December 8, 2020
De parte de La Haine
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Luego de un a帽o de pandemia y continuidad de la crisis, el gobierno de Alberto Fern谩ndez decide priorizar los equilibrios macroecon贸micos

Luego de un a帽o sin presupuesto aprobado, se vot贸 el presupuesto del Estado nacional para 2021. All铆 se se帽alan las proyecciones macroecon贸micas y las decisiones de gasto y recaudaci贸n de impuestos. La visita del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el ajuste en ciernes.

El presupuesto nacional aprobado hace unos pocos d铆as marca la pauta de lo que ser谩n los pr贸ximos pasos del gobierno de Alberto Fern谩ndez (AF). De su an谩lisis podemos entender c贸mo proyecta el gobierno la orientaci贸n de la macroeconom铆a y que propone el gobierno hacer para orientar el proceso de desarrollo en un marco capitalista dependiente.

驴C贸mo ser谩 la recuperaci贸n econ贸mica en 2021? Los presupuestos del presupuesto

Lo primero que podemos ver es que el gobierno asume que la econom铆a se recuperar谩 desde el punto bajo que alcanz贸 en 2020. Luego de 3 a帽os seguidos de ca铆da de la producci贸n general de riqueza (medida por el producto bruto interno, PIB) y de una d茅cada de estancamiento e inestabilidad (2010-2020), el ministro de Econom铆a Mart铆n Guzm谩n (MG) proyecta un crecimiento econ贸mico de 5,5% para 2021 (pg. 40 del proyecto de presupuesto). Este crecimiento se producir铆a despu茅s de una ca铆da acumulada de 22% desde mitad de 2017. No parece una recuperaci贸n muy robusta. Pondr铆a a la econom铆a por debajo de los valores de 2009. Para colmo, la proyecci贸n es que tal crecimiento estar谩 sostenido en un importante aumento del empleo precarizado. Seg煤n el Ministro de Desarrollo Social est谩 proyectando para los pr贸ximos a帽os, junto con una serie de movimiento sociales y sindicatos, un programa de creaci贸n de m谩s de 4 millones de puestos de trabajo en la econom铆a popular y unos 240 mil empleos formales.

En cualquier caso, 驴cu谩l ser谩 el motor de ese crecimiento econ贸mico? En principio, el gobierno proyecta un crecimiento sostenido en el aumento de la inversi贸n privada cercano al 18% anual en 2021. Sin embargo, no est谩 claro qu茅 impulsar谩 esa inversi贸n en el contexto de una crisis global, de una reducci贸n en el saldo comercial, un aumento muy reducido del gasto de consumo privado y p煤blico, y una reducci贸n importante en el d茅ficit fiscal. M谩s all谩 del discurso, la proyecci贸n gubernamental es que el consumo privado aumentar谩 apenas un 5,5% (en l铆nea con el PIB) y las exportaciones tan s贸lo 10,2%. Nada indica que la recuperaci贸n de 2021 sea importante.

Los acreedores y el ajuste fiscal

Sobre esas estimaciones el gobierno de Alberto Fern谩ndez proyecta un aumento del gasto p煤blico por debajo de la inflaci贸n (estimada en 30% anual, algo menor a la inflaci贸n de 2020; queda por verse si la inflaci贸n ser谩 efectivamente tan baja), o lo que es lo mismo, propone una reducci贸n en la capacidad de compra del gasto p煤blico. El gasto p煤blico total del Estado nacional primario (antes de pagar la deuda p煤blica) bajar谩 3,3% en relaci贸n con el PIB.

Por un lado, se proyecta una leve reducci贸n en el pago de intereses por la deuda p煤blica. Esta leve reducci贸n (de 2% a 1,5% en relaci贸n al PIB) es el resultado de la renegociaci贸n de la deuda con el capital financiero internacional. Sin embargo, cabe recordar que esta reducci贸n es s贸lo circunstancial y contingente. Circunstancial pues la renegociaci贸n signific贸 una postergaci贸n de los pagos hacia el futuro pr贸ximo; en la segunda mitad de esta d茅cada comenzar谩n a aumentar nuevamente los pagos de una deuda odiosa que persiste. Contingente pues el peso de los pagos depender谩 de que el gobierno pueda controlar y contener el precio del d贸lar, algo que de ninguna manera est谩 garantizado.

