August 25, 2022
De parte de El Topo
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La iniciativa comenz贸 en 2013 con un grupo de mujeres que buscaba dar respuesta a mujeres migrantes violentadas o en situaci贸n de vulnerabilidad. Conocidas por ofrecer de comer a cualquiera que se acerque un mi茅rcoles a medio d铆a por el Centro Vecinal del Pumarejo.

Si queremos comprender la naturaleza de la organizaci贸n debemos adentrarnos en la profunda herida hist贸rica que sufrimos a煤n hoy en d铆a las migrantes. Nacer en un continente despojado de historia y nutrido por la sangre de nuestras propias ancestras es una herencia que atraviesa nuestro sentir-pensar, pero sufrir discriminaci贸n, violencia y precariedad, es algo que no podemos aceptar en Europa.

Al ser mujeres racializadas, violadas, asesinadas y acalladas en esta Europa racista y patriarcal, normalizamos silenciosamente la violencia colonial. Desde aqu铆, aceptando trabajos precarios, abusivos y hasta vejatorios, lo 煤nico que nos queda es so帽ar con la cima de una rocosa monta帽a donde el final del t煤nel se llama tener 芦papeles禄 y 芦隆regularizaci贸n ya!禄

En este sentido, tenemos por cometido un feminismo decolonial que considera las distintas opresiones de las mujeres por motivos de g茅nero, raza, clase social, profesi贸n (incluyendo la prostituci贸n), orientaci贸n sexual, identidad y disidencias, siendo este un paradigma emergente que cuestiona las instituciones creadas por el colonialismo y 驴c贸mo no? cuestionando el feminismo euroc茅ntrico y hegem贸nico que excluye y oprime a  las mujeres desde todas estas diversidades.

El feminismo decolonial reivindica la existencia de la mujer latinoamericana como sujeto pol铆tico, con historia, cultura, dignidad y sue帽os. Una praxis pol铆tica que incida y cuestione al Norte Global, para que repare y se responsabilice de los  abusos cometidos durante siglos en Am茅rica Latina y sus habitantes.  Con el ardiente deseo de que, alg煤n d铆a, se produzca el reconocimiento  de las otras como seres humanos; pensantes, adultas y como las leg铆timas herederas de un linaje femenino poderoso capaz de sobrevivir en Europa, a pesar de toda su violencia, abusos y humillaci贸n.

Nuestro comedor social es el centro vital y amoroso de encuentro cada semana. Donde todas nos juntamos para organizar la comida, cocinarla y brindarnos cuidados y afecto; un espacio que, con mucho esfuerzo, sacamos adelante entre todas. Solemos servir casi cien fiambreras de comida. En eso de repartir somos expertas: repartimos ternura, confianza, cuidados y hasta abrazos. Construimos alrededor de los fogones a fuego lento 芦el  plato nuestro de cada d铆a禄, solidaridades y porvenir con nuestras hermanas andaluzas y venidas de otros continentes.

Con pocos recursos tenemos que jugar para conseguir cocinar platos nutritivos y sabrosos. Construimos comunidad a golpe de lentejas, gazpacho y fruta de temporada; la fuerza nos viene de los fogones y calderos donde se cocina la solidaridad y la esperanza. Con el est贸mago lleno el alma vuela.

Lidiamos con esta precariedad impuesta por el sistema, intentando no naturalizar la pobreza, el hambre y la exclusi贸n. A pesar de esta escasez continuamos nuestra labor de manera cari帽osa y llenas de esperanza, haciendo todo lo posible para que alcance el puchero para todas las personas. Esto no siempre lo logramos, aunque, aun as铆, siempre recibimos palabras de reconocimiento y cari帽o. Nos  sentimos agradecidas de poder sentir nuestro barrio en las tripas.

Al mismo tiempo, nuestra entidad proporciona a las mujeres que han sufrido violencia machista un acompa帽amiento, asesoramiento y apoyo psicol贸gico. A trav茅s de nuestro modelo de intervenci贸n Cartograf铆a del proyecto vital, donde se sit煤a en el centro a las mujeres y sus procesos personales, rompiendo con los ciclos de la violencia machista.

De esta manera, intentamos evitar la revictimizaci贸n de las mujeres, la violencia estructural y la falta de credibilidad de las denuncias. Promoviendo procesos subjetivos y autogestivos de  reconstrucci贸n personal y amor propio. La entidad tambi茅n plantea como objetivo fundamental evitar que las mujeres que han sido acompa帽adas profesionalmente, no repitan relaciones de abuso o maltrato con otra pareja.

