October 13, 2020
De parte de Red Nacional De Medios Alternativos
156 puntos de vista


El Consejo Nacional de Ciencia y T茅cnica (CONICET) ocupa el lugar m谩s alto en lo que refiere a la ciencia y t茅cnica del pa铆s e incluso, recientemente, fue galardonada como la mejor instituci贸n gubernamental de ciencia de Latinoam茅rica, sobre un total de setenta instituciones seg煤n el Ranking SCImago 2020. Pero, en el seno del organismo se viene arrastrando un reclamo, fruto de los a帽os de macrismo: lxs investigadorxs perdieron, entre noviembre de 2015 y diciembre de 2019, un 49,5% real (descontando la inflaci贸n) de su salario. Otro Viento dialog贸 con tres investigadorxs del CONICET, que vienen realizando diversas acciones de lucha en l铆nea con el reclamo.  

Karina Ramacciotti es Doctora en Ciencias Sociales. Seg煤n la web del CONICET, su especialidad es Historia Social, y lo hace notar iniciando la conversaci贸n contando el origen y funci贸n del organismo: 鈥淓l Consejo Nacional de Ciencia y T茅cnica (CONICET) se cre贸 en 1958 a partir de la iniciativa del segundo premio Nobel de la Argentina, el fisi贸logo Bernardo Houssay. Su funci贸n fundamental es fomentar la investigaci贸n de la ciencia a partir del financiamiento estatal. Apoya proyectos de todas las disciplinas cient铆ficas a partir de un sistema de ingreso exhaustivo y riguroso鈥. La investigadora cuenta que hay dos instancias fundamentales de apoyo a las personas quienes tienen vocaci贸n por las ciencias: a trav茅s de su formaci贸n doctoral y posdoctoral y por medio del ingreso al sistema cient铆fico. Cabe aclarar que, en general, dichas instancias son secuenciales, primero se empieza por una beca doctoral, luego una beca posdoctoral y posteriormente se aplica para ingresar definitivamente al CONICET como investigadorx. 

驴Pero c贸mo es este ingreso definitivo al organismo? Karina cuenta que no solo debes contar con las 鈥渃redenciales acad茅micas correspondientes鈥 (por ejemplo, recibirte en un Doctorado) sino que debe mediar 鈥渦na trayectoria medida por la presentaci贸n de ponencias a congresos, publicaciones de papers en revistas cient铆ficas, formaci贸n de recursos humanos, participaci贸n en proyectos de investigaci贸n colectivos鈥. Siempre la evaluaci贸n es realizada por comisiones de pares, es decir, son otrxs investigadorxs a pie de igualdad o con mayor experiencia quienes deciden qui茅n entra y qui茅n no, tras 鈥渦na evaluaci贸n de extrema rigurosidad鈥 comenta Karina. 

Adriana Valobra, es Doctora en Historia y su 谩rea de estudio es el g茅nero y la pol铆tica. Ella comienza la conversaci贸n haciendo un recorrido de su d铆a a d铆a. Cuenta que hay momentos de trabajo 鈥渄e campo鈥, yendo a archivos, realizando entrevistas, trabajando en bibliotecas, y otros de sistematizaci贸n de la informaci贸n y escritura, m谩s una constante lectura de libros, art铆culos, bibliograf铆a en general, para estar actualizada. Todo el material 鈥渟e somete a discusi贸n en grupos de estudio, congresos, se reescribe a partir del enriquecimiento que producen esas instancias y se env铆a para su consideraci贸n en una revista acad茅mica, donde vuelve a pasar un proceso de doble referato y, si se acepta su publicaci贸n, se reformula con las indicaciones que env铆a el evaluador鈥, comenta Adriana.  

Mariano Feliz es Doctor en Econom铆a y en Ciencias Sociales. Su especialidad es la econom铆a pol铆tica. Al igual que Adriana, relata que su jornada laboral 鈥渋nvolucra varias horas diarias de lectura de estudios, libros, sobre mis temas de investigaci贸n, buscar bibliograf铆a actualizada y datos, que luego debo procesar, analizar, ordenar鈥. Tras esa instancia, tambi茅n, aclara Mariano, 鈥渄ebo dedicar tiempo a escribir art铆culos, que son presentados a congresos o enviados a revistas para su evaluaci贸n y eventual publicaci贸n鈥.

