July 29, 2021
De parte de Lobo Suelto
129 puntos de vista


 鈥淣o se piense que yo hubiera firmado sus escritos (los de Spinoza) y que me hubiese declarado al pie de la letra partidario de ellos. Pues ya hab铆a visto con claridad que nadie comprende al otro, que nadie piensa lo mismo cuando se utilizan las mismas palabras, que una conversaci贸n, una lectura, despiertan diferentes series de pensamientos en diferentes personas鈥

 

Johan Wofgang Goethe, Poes铆a y verdad

00. Lectura Quisiera dar cuenta de la lectura del libro que hoy presentamos. Hasta donde recuerdo lo le铆 tres veces, siempre en la ciudad de Buenos Aires: a fines de los a帽os 90 como aspirante a docente-ayudante en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA; a comienzos del siglo, al calor de la crisis del 2001, buscando extraer ense帽anzas pol铆ticas de la causa inmanente; y a inicios de la d茅cada siguiente, como coordinador de un peque帽o y entusiasta grupo de estudio. Toda lectura supone un acto de historicidad propia, un momento fabulador en el que la ficci贸n viene a completar en cierto sentido nuestra experiencia. Si subrayo el rasgo autodidacta y difusamente colectivo de mi aproximaci贸n a Spinoza y el problema de la expresi贸n, es para dar cuenta desde el comienzo de una cierta dificultad 鈥搖na cierta puesta a prueba- que supuso para m铆 afrontar el estudio de esta monograf铆a acad茅mica, marcada por un denso rigor conceptual. Como se sabe, el libro es la tesis doctoral que Deleuze presenta en el a帽o 1967, publicada posteriormente en la casa editorial Minuit. Y si bien Deleuze no ha dejado de volver sobre Spinoza en libros, clases y art铆culos, nos pareci贸 que era en esta tesis donde deb铆amos buscar una relaci贸n 鈥撁璶tima, intuida-entre su Spinoza y el 68 franc茅s, entre escritura y contexto, entre el pensamiento de la inmanencia absoluta y los devenires revolucionarios. Lo le铆amos buscando algo que nos fuera 煤til para entender nuestro tiempo, quiz谩s, nuestro 2001.

  1. Maldito. La edici贸n argentina publicada por Isla Desierta -traducida por Diego Abadi-, vuelve ahora accesible un libro que, en su versi贸n previa (Barcelona, Muchnik editores, 1996, traducida por Horst Vogel), resultaba casi inaccesible. En la nueva portada se ve a un Spinoza caminando por las calles de la juder铆a de Amsterdam: el lector maldito inmerso en la lectura, indiferente ante una comunidad masculina atemorizada y agresiva. La relaci贸n entre el libro y la libertad se contrapone a la correlaci贸n inversa entre el miedo y la intolerancia. El cuadro se llama Spinoza Wyklti (Spinoza maldito), o Excommunicated Spinoza (Spinoza excomulgado). Fue pintado en 1907 por el jud铆o polaco Samuel Hirszenberg (1865-1908), hijo de un obrero que trabajaba en una f谩brica en la ciudad de Lodz. Seg煤n me cuentan, Hirszenberg pertenece a la primera generaci贸n de pintores jud铆os-polacos que se atreven a desafiar la prohibici贸n de pintar cuerpos enteros.