Form谩ndonos y formando permanentemente pues, debemos entender que es de vital importancia la formaci贸n constante a lo largo de la vida, aprender y ser mejores personas cada d铆a.

Partiendo de esta base, Mujeres Supervivientes realiza talleres, conversatorios, charlas y jornadas dirigidas tanto a mujeres como a hombres, con el objetivo de concienciar y fomentar la igualdad, la creatividad, el empoderamiento y la autoestima de las mujeres. Haciendo pedagog铆a y  c铆rculos de aprendizajes colectivos, en torno al patriarcado, derechos humanos, cambio clim谩tico, arte, poes铆a.

Un buen ejemplo de estos planes son las jornadas feministas  Cartograf铆a de las subjetividades migrantes que realizamos a mediados de septiembre en el centro c铆vico Las Sirenas, con la colaboraci贸n de la Universidad de Sevilla y con la colaboraci贸n de una experta invitada desde M茅xico.

Somos mujeres diversas con capacidad de agencia, entonces, no somos solo un comedor social que administra y comparte alimentos un d铆a en semana. El trabajo que hacemos es luchar por la dignidad y sanaci贸n de nuestros cuerpos, por la herida migratoria, a trav茅s de nuestro pensamiento insumiso y rebelde. Por honrar, celebramos la vida con alegr铆a, pan, lentejas y cumbia. Esta dignidad comienza en nuestra propia organizaci贸n, trabajando como mujeres autogestionadas, sin estar sometidas al  yugo de un sistema que nos explota.

Entendemos que el patriarcado no afecta por igual a todas. Las otras, las migras, vivimos determinadas discriminaciones y desventajas, debido a estructuras de opresi贸n que se intersectan como clase, raza, orientaci贸n sexual, cultura, religi贸n.

No queremos esencializar nuestras opresiones: es justamente a trav茅s del enfoque interseccional que pudimos identificar las condiciones hist贸ricas del racismo colonial y el patriarcado como las causas estructurales que dan forma a las relaciones de opresi贸n, poder y privilegio. Rechazamos la exotizaci贸n de nuestros cuerpos migrantes por su color de piel, su sexualidad, sus costumbres y la construcci贸n de imaginarios alrededor de las pieles negras, las latinas, donde aparecen vinculados nuestros cuerpos y deseos a la naturaleza, a una condici贸n lubrica y sensual.

En realidad, no hay voluntad verdadera de profundizar en el hecho colonial y en las consecuencias de esos procesos hist贸ricos en el presente. En el racismo, en la discriminaci贸n y en los delitos de odio; en la violencia estructural que vivimos d铆a a d铆a por ser extranjeras qui茅nes sostenemos la vida y el sistema con nuestro trabajo. Nosotras, las que llegamos a estas tierras expulsadas de nuestros territorios por un sistema que ha construido la abundancia del Norte a costa de la explotaci贸n del Sur, nosotras que a煤n no hemos asimilado que nuestras bisabuelas fueran esclavas, cuestionamos este sistema de opresi贸n patriarcal.

De esta manera, nuestro comedor social, surge como un espacio de cuidados, de resistencia y apoyo mutuo entre iguales, siendo este la fuente que nos brinda  el soporte para identificar, resistir y enfrentar  toda esta violencia machista y neoliberal sobre nuestras vidas. So帽ando en colectivo con un mundo mejor, lleno de ternura y cuidados, sin tanta injusticia social. Y es desde ah铆, solo desde ah铆, desde donde nace nuestra fuerza para luchar.

Entendemos nuestro activismo feminista como el incidir pol铆ticamente en nuestro entorno y construir gestos revolucionarios basados en el amor. Nuestro gesto revolucionario es, a trav茅s del d铆a a d铆a, entendiendo la migraci贸n como un proceso generado por la explotaci贸n capitalista en todo el mundo. Nosotras entendemos la interculturalidad como la 煤nica apuesta hacia la convivencia, la justicia social y el intercambio de saberes alejados de la colonizaci贸n.

Con esto queremos decir, que realizamos un reconocimiento de nuestra historia, nuestros or铆genes y culturas como el lugar de enunciaci贸n de los sujetos migrados hacia la construcci贸n de identidades diversas para el di谩logo, la convivencia, el respeto mutuo y la aceptaci贸n de nuevas identidades   diversas.

