September 18, 2021
De parte de La Haine
183 puntos de vista


Hay que recuperar con fuerza el paradigma de un proyecto: ofensiva sensible, agenda econ贸mico-social, disputa pol铆tica, batalla de ideas

La rotunda derrota electoral del Frente de Todos en las PASO [primarias obligatorias] de ayer da cuenta del profundo llamado de atenci贸n para la coalici贸n gobernante. Y esto en un doble sentido: por lado, la mayor铆a de la poblaci贸n ha dado un mensaje de que las cosas no pueden seguir as铆. Por otro lado, ese descontento se ha canalizado por derecha, incluso dando un visto bueno a quienes condujeron el pa铆s al abismo, apenas dos a帽os atr谩s.

No parece ser un dato menor que la izquierda identitaria, sumando los votos de sus seis expresiones trotkistas (las cuatro que fueron a internas del FIT-U –es decir, MST, PTS, PO, IS–, mas Palabra Obrera y el Nuevo MAS), haya cosechado no m谩s del 7 % de los votos. S铆, han realizado una mejor elecci贸n que en otras oportunidades, obtuvieron buenos resultados en Chubut y dieron un batacazo en Jujuy (alguna vez lo dieron en Salta), pero el dato central de estas Primarias no es el leve repunte de estas expresiones sino que la derecha que se present贸 fragmentada por fuera de la interna de cambiemos logr贸 sumar alrededor de 12 %.

Es decir, que la derecha en su conjunto, con 50 % de caudal de votos, se posiciona como una nueva mayor铆a en la Argentina. Tampoco parece ser un dato menor que los candidatos m谩s votados de la derecha hayan sido los responsables m谩s cercanos en el tiempo de la debacle del pa铆s (no importa que Larreta se haya impuesto sobre Macri o Juez sobre Negri en C贸rdoba, porque como declar贸 茅ste 煤ltimo, en noviembre estar谩n todos juntos 鈥減ara combatir el populismo鈥).

Por el lado del peronismo, entre Ranzazzo y Moreno juntaron menos que la izquierda (y casi lo mismo que el voto en blanco), es decir que, sumando esos votos peronistas a los del Frente de Todos, no se lleg贸 si quiera al 40%. El porcentaje de presentismo, por otra parte –teniendo en cuenta que eran elecciones primarias y en pandemia–, fueron elevados. Esto tira por la borda las estimaciones de las encuestadoras (nuevamente). Est谩 claro entonces que el descontento no se expres贸 ni por la vertiente de la anti-pol铆tica ni tampoco a trav茅s de las corrientes de izquierda o de un peronismo m谩s ortodoxo. La mitad del padr贸n eligi贸 opciones de derecha.

Una lupa para leer la 茅poca

El escenario tiende nuevamente a polarizarse. Por el lado de Juntos por el cambio, es parte de su estrategia: polarizar e intentar reducir la amplitud de la coalici贸n gobernante actual al kirchnerismo. Esperemos no sea tambi茅n estrategia del cristinismo, porque si hay que ha primado en estos 煤ltimos dos a帽os en un alto porcentaje de quienes somos parte del Frente de Todos, es el deseo de tercera posici贸n.

El desaf铆o es enorme: agrupar en un mismo polo una gran diversidad de expresiones, que puedan plantearse claramente como una alternativa al proyecto cambiemista que gobern贸 hasta 2019, poner en valor lo acertado de determinadas formas de administrar la pandemia, pero tambi茅n de dar cuenta de una autocr铆tica, y proponer l铆neas de acci贸n concreta para la pospandemia (Cristina, por ejemplo, habl贸 una hora durante el acto de cierre en Tecn贸polis, con abundantes referencias al pasado, incluso de su pasado personal y familiar, pero poco o nada respecto del futuro de las mayor铆as populares del pa铆s).

La divisi贸n del frente opositor, la inc贸gnita en torno a qu茅 capacidad de conservar intactos los votos radicales tendr谩 Juntos tambi茅n juega en la coyuntura que se avecina, aunque lo central tendr谩 que pasar puertas adentro en base a la lectura autocr铆tica que pueda realizarse.