  1. Expresi贸n. En la primera p谩gina de la edici贸n argentina encontramos una nota al pie del traductor referida al verbo franc茅s 鈥渆nvelopper鈥, que aparece en la traducci贸n francesa de 脡tica que utiliza Deleuze. Aunque el verbo puede traducirse al castellano como 鈥渆nvolver鈥 tanto como 鈥渋mplicar鈥, Abadi elije 鈥渋mplicar鈥, porque a su criterio 鈥渆nvolver鈥 pareciera indicar una actividad del expresado sobre la expresi贸n. Esta disquisici贸n aparentemente t茅cnica nos coloca de lleno, sin embargo, frente al problema de la expresi贸n, que es tratada por Deleuze como un problema en la medida en que su funcionamiento es subyacente. Omnipresente en 脡tica, Spinoza no la considera objeto de definici贸n ni de demostraci贸n, aunque el acto mismo de definir y demostrar depende de la expresi贸n. Se trata de un mecanismo que trabaja por debajo de las relaciones de causalidad (causa-efecto) y de representaci贸n (idea-objeto), transform谩ndolas. En palabras de Deleuze, la expresi贸n es 鈥渕anifestaci贸n inmediata鈥 de lo que 鈥渘o es visible鈥, a la vez que 鈥渕irada sobre la cual cae lo que se manifiesta鈥. Un ejemplo: la Naturaleza infinita est谩 implicada en una serie de atributos, el pensamiento y lo corp贸reo, que explican la esencia de esa Naturaleza. Segundo ejemplo: la 鈥渧erdadera producci贸n de cosas鈥, de cuerpos e ideas singulares, implica los atributos y explica una modificaci贸n de la Naturaleza infinita. La Naturaleza infinita se expresa primero en s铆 misma y luego en sus efectos. D茅cadas m谩s tarde, en su libro 驴Qu茅 es la filosof铆a?, Deleuze y Guattari escribir谩n que Spinoza es el 鈥渃risto de los fil贸sofos鈥: aquel que logr贸 encarnar por 煤nica vez el movimiento infinito, al Dios-Naturaleza.
  1. L贸gica. La l贸gica de la expresi贸n act煤a seg煤n un doble movimiento de implicaci贸n (inclusi贸n) y explicaci贸n (desarrollo) y posee un doble alcance: 鈥渙ntol贸gico鈥, ya que en tanto que expresi贸n, cada cosa que existe -pensamientos, cuerpos- implica ya de cierta y determinada manera a la naturaleza infinita, y en esa medida la explica; y 鈥済noseol贸gico鈥, puesto que la idea de la cosa expresa, en el pensamiento, el mismo orden de causalidades que act煤a en la constituci贸n de la cosa pensada. Con lo que el valor de la idea ser谩 determinado su aptitud para expresar mayor causalidad. La l贸gica de la expresi贸n es el agente de la completa articulaci贸n de la inmanencia absoluta. Y sus movimientos de implicaci贸n-explicaci贸n, act煤an directamente sobre la mente humana, haciendo posible la filosof铆a.
  1. Sentido. Deleuze describe la expresi贸n como un doble movimiento que da lugar a una serie de tr铆adas. El doble movimiento, de la implicaci贸n y de la explicaci贸n, supone -produce- una relaci贸n de tres t茅rminos: aquello que 鈥渟e expresa en鈥 otra cosa (por ejemplo, la substancia en los atributos; la modificaci贸n de la substancia en los modos); la expresi贸n misma con su doble movimiento (por ejemplo: los atributos, en tanto que implican la Naturaleza infinita y explican su esencia; los modos finitos, en tanto implican los atributos y explican una modificaci贸n de la Naturaleza infinita); y 鈥渓o expresado por鈥, que s贸lo existe en la expresi贸n (por ejemplo: la esencia de la Naturaleza infinita tal y como s贸lo se da en los atributos; la modificaci贸n de la Naturaleza Infinita tal y como se da en los modos finitos). En resumen: seg煤n Deleuze aquello que se expresa (expresante) no se confunde con el t茅rmino en que se expresa (expresi贸n); la expresi贸n como act煤a seg煤n su doble movimiento (implicaci贸n-explicaci贸n); y lo expresado en la expresi贸n es un tercer t茅rmino que no existe fuera de ella (de la expresi贸n), aunque refiere siempre al primer t茅rmino (expresante). Un tercer ejemplo: la idea adecuada (expresi贸n) implica potencia de pensamiento y explica aquello que posee en com煤n con su objeto (la noci贸n com煤n es su expresado). Lo propio del t茅rmino expresado es su incapacidad de existencia independiente,por fuera de las proposiciones que lo expresan. La presencia subterr谩nea de la l贸gica de la expresi贸n transforma las d铆adas -relaciones de causalidad y de representaci贸n- en tr铆adas, evidenciando un tercer t茅rmino que expresa lo que los t茅rminos pose铆an en com煤n. Lo expresado -dice Deleuze- es el sentido mismo de la expresi贸n.Aquello que les es com煤n a los t茅rminos formalmente diferentes. (Esta cuesti贸n de la univocidad del sentido ser谩 el tema principal de su libro L贸gica de sentido, de 1969).
