November 8, 2020
De parte de Rojo Y Negro
121 puntos de vista


鈥淓l Gobierno se atribuye el control absoluto de la lucha contra las ‘fake news’ y la desinformaci贸n鈥. Titulares como este ponen de manifiesto hasta qu茅 punto hay intenci贸n de falsear las falsas noticias. 驴Es que existe el control absoluto? Este asunto, del falso falso, se sale de la l贸gica que afirma que dos falsos es un verdadero. Porque se puede falsear todo, tanto en redes sociales como en medios de todo tipo. -隆Si! Aunque alg煤n periodista ponga el grito en el cielo.

En los medios de comunicaci贸n convencionales o profesionales del periodismo la posibilidad de falseamiento no pasa tanto por contar mentiras, sino por contar verdades a medias o incluso no contar la verdad, silenciarla. Esto tiene mucho que ver con la 茅tica profesional del periodismo pero, sobre todo, con los intereses de los grupos econ贸micos que controlan esos medios. Las personas profesionales del periodismo, por si, poco pueden hacer ante las llamadas 鈥渓铆neas editoriales鈥, ya que ellas no las marcan ni establecen. En este sentido es posible de ampliar el concepto de Fake News tambi茅n a los medios convencionales. Porque se puede falsear la informaci贸n o se puede desinformar no s贸lo en las campa帽as medi谩ticas en redes sociales. Aunque est茅n orquestadas, seg煤n dicen, por corporaciones an贸nimas o incluso estados, por ejemplo China, a los que se acusa de interferir en las pol铆ticas, atacar la seguridad nacional o manipular procesos electorales de otros. Atribuir la desinformaci贸n exclusivamente a esas redes no deja de ser una maniobra para ocultar la desinformaci贸n general que la sociedad sufre.

En una sociedad democr谩tica el poder, dicen los pol铆ticos, que reside en el pueblo. Y si ello es as铆 驴por qu茅 instituciones p煤blicas (no pol铆ticas), participadas directamente por la ciudadan铆a (no por los partidos pol铆ticos), gestionan los flujos informativos y sancionan a quien mienta como un bellaco? Mientras quienes generan, gestionan y difundan la informaci贸n sean empresas privadas mal camino se lleva, ya que al final como dice la canci贸n FAKE, 鈥淪u mentira ya es tu verdad鈥.

De pronto salta alguien diciendo a cuento del titular: -隆Vaya, la dictadura informativa! A esto hay que responder que no se puede legitimar la dictadura del dinero privado, que controlan los medios informativos, para evitar la dictadura del partido 煤nico. Porque ambas dos son DICTADURAS. Y cotidianamente se dice que siempre puede haber un t茅rmino medio, pues hay que buscarlo. El llamado hace tiempo el cuarto poder debe gestionarse, como los otros tres p煤blica y democr谩ticamente. Para ello deben existir instituciones p煤blicas, gestionadas por personas ajenas a grupos pol铆ticos e intereses corporativos o empresariales, elegidas directa y democr谩ticamente por la ciudadan铆a, asesoradas por personal especializado verdaderamente independiente y de prestigio reconocido, que gestionen los flujos informativos de suerte que, al menos desde esos manantiales, podamos beber agua clara y transparente informativamente hablando.

El otro aspecto esencial para que la libertad de expresi贸n se mantenga inexpugnable se reduce a eliminar el ANONIMATO. Y esto se antoja complicado mientras quienes gestionan las redes sociales no sean obligadas, por el poder del Estado, a que identifiquen a todos y cada uno de sus usuarios de forma que impidan la creaci贸n de perfiles falsos. Porque cada cual tiene el derecho a manifestar lo que crea s贸lo con dos condiciones: Que d茅 la cara, asumiendo las consecuencias y adem谩s que en ning煤n caso pretenda coartar el derecho de las dem谩s personas a manifestar sus creencias. No es posible ampararse en el derecho a expresarse para impedir que otras personas ejerzan igual derecho. Pensamientos 煤nicos, verdades absolutas impuestas, ni una.

Rafael Fenoy Rico




Fuente: Rojoynegro.info