September 23, 2021
De parte de CGT Transportes Madrid
293 puntos de vista


Muchos pa铆ses han venido desarrollando programas de discriminaci贸n positiva hacia determinados colectivos identificados bien por raza, sexo, o incluso religi贸n. En estas pol铆ticas se han aportado recursos econ贸micos importantes que han sido canalizados en numerosas ocasiones por ONG, y que 鈥渃asualmente鈥 han tenido una indudable orientaci贸n electoral para los gobiernos de turno. En unas ocasiones para arrimar el 鈥渧oto a su programa鈥, en otras, para aplacar los 谩nimos reivindicativos que asustaban a sus votantes. Por ello estas iniciativas de discriminaci贸n positiva constantemente han sido tra铆das y llevadas pol铆ticamente hablando. Citar un solo ejemplo de c贸mo se puede enredar en una investigaci贸n nos lo ofrece el libro 鈥淟a discriminaci贸n positiva en el mundo鈥 de Thomas Sowel (2004), cuya edici贸n espa帽ola corri贸 a cargo de la Fundaci贸n FAES, que preside Jos茅 Mar铆a Aznar y que cuenta como vocales destacados ex ministros del PP, entre otros Acebes, Zaplana, Mayor Oreja, Abel Matutes, Ruiz Gallard贸n o Pique. Precisamente, por aquello de la actualidad de las el茅ctricas, 脕ngel Acebes en octubre pasado volvi贸 al Consejo de Administraci贸n de Iberdrola y Aznar sigue con responsabilidades desde 2011 en Endesa.

En el texto citado se arremete contra los programas de discriminaci贸n positiva b谩sicamente por considerar que no alcanzaron sus objetivos e incluso consiguieron efectos contraproducentes y todo ello, seg煤n su autor, por la manipulaci贸n pol铆tica de los mismos. Pa铆ses como EEUU, Nigeria, India, Malasia, desde la d茅cada de los a帽os 60, del siglo pasado han venido desarrollando estos programas dirigidos a determinadas etnias. Uno de los casos analizados pretende establecer relaci贸n entre programas de ayuda a negros y reducci贸n de la violencia en determinados territorios del sur de Estados Unidos. Estos programas en plena lucha por los derechos civiles de los afroamericanos, eufemismo de negros, fueron iniciados por la administraci贸n Kennedy, mantenidos por la de Johnson, paulatinamente desmontados por la de Nixon y desmantelados por la de Reagan. El 鈥渆studio鈥 viene a concretar que conforme se anulaban los programas se reduc铆a la violencia y la crispaci贸n social. En la relaci贸n que se pretende establecer entre ambas 鈥渧ariables鈥 no se incluye el an谩lisis de otras, relacionadas con la vertiente econ贸mica de cada pa铆s, la creaci贸n de empleo, los movimientos migratorios, e incluso la represi贸n de las protestas sociales que conlleva encarcelamiento de l铆deres, cierre de locales y asociaciones, multas a manifestantes, am茅n de la violencia que en cada caso las 鈥渇uerzas del orden鈥 aplicaron sobre las personas manifestantes. En Espa帽a 鈥40 a帽os de Paz del General Franco鈥 es un ejemplo ilustrativo de c贸mo un conjunto de 鈥渧ariables鈥 relacionadas con el control pol铆tico e ideol贸gico est谩n directamente relacionadas con el clima social que se vive.

La cr铆tica negativa a las pol铆ticas compensadoras que una l铆nea de pensamiento neoliberal protagoniza, queda invalidada precisamente por la vertiente pol铆tica que la anima y que persigue legitimar la 鈥渓ibertad individual鈥, evidentemente s贸lo de quienes tienen medios para vivir holgadamente. En la pobreza y la marginaci贸n 驴es posible hablar de libertad? Dicho esto, tampoco las pol铆ticas que discriminan positivamente a determinados colectivos han sido analizadas suficientemente y no son v谩lidos los informes pol铆ticos, m谩s propaganditas que rigurosos aireando los 鈥渢riunfos鈥 logrados. En primer lugar porque informes rigurosos deben analizar los costos de esos programas y su canalizaci贸n de los mismos a trav茅s de ONGs que requieren cantidades importantes para mantener su estructura. Cada programa, cada subvenci贸n para desarrollarlo, debe supervisarse mientras se desarrolla y no conformarse con el env铆o de 鈥渕emorias鈥. Imprescindible investigar los efectos que estos tienen sobre las personas a las que se pretende ayudar, o como se retribuye al personal contratado, la enorme precariedad de la contrataci贸n, en contraste con las s贸lidas remuneraciones que reciben las directivas cuasi perpetuas de las mismas. Por otro lado estas iniciativas, pol铆ticamente orientadas a calmar a los 鈥渁gentes sociales鈥 con m谩s capacidad de orientar electoralmente a la poblaci贸n, crean, sin embargo, un rechazo de los sectores de poblaci贸n, igual o en mayor medida necesitados, que no pueden encuadrarse entre los colectivos a los que van destinados estos programas de discriminaci贸n positiva. 驴No es esto una discriminaci贸n negativa? La clave de toda buena pol铆tica de ayuda a la poblaci贸n est谩 en la personalizaci贸n. Cada persona que padezca deprivaci贸n econ贸mico-socio-cultural, debe contar con la ayuda necesaria para compensar esas deprivaciones desde el nacimiento, la escuela, la salud f铆sica o mental, el trabajo, la vivienda, la dependencia鈥 Y de momento publicitar y financiar unos cuantos programas de discriminaci贸n positiva no parece que cumpla con este objetivo. Porque m谩s all谩 del color del cristal con el que se mire las gafas son para ver la realidad y cada gobierno debe garantizar en el mundo real, en el d铆a a d铆a, a todas las personas los medios que le permitan una vida digna.




Fuente: Cgt-transportesmadrid.org