December 8, 2021
De parte de La Haine
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A muchas personas no vacunadas en Europa les parece sospechoso que las vacunas sean gratuitas. Hay que pagar cada vez m谩s por otros medicamentos

Cada vez m谩s, amplios sectores de la poblaci贸n europea expresan abiertamente su desconfianza hacia las pol铆ticas para combatir en COVID-19. La reacci贸n de la pol铆tica tradicional es de p谩nico y se caracteriza por el paternalismo y la represi贸n: obligaci贸n general de vacunarse y restringir la libertad de circulaci贸n. Esa no es la forma de crear apoyo en la poblaci贸n. Para ello ser谩 necesario, como m铆nimo, escuchar los temores y las preocupaciones de las personas no vacunadas.

Pero tambi茅n hay otros elementos en juego. La comparaci贸n con Cuba es interesante.

Desconfianza en el gobierno

Muchas personas no vacunadas dudan, con raz贸n, de la competencia y/o de la buena fe de los gobiernos que ahora quieren vacunar lo antes posible.
No es tan incomprensible.

Los pa铆ses europeos est谩n improvisando desde marzo de 2020. No existe ning煤n tipo de uniformidad o l贸gica en las pol铆ticas para atacar la pandemia de COVID-19. Con 铆ndices de contagio similares las medidas difieren mucho de un pa铆s a otro.

En B茅lgica, donde yo vivo, como en otro pa铆ses en Europa, la improvisaci贸n era incomprensible. El gobierno belga esper贸 hasta mediados de marzo antes de tomar medidas. Eso fue un mes y medio demasiado tarde. Si hubieran tomado medidas antes, la tasa de propagaci贸n habr铆a sido mucho menor y se habr铆an evitado miles de muertes por COVID-19. Y parece que no aprenden de sus errores. La respuesta a cada nueva ola de COVID-19 llega tarde.

Aunque los expertos llevaban a帽os advirti茅ndolo, el gobierno belga no estaba preparado para una pandemia. Al principio dec铆a que las mascarillas no serv铆an, porque (todav铆a) no se dispon铆a de ellas debido a una mala gesti贸n. Luego, de repente, se convirtieron en obligatorias.

En septiembre de 2021 las medidas se relajaron en B茅lgica con cifras peores, mientras que en los Pa铆ses Bajos se endurecieron con mejores cifras. 驴C贸mo explicar eso? En B茅lgica se tienen que poner de acuerdo siete ministros de Sanidad para poder implementar una nueva pol铆tica. Al mismo tiempo, los gobernadores y alcaldes introducen normas m谩s estrictas o m谩s permisivas y los presidentes de los partidos pulen su imagen a costa de la salud p煤blica.

Cuando esa desconfianza llega a las calles y a las redes sociales, la extrema derecha solo tiene que meter el bal贸n de cabeza. Atraen a su lado a quienes est谩n leg铆timamente descontentos solo con mostrar empat铆a con su desconfianza en el gobierno. El objetivo, por supuesto, no es exigir m谩s democracia para los que no tienen voz. La historia nos ense帽a por que el objetivo de la extrema derecha es apresurar la formaci贸n de un r茅gimen autoritario que deje completamente fuera a estas personas y lleve al extremo la explotaci贸n de todo y de todos por parte del 1%.

Las medidas anti-COVID-19 en muchos pa铆ses europeos fueron y siguen siendo un enorme caos. Pero, en realidad, la desconfianza es mucho m谩s profunda. En la anterior gran crisis, la bancaria de 2008, los ciudadanos tambi茅n fuimos los que pagamos el pato. Los bancos que hab铆an especulado con nuestro dinero se salieron con la suya y fueron salvados. Y la gente com煤n pagamos la factura. Es obvio que existe desconfianza en la capacidad de gesti贸n de una crisis por parte del gobierno.

驴Y en Cuba?

Ya en enero de 2020, casi dos meses antes de que los pol铆ticos en Europa entraran en acci贸n, el gobierno cubano puso en marcha un plan nacional para combatir el coronavirus. Se lanzaron campa帽as masivas de informaci贸n en los barrios obreros y en la televisi贸n. Ni gobiernos contradictorios ni siete ministros de sanidad que se ten铆an que poner de acuerdo ni discusiones sobre mascarillas obligatorias.