Si todo esto resulta vital es porque corremos el riesgo de perpetuar las dificultades que venimos arrastrando para leer las situaciones, desde la coyuntura previa al ballotage Scioli-Macri hasta hoy. Enunciados del tipo 鈥渕edidas econ贸micas ya鈥 o 鈥渞edoblar la militancia desde hoy mismo鈥 no pueden ser las 煤nicas respuestas. Claro que uno de los puntos centrales de la hora es abordar con mayor profundidad la agenda econ贸mico-social, porque no alcanza con denunciar que el combo herencia macrista + pandemia mundial fue fatal, sino que hay que poder hacer algo con eso. Estamos en ese aspecto en n煤meros escandalosos, de pobreza e indigencia, pero tambi茅n de brecha entre los aumentos de los 铆ndices de inflaci贸n y los del salario real.

Tampoco se trata (s贸lo) de 鈥渕谩s militancia鈥, en tanto no se problematicen los modos en que se lo hace: hay que escuchar m谩s, permanecer a la apertura del intercambio, poder leer qu茅 repertorios ya est谩n totalmente caducos o al menos profundamente deslegitimados y no caer en la tentaci贸n de pensar que entonces debemos hacer las cosas como la derecha. Porque la derecha tiene otro proyecto, y 茅ste es inescindible de los modos en que se expresa (memoria de corto plazo, trabajo sobre lo emocional, slogans sin fundamentos, mentiras descaradas, ocultamiento de sus intenciones).

Y hablando de proyecto, vieja palabrilla un poco en des-uso, quiz谩s sea la hora de retomarla un poco. No puede ir la agenda econ贸mico-social por un lado, la disputa pol铆tica por otro, la batalla de ideas extraviada como patrulla perdida y las ofensivas sensibles como interrogante perpetuo. Hay que poder anudar estas dimensiones en una estrategia integral. Y para ello se requiere un trabajo arduo, sostenido, de miras lejanas. Hay que poder trabajar sobre las herencias y los cambios epocales.

Desigual y combinada

Un desaf铆o de la hora es abordar los cambios epocales. La pandemia radicaliz贸 una serie de tendencias que ven铆an pujando por abrirse espacio, y ella misma abri贸 un momento espec铆fico de crisis multimensional. Pues entonces no es posible pretender resolver los problemas urgentes de la hora con recetas ya caducas, con formas anticuadas, con repertorios gastados y contenidos a帽ejos. Y lo inverso tambi茅n es v谩lido: no se puede saltar del discurso de reconstruir la Argentina peronista al tarot y las humoradas sobre garchar, aunque no haya que descartar ni el garche, ni el juego, ni el humor como cuestiones pol铆ticas.

Las brechas entre militancias populares y de nuevos emergentes y las y los funcionarios y dirigentes pol铆ticos 鈥渄e carrera鈥 es enorme. Y profunda la desconexi贸n entre estas instancias y el que-hacer intelectual y las intervenciones en torno a cuestiones vinculadas a la subjetividad El momento electoral no puede ser una excepci贸n en este proceso de necesario reanudamiento de estas instancias. Hay que asumir la integralidad sensible, econ贸mica, pol铆tica, cultural de las apuestas en las que nos embarcamos.

Recuperar la iniciativa t谩ctica requiere entonces, necesariamente, discutir m谩s fondo alg煤n tipo de perspectiva estrat茅gica.

Y el mundo actual muestra que la recuperaci贸n de m谩rgenes de autonom铆a de los Estados nacionales en el orden mundial neoliberal s贸lo puede ser una parte de la pel铆cula. Los otros tramos del film que protagonizamos requieren apostar por la invenci贸n, entender la pol铆tica misma como una invenci贸n, y retrabajar la herencia: 驴en qu茅 nos equivocamos en el pasado? 驴Qu茅 cuestiones pret茅ritas ya no tienen sentido en nuestro presente? Y por el contrario: 驴qu茅 elementos de la tradici贸n debemos rescatar, retener, refuncionalizar para no quedar atrapados en la red de elementos inmediatistas en que nos vemos envueltos en la era del realismo capitalista?