  1. Bucle.En su libro Estrategia de conatus (1996), Laurent Bove propuso la figura de un 鈥渂ucle recursivo鈥 para dar cuenta de la relaci贸n de expresi贸n en sus dos direcciones simult谩neas: la que va de la substancia hacia los atributos y a los modos y, a la inversa, aquella otra que parte de los sujetos que act煤an y conocen, como punto de partida desde el cual es posible dar cuenta del orden y conexi贸n de las causas. El agente de este bucle es el sujeto que resiste y que piensa, inmerso en una v铆a filos贸fica que es ya praxis colectiva: voluntad de apropiaci贸n del orden de las conexiones causales, para insertar all铆 el propio deseo de actuar y pensar (autonom铆a) como causa sui: una experiencia de la eternidad.
  1. Desv铆os. Spinoza y el problema de la expresi贸n es en s铆 mismo un desv铆o o un cierto punto de inflexi贸n en m煤ltiples direcciones. Respecto de la propia obra de Deleuze, respecto del campo de lecturas sobre Spinoza, respecto de la tradici贸n m谩s o menos hobbesiana de la filosof铆a pol铆tica, y respecto de una manera de ser de izquierda. En un libro muy reciente, Spinoza ayer y hoy (Cactus, Buenos Aires, 2021), Toni Negri explica en qu茅 consiste la condici贸n inaugural de esta lectura que Deleuze hace de Spinoza. La noci贸n de expresi贸n se hace presente: (1) en la sustituci贸n de la figura del individuo posesivo por la de las singularidades deseantes que hacen una experiencia de su potencia com煤n en la cooperaci贸n social;(2) en la preexistencia de las relaciones de composici贸n de estas singularidades, cuya forma pol铆tica -la multitud-desborda las t茅cnicas de mando con que se afirma la soberan铆a estatal; (3) en la centralidad estrat茅gica que adquiere la noci贸n de potencia, que contiene virtualmente una pluralidad de procesos de autovalorizaci贸n por fuera de la metaf铆sica de la mercanc铆a. Spinoza y el problema de la expresi贸n funcion贸, junto a los textos de Louis Althusser, Alexandre Matheron, como punto de arranque de una izquierda spinozista europea que relev贸 desde fines de los a帽os sesenta al marxismo cl谩sico en retirada, tradici贸n a la que pertenecen, entre otros, 脡tienne Balibar, Pierre Macherey, Laurent Bove y el propio Toni Negri, entre otrxs.
  1. 68. Las consecuencias provocadas por el doble encuentro, con la filosof铆a de Spinoza y con la coyuntura del 68, se desarrollan, en la obra de Deleuze, en dos direcciones principales. Por un lado, en su extensa colaboraci贸n con F茅lix Guattari, desplegar谩 una nueva actualizaci贸n de la cr铆tica al capitalismo contempor谩neo, presente sobre todo en El Antiedipo y Mil mesetas. Su original concepci贸n del deseo y de las m谩quinasdar谩 lugar a un nuevo campo de pr谩cticas, un nuevo terreno de evaluaci贸n sobre las relaciones de determinaci贸n y contingencia, convergente con lo qu el marxismo postobrerista italiano llama la 鈥渧alorizaci贸n aut贸noma de las singularidades鈥 y lo que Foucualt piensa bajo el concepto de 鈥減roducci贸n de subjetivaci贸n鈥. Es la direcci贸n en la que se juega la relaci贸n de Deleuze -y de diversas maneras, de toda la izquierda spinozista- con Marx. La segunda direcci贸n -y esto se vuelve m谩s evidente en el segundo libro que escribi贸 Deleuze sobre el autor del Tratado teol贸gico-pol铆tico: Spinoza, filosof铆a pr谩ctica, de 1970)- establece una continuidad entre la teor铆a spinoziana de 鈥渁fecto鈥, y su propia reflexi贸n sobre los devenires. Se trata de una nuevo punto de vista sobre la potencia (Deleuze lo llama 鈥渆tol贸gico鈥), fundada en una zona de indiscernibilidad con lo animal -con la entera naturaleza-, en una postulaci贸n del cuerpo como dispositivo anti-teol贸gico, abierto a variaciones, a composiciones, y a nuevas comprensiones.