El gobierno actu贸 con decisi贸n e hizo todo lo posible para cortar el virus de ra铆z. Nada de promesas f谩ciles diciendo que 铆bamos a recuperar el 鈥榬eino de la libertad鈥 gracias a las vacunas, nada de soltar las riendas demasiado r谩pido, debido a motivos electorales o a la falta de coraje pol铆tico, sino medidas firmes. Algunos ejemplos. El turismo, principal fuente de ingresos pero tambi茅n de contagio, se detuvo inmediatamente. Los ni帽os a partir de seis a帽os est谩n obligados a llevar mascarilla. Cuando qued贸 claro que las escuelas tambi茅n eran importantes focos de contagio, se pas贸 a la educaci贸n en casa, con muy buen apoyo de la televisi贸n escolar, entre otras cosas.

鈥淎l informar adecuadamente a la poblaci贸n sobre los riesgos sanitarios, los cubanos comprenden la importancia de quedarse en casa. Saben c贸mo transmitir la enfermedad, y se responsabilizan de su propia salud y de la de sus familiares y vecinos鈥, dice Aissa Naranjo, m茅dica en La Habana.

La asistencia sanitaria en Cuba se centra principalmente en la prevenci贸n y est谩 muy descentralizada. Cada barrio tiene su policl铆nica y existe un fuerte v铆nculo de confianza entre la poblaci贸n local y el personal sanitario. Desde marzo de 2020 casi 30.000 鈥榬astreadores de contactos鈥 han ido de puerta en puerta, hasta los rincones m谩s alejados de la isla, para comprobar en cada familia si uno de sus miembros estaba infectado. Se moviliz贸 a los estudiantes universitarios para ayudar en ese rastreo. En B茅lgica la detecci贸n la realizaron personas an贸nimas en centros de llamadas, lo que no inspira precisamente confianza.

Mientras tanto, todo se centr贸 en el desarrollo de vacunas contra el coronavirus. En marzo de 2021 tres vacunas estaban ya en fase de prueba. En la actualidad Cuba cuenta con cinco vacunas propias, una de ellas para ni帽os de tan solo dos a帽os.

Las diferencias en las pol铆ticas COVID entre Cuba y B茅lgica se reflejan tambi茅n en las cifras. En Cuba hubo 146 muertes por COVID-19 a finales de 2020. En B茅lgica, con el mismo n煤mero de habitantes, la cifra era de casi 20.000. Eso fue antes de la variante Delta. Cuba no lleg贸 a tiempo. Las vacunas propias reci茅n se terminaron tres meses despu茅s de que la variante Delta empezara a proliferar. La r谩pida vacunaci贸n en B茅lgica, a partir de finales de 2020, ha permitido reducir significativamente el n煤mero de muertes causadas por la variante Delta, al menos en las fases iniciales.

En Cuba la variante Delta en realidad lleg贸 demasiado pronto; no hab铆a vacunas en ese momento. El pico de infecci贸n se produjo en el mes de julio. Esto caus贸 muchas muertes y sacudi贸 el sistema sanitario. Esta precaria situaci贸n sanitaria se sum贸 a los graves problemas econ贸micos derivados del bloqueo econ贸mico de EEUU, la p茅rdida de turismo y el aumento del precio de los alimentos. Como resultado, hubo mucho descontento entre la gente. A trav茅s de las redes sociales se ha intentado desde EEUU agitar ese descontento y canalizarlo en protestas. El intento acab贸 fracasando.

Una vez iniciada la campa帽a de vacunaci贸n en Cuba los resultados fueron espectaculares. El 20 de septiembre, al inicio de la campa帽a, todav铆a hab铆a diariamente m谩s de 40.000 nuevas infecciones y 69 muertes. Hoy en d铆a hay 120 nuevas infecciones y una muerte al d铆a. En Cuba tambi茅n se vacuna a los ni帽os a partir de dos a帽os. El 2 de diciembre el 90% de los cubanos hab铆a recibido su primera dosis. Es el segundo porcentaje m谩s alto del mundo, despu茅s de los Emiratos 脕rabes Unidos, y el m谩s alto de Am茅rica Latina. En B茅lgica estamos al 75%.

