July 24, 2021
De parte de La Haine
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La abismal diferencia entre el precio del trabajo y el de los bienes creados por 茅l puede ser incrementada mediante armas de terrorismo econ贸mico

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La econom铆a est谩 llena de misterios. Vertiginosamente aumentan precios de alimentos, ropas, alquileres, vivienda, medicinas, servicios p煤blicos, transporte, combustible, se elevan las tasas de inter茅s, y todo es presentado como natural e incluso positivo, pues no se dice que los precios suben, sino que 鈥渟e liberan鈥, como si se redimieran de tir谩nica esclavitud. 鈥淟iberaciones鈥 o alzas de precios son mencionadas como fen贸menos inevitables, independientes de la voluntad del hombre.

Raramente se dice que productores o distribuidores elevan los precios de manera consciente, calculada, premeditada. No, los precios 鈥渟uben鈥 por s铆 mismos, como dotados de voluntad propia, capaces de someter a sus caprichos a productores, distribuidores, consumidores y gobiernos.

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Lo 煤nico que no sube, o lo hace en proporci贸n 铆nfima, es aquello sin lo cual no existir铆an los bienes mencionados: el trabajo, que lo produce todo, y cuyo precio es el salario. Los salarios no se 鈥渓iberan鈥. No se 鈥渁lzan鈥 por s铆 mismos de manera inevitable, como por voluntad propia. El incremento de sueldos no es presentado como 鈥渘atural鈥: quienes manejan la econom铆a lo tratan de arriesgado, catastr贸fico, peligroso, inflacionario, irresponsable, caca, tab煤. 驴Por qu茅? Porque mientras menos pague el capitalista por el trabajo que lo crea todo y m谩s cobre por los bienes que dicha labor produce, mayor es su ganancia.

Pero la abismal diferencia entre el precio del trabajo y el de los bienes creados por 茅l puede ser adem谩s incrementada mediante armas de terrorismo econ贸mico para desestabilizar gobiernos y pa铆ses. Por el derecho de leg铆tima defensa, el m谩s leg铆timo de los derechos, la sociedad y el Estado no pueden permanecer pasivos, y deben actuar en茅rgicamente para contrarrestarlas. Pero para desbaratar agresiones, hay que conocer correctamente sus causas y sus m茅todos. Tal es la tem谩tica del nuevo libro de Pasqualina Curcio ‘Teor铆a general de los precios, el salario, la producci贸n y el dinero en Guerra Econ贸mica’ (Editorial Trinchera, 2021) que despeja el nubarr贸n de f谩bulas, mitos y cuentos de camino interesados que se invocan para disimular los intereses involucrados en los temas m谩s vitales de la actualidad (https://lahaine.org/eB7o).

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Nos cuentan que en la formaci贸n de los precios intervienen consumidores, productores y el Estado, comprometidos en el sutil juego del mercado. Se帽ala Pasqualina que en ese juego a veces interfiere un cuarto agente, pol铆tico y externo, que no respeta reglas y utiliza todos los medios legales e ilegales, no para producir bienes, sino para desequilibrar y desestabilizar la producci贸n y distribuci贸n de ellos.

Recordar谩 el lector incidentes no tan lejanos en el tiempo颅: escasez programada en estanter铆as de abastos y supermercados mientras se descubr铆an dep贸sitos ocultos de suministros acaparados que se pudr铆an, escasez de papel moneda mientras se localizaban almacenes repletos de billetes sustra铆dos de la circulaci贸n, brutal bloqueo internacional aplicado para evitar que Venezuela venda sus productos o adquiera los que necesita. Adem谩s de ellos, la manipulaci贸n del valor del dinero.

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Este 煤ltimo elemento reviste importancia crucial. Se帽ala Pasqualina que, 鈥渆n Venezuela, el bol铆var se ha depreciado 3,1 billones por ciento desde el a帽o 2013 hasta la fecha (abril de 2021), cifra inexplicable con las teor铆as econ贸micas que disponemos. En 2013 d谩bamos 8,69 BsF/US$ mientras que ahora debemos dar 250.000.000.000 BsF/US$鈥. Esta agresi贸n es demoledora. Una escuela con adeptos entre el gremio patronal y hasta en el oficial sostiene que la p茅rdida de valor de la moneda se debe al 鈥渆xceso de dinero鈥 o al fantasma del 鈥渄inero inorg谩nico鈥.

Los hechos hablan por s铆 mismos. Todo el mundo sabe (quiz谩 hasta los mismos monetaristas se hayan dado cuenta) que en Venezuela el circulante no se ha incrementado 3,1 billones por ciento desde 2021. Al contrario, casi ha desaparecido, y la inversi贸n p煤blica y privada se ha contra铆do con 茅l. No puede causar hiperinflaci贸n un exceso de dinero que no existe.

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Consecuencia de la pugna entre el porcentaje de ganancia del capitalista que aumenta y el de la remuneraci贸n del trabajo que se estanca es el descomunal deterioro del salario real. Se帽ala Pasqualina que 鈥淓n 2014, el 36% del PIB se destin贸 a la remuneraci贸n salarial, mientras que el 31% al excedente neto de explotaci贸n, es decir, al capitalista. En cuanto a lo que se distribuy贸 al Estado, para luego ser redistribuido, el porcentaje no super贸 13%. Para el a帽o 2017 disminuy贸 la cantidad de producci贸n a los asalariados, pas贸 a ser 18% mientras que aument贸 el de la burgues铆a, la cual se apropi贸 de 50% de lo producido. Por su parte, al Estado le correspondi贸 9%. En otras palabras, el producto que antes se distribu铆a a los asalariados, en 2017 fue a parar a manos de la burgues铆a鈥. Sostienen monetaristas y Fondos Monetaristas que no se debe incrementar los salarios, porque ello ser铆a 鈥渋nflacionario鈥.

No explican por qu茅 no resultar铆an 鈥渋nflacionarios鈥 el incremento de beneficios de los capitalistas, ni la indexaci贸n de los cr茅ditos bancarios, ni la posible recuperaci贸n del ingreso petrolero, ni las tan esperadas inversiones extranjeras que no pagar谩n impuestos ni respetar谩n derechos laborales. En esta l贸gica falla algo, o todo.

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Para abreviar: la soluci贸n est谩 en indexar la econom铆a. Si una sola de las variables econ贸micas, el valor del dinero, se altera sin ninguna raz贸n real y s贸lo por efectos de la acci贸n combinada de p谩ginas web externas y la complicidad con ellas de cierto sector privado, se puede hacer que el salario y las restantes magnitudes sigan esa variaci贸n.

Como se帽ala Pasqualina: 鈥淟a propuesta de indexaci贸n de la econom铆a no es otra cosa sino ajustar los salarios, el presupuesto de ingresos y gastos y todas las expresiones monetarias de la econom铆a en la misma proporci贸n en la que variaron los precios del resto de las mercanc铆as鈥. Todos los factores de la econom铆a seguir谩n iguales y con id茅ntica relaci贸n entre ellos, s贸lo que expresados con m谩s o menos ceros. Y sin agresi贸n homicida contra el trabajo, vale decir, el salario, y sin que la contracci贸n de 茅ste a su vez contraiga destructivamente producci贸n y consumo.

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Fuente: Lahaine.org