Todo este proceso descrito es largo y requiere trabajo sistem谩tico y constante. Una b煤squeda de materiales, para empezar a investigar alg煤n tema espec铆fico, puede requerir incluso un a帽o. Las herramientas con las que cuentan para hacer estas tareas, seg煤n Adriana, son las mismas de muchos otrxs cient铆ficxs:  grabador, c谩mara digital, scanner (o un muy buen celular), programas lectores de OCR (Reconocimiento 贸ptico de caracteres, por sus siglas en ingl茅s), impresora, tinta y combustible y/o pasajes de micro. Adriana, sobre los gastos en movilidad y de ciertas herramientas, se帽ala que se financian con proyectos de investigaci贸n, que en general tardan tanto en aprobarse y ejecutarse que los montos llegan devaluados, y por lo tanto 鈥渕uchos de los insumos los ponemos de nuestro bolsillo鈥, remarca. 

Pero el trabajo individual no es lo 煤nico que hace un investigadorx. Este se combina con la direcci贸n de proyectos de investigaci贸n (que cuentan con entre 10 y 20 personas), el acompa帽amiento de las tesis de estudiantes de grado y postgrado, reuniones con equipos de investigaci贸n, la participaci贸n o incluso la direcci贸n de un Centro de Investigaci贸n y/o una revista acad茅mica, clases de grado y de posgrado, incursi贸n en sociedades o redes de investigadorxs nacionales e internacionales, participaci贸n de congresos, simposios, una lista interminable de instancias de encuentro, coordinaci贸n e intercambio. La pandemia, complejiza todo al incrementar la cantidad de horas frente a una computadora o el celular, todo se volvi贸 virtual, 鈥渆l trabajo se presenta de manera continua, sin cortes, interminable鈥, acota Adriana.  

Con respecto a la pertenencia a redes de investigadorxs, el investigador puntea que implica 鈥渃olaborar y articular tareas de investigaci贸n con colegas de otras ciudades y pa铆ses鈥, compartiendo conocimientos, resultados, puntos de vista y opiniones. Adem谩s, se帽ala Mariano, al ser integrante de una comisi贸n de informes, promociones e ingresos del CONICET, debe evaluar la tarea de investigadorxs que ya est谩n en la Carrera del Investigador y de candidatxs a ingresar como tales al CONICET, por lo que 鈥渓a jornada laboral diaria es m谩s amplia e intensa y la semana muy variable鈥. 

En este punto, Adriana recalca que todo este listado de tareas y actividades 鈥渟e punt煤a en nuestras evaluaciones peri贸dicas鈥. Pero quien investiga no es un sujeto aislado de su realidad. Adriana remarca que 鈥渃omo parte de nuestro compromiso comunitario (con y sin financiamiento) se realizan actividades de extensi贸n universitaria con la comunidad. Esas tareas hacen que no haya un d铆a que sea exactamente igual al otro鈥.  Si no est谩n produciendo materiales educativos para docentes y estudiantes, est谩n realizando videos para divulgaci贸n, dictando cursos docentes o trabajando con agrupaciones territoriales y profesionales.

En la evaluaci贸n nos comenta, no solo cuentan todas estas tareas individuales y colectivas, sino que 鈥渉ay que agregarle las tareas de evaluaci贸n de tesis de grado y posgrado, proyectos de investigaci贸n, art铆culos de revistas, etc. Todas esas tareas son gratuitas y no son estrictamente la investigaci贸n en s铆, pero se consideran para evaluarnos鈥. Para dar una idea de lo que implica, Mariano, sobre la direcci贸n de becarixs, nos ensaya que 鈥渄ebe juntarse individualmente con cada uno para ver el avance de sus proyectos y tesis, debo leer lo que van escribiendo y compartir mis opiniones e ideas al respecto鈥. 