08.Exilio. Como anunci茅 en el inicio, se trata aqu铆 de presentar una lectura, es decir, una reflexi贸n sobre las conexiones en las que fue puesto a trabajar este texto en ciertas condiciones, como parte de una cierta experiencia. Y una de esas conexiones, creo que una de las m谩s importantes, fue el contacto con una lectura argentina de 脡tica. En el pr贸logo de su libro Per贸n entre la sangre y el tiempo, escrito en el exilio de Venezuela en 1979, Le贸n Roztichner lee a Spinoza: 鈥渄e 茅l se dijo: 鈥榗ada fil贸sofo tiene dos filosof铆as, la propia y la de Spinoza鈥. Su filosof铆a est谩 detr谩s de cada uno de nosotros鈥. Rozitchner impart铆a durante esos a帽os de exilio un seminario en la universidad de Caracas sobre el Tratado teol贸gico-pol铆tico. Pero, en su texto, Spinoza no es objeto de una explicaci贸n sistem谩tica. Habla de 茅l de otro modo, pensando en la derrota de la revoluci贸n en Argentina. Si los textos de Rozitchner pueden entrar -para este nosotros de una cierta elaboraci贸n colectiva- en comunicaci贸n con los de Deleuze y Negri, es porque con 茅l pod铆amos reabrir las mismas preguntas que hac铆amos a Spinoza, desde nuestra historia m谩s reciente. Sigo citando a Rozitchner. Spinoza 鈥渘os invita a convertirnos en el lugar donde se elabora, como experiencia de vida, lo que la mera reflexi贸n s贸lo enuncia como saber鈥. Pues ese 鈥渕ero saber鈥 es impotente si no contiene una referencia a lo que se elabora como 鈥渆xperiencia de vida鈥. Se trata, contin煤a Rozitchner, de 鈥渆nfrentar entonces el riesgo de un nuevo e ignorado poder鈥. Porque el saber que se elabora en la experiencia es inmediatamente pol铆tico: 鈥減or eso nos advierte (sigue la referencia a Spinoza): 鈥榥adie sabe lo que puede un cuerpo鈥. El saber se despliega s贸lo luego de descubrir y ejercer este poder. El poder colectivo se revela desde el propio cuerpo individual amplificado cuando superamos la cerraz贸n sensible que el terror nos impuso al separarnos de los dem谩s鈥. Seg煤n Rozitchner, 脡tica es 鈥渦n tratado de insurgencia pol铆tico moral. Nos muestra, m谩s all谩 de las apariencias, d贸nde reside el verdadero poder: desde la sabidur铆a a煤n inconsciente de nuestro propio cuerpo鈥. Rozitchner escrib铆a una poderosa filosof铆a del terror que ense帽aba dos cosas importantes: por un lado, que pensar con Spinoza no equival铆a necesariamente a explicar o ense帽ar sus categor铆as, sino que era posible hacer un uso directo de Spinoza (y de Freud, y de Marx), un uso pr谩ctico. Su pr谩ctica de la lectura era inseparable de la de la escritura. Cuando se lee para escribir -para actuar- en una cierta coyuntura, resulta inevitable una confrontaci贸n de lenguajes, que tiende a fortalecer el lenguaje propio. La segunda ense帽anza es que una filosof铆a escrita en la peor de las adversidades no tiene que ser una racionalizaci贸n de la derrota. Que una filosof铆a que piensa el poder y el terror desde el exilio, siempre que sea una filosof铆a de la resistencia, conserva o incluso incrementa su vigencia en democracia, puesto que nos permite pensar el campo pol铆tico sin ilusiones, es decir, como una tregua en la que el cese moment谩neo del enfrentamiento, no se confunde con la democracia plena, sino con formas de dominaci贸n que prolongan en el terror bajo la forma de la econom铆a neoliberal.