Las luchas feministas y de la diversidad, los paradigmas ecologistas y las pr谩cticas territoriales de matriz comunitarias de algunas econom铆as populares tienen mucho para decir al respecto. Hay que ver hasta d贸nde la pol铆tica tradicional (incluso la progresista) est谩 dispuesta a escuchar, a incorporar, a dejarse interpelar.

Despu茅s de las PASO de 2019 el macrismo recuper贸 diez puntos. No gan贸, pero tampoco se retir贸 humillado; y le qued贸 nafta para esta disputa de 2021. Cristina Fern谩ndez activ贸 una bater铆a de medidas tras la derrota de 2009 y arras贸 en 2011. As铆 que un desaf铆o de la hora es combatir el des谩nimo en las propias filas. Y ser m谩s audaces para imaginar el futuro.

脕lvaro Garc铆a Linera insiste en una caracterizaci贸n que deber铆amos retener. Dice que a diferencia de 茅pocas anteriores ahora los momentos pol铆ticos son muy inestables, y todo triunfo (popular, progresista o neoliberal) debe asumirse en su fugacidad. Como si el 鈥渆quilibrio inestable de fuerzas鈥 ya no fuera un momento excepcional sino una constante. Sobre el fondo de esta cuesti贸n est谩 el debate sobre las formas de vida contempor谩neas.

Si el capitalismo en su fase neoliberal produce no s贸lo al hombre y la mujer como mercanc铆as, sino un tipo determinado de subjetividad, necesitamos urgente emprender una anal铆tica micro-pol铆tica capaz de indagar sobre los 谩mbitos de la sensibilidad, trabajar cr铆ticamente en torno a c贸mo el neoliberalismo fabrica modos de vida que logran captar y modelar los deseos de las personas. Porque all铆 se juega una disputa fundamental: y no hay relatos de V铆ctor Hugo Morales, columnas de opini贸n en P谩gina/12 o locutores ofuscados de C5N que puedan aplacar esta tendencia. Porque el problema no es s贸lo de informaci贸n o de conciencia, sino mucho m谩s profundo (el enemigo hist贸rico no est谩 s贸lo all铆 afuera, cosechando votos en lugar de golpear las puertas de cuarteles militares, sino que act煤a como un centinela dentro nuestro, al interior de cada espacio propio, e incluso, adentro de cada una, de cada uno de nosotros).

Que la disputa comunicacional es una parte de la pelea, s铆, claro (otra es la discusi贸n sobre el modo en que se aborda); pero debemos inscribir esa disputa en una lucha cultural m谩s amplia (que implica asimismo 鈥渂atalla de ideas鈥 y 鈥渙fensiva sensible鈥, para retomar el concepto con el que Diego Sztulwark titul贸 un libro suyo). Las otras partes, como ya hemos se帽alado, implican una agenda econ贸mica y social urgente para atender las necesidades elementales de los sectores m谩s golpeados por la situaci贸n actual y vocaci贸n pol铆tica de sostener la unidad.

Sin estos elementos no hay salida victoriosa en el horizonte de las disputas en curso. Esperemos que las y los funcionarios y dirigentes pol铆ticos tradicionales hayan tomado nota de los resultados de ayer. Esperemos tengan la generosidad de tener m谩s en cuenta a las organizaciones sindicales, los movimientos populares, las construcciones sociales a la hora de emprender la patriada que tenemos por delante.

Un tropez贸n no es caida. Pero te pod茅s lastimar. Y aqu铆 no se da帽a s贸lo la gesti贸n del gobierno. Aqu铆 se da帽a nuestra dignidad, se lastima el presente y el futuro de nuestro pueblo, de nosotros, de nosotras, que somos parte de 茅l, porque vivimos como 茅l, y no como los sectores privilegiados que pretendemos combatir cuando decimos anhelar y luchar por una Argentina libre y soberana, por un pa铆s con justicia social.

profanaspalabras.blogspot.com




Fuente: Lahaine.org