November 22, 2021
De parte de SAS Madrid
126 puntos de vista


Con el suicidio hay dos problemas: que est谩 a la orden del d铆a y que no se le presta atenci贸n. Seg煤n un estudio del Consejo General de Psic贸logos, un 15% de los espa帽oles ha tenido ideas suicidas en el 煤ltimo a帽o. Es decir, que en los 煤ltimos 12 meses m谩s de 7 millones de personas han pensado en quitarse la vida en Espa帽a. Pero lo que buscan las personas con ideas suicidas no es morirse, sino dejar de sufrir. Una frase que quiz谩 merezca la pena volver a leer: no quieren morirse.

Los datos correspondientes a 2020 reflejan un incremento del 7,4% en el n煤mero de suicidios consumados, hasta un total de 3.941: m谩s de 10 al d铆a. Una cifra que, por ponerla en perspectiva, es 2,7 veces superior a la de fallecidos por accidente de tr谩fico (1.463) y que multiplica por 87 a la de asesinadas por violencia machista (45).

Los expertos en la materia, adem谩s, coinciden en que, por prejuicios culturales o falta de medios, muchas muertes por suicidio se acaban registrando como accidentes o paros cardiacos cuando, en realidad, no lo son. 鈥淓l estigma y el tab煤 hacen que la gente no hable de ello. Pero que una persona muera por suicidio nos informa de que esa persona sufr铆a y de que no obtuvo la ayuda necesaria鈥, se帽ala Susana Al-Halab铆, doctora en Psicolog铆a y profesora de la Universidad de Oviedo.

鈥淟a conducta suicida no funciona de forma causal y lineal 鈥攊deas, plan y acto鈥 sino que lo hace por crisis. Hay periodos pasajeros de riesgo intenso que, con la ayuda necesaria, pueden superarse”, a帽ade. “Pensar en una ausencia total de muertes por suicidio ser铆a una utop铆a, pero en muchos casos se puede prevenir. Por eso es importante que los medios lo digan y que el Estado aporte recursos鈥.

Mucha demanda y pocos recursos

En Espa帽a a煤n no hay un tel茅fono de tres d铆gitos 鈥攃omo el 016 para la violencia machista, por ejemplo鈥 dedicado espec铆ficamente a prevenir el suicidio. Pero s铆 algunas iniciativas impulsadas por la sociedad civil, como la l铆nea telef贸nica atendida por psic贸logos voluntarios que la Asociaci贸n La Barandilla cre贸 en el a帽o 2018 y que atiende 鈥攖odos los d铆as del a帽o, de 9:00 a 21:00鈥 desde una peque帽a sala del barrio de Cuatro Caminos, en Madrid.

Ana Lancho, presidenta de La Barandilla y gerente del Hospital de D铆a Lajman, asegura que en cuatro a帽os han respondido m谩s de 5.000 llamadas y que cada vez que el n煤mero (911 385 385) aparece en un medio de comunicaci贸n, el tel茅fono suena sin parar durante varios d铆as.

鈥溌s un problema muy grave!鈥, se帽ala. 鈥淣osotros lo vemos a diario, por eso tambi茅n damos charlas y organizamos galas, carreras y hasta una manifestaci贸n. Mucha de la gente que llama nos cuenta que no le dan cita hasta dentro de dos meses y no entendemos por qu茅 no se le dedican tantos recursos a esto como a las muertes por accidente de tr谩fico o por violencia de g茅nero鈥.

鈥淯na soluci贸n definitiva a un problema provisional鈥

El Ayuntamiento de Barcelona tambi茅n puso en marcha un tel茅fono (900 92 55 55) de prevenci贸n del suicidio, que atiende 24 horas al d铆a, 365 d铆as al a帽o. En este caso, con voluntarios de la Fundaci贸 Ajuda i Esperan莽a formados por profesionales expertos y coordinados por un psic贸logo. Y tambi茅n hay iniciativas como #psicotwitter, a la que se han sumado multitud de voluntarios para brindar apoyo o ayuda psicol贸gica a trav茅s del hashtag #teescucho.

“La mayor铆a de la gente no requiere una atenci贸n inmediata鈥, explica V铆ctor P茅rez, jefe del servicio de Psiquiatr铆a del Hospital del Mar (Barcelona). 鈥淧ero cuando hay riesgo inminente se contacta con el 061 y se puede activar el C贸digo Riesgo Suicidio, que garantiza una visita en menos de 72 horas para menores de edad, y en menos de 10 d铆as para mayores de 18 a帽os鈥.

Hablar del suicidio suele generar dudas, miedo, impotencia o una mezcla de todo eso. P茅rez habla de ello con total seguridad: 鈥淟os suicidios son una soluci贸n definitiva a un problema provisional. La mayor铆a de los que sobreviven, se arrepienten de haberlo intentado鈥.

鈥淟as campa帽as de la DGT ayudan a reducir los accidentes. El problema es que cuando alguien expresa que vivir no merece la pena, se le corta y se le pide que hable de cosas m谩s alegres. Hay que cambiar el concepto y utilizar a la familia, a los amigos y al sistema sanitario como radar, pero tambi茅n hay que poner medios. En Espa帽a se invierte la mitad que en Europa鈥, denuncia.