  1. 2001. En octubre de 2003 se public贸 en Bs. As. En medio de Spinoza, una buena parte del curso dado por Deleuze en 1980, en la Universidad de Vincennes, sobre el autor de 脡tica.El libro es una bomba y ofici贸 de fondo conceptual de toda una 茅poca. En simult谩neo con la feria La Salada o como los clubes de trueque de la Argentina emergentes de 2001, la editorial Cactus nac铆a -entre tantas otras que a煤n persisten, inevitablemente pienso en Tinta Lim贸n ediciones- como una estrategia en y para la crisis, proponiendo un plan de lecturas en medio de la debacle. En medio de Spinoza (una nueva edici贸n del 2006 abarcaba ya el curso completo) vino a afirmar una tesis urgente en torno a la cuesti贸n: 驴c贸mo hacernos fil贸sofos en aquel contexto? A casi dos d茅cadas de aquella edici贸n, podemos responder que nuestras lecturas del Spinoza de Deleuze, en aquel contexto preciso, nos llevaron a sumergirnos por nuestra cuenta y riesgo en la alegr铆a de la filosof铆a, a crear h谩bitos y mundos de lectura, y a apropiarnos de retazos del archivo europeo, para someterloa las conexiones m谩s libres y tal vez las m谩s delirantes.驴Y por qu茅 era tan importante este libro sobre Spinoza para aquel contexto y probablemente tambi茅n para el actual? Deleuze traza all铆 tres tipos de l铆neas que conforman todo un protocolo para la experimentaci贸n vital:
    1. No existe algo as铆 como un mundo arm贸nico, representable y preconstituido, a la espera de nuestro feliz arribo: la experiencia vital consiste siempre en organizar encuentros, componer relaciones, crear una cierta pol铆tica de los afectos. En Spinoza hay un composicionismo.
    2. La 茅tica 鈥揷omo opuesta a la moral, que enarbola valores trascendentes鈥 es la pr谩ctica de evaluar los encuentros y las relaciones de modo tal que posibilite la extracci贸n de conocimientos existencialmente 煤tiles para esta pol铆tica de la vida (el trayecto nunca del todo realizable de aprender a vivir).
    3. La cr铆tica al poder como proyecto que obstaculiza esta pol铆tica difundiendo tristezas (premios y castigos).

