February 17, 2021
De parte de Peri贸dico El Roble
545 puntos de vista

EL MI脡RCOLES 17 DE FEBRERO NOS CONCENTRAMOS EN TRIBUNALES A LAS 17.

脷rsula ten铆a 18 a帽os, estuvo de novia con Mat铆as Martinez, polic铆a bonaerense, con antecedentes. Un violento que la golpe贸 y la amenaz贸 de muerte. Hasta que la mat贸.
脷rsula y su mam谩 lo hab铆an denunciado. Estaba con 鈥渃arpeta psiqui谩trica鈥 por las reiteradas denuncias contra 茅l por violencia de g茅nero. Uno de cada 5 femicidios en nuestro pa铆s son cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad. Pero la violencia de g茅nero no es motivo suficiente para que lo exoneren: se cubren, se amparan, afianzan su pacto corporativo.

脷rsula ten铆a miedo de que la maten y la mataron. Pidi贸 ayuda, hizo denuncias. Sus posteos en las redes y su voz desesperada a las amigas hablan en un lenguaje que es de la calle, de las movilizaciones, de la constataci贸n cotidiana de que la rabia no alcanza, de que es necesario organizarla para cambiarlo todo. Pero todo, de cuajo. Porque su historia no es extraordinaria, es dolorosamente com煤n.
鈥淪i un d铆a no vuelvo, rompan todo鈥, public贸 d铆as antes de ser asesinada. Sus amigas hab铆an recibido sus pedidos de auxilio, estaban ah铆 para ella, sosteni茅ndola, viendo en simult谩neo c贸mo el Estado demoraba las medidas de protecci贸n y no evaluaba el riesgo en que estaba 脷rsula. Cuando se encontr贸 su cuerpo salieron a la calle. 驴Qui茅n puede evitar sentir en el cuerpo propio el zarpazo de dolor y rabia? Esta vez la reacci贸n fue r谩pida: la bonaerense sali贸 a reprimir. Un disparo de bala de goma en la cara de una de las amigas es la respuesta de la Polic铆a al femicidio de 脷rsula. El ministro de Seguridad, Sergio Berni, lo justific贸 diciendo que hab铆an quemado un patrullero. La chica herida estaba sola frente a un pelot贸n. PROTEGEN SUS BIENES Y NO A LAS V脥CTIMAS. LA POLIC脥A ES RESPONSABLE. SU RESPONSABLE POL脥TICO TAMBI脡N.

驴Qu茅 pasa cuando una mujer, lesbiana, travesti o trans denuncia violencia de g茅nero?
Espera horas que la atiendan en la l铆nea 144, y cuando sucede le dicen que vaya a la comisar铆a a hacer la denuncia o a la Oficina de Violencia Dom茅stica si est谩 en CABA. Otra vez la espera de horas, y la revictimizaci贸n. Con suerte, consigue que se dicten medidas de protecci贸n: para todas las mismas. Bot贸n antip谩nico -si hay-, restricci贸n de acercamiento para el violento y en muchos casos 鈥渞estricci贸n rec铆proca鈥 de acercamiento. La v铆ctima es quien tiene que llevar los oficios a las comisar铆a para que est茅n al tanto y comuniquen al agresor. 驴Qui茅n controla que se cumplan las medidas? Las v铆ctimas. Y cuando se violan, en la inmensa mayor铆a de los casos, y accionan el bot贸n antip谩nico les dicen que no pueden hacer mucho. No pueden detener a los agresores. Las amenazas no son tenidas en cuenta, se las considera un delito leve. Igual que las 鈥渓esiones鈥 que si no te dejan inv谩lida son consideradas 鈥渓eves鈥. Esas causas nunca avanzan. Las v铆ctimas no terminan de entender a qui茅n tienen que llamar para pedir ayuda porque no saben qu茅 juzgado ni qu茅 fiscal铆a interviene. La burocracia del Estado y la Justicia no toma en serio el riesgo denunciado una y otra vez a la hora de evaluar la peligrosidad del agresor si ya ha tenido otros episodios de violencia porque si cambia la v铆ctima cambia la causa y no se analiza. No hay qui茅n acompa帽e a la v铆ctima. Ni el patrocinio jur铆dico gratuito, que es ley, est谩 puesto en marcha. Tampoco se designa a otras personas para el acompa帽amiento. La v铆ctima est谩 sola frente a la polic铆a -que nos toma por locas- y a una Justicia que no escucha. Sola, salvo por el acompa帽amiento de amigas o de organizaciones feministas en el mejor de los casos. Solas, encerradas por ese sistema de medidas de restricci贸n que nadie hace cumplir. Existen los refugios pero son pocos y siguen sosteniendo el paradigma de perderlo todo en un encierro obligado y privado de los afectos cercanos mientras los agresores siguen con su vida.
En el caso de 脷rsula, le dieron v铆a libre institucional al femicida. LA JUSTICIA ES RESPONSABLE.

