December 17, 2021
De parte de Nodo50
240 puntos de vista


  • 脡RIC TOUSSAINT Portavoz del CADTM internacional
  • MIGUEL URBAN Eurodiputado, miembro de Anticapitalistas
  • CRISTINA QUINTAVALLIA ATTAC-CADTM Italia
  • PAUL MURPHY Diputado al parlamento irland茅s, miembro de RISE

Desde el inicio de la pandemia de la COVID-19 en Europa, las deudas p煤blicas en la zona euro aumentaron un 20% de media. La raz贸n es simple, en lugar de establecer un impuesto al 1% m谩s rico y a las grandes empresas, como el CADTM y otros ped铆amos, los gobiernos prefirieron recurrir al endeudamiento. Eso ha creado una nueva deuda ileg铆tima, que se a帽ade a lo que ya deb铆an los pa铆ses.

En cada crisis econ贸mica vemos como la brecha entre los ricos y los trabajadores se ensancha cada vez m谩s y las deudas publicas siguen creciendo, en un proceso de acumulaci贸n de capital que no para. Es falso que la pandemia no entienda de clases sociales o afecte a todos por igual, las grandes empresas, tales como las del grupo GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft) obtuvieron enormes beneficios gracias al confinamiento y tambi茅n a las empresas del Big Pharma, como Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Johnson & Johnson, Curevax, Merck que tuvieron unas ganancias fabulosas gracias a la pandemia, vendiendo vacunas y tratamientos a precios exorbitantes. Tambi茅n los grandes bancos y los fondos de inversiones obtuvieron elevados beneficios gracias a las ayudas de los Estados, del mismo modo que las grandes empresas especializadas en los combustibles f贸siles como petr贸leo y gas.

El rechazo a imponer un impuesto Covid a multimillonarios y multinacionales no solo ha acrecentado las desigualdades, sino que ha favorecido un fuerte incremento de la deuda, buen ejemplo de ello es Europa. La deuda p煤blica total de la zona euro alcanza los 12 billones de euros (12.000.000.000.000鈧). Entre el comienzo de 2021 y julio de 2021, la deuda pas贸 del 86% del PIB de la zona euro al 100%. Pero ese es el valor medio. Cuando aterrizamos en datos concretos pa铆s por pa铆s, vemos unos porcentajes mucho m谩s altos. La deuda p煤blica de B茅lgica y Francia alcanza casi el 120%; la de Espa帽a llega al 125%; la de Portugal, al 140%; la de Italia, al 160 %. Con respecto a la deuda p煤blica de Grecia, alcanza el 210%, mientras que en el peor momento de la crisis de la deuda griega lleg贸 鈥渟olo鈥 al 180% y la Troika afirmaba que bajar铆a.

El BCE posee una parte importante de la deuda p煤blica de la zona euro. En este momento el BCE posee m谩s de 3,9 billones de euros en t铆tulos soberanos de la zona euro, o sea, m谩s del 30% de la deuda total. La compra los t铆tulos soberanos de los pa铆ses de la zona euro por parte del BCE se ha realizado por medio de dos programas: el primero es Pandemic emergency purchase programme (PEPP) y el segundo Public sector purchase programme (PSPP). Esto se traduce en que actualmente el BCE posee cerca de 140.000 millones de euros de la deuda de B茅lgica; 730.000 millones de euros de la deuda de Francia; 360.000 millones de euros de la deuda de Espa帽a; 675.000 millones de euros de la deuda de Italia. Una deuda que el BCE compr贸 a los bancos privados, ya que no conviene olvidar que 茅l no presta directamente a los Estados miembros de la zona euro. Aunque por el contrario, los Estados s铆 reembolsan al BCE los servicios de la deuda que 茅ste posee de cada uno de ellos.

Desde el a帽o 2020,  numerosos economistas y m煤ltiples movimientos sociales venimos pidiendo  la anulaci贸n de las deudas en manos del BCE, especialmente en el manifiesto firmado por m谩s de 150 economistas de Europa publicado en febrero de 2021. Por mucho que la cancelaci贸n de la deuda publica pueda ser un tab煤 para muchos economistas o pol铆ticos neoliberales de la UE, el BCE puede anular en su balance las acreencias que posee de los pa铆ses de la zona euro. Se trata de un asiento contable que no plantea ninguna dificultad y no por ello un Banco Central caer谩 en quiebra  por eso.  Otra raz贸n muy distinta, que nada tiene que ver con imposibilidades econ贸micas o t茅cnicas, es la falta de voluntad pol铆tica para hacerlo.

En un futuro pr贸ximo, los gobiernos y las autoridades europeas cambiar谩n el discurso. Despu茅s de haber afirmado que los Estados pod铆an aumentar su endeudamiento, dir谩n que ser谩 necesario reducir los gastos, reducir las inversiones del Estado, tomar nuevas medidas estructurales en el r茅gimen de pensiones y en la seguridad social, retomar la regla de control del d茅ficit, suspendida por ahora pero en ning煤n caso eliminada. Es decir: la vuelta de la austeridad que no podemos olvidar que esta constitucionalizada en los tratados europeos.