Si el libro es una bomba, es tambi茅n porque inaugura la serie de las 鈥淐lases鈥, a un 鈥淒eleuze profesor鈥, cuya pr谩ctica de la ense帽anza consiste en una caminata hacia el desierto, en busca de una cierta experiencia de la soledad, en la que descubrir una multiplicidad con velocidades propias, una libertad para crear las conexiones que necesitamos. Si bien el orden cronol贸gico nos propone comenzar por Spinoza y el problema de la expresi贸n, para seguir por Spinoza, filosof铆a pr谩ctica y terminar con En medio de Spinoza, la experiencia de estos a帽os nos ense帽a que el camino m谩s disfrutable es el exacto inverso, hasta llegar a mezclar las lecturas sin demasiado orden.

  1. Coyuntura. Un texto muy posterior -m谩s bien reciente- de Diego Tati谩n, Spinoza disidente(Tinta Lim贸n Ediciones, 2019), permite aproximarnos a las discusiones sobre el spinozismo en nuestra propia coyuntura. La relaci贸n que propone con Spinoza es pol铆tica en un doble sentido: el modo particular en que el autor de 脡tica asumi贸 los dilemas democr谩ticos de su tiempo ilumina la comprensi贸n de los desaf铆os democr谩tico del presente latinoamericano, para lo cual Tati谩n considera conveniente revisar la herencia de la izquierda spinozista europea. Para Tati谩n, coordenadas de nuestra realidad pol铆tica, considerada sobre todo a partir de la experiencia de los gobiernos llamados progresistas de la regi贸n, conlleva un nuevo programa de investigaci贸n enfocado en una teor铆a del pr铆ncipe y de las instituciones en Spinoza. Una teor铆a capaz de realizar un cierto continuo entre movimiento social y estado. Contra el simplismo que opondr铆a al estado del capital contra la multitud, se trata para 茅l, m谩s bien, de concebir el sistema de mediaciones en el que se despliega un radicalismo constituyente, que hace del estado -en ciertas condiciones- un contrapoder. Para discutir esta tesis, resulta relevante ver de cerca las secuencias de la coyuntura argentina y latinoamericana:
    1. A comienzos de siglo, estalla un ciclo de luchas populares de confrontaci贸n con estados neoliberales en toda la regi贸n, la emergencia de un contrapoder sin centro quiz谩s explica el fuerte inter茅s militante por la filosof铆a que en aquellos a帽os se ten铆a por la obra de Deleuze y Negri en torno a Spinoza.
    2. Durante el ciclo de gobiernos llamados progresistas emerge una nueva manera de leer la filosof铆a pol铆tica de Spinoza. A partir de los textos de Marilena Chau铆 y Diego Tati谩n, se multiplica el inter茅s por converger, desde la universidad, con la promoci贸n de derechos sociales (b谩sicamente en torno a la experiencia del PT y del kirchnerismo).
    3. La victoria de la derecha electoral en la Argentina y del bolsonarismo en Brasil dio lugar a la b煤squeda de un spinozismo antifascista -un spinozismo de la adversidad-, opuesto a la teolog铆a pol铆tica de Carl Schmitt (al interior del cual inclur铆a la publicaci贸n en castellano del libro Spinoza poema del pensamiento, de Henri Meschonnic; Cactus y Tinta Lim贸n ediciones, Buenos Aires, 2015). La din谩mica abierta en el continente, entre golpes, triunfos electorales inesperados y movimientos insurreccionales (a la vanguardia de las cuales se sit煤a, evidentemente, la coyuntura chilena) no permite estabilizar 鈥渦n鈥 spinozismo latinoamericano, sino, en todo caso, un esfuerzo apasionante por encontrar, a partir de los textos del jud铆o excomulgado, hip贸tesis conducentes para un poder constituyente, en una coyuntura signada por la inestabilidad y la tensi贸n extrema del juego entre las fuerzas.
  1. Programa. Tengo la impresi贸n, por tanto, de que un spinozismo latinomericano actual, no puede desentenderse de un cierto conjunto de problemas persistentes:
    1. Un rasgo de autonom铆a de los contrapoderes, derivado menos de un espontane铆smo anti-institucional y m谩s de la necesidad de una ruptura con el dispositivo de mando que liga a las instituciones estatales al dominio del capital precarizando toda tentativa de constituir mediaciones sociales.
    2. Una concepci贸n de mediaciones transversales o de instituciones de contrapoder que permitan contrarrestar las pasiones de la desigualdad: la relaci贸n virtuosa entre conatus y cooperaci贸n depende de la concreci贸n de dispositivos igualitaristas, capaces de recrear la crisis de las teor铆as pol铆ticas revolucionarias, de las socialdemocracias y de los populismos.
    3. La revalidaci贸n de una funci贸n narrativa desde las luchas capaz de concretar, desde las disidencias, nuevas s铆ntesis pol铆ticas.