En definitiva, para comprender nuestro qu茅 hacer en la organizaci贸n de Mujeres Supervivientes no basta con exponer el trabajo territorial aut贸nomo de Sevilla en el comedor, sino que nos consideramos sujetos pol铆ticos.

Mujeres Supervivientes tiene como principios una 茅tica y est茅tica para la sostenibilidad de la vida, de los cuidados, de los afectos que construyen redes y comunidad; ya que la habitabilidad de la tierra es un problema existencial en el que tenemos que tomar partido.  La 煤nica manera en la que concebimos este afecto es desde una pr谩ctica horizontal, de igual a igual, ejerciendo  un liderazgo compartido, evitando cualquier jerarqu铆a o ejercicio de poder. Deviniendo as铆 un equipo de mujeres que se autorregula y fortalece con sus propios lazos de sororidad y apoyo mutuo.

Haciendo uso de la antigua frase africana: 芦Yo soy porque nosotras somos禄, pensamos y nos sentimos m谩s felices compartiendo lo que tenemos y somos. Reconocernos como personas importantes y dignas a nosotras mismas y a las otras, en nuestra propia val铆a. No solo somos un deseo y sue帽os compartidos; somos palabra, acci贸n y coherencia en un mundo posible.

Recortes presupuestarios, cuestionar el testimonio de las mujeres v铆ctimas, falta de formaci贸n sobre la perspectiva de g茅nero de los/as profesionales que atienden a mujeres en situaci贸n de violencia machista, androcentrismo de la justicia, falta de voluntad pol铆tica y de recursos en el desarrollo de programas para la atenci贸n integral a mujeres v铆ctimas de violencia machista, etc. Estas son las  m煤ltiples caras de una de las violencias m谩s invisibles y dram谩ticas: cuando el Estado y sus agentes fallan en la atenci贸n y protecci贸n frente  al maltrato machista, es decir, 隆隆VIOLENCIA INSTITUCIONAL!!

芦El derecho de ciudadan铆a no es pleno para las personas migrantes en Espa帽a, existe discriminaci贸n en el acceso a ciertos derechos. Por tanto, no somos ciudadanas de pleno derecho. No solo duele el hambre, sino tambi茅n el abandono institucional禄, nos dice la presidenta de la asociaci贸n, Antonia 脕valos, y con esto tenemos que hacer algo.

A nosotras nos sostienen los fogones y nuestras hermanas, puesto que el Estado y la Administraci贸n nos han dado la espalda con sus absurdas promesas y pol铆ticas sociales que nunca llegan a nuestras vidas. En efecto, estos falsos discursos que proclaman el tan o铆do 芦que nadie se queda atr谩s禄 lo 煤nico que hacen es poner en entredicho derechos ya conquistados que tanto  nos ha costado conseguir.

Esta es nuestra peque帽a derrota, no sentirnos apoyadas por la Administraci贸n p煤blica, la misma que transitamos con 芦organizarse es empezar a vencer禄, porque la rabia que desata esta desafecci贸n e indiferencia es la que nos infunde energ铆a para reiventarnos la vida y ara帽ar la superficie.

Como dir铆a Pasolini 芦debemos aprender del valor de la derrota, construir una identidad capaz de imaginar una comunidad en la que se pueda fallar y recomenzar sin que el valor y la dignidad se vean afectados禄.

En resumen, Mujeres Supervivientes nos ha permitido formar parte de un proceso que genera transformaci贸n social, conciencia feminista, ternura, alegr铆a, otras formas de praxis y, por tanto, otras formas de pensamiento, de habitar el mundo y de subjetividades sensibles frente a la naturaleza y el medio ambiente, reconocimiento de nuestra interdependencia con ella y nuestra fragilidad humana.

Sabemos que nunca dejaremos de luchar, de amar; de apostar a la justicia social, a una sociedad diversa, feminista, ecologista; que pueda ser habitada por mujeres y hombres libres, sin importar su origen, procedencia, clase social, religi贸n o identidad sexual porque el cari帽o y nuestra convicci贸n pol铆tica y amorosa por nuestro colectivo es mucho m谩s fuerte que el hartazgo que sentimos frente al Poder. Esta red que creamos y sostenemos d铆a a d铆a, sabemos que puede salvar la vida de una mujer y esto es una elecci贸n radical que asumimos de manera cabal y comprometida. Por todo ello, nos sabemos imbatibles y supervivientes.




Fuente: Eltopo.org