January 1, 1970
De parte de Anarkismo
301 puntos de vista

El presente texto es la posici贸n de FAO respecto el 鈥淎cuerdo por la Paz Social y la Nueva Constituci贸n鈥 del Bloque en el Poder, la coyuntura del plebiscito y el proceso constituyente. Se profundiza sobre las tares que deber铆a desarrollar el Anarquismo clasista organizado siendo nuestro papel como organizaci贸n pol铆tica y en general como anarquistas organizadas/os no est谩 en hacernos parte del Plebiscito, Convenci贸n Constitucional y proceso constituyente llamando a votar apruebo convenci贸n constitucional ni mucho menos llamar a votar rechazo.

El avanzar en un programa com煤n para nuestra clase, desde los sectores sociales y pol铆ticos revolucionarios que establezca la salida de Pi帽era y su Gobierno, la superaci贸n del Neoliberalismo y la conquista de derechos sociales

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El 鈥淎cuerdo por la Paz Social y la Nueva Constituci贸n鈥 del Bloque en el Poder bajo la coyuntura del llamado a Huelga General en el contexto del Levantamiento Popular.

Desde el 18 de octubre en la regi贸n metropolitana y desde el 19 de octubre, del pasado a帽o 2019, en el conjunto de regiones a lo largo del territorio dominado por el Estado de Chile, se gest贸 un Levantamiento Popular en las calles a partir del alza de $30 en el transporte del Metro en la capital, situaci贸n que hizo 鈥渞eventar la olla a presi贸n鈥 de injusticias, desigualdades, inequidades, miserias, precarizaci贸n y abusos que, desde la postdictadura se gener贸 por tres d茅cadas en el pa铆s. Dicho hito pol铆tico, que tuvo como punta de alza al estudiantado secundario, fue creciendo cada vez m谩s como avalancha y sumando a sectores de trabajadoras/es, pobladoras/es, estudiantes, cesantes, marginadas/os, mujeres y disidencias sexuales, ind铆genas y juventud popular; es decir, al conjunto de la clase que vive del trabajo, entre quienes claro el Pueblo Organizado que viene luchando hace d茅cadas. Este levantamiento se fue extendiendo en capacidad de convocatoria, masividad en las calles, combatividad, deliberaci贸n pol铆tica en asambleas auto convocadas y extensi贸n por todo el territorio, logrando poner en entredicho el orden social burgu茅s y la institucionalidad que lo sustenta.

Es en este contexto que la Mesa de Unidad Social (la CUT, la ANEF, la CONFUSAM, as铆 como otros sectores sindicales y sociales) hacen un llamado a Huelga General para el jueves 14 de noviembre del 2019, el cual tuvo una alta convocatoria, conflictividad y combatividad en las calles, as铆 como efectividad a la hora de paralizar los caminos a las labores productivas, de comercio y servicios. En ese contexto, con una importante parte del territorio paralizado, bajo toque de queda y con un gobierno acorralado e impotente, partidos de las Oposiciones (con una parte de Frente Amplio) junto a los partidos del Oficialismo y el Gobierno de Sebasti谩n Pi帽era convocan a una reuni贸n de emergencia el mismo d铆a, logrando firmar el 鈥楢cuerdo por la Paz Social y la Nueva Constituci贸n鈥 a las tres de la madrugada del viernes 15 de noviembre 驴Pero qu茅 implicancias tuvo este acuerdo para el movimiento popular?

Como Frente Anarquista Organizado [FAO], hacemos la lectura que dicha firma fue un acuerdo del Bloque en el Poder (gobierno y gran parte del parlamento) para frenar el desborde del Movimiento Popular al Estado de Derecho, al orden social burgu茅s y al estatus quo de la sociedad capitalista-neoliberal. El acuerdo por la nueva constituci贸n fue una “v谩lvula de escape” para evacuar el humo de las barricadas y con ello apagar el incendio desatado por todo el pa铆s; as铆 como el acuerdo por la paz, fue un “cheque en blanco” para la generaci贸n de nuevas leyes represivas y criminalizadoras del movimiento popular y las/os luchadores sociales en el Parlamento, una de las instituciones burguesas con menos legitimidad social, junto al Gobierno de Pi帽era y las FF.AA y del Orden. De igual forma, el mencionado acuerdo fue un “salvavidas” que lanzaron gran parte de las oposiciones parlamentarias a un gobierno con una aprobaci贸n cercana al 6% (por lejos la m谩s baja de la postdictadura) cuya 煤nica respuesta a las demandas populares era (y es) seguir violando los derechos humanos con mayor represi贸n, muertes, mutilaciones, torturas, heridas, violaciones y encarcelamiento.