 

12.Sugerencia. Tengo un recuerdo exacto del d铆a en que Deleuze se suicid贸. Un admirado profesor, Marcelo Matellanes, anunci贸 que no impartir铆a su clase y en su lugar quienes desearan quedarse, escuchar铆an el conmovedor retrato de una vida filos贸fica. En aquellos a帽os, mis intereses se volcaban al marxismo te贸rico y militante y sent铆a que leer a Deleuze era perder el tiempo con los 鈥減ostmodernos鈥. Por esos d铆as consult茅 a Matellanes por los textos de Deleuze sobre Spinoza. Por entonces, Spinoza me llegaba por v铆a de Negri (ese a帽o hab铆a le铆do El poder constituyente: ensayo sobre las alternativas de la modernidad), y me mor铆a de curiosidad por esa conjunci贸n entre el jud铆o marrano y el de Tr茅veris. Nunca logr茅 desprenderme de la respuesta de Matellanes: 鈥淣o cometas la imprudencia de leer a Deleuze antes que a Spinoza鈥. Si la historia se repitiese hoy, y alguien de menos de veinticinco a帽os me dirigiese una consulta similar, responder铆a as铆: 鈥淒eleuze impregna todo lo que toca. Es fascinante, pero esa fascinaci贸n contamina con su sola presencia鈥. Matellanes ten铆a raz贸n: 鈥淒eleuze nos da un Spinoza genial: el Spinoza de Deleuze鈥. Son esos consejos que se agradecen una vida entera. 

隆Cuidado con Deleuze! Esa pantera rosa que pinta todo de su color. 

  1. Deleuze. En su cuento La carta robada (referencia que aparece en L贸gica del sentido), Edgar Allan Poe cita la historia de un ni帽o de ocho a帽os que practicaba la adivinaci贸n. Su arte era el arte de la observaci贸n: concentrado en el rostro del participante, lograba 鈥渧er鈥 sin yerro si la cantidad de bolitas encerrada en su pu帽o eran pares o impares. Interrogado sobre su infalible m茅todo de videncia, el muchacho explicaba del siguiente modo su proceder a la hora de determinar cu谩n listo o bobo es su oponente, o bien cu谩les son sus pensamientos presentes: Modelo la expresi贸n de mi cara, lo m谩s exactamente que puedo, de acuerdo a la expresi贸n de la suya, y espero para saber qu茅 pensamientos o qu茅 sentimientos nacer谩n en mi mente o en mi coraz贸n. As铆 act煤a el poder de adivinar: traduce las l铆neas de superficie que recorren los cuerpos en l铆neas metaf铆sicas sobre superficies incorporales (acontecimiento puro). El ni帽o-adivinador accede al sentido (l贸gica) a partir de una interpretaci贸n de las im谩genes (cuerpos). 驴Leemos as铆 quienes leemos a Deleuze? 驴Hacemos como este ni帽o, tratando de adivinar c贸mo hay que ser para escribir esta o aquella expresi贸n?
  2. Pedagog铆a. El punto, respecto de quienes hemos le铆do mucho a Deleuze, es saber si en alg煤n momento se llega a romper cierta dependencia. Si la larga admiraci贸n que le profesamos da lugar a un aprendizaje. 驴Se llega finalmente a una soledad? 驴Somos capaces de seleccionar por nosotros mismos aquellas l铆neas que nos hacen un poco m谩s libres? 驴Se puede llegar a esta libertad sin atravesar el horror de un cierto Deleuze apoder谩ndose de nuestro cerebro y susurrando desde all铆 un cierto discurso? 驴C贸mo distinguir esta dependencia de la reforma de la sensibilidad y del entendimiento que toda filosof铆a pr谩ctica est谩 destinada a producir en sus apasionados lectores? 驴Qu茅 decir de este modo -perverso- de presencia? En Iddish creo que lo llaman Dybbuk. Un embrujo.Estoy agradecido a Deleuze por ense帽arme una experiencia de la filosof铆a como reforma del entendimiento y de la sensibilidad, y me pregunto si su lectura nos vuelve capaces de separarnos de 茅l, liberando el simulacro de la copia. Y me respondo que s铆, que es posible disfrutar plenamente de sus textos cuando logro convertirlos en otra cosa, fusionarlo con otros nombres, mutarlo en nuevos contextos, aplicarle torsiones divertidas, mixturarlo con referencias que -creo- jam谩s habr铆a aprobado.

Las im谩genes que acompa帽an al texto fueron autor铆a de Sebasti谩n Dunphy.




Fuente: Lobosuelto.com