May 4, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
172 puntos de vista


Priyamvada Gopal

Un torvo silencio acompa帽a a una de las figuras m谩s comentadas de la historia brit谩nica. Se puede entusiasmar uno perpetuamente por c贸mo Winston Churchill derrot贸 a Hitler 鈥渟in ayuda de nadie鈥. Pero si se mencionan sus puntos de vista sobre la raza o sus pol铆ticas coloniales, se ve inmediatamente ahogado en un vitriolo feroz y orquestado.

En un mar de biograf铆as de Churchill aduladoramente reverenciales, apenas hay libros que examinen en serio su bien documentado racismo. No se puede permitir, parece ser, hacer m谩s complicado, y no digamos ya mancillar, el mito nacional de un h茅roe impecable: un 铆dolo que 鈥渟alv贸 a nuestra civilizaci贸n鈥, como pretende Boris Johnson, o 鈥渁 la humanidad en su conjunto鈥, como afirm贸 David Cameron. H谩gase una inc贸moda observaci贸n sobre sus opiniones acerca de la supremac铆a blanca, y la gente como Piers Morgan preguntar谩: 鈥溌縋or qu茅 vive usted en este pa铆s?鈥

No todo el mundo se contenta con no decir nada porque hoy 鈥渉ablar铆a alem谩n鈥, de no haber sido por Churchill. Mucha gente quiere saber m谩s acerca de las figuras hist贸ricas que se les pide que admiren sin criticarlas. Las protestas de Black Lives Matter de junio pasado 鈥 durante las cuales la palabra 鈥渞acista鈥 se pint贸 con aerosol en letras rojas en la estatua de Churchill en la Plaza del Parlamento 鈥, se vieron acompa帽adas de exigencias de una mayor formaci贸n en cuestiones como la raza, el imperio y las figuras cuyas estatuas salpican nuestros paisajes.

Pero proporcionar una imagen m谩s completa se hace dif铆cil. Se trata desde帽osamente a aquellos investigadores que exploran los lados menos gloriosos de Churchill. Tomemos el ejemplo del Churchill College, en Cambridge, en el que imparto clases.

En respuesta a las apelaciones a una mayor informaci贸n sobre su fundador, el colegio organiz贸 una serie de actos sobre Churchill, el imperio y la raza. Recientemente presid铆 la segunda mesa redonda sobre 鈥淟as consecuencias raciales del se帽or Churchill鈥.

Antes incluso de que tuviera lugar, se denunci贸 repetidas veces el debate en los tabloides y las redes sociales como algo 鈥渋diota鈥, una 鈥渄ifamaci贸n de su persona鈥 destinada a 鈥渄espedazar鈥 al gran hombre. Indignadas cartas dirigidas al colegio afirmaban que esto era llevar la libertad acad茅mica demasiado lejos, y que deber铆a cancelarse el acto. Los ponentes y yo, todos investigadores de color, nos hemos visto sujetos a agresivos mensajes de odio, insultos y amenazas racistas. Se nos acus贸 de traici贸n y calumnias. Una de las personas que escribi贸 advert铆a que se hab铆a remitido mi nombre al oficial al mando de la base de la RAF cercana a mi casa.

El colegio est谩 recibiendo fuertes presiones para dejar de celebrar estos actos. Tras la reciente mesa redonda, el grupo derechista de expertos Policy Exchange, influyente en c铆rculos del gobierno 鈥 y que afirma abanderar la libertad de expresi贸n y las opiniones controvertidas en los campus 鈥 public贸 una 鈥渞ese帽a鈥 del acto. El pr贸logo, escrito por el nieto de Churchill, Nicholas Soames, declaraba que ten铆a la esperanza de que esa rese帽a 鈥渋mpedir铆a que se organizara un acto tan intelectualmente deshonesto en el Churchill College en el futuro…o, esper茅moslo, en cualquier otro lugar鈥.

