November 18, 2020
De parte de Anarquista.info
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En n煤meros anteriores intentamos poner de manifiesto c贸mo las relaciones sociales se est谩n trastocando desde que el covid-19 se ha convertido en pandemia. Igualmente es insoslayable que, desde hace ya algunos a帽os, el tablero econ贸mico mundial ha virado a posiciones m谩s intransigentes de marcado matiz financiero. La pandemia ha logrado visualizar, a partir de sus consecuencias econ贸micas, c贸mo lo que se percib铆a a largo plazo en el desenvolvimiento del Capital, se manifiesta en el actual contexto de crisis econ贸mica global: abroquelamiento econ贸mico de las grandes potencias (con una marcada tendencia a la idea de 鈥済uerra鈥, en este caso comercial, entre los dos exponentes mundiales por excelencia: EEUU y China), exacerbaci贸n 鈥渄e lo propio鈥 como identidad a partir de la diatriba discursiva llevada a lo dantesco por personajes de la talla de Trump o Bolsonaro, frontera no como un l铆mite sino como una cualidad (y una distinci贸n de pretendida cualidad positiva) y cr铆tica de lo global como norma relacional. En estas (y otras) actitudes parecen desenvolverse la econom铆a y la pol铆tica mundial que aunque no son una consecuencia directa de la pandemia (ya se ven铆a manifestando desde hace un tiempo), s铆 茅sta ha logrado apurar los tiempos. 

Ahora bien, hacer futurolog铆a es arriesgado (y para eso est谩n los/as economistas), pero no hay que ser muy astuto para percibir que se avecinan momentos cr铆ticos, sobre todo para aquellos/as que s贸lo tienen para ofrecer su 鈥渇uerza de trabajo鈥. El Capital saldr谩 golpeado pero como en 2008 (煤ltima gran crisis econ贸mica a nivel mundial. Causada por la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, la crisis fue de orden financiero y se traslad贸 a otras partes del mundo para convertirse en una convulsi贸n econ贸mica de proporciones globales) sabr谩 reinventarse para seguir marcando a fuego los designios de la humanidad. Tal vez suene a poco, pero resulta imperioso tener una lectura propia del contexto econ贸mico que permita, en el tiempo, considerar una alternativa real al liberalismo econ贸mico. 

Las estad铆sticas de la crisis son un s铆ntoma no s贸lo del presente sino de la proyecci贸n en el corto plazo. Los estudios econ贸micos de la CEPAL, por ejemplo, sostienen que Am茅rica Latina y el Caribe 鈥測a acumulaban casi siete a帽os de bajo crecimiento, con un promedio de 0,4% entre 2014 y 2019. La crisis que sufre la regi贸n este a帽o 2020, con una ca铆da del PIB de -5,3%, ser谩 la peor en toda su historia. Para encontrar una contracci贸n de magnitud comparable hace falta retroceder hasta la Gran Depresi贸n de 1930 (-5%) o m谩s a煤n hasta 1914 (-4,9%)鈥. En dicho informe 鈥渓as proyecciones tambi茅n anticipan un importante deterioro de los indicadores laborales en 2020. La tasa de desempleo se ubicar铆a en torno a 11,5%, un aumento de 3,4 puntos porcentuales respecto al nivel de 2019 (8,1%). De esta forma, el n煤mero de desempleados de la regi贸n llegar铆a a 37,7 millones. Por otro lado, la ca铆da de -5,3% del PIB y el aumento del desempleo tendr铆an un efecto negativo directo sobre los ingresos de los hogares y su posibilidad de contar con recursos suficientes para satisfacer las necesidades b谩sicas. En ese contexto, la tasa de pobreza en la regi贸n aumentar铆a en 4,4 puntos porcentuales durante 2020 al pasar de 30,3% a 34,7%, lo que significa un incremento de 29 millones de personas en situaci贸n de pobreza. Por su parte, la pobreza extrema crecer铆a en 2,5 puntos porcentuales pasando de 11,0% a 13,5%, lo que representa un incremento de 16 millones de personas鈥. Y a nivel global el panorama es bastante similar ya que salvo China, que se estima que crecer谩 s贸lo un 1.2%, el resto de los pa铆ses se enfrentan a ca铆das impensadas. Por ejemplo, la econom铆a norteamericana cay贸 a un ritmo anual del 33% en el segundo trimestre de 2020, situaci贸n agudizada por el contexto 鈥減re electoral鈥 que pone en jaque al nacionalismo discursivo de Trump.

