February 27, 2021
De parte de La Haine
102 puntos de vista


A prop贸sito del inicio de la campa帽a electoral para la elecci贸n de constituyentes el pr贸ximo 11 de abril

Luego de m谩s de 200 a帽os de historia de constituciones antidemocr谩ticas, la discusi贸n sobre quienes debieran ser las personas m谩s indicadas para ser parte de la convenci贸n constitucional se hace fundamental.

Si bien la conformaci贸n de esta convenci贸n constitucional ser谩 de car谩cter paritaria y tendr谩 esca帽os reservados para los pueblos ind铆genas, deja muchas dudas con respecto a las posibilidades reales de que candidatas/os independientes de partidos pol铆ticos, que son parte de movimientos y organizaciones sociales, puedan ser elegidas, considerando la enorme cantidad de listas existentes, que alcanzan a m谩s de 70.

De ah铆 que el desaf铆o de escribir una constituci贸n, en la cual sean parte personas provenientes de movimientos sociales, se vuelve una dificultad, considerando que los partidos pol铆ticos tradicionales usar谩n toda su maquinaria electoral en los distritos que est谩n presentes (alcaldes, concejales, diputados, senadores), siendo adem谩s beneficiados a trav茅s de la franja electoral televisiva, la cual dejar谩 fuera a muchas candidaturas independientes.

El riesgo por tanto, de que la convenci贸n constitucional sea conformada por la misma clase pol铆tica de los 煤ltimos 30 a帽os, y que las demandas de los movimientos sociales (impulsadas fuertemente durante la revuelta de octubre del 2019), no est茅n presentes en aquel 贸rgano, es algo esperable. Sobre todo considerando que la derecha chilena va m谩s unida que nunca en esta elecci贸n (neoliberal y neofascista), y que para aprobar los art铆culos futuros de la constituci贸n, se necesitar谩n los 2/3 de los votos. 

De todas formas, la necesidad de darle visibilidad a listas y candidatas/os alternativos y cr铆ticos a los poderes existentes, provenientes de los movimientos sociales de los 煤ltimos 20 a帽os en Chile, se vuelve muy necesario en estos momentos, dentro de un pa铆s con tan altos niveles de concentraci贸n en los medios de informaci贸n.

Las candidaturas cr铆ticas son muchas para nombrarlas todas ac谩, pero en lo que respecta a listas comprometidas con construir un pa铆s feminista, socioambiental y plurinacional, es muy interesante lo que est谩n haciendo por ejemplo 鈥淟a Lista del Pueblo鈥, 鈥淢ovimientos sociales: unidad de independientes鈥 y 鈥淰oces Constituyentes鈥, las cuales est谩n fuertemente arraigadas territorialmente.

Me parece que nombres provenientes de organizaciones como el Movimiento por el Agua y los Territorios (Francisca Fern谩ndez Droguett, Lucio Cuenca y Camila Z谩rate), la Coordinadora Feminista 8M (Natalia Corrales, Karina Nohales y Alondra Carrillo) se deben apoyar si se quieren transformaciones importantes. Lo mismo con candidaturas que son referentes del pueblo mapuche, como lo son Elisa Loncon, Natividad Llanquilleo y la machi Francisca Linconao. 

Todas esas candidaturas han mostrado una tremenda historia de lucha pol铆tica en sus organizaciones y territorios todos estos a帽os, las cuales han buscado incesantemente la descolonizaci贸n, despatriarcalizaci贸n y desmercantilizaci贸n, dentro de un pa铆s que se vendi贸 al mundo como un modelo de vida a seguir, mientras era sostenido por una matriz productiva privada y extractiva dominada por hombres de sectores altos, profundizando as铆 el racismo, clasismo y machismo imperante.

Por suerte, gracias a la revuelta del 2019, ese imaginario del Chile exitoso y emprendedor se est谩 derrumbando por fin, m谩s all谩 de que la derecha pinochetista siga creyendo lo contrario y que parte de la izquierda quiera hacerle meras reformas cosm茅ticas al neoliberalismo, como las realizadas entre 1990- 2009.

Por eso, si bien esta elecci贸n de constituyentes es un paso para democratizar el pa铆s, no es lo m谩s importante, c贸mo creer谩n los grandes medios concentrados. Planteo esto, ya que independiente de quien sea elegida/o para redactar la nueva constituci贸n el pr贸ximo 11 de abril, quienes debieran instalar realmente los temas son los cabildos locales autoconvocados, conformados por las mismas comunidades, por intermedio de asambleas vecinales.

Por lo mismo, es fundamental que para construir este nuevo proyecto de vida colectivo del pa铆s, la nueva convenci贸n constitucional no deba ser una mera c谩mara representativa m谩s, como las del congreso, en donde sus integrantes se mandan solos, sino que est茅n obligados a relacionarse activamente con comunidades movilizadas y organizadas, a trav茅s de mecanismos de participaci贸n vinculante.

En definitiva, la democracia en Chile no solo tiene que ser representativa, sino tambi茅n participativa, comunitaria, descentralizada y sin caudillos, aunque nos hayan mal acostumbrado a creer lo contrario por d茅cadas las elites, en un pa铆s que esta vez tiene por primera vez en su historia la posibilidad de construir su propio destino.

La Haine




Fuente: Lahaine.org