaci贸n de lo
social generan marcos culturales clasistas y xen贸fobos de cara a los
conflictos derivados de la precarizaci贸n de la vida.

Nunca antes nuestras ciudades estuvieron tan gentrificadas. Nunca
antes los polic铆as que las vigilan condujeron coches tan modernos y
brillantes, ni tuvieron a su disposici贸n c谩maras de videovigilancia y
herramientas para el reconocimiento facial, ni se armaron hasta los
dientes con material de 煤ltima generaci贸n de origen israel铆. El combate contra el crimen es el pretexto interminable para seguir abultando las partidas presupuestarias de Seguridad
en nuestros municipios, diputaciones y gobiernos. Mientras, la
exclusi贸n y la miseria se cronifican (y no paran de crecer) en las zonas
segregadas y marginadas de los entornos urbanos. 

La gesti贸n securitaria de la pandemia supuso un punto de inflexi贸n:
m谩s de un mill贸n de multas durante el primer estado de alarma en Espa帽a
y 20.000 en Euskal Herria. Entre tanto, la derogaci贸n de la Ley Mordaza
con la que los partidos del Gobierno de coalici贸n hicieron campa帽a en
2019 qued贸 en noviembre del a帽o pasado en una 芦modificaci贸n de algunos
art铆culos禄 todav铆a sin concretar. En este contexto, el estado de
emergencia sanitaria ha dado paso a un nuevo estado de guerra, como
nueva forma de acumulaci贸n capitalista en Europa. Y lo previsible es
que, en el futuro inmediato, el sistema de equilibrios de la democracia
liberal representativa se escore todav铆a m谩s hacia el poder policial.

 Ante esta realidad, los medios de comunicaci贸n cierran filas con las
pol铆ticas de endurecimiento disciplinario. Sirvan como ejemplo las
fiestas mayores de la Capital del Mundo:
durante la pasada Aste Nagusia de Bilbao, la portada de uno de los
peri贸dicos m谩s le铆dos se llen贸 de noticias esencialmente basadas en
fuentes policiales que no ser铆an aprobadas por ning煤n libro de estilo,
c贸digo 茅tico o manual deontol贸gico m铆nimamente independiente y
democr谩tico. La cloaca medi谩tica criminaliza a los sectores que se van
descolgando del pacto social: 芦a esos sujetos peligrosos, enemigos de la
ley y el orden, que atemorizan a las personas de bien, las fuerzas
policiales deben hacerles frente sin descanso禄. 

 Porque si la propaganda securitaria es en l铆neas generales una farsa,
con las estad铆sticas sobre criminalidad actuales en la Zona Especial
Norte en la mano, es lo m谩s parecido a una estafa. Los datos no dejan
lugar a dudas: Euskal Herria es uno de los territorios con menores
铆ndices de criminalidad de Europa y, al mismo tiempo, Nafarroa
tiene la mayor tasa de polic铆as por habitante de toda la Uni贸n Europea,
con 1.100 Polic铆as Forales, 650 Polic铆as Municipales, 1.820 Guardia
Civiles y 739 Polic铆as Nacionales para 650.000 personas, o sea, un
polic铆a por cada 150 habitantes. Por eso, no hay que olvidar que los
discursos en torno a la seguridad y a la policializaci贸n de lo social
cumplen una funci贸n fundamental: generar marcos culturales clasistas y
xen贸fobos para que los conflictos derivados de la precarizaci贸n de la
vida y del racismo estructural se aborden con m谩s racismo, aporafobia y mucha polic铆a.

https://www.elsaltodiario.com/autor/hordago-el-salto 




Fuente: Culturayanarquismo.blogspot.com