Los equilibrios del FMI y el bot铆n del ANSES

Por otra parte, la reducci贸n en el gasto p煤blico se concentra en la reducci贸n de los gastos de la seguridad social (ANSES). El gobierno ya decidi贸 eliminar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y busca limitar el aumento en las jubilaciones, pensiones y planes sociales. Lo primero que se aprecia es que el gasto del ANSES se reducir谩 de 9,6% a 9% del PBI entre 2020 y 2021. A pesar del enorme deterioro en las condiciones de vida de la poblaci贸n, a pesar de salarios que mayormente no superan la canasta familiar, de desarticulaci贸n de los servicios p煤blicos gratuitos esenciales y de condiciones de trabajo de elevad铆sima precariedad, el gobierno proyecta contener el gasto social.

Los bonos y programas anunciados para finales de 2020 son en muchos casos excepcionales (s贸lo se entregan en diciembre) y en otros casos relativamente poco abarcativos (el Potenciar Trabajo se ampliar铆a en 300 mil beneficiarios, cuando el IFE alcanzaba a m谩s de 9 millones de personas de manera directa); en total, se estima que esos bonos representan 鈪 de lo que signific贸 una cuota del IFE (seg煤n el presupuesto -pg. 106-, la Funci贸n Promoci贸n y Asistencia Social aumentar谩 s贸lo 18,3% en 2021, bien por debajo de la inflaci贸n). El sistema de seguridad social se ha convertido en el bot铆n en disputa pues supone una redistribuci贸n masiva de recursos desde el capital hacia el conjunto de la clase trabajadora.

Los recursos redistribuidos equivalen a 10 veces el proyectado (y resistido) impuesto a las grandes fortunas. Ese es uno de los ejes de la negociaci贸n con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por eso el gobierno est谩 tan preocupado por aprobar de manera urgente una nueva ley de movilidad previsional que contenga el pago de jubilaciones y pensiones (y les mantenga en la pobreza), en lugar de discutir c贸mo pagar beneficios dignos.

Sin deuda, sin emisi贸n y poca voluntad de recaudar entre quienes est谩n ganando con la crisis: el torniquete del ajuste fiscal

En lugar de ampliar la base del derecho al ingreso (avanzando el debate sobre el ingreso b谩sico universal) el gobierno ha decidido priorizar los equilibrios macroecon贸micos b谩sicos partiendo de dos supuestos esenciales: que no puede emitir m谩s dinero para financiar el gasto p煤blico pero que tampoco se puede seguir endeudando.

La renegociaci贸n de la deuda no ha permitido al gobierno recuperar a煤n el cr茅dito internacional. A pesar de haber aceptado un acuerdo sin una quita en el monto adeudado, el capital financiero internacional ve al gobierno argentino pidiendo plata 鈥測 llora鈥. Por otro lado, la decisi贸n de frenar la emisi贸n monetaria para financiar el gasto p煤blico ha sido una decisi贸n errada influida por la incapacidad del gobierno de controlar el valor del d贸lar. La presi贸n sobre el d贸lar es en realidad una presi贸n indirecta del capital para frenar la monetizaci贸n del gasto p煤blico, o siendo m谩s precisos, es una presi贸n para reducir la parte del gasto que es dirigida a las clases populares.

Cada dos meses el Banco Central emite para pagar los intereses que cobran los bancos por las LELIQ y otros instrumentos financieros un monto equivalente a lo que pretende recaudar por el llamado Impuesto a las Grandes Fortunas (300 mil millones de pesos, si es que se aprueba, y s铆 y cu谩ndo se cobre); al mismo tiempo el gobierno ha decidido suspender por lo que resta del a帽o la emisi贸n monetaria para financiar el resto del gasto p煤blico (por eso, no habr谩 un nueva cuota del IFE). Mientras tanto, las mineras, los bancos y las petroleras, las empresas el茅ctricas y las empresas que operan online (desde Mercado Pago a Facebook), las agroexportadoras y los pooles de siembra siguen mirando desde lejos el sistema tributario: tendr谩n en 2021 exenciones impositivas (llamado 鈥済asto tributario por reg铆menes de promoci贸n econ贸mica鈥; pg. 75 del proyecto de presupuesto) por al menos 260 mil millones de pesos (y que aumentar谩 53% en comparaci贸n con 2020, bien por encima de la inflaci贸n).