En 2015, la primera vez que salimos masivamente a la calle para decir 隆basta! a los femicidios, reclamamos que en lugar de dejar la responsabilidad de su protecci贸n en las v铆ctimas, se controle a los agresores a trav茅s de tobilleras. El femicida de 脷rsula no ten铆a tobillera, no estaba siendo controlado por la Justicia, no se evalu贸 seriamente su peligrosidad.
El acompa帽amiento a las v铆ctimas en el camino de ponerse a salvo de la violencia machista y de g茅nero no es s贸lo responsabilidad de la Justicia. Lo que se necesita es un acompa帽amiento transversal y multidisciplinario que no deje a quien denuncia en peores condiciones que antes de denunciar. Porque denunciar implica exponerse, quedarse sin vivienda, sin alimentos para les hijes, implica el desarraigo, la interrupci贸n de la vida cotidiana, la p茅rdida de lazos afectivos y comunitarios. Sencillamente por tener que ponerse a salvo.
El aislamiento y el distanciamiento social agudizaron la violencia dentro de los hogares. Tambi茅n la crisis econ贸mica que es fuente de precarizaci贸n acelerada de la vida de miles. Para elegir una vida libre de violencia, lo que necesitan quienes sufren violencia de g茅nero es fortalecer su autonom铆a. Esa tiene que ser una prioridad. Vivienda, acceso al trabajo, espacios de cuidado comunitarios. Luchar contra la violencia machista no es un tema solo judicial o policial, es una urgencia social. Por eso demandamos una y otra vez que la violencia machista y la constante sangr铆a de los femicidios se conviertan en problema de Estado. Un problema que no puede esperar porque en ese comp谩s siguen los femicidios pr谩cticamente todos los d铆as. Este enero fue una mujer o una travesti asesinada cada 23 horas. EL ESTADO ES RESPONSABLE.

Hoy nos invade el dolor y la rabia. Estamos con les amigues y familiares de 脷rsula, con el pueblo de Rojas que toma la calle. En el pa铆s entero surge la necesidad de convocarse, de denunciar. Ahora mismo, otras tiemblan de miedo porque ven replicada su historia en la historia de 脷rsula. Ese dolor y esa impotencia, esta rabia y este duelo se est谩n organizando.
Por eso el pr贸ximo mi茅rcoles 17 de febrero nos concentramos en Tribunales, en la Ciudad de Buenos Aires, y en cada tribunal del pa铆s para denunciar esta violencia que busca disciplinarnos, esta precariedad de la vida que nos condena a dejar el cuerpo en horas y horas de trabajo mal pago y no pago para no poder garantizar siquiera lo b谩sico. Por 脷rsula y por todes, volvemos a decir que vivas nos queremos. 隆Ni Una Menos! 隆Vivas y libres nos queremos! Basta de justicia patriarcal y de represi贸n policial.

COLECTIVO NI UNA MENOS




Fuente: Periodicoelroble.wordpress.com