Pero tambi茅n hay que hacerse cargo de las falencias existentes desde el movimiento popular y, en particular, desde el sindical. En ese sentido, si la CUT y la Mesa de Unidad Social se la hubiesen jugado por extender el llamado a Huelga General de forma indefinida, es probable que en un par de d铆as m谩s el movimiento popular hubiese sido capaz de tumbar el Gobierno empresarial de Pi帽era y sus s茅quitos, ya que la efervescencia y condiciones sociales de la coyuntura lo permit铆an y ameritaban. Esto incluso podr铆a haber frenado la firma del acuerdo y haber dejado en un mejor pie la correlaci贸n de fuerzas del movimiento popular ante el Bloque en el Poder y el conjunto del Bloque Dominante. No obstante, esto no sucedi贸 y no podemos hacer pol铆tica ficci贸n o avanzar con anhelos e ilusiones. Lo cierto es que los sectores de la casta pol铆tica -mal llamados de oposici贸n- prefirieron jug谩rsela por una salida pol铆tica por arriba, un acuerdo dentro de la institucionalidad burguesa a espaldas del pueblo alzado, arrog谩ndose la representatividad de 茅ste y buscando “separar aguas” entre manifestantes pac铆ficos y violentistas. No cabe duda de que la historia les pasar谩 la cuenta.

Con lo anterior, de igual forma es necesario reconocer que, si bien desde el 2005 se viene configurando un proceso de rearme del tejido social, las fuerzas pol铆ticas revolucionarias y anticapitalistas no vislumbr谩bamos un levantamiento popular en un horizonte cercano ni est谩bamos preparadas para darle una salida revolucionaria con un programa unitario para nuestra clase explotada y oprimida. Lo que m谩s se vislumbraba (y a煤n) en las calles es una rabia encarnizada anti policial, la salida de Sebasti谩n Pi帽era y en menor medidas las demandas hist贸ricas por el establecimiento de derechos sociales. Aunque en un comienzo la Asamblea Constituyente no era una demanda central de las protestas, hay que reconocer que esta termin贸 posicion谩ndose, en gran parte de los cabildos y asambleas auto convocadas, en las calles e incluso en parte de la juventud combativa de la denominada 鈥減rimera l铆nea鈥. En ese sentido, lo que se puede sacar en limpio del Plebiscito, de la convenci贸n constitucional y el proceso constituyente, es que permiti贸 aunar criterios de discusi贸n y extender la deliberaci贸n pol铆tica de las diversas asambleas territoriales, estudiantiles, sindicales, feministas, socioambientales e ind铆genas, en torno a superar y cambiar la actual Constituci贸n pol铆tica forjada a sangre, fuego y terror en Dictadura y redactada entre cuatro paredes a puertas cerradas. Finalmente, hay que mencionar que el acuerdo tambi茅n gener贸 una p茅rdida de masividad de las convocatorias del Levantamiento Popular; auxiliado, luego, por la represi贸n y criminalizaci贸n con las nuevas leyes como la “anti barricadas”, la “anti saqueos”, que al fin y al cabo eran leyes que buscaban criminalizar los mecanismos de lucha de las/os trabajadores y del pueblo alzado.

Plebiscito, Convenci贸n Constitucional y proceso constituyente.

Con dichos antecedentes, 驴podemos afirmar que la convenci贸n constitucional es un mecanismo leg铆timo para que el movimiento popular avances en el resguardo y conquistas de derechos sociales? 驴O es un mecanismo acordado por el Bloque en el Poder que carece de legitimidad al no tomar en cuenta a las asambleas autoconvocadas?