Tiene su iron铆a. El gobierno y los medios nos dicen que la 鈥渃ultura de la cancelaci贸n鈥 es una imposici贸n de la izquierda acad茅mica. Pero aqu铆 se trata en realidad de la verdadera 鈥渃ultura de la cancelaci贸n鈥 que impide un verdadero compromiso con la historia brit谩nica. Churchill fue un admirado l铆der en tiempos de guerra que supo ver a tiempo la amenaza de Hitler y desempe帽贸 un papel crucial en la victoria aliada. Tendr铆a que ser posible admitir esto sin dejar de glosar su lado menos benigno. Los investigadores acad茅micos del acto de鈥 Madhusree Mukerjee, Onyeka Nubia y Kehinde Andrews 鈥 llamaron la atenci贸n sobre la obstinada defensa de Churchill del dominio colonial brit谩nico, su papel participante en la desastrosa hambruna de 1943 en Bengala, en la que murieron de modo evitable millones de personas, su inter茅s por la eugenesia, y sus opiniones, profundamente retr贸gradas hasta para su 茅poca, sobre la raza.

Hay constancia de que Churchill alab贸 el 鈥渓inaje ario鈥 e insisti贸 en que era correcto que 鈥渦na raza m谩s fuerte, una raza de mayor rango鈥 ocupara el lugar de los pueblos ind铆genas. No pensaba, seg煤n se sabe, que 鈥渓a gente negra fuera tan capaz o eficiente como la blanca鈥. En 1911, Churchill prohibi贸 los combates de boxeo interraciales, de modo que no pudiera verse perder a boxeadores blancos frente a otros negros. Insist铆a en que Gran Breta帽a y los EE.UU. compart铆an una 鈥渟uperioridad anglo-sajona鈥. Describi贸 a los activistas anticoloniales como 鈥渟alvajes armados de ideas鈥.

Hasta sus contempor谩neos encontraban chocantes sus puntos de vista raciales. En el contexto de la l铆nea dura de Churchill en contra de suministrar ayuda para aliviar la hambruna de Bengalas, el secretario de Colonias, Leo Amery, subray贸: 鈥淓n la cuesti贸n de la India, Winston no est谩 del todo en sus cabales鈥o he visto mucha diferencia entre su opini贸n y la de Hitler鈥.

Que Hitler fuera racista no significa que Churchill no pudiera serlo. Gran Breta帽a entr贸 en guerra, al fin y al cabo, porque se enfrentaba a una amenaza existencial, y no primordialmente porque discrepara de la ideolog铆a nazi. Advirtiendo afinidades entre el pensamiento racial colonial y el de los nazis, los l铆deres africanos y asi谩ticos cuestionaron el doble rasero de Churchill consistente en rechazar firmemente la autodeterminaci贸n de los s煤bditos coloniales que luchaban tambi茅n contra Hitler.

Vale la pena recordar que el culto incuestionado que hoy se tributa a Churchill no lo compart铆an muchos brit谩nicos en 1945, cuando votaron por dejarlo fuera del poder antes incluso de que hubiera terminado del todo la guerra. Muchas comunidades de clase trabajadora de Gran Breta帽a, de Dundee al sur de Gales, sent铆an una intensa animosidad hacia Churchill por su disposici贸n a movilizar fuerzas militares durante los conflictos laborales. En fecha tan reciente como 2010, el consejo municipal de Llanmaes se opuso a rebautizar una base militar como Churchill Lines.

La valoraci贸n cr铆tica no supone 鈥渄ifamaci贸n de su persona鈥. Gracias al pensamiento de grupo de 鈥渆l culto de Churchill鈥, el difunto primer ministro se ha convertido en una figura mitol贸gica antes que hist贸rica. Restar importancia a las implicaciones de las opiniones de Churchill sobre la raza 鈥 o sugerir absuradamente, como sugiere Policy Exchange, que sus declaraciones racistas significaban 鈥渙tra cosa distinta de su definici贸n鈥 鈥 nos habla de una profunda falta de honestidad y valor.

Esta falta de valor va ligada a una aversi贸n mayor a analizar el imperio brit谩nico de manera veraz, quiz谩s por miedo a lo que pudiera decirnos hoy de Gran Breta帽a. El di谩logo nacional que se precisa sobre Churchill y el imperio con el que se sent铆a tan comprometido es una de las formas necesarias para romper este inaceptable silencio.


Priyamvada Gopal

es profesora de Estudios Postcoloniales en el Churchill College (del que ha sido decana) de la Universidad de Cambridge. Nacida en la India, se licenci贸 en la Universidad de Delhi, doctor谩ndose en la de Cornell (EE.UU). Es autora de “Insurgent Empire: Anticolonial Resistance and British Dissent”.

Fuente:

The Guardian

Traducci贸n:

Lucas Ant贸n

Tomado de: https://www.sinpermiso.info/textos/…




Fuente: Grupotortuga.com