Investigar es Trabajar

Esta frase resume, condensa, el principal reclamo de lxs cientificxs. Ser reconocidos, con todas las letras, como trabajadorxs. 驴En d贸nde est谩 la divergencia? Por ejemplo, lxs cientificxs no tienen un convenio colectivo de trabajo (CCT) que regule la relaci贸n entre ellxs y su empleador, que en este caso, es el Estado. Los CCT son un acuerdo sellado, fruto de una negociaci贸n colectiva, entre lxs trabajadorxs (a trav茅s de los sindicatos) y el empleador (o empleadores) y el Estado, donde se regula las condiciones de trabajo: salario, tiempos, vacaciones, licencias, etc. Para el caso particular de lxs investigadorxs, el Estado es juez y parte, y por lo tanto, la necesidad de lucha que est谩n llevando adelante, que supera el mero reconocimiento salarial (m谩s all谩 de la necesidad de que dicho reconocimiento sea realizado). 

Adriana y Karina especifican, que para el caso del CONICET, un CCT 鈥減ermitir铆a, por ejemplo, especificar las tareas propias de quienes integramos la carrera de investigaci贸n en sus distintos escalafones鈥, y adem谩s agrega Mariano, 鈥渆stablecer con m谩s claridad criterios de ingreso, promoci贸n y permanencia en la Carrera del Investigador, indicar las condiciones de trabajo y nuestros derechos en tal sentido, pautar las formas de participaci贸n en la instituci贸n (en comisiones de evaluaci贸n, por ejemplo) y las pautas vinculadas a las licencias y derechos b谩sicos como trabajadorxs de la ciencia鈥. Actualmente, el lugar del CCT lo ocupa un estatuto muy general, que, en los hechos, hace que cada comisiones evaluadoras de ingreso, informes y promoci贸n establecen criterios cada a帽o que, 鈥減arad贸jicamente鈥, remarcan Adriana y Karina, 鈥渟e precisan luego de que cada postulante presenta su informe o solicitud de promoci贸n鈥. 

驴Cu谩les son las razones que explican la inexistencia de un CCT? Karina reflexiona que 鈥渉ay una idea del intelectual que vive en la torre de marfil, que son personas privilegiadas, etc.鈥. Una mirada habitual, contin煤a la investigadora, que hab铆a de los cient铆ficos (en su mayor铆a, varones), que 鈥渉asta la primera mitad del siglo XX proven铆an de estratos sociales encumbrados y pod铆an desarrollar sus estudios y sus investigaciones sin necesidad de contar con alg煤n ingreso adicional鈥. Pero, advierte luego, que con la democratizaci贸n de los estudios universitarios, ese perfil tendi贸 a desaparecer y a la vez, los procesos de especializaci贸n de la ciencia colaboraron en hacer muy dif铆cil dedicarse a la investigaci贸n teniendo ingresos propios provenientes de alguna otra actividad econ贸mica. Justamente, cierra la idea la investigadora, 鈥渆l Conicet se cre贸 con la intenci贸n de proyectar la idea de un cient铆fico dedicado a la investigaci贸n de manera exclusiva y con una paga de acuerdo a ello鈥. 

Sin lugar a dudas, 鈥渆l salario tiene que permitir cubrir los gastos vitales y estar acorde a las exigencias de nuestras tareas, los requisitos para el ingreso y permanencia en el puesto de trabajo, etc鈥 enarbola Adriana. Pero, uno de los mayores problemas que enfrentan en esta lucha por un salario justo, es la justificaci贸n que viene por parte de la vocaci贸n. 鈥淟a idea de la vocaci贸n se torna un disuasivo cuando se le exige altruismo y sacrificio para aceptar, por ejemplo, un salario inadecuado en relaci贸n con la exigencia de la tarea y la importancia que, al menos de palabra, se le atribuye鈥 recalca Adriana. A muchas personas que se dedican a la investigaci贸n, las entusiasma la tarea que realizan, contin煤a la investigadora, pero eso no quita que 鈥渆l trabajo intelectual es trabajo, implica una transformaci贸n para satisfacer necesidades humanas y, por eso, nuestro trabajo no escapa de la alienaci贸n鈥. Y m谩s a煤n, complementa la investigadora, es una pol铆tica de estado con la que a nivel internacional se mide el grado de desarrollo de un pa铆s: 鈥淓n tanto tal, el Estado debe garantizar el salario de sus cientistas鈥, concluye. 