Sin embargo, en este contexto de marcada contracci贸n, las variables econ贸micas parecen pendular por las mismas recetas de siempre. Y no es m谩s que otorgarle un rol cuasi paternal al Estado a trav茅s de la intervenci贸n directa en las directrices econ贸micas. En Argentina, por ejemplo, dicha intervenci贸n se da no s贸lo en la regulaci贸n cambiaria, sino y sobre todo en la inyecci贸n monetaria a trav茅s del cr茅dito blando en sectores vinculados directamente a la obra privada y p煤blica. Desde el discurso oficial y el oficioso se apela, m谩s por ret贸rica militante que por realidad, a la idea de que para alcanzar una econom铆a diversificada se debe retomar la senda de la industrializaci贸n que fue abandonada en los a帽os macristas. Y 茅sta no debe pensarse solamente en las industrias vinculadas al agro o a los servicios (software, turismo). Lo que no dicen es el c贸mo, pero a esto ya nos tienen acostumbrados los/as pol铆ticos/as sin importar el traje.

Monstruos Reales

A nivel global el panorama es por dem谩s sombr铆o y pese al discurso marquetinero, anclado en la idea de que 鈥渦na crisis tambi茅n puede ser una oportunidad鈥, es evidente que el grueso de la gente que s贸lo tiene para vender su fuerza de trabajo ser谩 (y de hecho hist贸ricamente lo es) la m谩s golpeada. Muchos economistas entienden que se avecinan tiempos de econom铆as hiper endeudadas, propensas a los defaults globales (sobre todo teniendo en cuenta el aumento exponencial de los d茅ficits fiscales).

Otras caracter铆sticas que avizoran se centran en la idea de 鈥渄epresi贸n鈥 econ贸mica y p茅rdida de respaldo del valor de las divisas. Por ejemplo, Nouriel Roubini habla de 鈥渄isrupci贸n digital鈥 para sostener que 鈥渕illones de personas perdiendo sus actuales trabajos o trabajando por menos y en medio de crecientes brechas salariales. Para prevenir futuros 鈥渟hocks de oferta鈥 (como el derivado del cierre inicial de gran parte de la econom铆a china) las firmas transnacionales llevar谩n de vuelta a sus pa铆ses de origen gran parte de la producci贸n, pero con m谩s automatizaci贸n que empleo de mano de obra local. Ya antes de la pandemia, un estudio sobre robotizaci贸n y empleo proyectaba el potencial de reemplazo de trabajo humano por robots en distintos sectores de la econom铆a, a partir de tres 鈥渙las鈥 tecnol贸gicas, la de los algoritmos, basada en la automatizaci贸n a trav茅s de esquemas computacionales (que afecta sobre todo a las finanzas, la informaci贸n y las comunicaciones), la de 鈥渁umentaci贸n鈥, focalizada en la automatizaci贸n de tareas repetitivas, y la m谩s compleja de 鈥渁utonom铆a鈥, para reemplazar tareas que requieren una destreza f铆sica superior o la respuesta a situaciones din谩micas鈥. Seg煤n ese estudio de la consultora PwC, sostiene Roubini, 鈥渢ransporte, almacenamiento, industria y construcci贸n ser谩n los sectores donde m谩s avanzar谩 la robotizaci贸n a expensas del trabajo humano (que podr铆a reemplazar en m谩s de 50% hacia 2030), mientras que las 谩reas de m谩s dif铆cil reemplazo son la educaci贸n, la asistencia humana y social y servicios de atenci贸n como los que implican la comida y la hoteler铆a, donde de todos modos se proyecta una tasa de reemplazo cercana o superior al 10 por ciento鈥.

Otras cualidades que pronostican quienes tienen una visi贸n cr铆tica del contexto ya las hemos desarrollado m铆nimamente en notas precedentes. Tales como la idea de 鈥渄esglobalizaci贸n鈥 (restricciones al movimiento de bienes, situaci贸n que ya se percibe en nichos del sector farmac茅utico y de equipamiento m茅dico); choques geoestrat茅gicos entre las potencias econ贸micas; auge del populismo de tinte nacionalista y xen贸fobo y disrupciones ambientales cada vez m谩s regulares y problem谩ticas.

En l铆neas generales, 茅ste parece ser el camino a recorrer en el futuro cercano. Seguramente el Capital (y sus relaciones sociales) mutar谩n en la idea de auto-conservaci贸n a cualquier costo y, como dijimos en las primeras l铆neas del texto, tal vez suene a poco pero es imperioso tener una lectura cr铆tica del contexto que permita posicionarnos y, sobre todo, que permita profundizar experiencias sociales a partir de la horizontalidad, la solidaridad y el apoyo mutuo. Experiencias que no est谩 de m谩s resaltar, muchas individualidades y colectivos est谩n transitando desde hace alg煤n tiempo.




Fuente: Anarquista.info