7 millones de espa帽oles

驴Qui茅n hay detr谩s de las cifras? 驴C贸mo son esos 7 millones de espa帽oles que han pensado en suicidarse a lo largo del 煤ltimo a帽o? 鈥淓s dif铆cil contestar a esa pregunta鈥, dice Al-Halab铆. 鈥淢uchas ser谩n personas afectadas por problemas econ贸micos o que han sufrido la muerte de personas queridas, una ruptura de pareja… En definitiva, personas que ven su vida desarmada. La pandemia ha generado situaciones complejas y muchos cambios s煤bitos dif铆ciles de manejar. Pero el suicidio nunca obedece a una 煤nica raz贸n. Siempre es multifactorial鈥.

La psic贸loga Noelia Vargas reconoce que los datos oficiales encajan con lo que ella ve en su pr谩ctica cl铆nica y, aunque asegura que 鈥渘o todo es achacable a la pandemia鈥, s铆 cree que 鈥渢ener que aceptar cualquier curro precario o el hecho de estar mucho m谩s solo鈥 es algo que 鈥減uede hacer que tu d铆a a d铆a se tambalee鈥 y que al final te plantees el suicidio como 鈥渓a 煤nica soluci贸n contra la angustia vital”.

Al hablar con varios profesionales que tratan a diario con personas con ideaci贸n suicida, de hecho, se repiten sobre todo tres perfiles que, adem谩s, no se corresponden necesariamente con los factores de riesgo cl谩sicos (como el diagn贸stico previo de un trastorno mental grave o el f谩cil acceso a las armas de fuego). Una reducci贸n basada en su percepci贸n personal, pero que ofrece algunas pistas sobre lo que est谩 pasando en Espa帽a.

Del ‘bullyling’ a la vida 鈥榦n line鈥

V铆ctor P茅rez se帽ala que uno de los patrones m谩s habituales en los 煤ltimos meses ha sido el de una mujer joven, estudiante de los 煤ltimos a帽os de instituto o que acaba de llegar a la universidad, y que no se ha podido adaptar al cambio de lo presencial a lo on line. 鈥淭engo una paciente de 18 a帽os que ha perdido de golpe a todos sus amigos y que no ha podido iniciar nuevas relaciones sociales, que es lo 煤ltimo que se esperaba. Un caso muy claro: cuadro depresivo e intento de suicidio鈥.

La psic贸loga Ana Font, que trabaja como voluntaria en el Tel茅fono Contra el Suicidio de la Asociaci贸n La Barandilla, se帽ala que tambi茅n son habituales las consultas de adolescentes de entre 11 y 16 a帽os que sufren bullying y que, a pesar de haberlo denunciado, han visto c贸mo sus centros no tomaban las medidas necesarias. 鈥淣os dicen que no saben qu茅 hacer y que se quieren quitar de en medio. Hay que hablar con los padres como sea, claro. Pero muchas veces las autolesiones se interpretan como llamadas de atenci贸n y, por favor, 隆no lo son!鈥.

Noelia Vargas pone en valor que los m谩s j贸venes, la llamada Generaci贸n Z, buscan ayuda y expresan su malestar con m谩s facilidad que las generaciones anteriores: “Est谩n poniendo encima de la mesa la vulnerabilidad y el malestar, algo de lo que hay que hablar y que hay que normalizar鈥.

La soledad mata

Junibel Lancho, psic贸loga cl铆nica y coordinadora del Tel茅fono Contra el Suicidio de la Asociaci贸n La Barandilla, se帽ala que durante la pandemia tambi茅n se han incrementado mucho las llamadas de personas de entre 70 y 80 a帽os, angustiados por la soledad y la incertidumbre.

鈥淣os dicen que han dejado de ir al centro de mayores, a yoga, al teatro… Han dejado de interaccionar con otras personas, se ven solos en casa, y encima no pueden recibir la visita de sus familiares鈥, explica. 鈥淪abemos que cuando una persona mayor habla de suicidio, o de que ya no sirve para nada, tenemos que tener mucho cuidado porque puede ser inminente鈥.

Una mezcla de problemas

El tercer perfil en el que m谩s coinciden los expertos consultados tambi茅n guarda relaci贸n con los efectos de la pandemia, pero es m谩s 鈥渕ultifactorial鈥 y no se ci帽e a una edad determinada.

“Se mezclan los problemas econ贸micos, las separaciones y los problemas de custodia鈥, se帽ala Junibel Lancho. 鈥淭odo se junta y lo que te sobreviene es la ideaci贸n suicida鈥.

Una demanda directa que se suma a lo que denominan 鈥渓lamadas en segunda persona鈥. Es decir: personas que piden informaci贸n para familiares o amigos, psic贸logos preocupados por un paciente, profesores de centros escolares, asistentes sociales…

“La conducta suicida es un fen贸meno al que la mayor铆a de personas se enfrenta con miedo debido, en parte, al estigma y al silencio que lo rodea. Pero cuando se habla de cifras sorprende saber que hay tanta gente pensando en ello o que muere por esta causa鈥, dice la profesora Susana Al-Halab铆.

鈥淓n el 谩mbito cient铆fico sabemos que los pensamientos de suicidio son mucho m谩s frecuentes de lo que la gente cree, y que adem谩s se dan en todo tipo de personas, independientemente de que hayan recibido o no un diagn贸stico de salud mental. La clave est谩 en comprender que est谩n al servicio de resolver una situaci贸n en la que la persona se siente ‘atrapada’ y que vive como insoportable. Ese dolor es pasajero y, con tiempo y la ayuda necesaria, la persona puede reconectarse con la vida鈥.

Enlace relacionado CadenaSer.com (19/11/2021).




Fuente: Sasmadrid.org