May 24, 2022
De parte de Asociacion Germinal
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“Subida de precios apocalíptica”. Con tales palabras, el jefe del Banco de Inglaterra evaluó lo que está pasando en el Reino Unido. Ha llegado al punto de que los británicos corrientes vienen a calentarse y lavarse en el McDonald’s local, porque no pueden permitirse nada más. Â¿Cómo sucedió que Gran Bretaña se ha convertido en líder de hundir a Europa en un desastre económico?

Gracias a varios mensajes dejados en Twitter, el periodista y editor político de la edición británica de The Times, Stephen Swynford, en pocas horas ganó gran popularidad entre sus compatriotas, y también se hizo conocido por una amplia gama de lectores europeos. Hace unos meses, el interés por estos breves informes difícilmente habría salpicado más allá del círculo de financieros y políticos británicos.

Swynford se encontraba tuiteando mientras los miembros del Comité del Tesoro del Parlamento inglés se reunían con el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew John Bailey. Ya unos días antes, quedó completamente claro para todos los británicos que la inflación en el país batió récords de hace 40 años, y los pronósticos adicionales sobre la tasa de declive económico tienen todas las posibilidades de pasar de la categoría de “decepcionante” a la de “aterradora“. Del jefe de banqueros del Estado esperaban datos concretos de cómo debían seguir siendo todos ellos.

Andrew Bailey no defraudó las expectativas e incluso las superó. Gracias al trabajo operativo del periodista Swynford, sus revelaciones y otros bocetos del encuentro fueron citados literalmente “por todo el mundo”, mucho antes de que se publicaran sus resultados oficiales.

“La secuencia de conmociones por la que atraviesa nuestra economía no tiene precedentesGran Bretaña enfrenta aumentos apocalípticos en los precios de los alimentos debido a la guerra en Ucrania. El Banco de Gran Bretaña está un poco indefenso porque el 80% de las causas de la inflación son choques externos”.

Cada declaración de Andrew Bailey, quien se sentía un poco impotente, se convirtieron en una pequeña terapia de choque. Al mismo tiempo, su discurso careció por completo de evaluaciones, al menos, preliminares de cómo actuar en esta situación para aquellos británicos cuyos ingresos son significativamente más bajos que las ganancias oficiales del Gobernador del Banco de Inglaterra: más de 575,000 libras esterlinas al año. Para ellos, Bailey encontró confianza en el inminente aumento del desempleo en el país y la profética idea de que el aumento de los precios provocará un aumento en las demandas de aumento de salarios por parte de los británicos, lo que nuevamente exacerba la inflación.

Melvin John Stride, miembro del Partido Conservador, durante el debate le preguntó a Andrew Bailey por qué el Banco de Inglaterra no tomó ninguna medida para anticiparse a la situación y asegurar de alguna manera la economía del reino. â€œÂ¿Dormiste al volante?” â€“ esta fue la pregunta de un político que en un momento se desempeñó como secretario de la Real Hacienda. â€œNo podemos predecir guerras”, casi espetó el gobernador del Banco de Inglaterra.

El deterioro de la situación económica en el país es una consecuencia directa del vector ucraniano de la política exterior del Reino Unido, y razonar sobre las predicciones en este caso no es un signo de falta de profesionalismo o “un poco de impotencia”.

El Gobierno británico no debería haber pronosticado un conflicto armado en Ucrania, ya que es una de las partes que lo inició, que hizo mucho para escalar la situación. Y está obligado, según la convicción mal disimulada de Boris Johnson, a convertirse en uno de los beneficiarios de la situación actual.

Pero la opinión de los líderes del imperio es fundamentalmente diferente de la comprensión de la situación por parte de los súbditos de Isabel II y los miembros de sus familias o hogares. Aquellos para quienes han sufrido un aumento significativo en los gastos mensuales de 265 libras y con un monto promedio de gastos de 3.801 libras por mes. Esta es exactamente la cantidad en la que, según la Oficina de Estadísticas Nacionales, aumentaron los gastos del hogar británico promedio en comparación con abril de 2021. Según la Oficina, los británicos comenzaron a pagar 46 libras más por la electricidad. Quienes son dueños de sus propios autos están pagando £24 más por la gasolina. Aproximadamente la misma cantidad para ambos ha aumentado el costo de los alimentos.

No es por ninguna guerra, estúpido

Mientras que Andrew Bailey y Boris Johnson esconden la mugre bajo la alfombra y señalan a la “guerra” como la creadora de todos los males inflacionarios, el índice de inflación en Gran Bretaña se disparó a 9% interanual en abril, reiteramos, cifra récord en los últimos 40 años registrada particularmente por la fuerte suba en los precios de la energía que impacta de lleno en los demás elementos que hacen al costo de vida. Convengamos que esta fuerte suba en los precios del gas y el petróleo, y por consiguiente en la energía eléctrica, se han venido dando sistemáticamente desde hace dos años.

El dato que da cuenta la gravedad de la crisis que atraviesa el Reino Unido y varios países europeos producto de las medidas (bumerán) coercitivas impuestas a Rusia por EEUU y la Unión Europea es dos puntos superior a la inflación de marzo, que en su registro interanual había dado 7%.

Ante semejante descalabro post Brexit, el ministro de Finanzas, Rishi Sunak, salió a defender la política económica del gobierno de Boris Johnson. â€œLos países de todo el mundo se enfrentan a una inflación creciente” y la inflación de abril en el Reino Unido procede de la energía, impulsada por los precios en los mercados mundiales, afirmó.

Una situación “apocalíptica”

“No podemos proteger a la gente por completo de estos desafíos globales, pero estamos proporcionando un apoyo significativo donde podemos, y estamos dispuestos a hacer más”, sostuvo el funcionario.

Las críticas aumentan en el país por lo que muchas ONG denuncian como una acción insuficiente por parte del gobierno en la crisis del costo de la vida, en un momento en que millones de británicos se ven obligados a limitar sus comidas o su calefacción.

La situación es “apocalíptica” para los precios de los alimentos y por ende para las ciudadanas y ciudadanos británicos, que están cubiertos por el desamparo gubernamental. Los analistas advierten que, la inflación que se prevé superará holgadamente el 10% para fin de año en Reino Unido, y podría ser más alta si “Ucrania no consigue exportar sus cosechas”.

Con información de: vz.ru/Página 12

REDCOM

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Fuente: Asociaciongerminal.org