Mariano refuerza esta idea: 鈥淚nvestigar supone un enorme esfuerzo de formaci贸n para lograr las capacidades y pr谩cticas m铆nimas (por ejemplo, realizar una investigaci贸n doctoral) para poder desarrollar investigaciones, dirigir o acompa帽ar a becarios y tesistas, coordinar proyectos鈥. Con se fue retratando, todo esto requiere disciplina, tiempo, formaci贸n, reuniones, desplazarse, escribir, hacer b煤squedas, en resumen, mucha dedicaci贸n constante. 鈥淣o es un hobby, ni una tarea voluntaria, es una tarea ardua y supone condiciones concretas (lugares de trabajo, insumos, equipos, etc.) para poder desarrollarlas. Esas condiciones las deben proveer nuestros empleadores, como en cualquier otro trabajo鈥.

La lucha sigue

Lxs investigadorxs vienen realizando una multiplicidad de acciones para visibilizar su reclamo, tales como juntada de firmas, cartas abiertas, twittazos, paros con performances frente a oficinas del CONICET y el MINCYT en todo el pa铆s. Recientemente, se anunci贸 un incremento del 10% a partir de noviembre, soluci贸n que claramente no cumple ni las expectativas m铆nimas. Mariano detalla que vienen trabajando en asambleas peri贸dicas para ir definiendo las acciones de lucha, y adem谩s conforman comisiones de trabajo para debatir con sus empleadores y legisladores en torno a las caracter铆sticas del futuro convenio colectivo de trabajo, la ley de financiamiento de la ciencia y la t茅cnica, y la naturaleza misma de nuestro trabajo como cient铆ficos 鈥渜ue hacemos, para qu茅, con qu茅 medios, con qu茅 objetivos鈥.

La lucha que llevan adelante lxs investigarxs cuenta con amplio apoyo, m谩s a煤n, el 29 de septiembre referentes de la comunidad cient铆fica internacional hicieron llegar una carta a las autoridades nacionales de Argentina en solidaridad con el reclamo salarial y presupuestario del CONICET, situaci贸n similar hab铆a sucedido durante el gobierno de Cambiemos (2015-2019), cuyas pol铆ticas fueron especialmente gravosas para el sector cient铆fico. En esta ocasi贸n, encabezan las adhesiones figuras de reconocida trayectoria en ciencias pol铆ticas como Carole Pateman y Alex Callinicos; sociolog铆a, Raewyn Connell y Ana Dinerstein, Michell Gollac y G枚ran Therborn; filosof铆a, Silvia Federici, Patrice Vermeren y George Caffentzis; f铆sica, Peter Zoller, econom铆a, Jacques Freyssinet y Thomas Coutrot, paleontolog铆a Eric Buffetaut, entre otros (ver la carta)

Las decisiones, comentan Adriana y Karina, se toman en asambleas de un colectivo amplio y heterog茅neo, de integrantes de CONICET de distintas disciplinas, edades, regiones del pa铆s, escalafones. Las tres cartas alrededor de las que se organizaron los colectivos autoconvocados surgieron para vehiculizar reclamos que consideraron que no se ve铆an reflejados en las intervenciones del gremio, 谩mbito en el que, no obstante, siguieron participando como autoconvocadxs. El 6 de octubre hubo una caravana en rechazo del 7% con el que cerr贸 la paritaria UPCN, decisi贸n impulsada por autoconvocadxs y algunas l铆neas internas de ATE que, luego, se aprob贸 como medida.

En la din谩mica de los grupos autoconvocados, como en todo proceso asambleario, se hacen propuestas, se discuten, se deciden. A priori, no es posible decir qu茅 medidas se tomar谩n, pero la lucha contin煤a frente a la falta de presupuesto. Apoyar la creaci贸n de conocimiento y la innovaci贸n es clave  鈥para lograr sociedades que intenten reducir sus brechas de desigualdades, alcanzar un afianzamiento de la vida democr谩tica y potenciar un sentido reflexivo y cr铆tico鈥 y sin dudas, 鈥渆l activo compromiso de la comunidad cient铆fica y educativa y el acompa帽amiento de otros actores sociales y pol铆ticos puede ser una palanca para acicatear un cambio de rumbo de las actuales pol铆ticas de ciencia, tecnolog铆a y educaci贸n鈥 cierran las investigadoras.




Fuente: Rnma.org.ar