July 27, 2021
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CORREO
DE LOS TRABAJADORES
– 27/07/2021

Otelo Saraiva de Carvalho
fue el diseñador de la Revolución de los Claveles en Portugal (1974) que puso fin a la dictadura de Caetano y logró la
restauración de la democracia en Portugal tras medio siglo.

Murió el capitán de
Abril: Otelo Saraiva de Carvalho.

Otelo Saraiva de
Carvalho, uno de los capitanes militares de la Revolución de los
Claveles más emblemático porque diseñó el plan para acabar con la
dictadura salazarista, ha fallecido en Lisboa [el domingo 25 de julio
de 2021] a los 86 años de edad. Pasa a la historia como el hombre
que diseñó el plan de operaciones militares que puso fin a la
dictadura de António de Oliveira Salazar el 25 de abril de 1974.
Saraiva siempre declaró públicamente sus intenciones programáticas:
era partidario de un modelo de democracia directa y participativa, en
que el poder se hallase en las manos de asambleas populares, bajo la
vanguardia de obreros y campesinos.

Nacido en 1936 en
Lourenço Marques, hoy Maputo, capital de la entonces colonia
portuguesa Mozambique, pasó la mayor parte de su infancia y juventud
en África, donde fue uno de los responsables de la inteligencia
militar en Angola. Allí empezó a tomar conciencia del problema
colonial y en 1973 fue destinado a Lisboa, lo que marcaría su papel
en la revolución.

Su casa en la capital se
convirtió en centro de reuniones y encuentros que fraguaron el golpe
y fue elegido responsable del Comité Ejecutivo del Movimiento de las
Fuerzas Armadas, la organización de militares que acabó con la
dictadura. Fue Saraiva de Carvalho quien diseñó y dirigió las
operaciones militares que cercaron el Cuartel do Carmo, donde se
encontraba el primer ministro Marcello Caetano (heredero de Salazar)
y cuya rendición dictó el éxito del levantamiento. Se convirtió
así en uno de los principales rostros del 25 de Abril y formó parte
del Consejo de la Revolución.

Por sus méritos como
jefe de la ocupación militar de Lisboa, fue designado jefe del
Comando de Operaciones Continentales (COPCON), fuerza armada especial
del ejército portugués destinada a reprimir los conatos
contrarrevolucionarios. De hecho, él mismo había escogido
personalmente «Grândola, vila morena», canción prohibida por el
régimen de Oliveira Salazar y Caetano, como contraseña del inicio
definitivo de la insurrección conjunta de abril.

El COPCON fue el
encargado de frustrar la tentativa de golpe de Estado que intentó en
marzo de 1976 el general António de Spínola, militar reformista de
derecha contrario a las derivaciones izquierdistas a que parecía
abocado el proceso revolucionario lusitano en aquellos momentos. Las
masas entusiastas de su figura y proceder en aquellos acontecimientos
ascienden a Saraiva, oficiosamente, a brigadier general, nombramiento
que no será aceptado por los socialistas reformistas de Ramalho
Eanes tras el fin del «Verano Caliente» de 1975.

Saraiva de Carvalho se
alineó con el ala más revolucionario del Movimiento de las Fuerzas
Armadas y pasó tres meses en prisión por su implicación con el
levantamiento revolucionario y transformador del 25 de noviembre de
1975.

Saraiva lograría
aglutinar a las dispersas fuerzas de extrema izquierda de la nación,
algunas de las cuales habían ejercitado la lucha armada contra
Salazar y la adhesión de Portugal a la OTAN. Sin el apoyo oficial
del Partido Comunista Portugués, postuló a la presidencia de
Portugal en las elecciones de junio de 1976, ganando el 16.46% de los
votos, muy lejos de António Ramalho Eanes, quien obtendría el
61.59%. Saraiva repite su intento en 1980 dentro de una plataforma de
izquierda alternativa, obteniendo sólo el 1.49% de sufragios.

A comienzos de la década
de 1980 se convirtió en partícipe y presunto autor moral de los
atracos y atentados de las Fuerzas Populares 25 de Abril (la llamada
«FP-25″, brazo militar de la organización política maoísta
Fuerza de Unidad Popular, que lideraba el propio Saraiva), por lo que
fue condenado en 1984. Debido a su condición de héroe del 25 de
abril, se formó un relativamente amplio movimiento popular en
demanda de su indulto, a consecuencia de lo cual se abrevió
notoriamente su condena.

En 2011, en una
entrevista, el militar se mostró decepcionado con cuestiones que
todavía afectaban a «enormes diferencias salariales». «No habría
hecho el 25 de Abril si pensase que iríamos a caer en la situación
en la que estamos actualmente», aseguró.

Otelo Saraiva de Carvalho
siempre será una referencia para la izquierda alternativa en
Portugal, de España, del mundo.

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Fuente: Arrezafe.blogspot.com