Nada dice el gobierno de buscar ah铆, entre quienes hacen ganancias extraordinarias del extractivismo y la pandemia, los recursos que se necesitan para pagar buenos salarios a las y los trabajadorxs esenciales en el Estado (personal de salud y educaci贸n, para empezar), o pagar jubilaciones y pensiones dignas (en vez de encorsetarlas para lograr un acuerdo amistoso con el FMI).

Salarios y gasto p煤blico: 驴qu茅 es esencial鈥 y qu茅 no?

Por 煤ltimo, el presupuesto proyecta la continuidad de una pol铆tica de contenci贸n de la masa salarial en el Estado y el gasto en servicios sociales. Esto significa que se ha tomado la decisi贸n de consolidar hacia el futuro inmediato la profunda ca铆da salarial en el sector p煤blico nacional (y de ah铆, en cascada hacia el resto de los niveles del Estado). Entre fines de 2016 y mediados de 2020 el poder de compra de los salarios en el sector p煤blico nacional ha ca铆do un 19% en promedio, seg煤n datos del INDEC. Sin embargo, en 2020 no todes les trabajadorxs del sector p煤blico perdieron: las fuerzas de seguridad lograron una significativa recuperaci贸n salarial. Interesante dato a la hora de preguntarse qu茅 trabajadorxs son esenciales.

Por otra parte, el gasto en servicios sociales (que va desde salud y vivienda hasta seguridad social y ciencia y t茅cnica) aumentar谩 de conjunto s贸lo 18% en 2021 (ver p谩gina 108 del proyecto del Presupuesto Nacional), bien por debajo de la inflaci贸n estimada. Esto significa, que se espera un ajuste de casi 9% en t茅rminos reales. Al mismo tiempo, podemos observar que el nuevo Ministerio de Mujeres, G茅neros y Diversidad (MMGD) recibir谩 6200 millones de pesos, mucho m谩s que en 2020, pero a煤n as铆 equivalente al 1,1% de lo que se dedicar谩 al pago de los intereses de la deuda p煤blica renegociada; la Jefatura de Gabinete de Ministros tendr谩 un presupuesto 3 veces y media mayor al del MMGD.

Por su parte, los 鈥榮ervicios econ贸micos鈥 destinados a obras de infraestructura ligadas mayormente a los intereses del gran capital, aumentar谩n en 2021 un 40,1% (p谩gina 117 del mismo proyecto), o un 8,6% en t茅rminos reales. Si se aprueba el Impuesto a las grandes fortunas, 录 de lo recaudado se destinar谩 tambi茅n al proyecto extractivista en Vaca Muerta. 

El presupuesto marca un camino

El presupuesto aprobado da cuenta de la orientaci贸n que est谩 tomando el gobierno de AF luego de que la primera fase de la pandemia parece estar cediendo. M谩s all谩 de una ret贸rica que se pretende nacional y popular, en sus acciones el gobierno se encamina a configurar un programa econ贸mico que consolida las conclusiones de una crisis que ya dura una d茅cada. Consolida un programa de ajuste fiscal que garantice el pago de la deuda p煤blica renegociada pero revalidada a pesar de estar plagada de irregularidades y de su ilegitimidad.

Encorseta los salarios de les trabajadores del Estado y las transferencias a les beneficiarios de las seguridad social dentro de los equilibrios necesarios para garantizar la sustentabilidad de esa deuda. Pone as铆 en un riesgo a煤n mayor la sustentabilidad de nuestras vidas, de la misma manera que propone hacerlo al apuntalar proyectos de inversi贸n que consolidan el saqueo extractivista de nuestros bienes comunes. No es m谩s que la 鈥榟oja de ruta鈥 reclamada por la Directora Gerente del FMI. Sobre esa hoja de ruta se pavimenta una nueva espiral de la dependencia. 

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Fuente: Lahaine.org