Tal como esboz谩bamos, nuestra lectura es que la convenci贸n constitucional acordada por el Bloque en el Poder, por sectores que se arrogaron nuestra representatividad, a espaldas del pueblo alzado, es un mecanismo que posee legalidad bajo la institucionalidad burguesa, pero que carece de legitimidad social. Esto porque se materializar谩 con cerrojos institucionales presentes en la actual constituci贸n, como la regla del 2/3 para la aprobaci贸n de las materias a tratar, la imposibilidad de tocar TLC (tratados de libre comercio), las trabas a la participaci贸n de dirigentes sindicales y sociales como constituyentes, el no permitir la participaci贸n de j贸venes menores de edad, entre otras. Pero a煤n m谩s importante, porque no toma en cuenta las miles de deliberaciones realizadas y acuerdos alcanzados por nuestro pueblo en los cabildos y asambleas auto convocadas a lo largo del territorio. Somos claros en plantear que cualquier intento de levantar una asamblea constituyente popular, soberana, libre, auto convocada o el ep铆teto que se le quiera colocar, debe ser una necesidad que nazca en el seno del movimiento popular, en sus organizaciones propias de clase, desde sus bases en los diversos territorios, reconociendo los mecanismos de democracia directa que el pueblo ha gestado en sus deliberaciones, como son las asambleas con capacidad de consenso y/o voto a mano alzada. Con todo, es necesario recalcar que a diferencia de los procesos eleccionarios regulares de la democracia representativa y burguesa que nos tutela, este proceso constituyente, aun siendo un acuerdo por arriba del Bloque en el Poder, es algo a lo que se vieron obligados a ceder producto de la presi贸n social y el desborde institucional que se palpitaba en las calles del pa铆s, para evitar que tumb谩ramos al Gobierno de Pi帽era, que era la demanda central antes del 15N. Y tomando en cuenta lo anterior, no es menor que abrieran la puerta a un proceso que en m谩s de 200 a帽os de existencia de la rep煤blica y el Estado de Chile nunca se hab铆a dado. Finalmente, hay que recalcar que ser谩 el conjunto del pueblo organizado y alzado el que le dar谩 o no legitimidad a lo que resulte del proceso al calor de las luchas y deliberaciones pol铆ticas que se frag眉en.

Las tareas desde el Anarquismo clasista organizado.

En ese sentido, entendemos que nuestro papel como organizaci贸n pol铆tica y en general como anarquistas organizadas/os no est谩 en hacernos parte del Plebiscito, Convenci贸n Constitucional y proceso constituyente llamando a votar apruebo convenci贸n constitucional ni mucho menos llamar a votar rechazo junto a los sectores pol铆ticos ultraderechistas y conservadores del bloque dominante y de la sociedad. Sino que entendemos que como anarquistas no podemos estar ajenas/os a los procesos sociales que nos involucran como clase trabajadora, y entendemos que nuestro aporte debe estar posicionado en torno a retomar el Levantamiento Popular de a poco dentro del contexto de pandemia que el pa铆s y el mundo vive; retomar las calles y las asambleas sindicales, estudiantiles, territoriales, anti patriarcales y socioambientales, entre otras, que se vuelvan a forjar ahora que gran parte del pa铆s ha superado la etapa de confinamiento en cuarentena; estar agitando en las barricadas de autodefensa contra la fuerte represi贸n que se nos viene para mantener la masividad en las calles de nuestro pueblo manifest谩ndose; en no ceder ni un metro las calles a los sectores neofascistas agrupados en torno al Rechazo, ya que como movimiento popular no podemos tolerar la intolerancia del negacionismo pinochetista y dictatorial que cal贸 profundo en la burgues铆a y por qu茅 no decirlo, en sectores de nuestra misma clase.

Nuestra tarea ser谩 estar alertas, en reflexionar en conjunto en las asambleas auto convocadas de deliberaci贸n popular sobre los alcances del proceso constituyente para nuestra gente, en seguir construyendo en los espacios sociales donde tenemos presencia en la cotidianidad, en mantener vivas las llamas de las barricadas porque es al calor de la lucha que nos hemos ido (re)conociendo como iguales, como parte de un mismo pueblo, de una misma clase que vive del trabajo. Entendemos que hay sectores de nuestra clase que depositaron su confianza en el Plebiscito, Convenci贸n Constitucional y el proceso constituyente, lo cual, a nuestros ojos, no los hace ni enemigos de clase ni tampoco traidoras/es. Lo importante, es apuntar al mismo enemigo de clase -a los sectores que quieren mantener todo tal cual est谩-, desde las asambleas y protesta popular en las calles, tanto quienes no nos hacemos parte del proceso constituyente y quienes s铆 se hacen parte.

Avanzar en un programa com煤n para nuestra clase, desde los sectores sociales y pol铆ticos revolucionarios que establezca la salida de Pi帽era y su Gobierno, la superaci贸n del Neoliberalismo y la conquista de derechos sociales que nos fueron arrebatados a sangre, fuego y terror en Dictadura por parte de la clase dominante, en unidad, desde las bases del mundo social; y as铆, superar el actual Per铆odo pol铆tico abierto en 1973 con el Golpe de Estado c铆vico-militar contra la clase trabajadora y el pueblo organizado.

Frente Anarquista Organizado [FAO]
Octubre, primavera del 2020.

隆PA鈥 TUMBAR EL NEOLIBERALISMO Y GARANTIZAR DERECHOS SOCIALES
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Fuente: Anarkismo.net