2. Desconfianza en las grandes farmac茅uticas

A muchas personas no vacunadas en Europa les parece sospechoso que el gobierno proporcione vacunas gratuitamente. Hay que pagar cada vez m谩s por otros medicamentos. La sanidad cuesta cada a帽o m谩s a los pacientes y ahora, de repente, todos 鈥渢enemos鈥 que vacunarnos gratuitamente. 驴No hay nada detr谩s? 驴Se es un te贸rico de la conspiraci贸n si se hace esta pregunta?

La gente sabe que las grandes farmac茅uticas s贸lo miran las ganancias y no siempre se toman en serio la seguridad de las personas. Entre 1940 y 1980 millones de futuras madres tomaron DES (dietilstilbestrol) contra los abortos espont谩neos y en los a帽os 60 se les recet贸 Softenon contra los mareos del embarazo. Esas decisiones produjeron miles de beb茅s deformes. En EEUU Purdue Pharma, propiedad de la acaudalada familia Sackler, vend铆a hasta hace poco el potente analg茅sico OxyContin, sabiendo perfectamente que es altamente adictivo.

Purdue es responsable de la muerte de miles de estadounidenses y de la adicci贸n de millones. El fentanilo, inventado por Paul Janssen, del gigante farmac茅utico belga del mismo nombre (que ahora forma parte de Johnson & Johnson), es tambi茅n un analg茅sico altamente adictivo que se pod铆a adquirir libremente en EEUU y que se promocionaba con fuerza. Johnson&Johnson fue condenada por su responsabilidad en este caso.

La gente tambi茅n sabe que las compa帽铆as farmac茅uticas est谩n cobrando precios demasiado altos por sus vacunas contra el COVID-19 y que muy est谩n subvencionados por el gobierno, pero se les permite quedarse con miles de millones de beneficios. Cuando estas mismas empresas dicen entonces que es necesario otra inyecci贸n de refuerzo, esto despierta comprensiblemente la sospecha, aunque la necesidad sea cient铆ficamente correcta.

驴Y en Cuba?

En Cuba no existe una industria farmac茅utica privada. Todas las vacunas contra el COVID-19 las fabrican laboratorios biom茅dicos de propiedad gubernamental. El 80% de las vacunas utilizadas en los programas de vacunaci贸n del pa铆s son de fabricaci贸n nacional. Aqu铆 no encontrar谩 precios escandalosos ni beneficios usureros.

Desde la infancia toda a poblaci贸n est谩 vacunada contra una serie de enfermedades, al igual que aqu铆 en Europa. Este es uno de los principales factores del rapid铆simo aumento de la esperanza de vida en Cuba en las 煤ltimas d茅cadas. En Cuba la esperanza de vida es mayor que en EEUU y la mortalidad infantil menor. En los 煤ltimos meses se ha demostrado que las vacunas tambi茅n son muy eficaces. Por eso no es de extra帽ar que cualquier persona cubana no solo conf铆e en sus empresas farmac茅uticas nacionales, sino que se sienta orgullosa de ellas.

Desconfianza en la ciencia

La ciencia real y la pseudociencia se utilizan a menudo para hacer publicidad de todo tipo de cosas aqu铆 en Europa: suplementos alimenticios, pa帽ales perfectos, productos para crecimiento de pelo, m贸viles supers贸nicos鈥 A consecuencia de ello la ciencia ha perdido gran parte de su estatus para muchas personas. Los frecuentes fraudes de investigaci贸n y a gran escala (pensemos en el dieselgate) hacen que la gente sospeche a煤n m谩s.

Adem谩s, muchas personas salen de la ense帽anza secundaria o superior sin ser capaces de entender las estad铆sticas o su representaci贸n en los art铆culos. 鈥淗ay tantas personas vacunadas como no vacunadas en el hospital, 驴no?鈥. Todo esto explica que grandes grupos de personas se sientan atra铆dos por teor铆as oscuras o, al menos, quieran tomarlas en serio porque piensan que 鈥渆llos鈥 est谩n tratando de hacernos creer algo. Que 鈥渆llos鈥 quieren obligarnos a cumplir con una serie de cosas: pasaporte COVID, vacunas, etc. 鈥淓llos鈥 es, entonces, una amalgama de pol铆ticos, expertos y medios de comunicaci贸n.