A lo largo de estos meses de pandemia hemos visto c贸mo se han suspendido derechos y libertades p煤blicas supuestamente en pro de la salud p煤blica. La anulaci贸n de la deuda p煤blica en manos del BCE tiene que ser una medida de urgencia en pro de la salud colectiva. Esta medida podr铆a aumentar los gastos en sanidad, incrementar las ayudas sociales y a la dependencia y aumentar los gastos orientados al combate contra la crisis ecol贸gica y el cambio clim谩tico. Es fundamental que de una vez por todas prevalezca los intereses colectivos de los pueblos de Europa y no la tiran铆a de los mercados.

Otra ventaja (para las poblaciones) de la anulaci贸n de las deudas que posee el BCE consistir铆a en que 茅ste perder铆a un instrumento de chantaje a los Estados para imponer su agenda neoliberal. Efectivamente, mientras el BCE mantenga  en su poder las acreencias de los Estados de la zona euro, puede, en cualquier momento amenazar a aquellos, que no son d贸ciles con respecto a la doxa neoliberal, de no adquirirles deudas o de rechazarlos como garant铆a, lo que aumentar铆a el coste de sus nuevos pr茅stamos. No podemos olvidar que es justamente esto lo que hizo el BCE con Grecia en 2015, y lo que hab铆a comenzado a hacer con el gobierno italiano en la primavera de 2019. Retirarles  ese medio de chantaje a los halcones del BCE constituir铆a una victoria.

Sin embargo, en caso de que la lucha para anular las deudas en posesi贸n del BCE no llegue a buen puerto, un gobierno popular puede decidir unilateralmente suspender el reembolso de la deuda al BCE, cuesti贸n que obligar谩 al Banco a negociar y a ofrecer concesiones. Lo que abrir铆a un marco de oportunidades para que otros gobiernos pudieran hacer lo mismo. Para ello la implicaci贸n de la ciudadan铆a es fundamental, seguir apoyando y construyendo el movimiento popular por la auditor铆a de todas las deudas como un elemento clave para determinar la parte ileg铆tima, ilegal, odiosa y/o insostenible, para su anulaci贸n; sigue siendo a d铆a de hoy, un elemento estrat茅gico.

A aquellos y aquellas que dicen que, si hubiera una anulaci贸n, los mercados financieros y los diferentes prestamistas privados exigir铆an un tipo de inter茅s m谩s elevado para continuar la financiaci贸n de los Estados, hay que contestarles que su afirmaci贸n no tiene ning煤n fundamento. Los Estados que tuvieron una reducci贸n significativa de su deuda, pudieron tener acceso a pr茅stamos menos onerosos que los que de antes de la anulaci贸n. Los prestamistas frente a un pa铆s cuya deuda tuvo una fuerte reducci贸n, piensan que dicho pa铆s es mucho m谩s solvente y tienden a otorgarle cr茅dito con m谩s facilidad.

Por supuesto, una anulaci贸n de deuda no es por si solo una panacea, son necesarias tambi茅n otras medidas: una imposici贸n mucho m谩s importante al 1% m谩s rico y a las grandes empresas, un buen comienzo ser铆a aplicar la tasa covid que ya se presento a principios de la pandemia; la lucha contra el fraude fiscal con la retenci贸n de las multas para los defraudadores, la suspensi贸n de la licencia bancaria para los bancos que act煤en como intermediarios de la evasi贸n, la eliminaci贸n de las guaridas fiscales europeas, la socializaci贸n p煤blica de los sectores clave de la econom铆a鈥 Pero el aumento de los impuestos para los ricos debe ir acompa帽ado de una reducci贸n de impuestos y de tasas que pesan sobre la mayor铆a de la poblaci贸n. Es necesario reducir radicalmente el impuesto sobre el valor a帽adido (IVA) que se paga con la compra de productos b谩sicos y servicios esenciales, mientras que el IVA sobre los productos de lujo deber铆a de aumentarse.

Porque enfrentar la pandemia social que vivimos pasa ineludiblemente por el combate de la desigualdad, de todas las desigualdades crecientes, plurales e interconectadas, interviniendo en las realidades que son fuente y reflejo de esa desigualdad, como la fiscalidad, la precariedad, la austeridad o el poder corporativo. En definitiva, volver a poner en el centro del debate la redistribuci贸n de la riqueza y de los recursos como eje central de un programa ecosocialista. Porque nuestras vidas valen m谩s que sus beneficios, acabemos con la camisa de fuerza de la deuda.

ATTAC no se identifica necesariamente con las opiniones expresadas en los art铆culos, que son responsabilidad de los autores de los mismos.




Fuente: Attac.es