驴Y en Cuba?

En Cuba la gente se enfrenta a la publicidad profesional solo muy espor谩dicamente. La ciencia llega a la gente a trav茅s de la educaci贸n -de alta calidad- y de medios de comunicaci贸n no comerciales. Incluso antes de la primera infecci贸n se explic贸 a todos los cubanos en la televisi贸n qu茅 es el COVID-19, c贸mo se desarroll贸 la pandemia en todo el mundo, qu茅 se puede hacer al respecto y, por consiguiente, qu茅 medidas se iban a tomar.

La poblaci贸n cubana sabea que sus cient铆ficos trabajan por el bien com煤n de su pa铆s. La poblaci贸n lo constata casi todos los a帽os, por ejemplo, en las evacuaciones preventivas de los pueblos y ciudades que se encuentran en las rutas de los huracanes, trazadas por los mejores meteor贸logos del mundo. Vi贸 c贸mo el VIH se contuvo r谩pidamente con un fuerte compromiso de prevenci贸n, c贸mo el dengue y el zika (1) se tratan de forma cient铆fica, eficiente y transparente, lo que tienen como resultado un n煤mero m铆nimo de v铆ctimas.

4. Desconfianza en la solidaridad

Una gesti贸n eficaz de la pandemia presupone solidaridad. La mayor铆a de la poblaci贸n, que personalmente tiene poco que temer de la enfermedad, debe solidarizarse con las minor铆as de personas (muy) mayores y f铆sicamente d茅biles. La vacunaci贸n es importante para un hombre o una mujer normal, y tambi茅n para los ni帽os, para reducir la circulaci贸n del virus en la comunidad lo antes posible en favor de los m谩s d茅biles. La mayor铆a de la gente -tambi茅n en Europa- considera que eso es una raz贸n suficiente para participar. Esto tambi茅n se aplica al cumplimiento de las medidas de seguridad.

Es realmente sorprendente que no haya m谩s gente en Europa diciendo: 鈥淓stoy lo suficientemente sano y fuerte, no necesito una vacuna, el resto tiene que hacer lo suyo鈥. Toda la cultura comercial y neoliberal de aqu铆 le recuerda a la gente a diario su deber de desarrollarse, de hacerlo cada vez mejor en la vida, enti茅ndase, ser m谩s rico. El ideal es la autonom铆a absoluta, no depender de los dem谩s, ni mucho menos del 鈥楨stado鈥, pues de lo contrario se es un aprovechado. Los sindicatos son entonces los protectores de esos 鈥榓provechados鈥. Hay que desengrasar el Estado, recortar la asistencia social y sanitaria. Esa no es precisamente una cultura que fomente la solidaridad.

驴Y en Cuba?

Las y los cubanos no est谩n en una situaci贸n de competencia o de 鈥榮谩lvese quien pueda鈥. La poblaci贸n cubana sabe por experiencia que solo juntos pueden afrontar los grandes retos del pa铆s. Superar los problemas juntos es a lo que est谩n acostumbrados, desgraciadamente hoy m谩s que nunca. Ayudar a los vecinos, limpiar el barrio juntos, celebrar reuniones y tomar decisiones juntos en el lugar de trabajo, etc., es su forma de vida.

La solidaridad forma parte de su ADN. Durante d茅cadas han enviado m茅dicos, enfermeros y profesores al resto del mundo. Un peque帽o pa铆s de once millones de habitantes, con diez veces menos recursos que B茅lgica, envi贸 m茅dicos a luchar contra el COVID en lugares tan lejanos como Italia.

Esta actitud y forma de vida es la cuarta raz贸n por la que hay pocos o ning煤n antivacunas en Cuba.

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Nota: (1) El dengue o fiebre del dengue es una enfermedad infecciosa sist茅mica aguda causada por el virus del dengue y transmitida por mosquitos. El zika es un virus que provoca fiebre y puede tener graves consecuencias para los fetos.

dewereldmorgen.be. Traducido del neerland茅s por Sven Magnus




Fuente: Lahaine.org